Juventud al servicio de la comunidad:Institutos Técnicos y las labores de extensión en beneficio de pueblos indígenas
Victoria,Yoro,Honduras.- Con los conocimientos adquiridos en el colegio, los alumnos del Instituto Pedro Amaya salen de las aulas para brindar a la comunidad servicios de extensión agrícola.
Los jóvenes, estudiantes de Bachillerato Técnico Profesional en Agricultura, brindan a las comunidades cercanas, especialmente a las indígenas tolupanes, su apoyo para la puesta en marcha de buenas prácticas agrícolas con el fin de contribuir a la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) de las familias.
Uno de los aportes del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) fue apoyar esta estrategia dentro del Instituto, constituyéndose en un pilar básico para que los jóvenes tengan la oportunidad de desarrollar herramientas técnicas sumamente útiles para su municipio. El PESA, ha trasladado su metodología de trabajo, sus técnicas y buenas prácticas.
El PESA trabaja en Honduras desde el año 2000 y surge como un compromiso de Estado asumido en la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996 y posteriormente ratificado en la Declaración del Milenio de 2000. Se articula en el marco de políticas del Programa Nacional de Desarrollo Rural Sostenible (PRONADERS), con la asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores, Comercio y Desarrollo de Canadá (MAECD Canadá).
“La agricultura no solo es un machete y un azadón”
Esta carrera, única que se imparte en esa zona rural, pero que se replica en otras áreas de actuación del PESA en el país, se desarrolla en este centro público de educación media y sobrevive por el empeño de los docentes y de los mismos pobladores, incentivados por los resultados que logran los estudiantes con la extensión agrícola donde enseñan a los productores un manejo agrícola sostenible.
“Antes creía que la agricultura era solo el machete y el azadón, pero ahora sé que no es así”, expresó el estudiante de tercer año Josué Cruz.
“Aprendí a ayudar al productor a mejorar la tierra y sus cultivos, aquí en el colegio tenemos nuestra propia finca y hasta una cosechadora de agua que nos proporcionó PESA-FAO para almacenar el agua e irrigar nuestra siembra”, relató el joven, que está por obtener el título de bachiller en Agropecuaria.
German Flores, Director Nacional del PESA, expresa que el reto fue trasladar la metodología del proyecto. “Ese fortalecimiento de capacidades se realiza de manera directa en el instituto y se complementa con intercambios de experiencias, herramientas metodológicas y material didáctico".
Pueblo Nuevo, comunidad tolupán atendida
El municipio de Victoria tiene 29.840 habitantes, de los que 14.000 son tolupanes. Pueblo Nuevo es una de las comunidades atendidas por el Instituto Pedro P. Amaya. En esta Tribu – como llaman los tolupanes a cada una de sus comunidades- viven 750 habitantes. Aquí los indígenas lograron rescatar a 29 menores de la desnutrición y desarrollaron un plan integral de Seguridad Alimentaria y Nutricional en tan solo dos años.
Parte de estos logros de la tribu se debe a los estudiantes practicantes del Instituto Pedro P. Amaya. Los jóvenes, hombres y mujeres, han contribuido a la transferencia de conocimiento.
Colaboran en la puesta en marcha de huertos familiares integrales, los que contribuyen sdiversificar la dieta; apoyan en la elaboración técnica de infraestructura como cosechadoras de agua y microrriego; realizan demostraciones en las buenas prácticas de cultivo para lograr un buen uso de los recursos y mejores rendimientos; y se hace hincapié en la puesta en marcha de prácticas para el mejoramiento del hogar (fogones mejorados, alisado de pisos y paredes y sanemiento básico).
Ante la experiencia de Pueblo Nuevo, la alcaldía no dudó en acoger la propuesta del PESA-FAO para establecer el Programa Municipal de Seguridad Alimentaria y Nutricional (PROMUSAN), como política pública para todo el área de Victoria en este ramo.
Resultados finales esperados del PESA Honduras
Efecto final: Mejorada la Seguridad Alimentaria y Nutricional de las familias más vulnerables en los municipios más pobres de Honduras.
Indicador del efecto final: Desnutrición global y crónica en menores de cinco años en la zona de intervención.
Metas e Indicadores:
- La mitad de las familias apoyadas por el PESA han ampliado sus fuentes de ingresos, y de éstas, al menos la mitad de las actividades son conducidas por mujeres.
- 5.000 productores/as capacitados en gestión empresarial y financiera, directamente o por aliados estratégicos, 50% son mujeres.
- Personal de salud con capacidades fortalecidas para promover buenas prácticas de alimentación de niños, incluyendo la capacitación en temas de género.
- Municipalidades incorporan la SAN con enfoque de género en los planes de desarrollo Municipal, planes de inversión y planes operativos anuales.
- Incorporación de la SAN y enfoque de género en la actividad de extensión.
Duración del proyecto: 2000-2014 financiamiento de la Agencia Española de Cooperación INternacional para el Desarrollo -AECID - / 2011-2015 financiamiento Gobierno de Canadá.
Lugaresdondese ejecuta (departamentos): Francisco Morazán, Yoro, Santa Bárbara, Intibucá, Lempira, La Paz, Valle y Choluteca.
Población beneficiaria: 26.948 familias; el 38% de sus integrantes son mujeres y 62% son hombres.
Contacto:
Roger Argueta, Encargado de Comunicación PESA Honduras
Tel: (504) 22353331 / E-‐mail: roger.argueta@fao.org
