El tratado mundial es crucial para salvar las plantas que desaparecen por el cambio climático

La FAO pide un mayor apoyo a la reserva fitogenética y al fondo que ayuda a millones de agricultores

11 de noviembre de 2019, Roma - Como bien público que beneficia a la comunidad mundial, la diversidad de los cultivos debe permanecer como legado para las generaciones venideras, aseguró hoy la Directora General Adjunta de la FAO y responsable de Clima y Recursos Naturales, Maria Helena Semedo.

Semedo hizo estas observaciones en la Octava sesión del Órgano Rector del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (GB-8) que se celebra en la sede de la FAO en Roma. Señaló que el Tratado ha creado la mayor reserva de genes del mundo, a la que han tenido acceso 5,4 millones de agricultores, científicos y fitomejoradores, a una tasa media de 1 000 transferencias diarias de semillas y de distinto material vegetal.

"Sin una amplia gama de plantas y sus recursos genéticos, no podemos tener una nutrición de calidad para llevar una vida sana y productiva, adaptar nuestros cultivos al cambio climático o alcanzar los objetivos mundiales de desarrollo sostenible. A lo largo de la historia -dijo-, los seres humanos han utilizado más de 3 000 especies de plantas. Hoy en día, dependemos básicamente de sólo 150 tipos, y solamente tres cultivos -arroz, trigo y maíz- nos aportan más de la mitad de nuestras calorías".

"Cuanto menos usamos, más perdemos. Para abordar los complejos desafíos mundiales, debemos cambiar esta situación y podemos hacerlo fortaleciendo el papel del Tratado", advirtió Semedo, indicando al tiempo que el Tratado Internacional ha establecido un sistema mundial para permitir a los agricultores, fitomejoradores y científicos acceso al material genético y reconociendo la contribución de los agricultores a la diversidad de los cultivos, mientras se enfrentan a condiciones climáticas cambiantes.  "Pero se necesita hacer más", subrayó.

"Debemos ir más allá de los cultivos alimentarios básicos y aumentar las inversiones en la conservación, disponibilidad y uso de los recursos fitogenéticos de alimentos nutritivos como frutas, hortalizas y cultivos infrautilizados", dijo Semedo. "Debemos mejorar el acceso a la información científica y facilitar la transferencia de tecnologías y conocimientos especializados, sobre todo en los países en desarrollo".

Entre los oradores en la ceremonia de apertura de la reunión destacaron el Ministro de Agricultura y Bienestar social de los Agricultores de la India, Narendra Singh Tomar; la Ministra italiana de Políticas Agrícolas, Alimentarias y Forestales, Teresa Bellanova, la Presidenta de esta sesión del Órgano Rector, Christine Dawson, y el Secretario del Tratado Internacional, Kent Nndadozie. También intervinieron
Evalyne Okoth, una pequeña campesina de Nyando, Kenya; y el orador principal, Sir Robert Watson, ex Presidente de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés).

En los 15 años transcurridos desde que entró en vigor, el Tratado Internacional ha creado la mayor reserva genética mundial para compartir material vegetal para la alimentación y la agricultura, el Sistema multilateral de acceso y distribución de beneficios.

El fondo de distribución de beneficios del Tratado está apoyando a más de un millón de personas a través de 80 proyectos de desarrollo agrícola en 67 países en desarrollo .

Georgia y Mongolia son los últimos países que se han adherido al Tratado, que ahora cuenta con el respaldo de 145 países miembros y de la Unión Europea.

Al ratificar el Tratado, los países acuerdan poner a disposición de todo el mundo su diversidad genética e información sobre los cultivos almacenados en sus bancos de genes, a través del Sistema multilateral.

De esta forma, los agricultores y fitomejoradores han logrado acceso a más de 2,4 millones de muestras de material genético relacionado con 64 de nuestros cultivos más importantes, que en conjunto representan el 80 por ciento de los alimentos que obtenemos de las plantas.

En Twitter: #GB8, @PlantTreaty.

Photo: ©FAO/Luis Tato
Agricultor trabajando en cultivos de sorgo en Nanyee, Condado de Turkana, Kenia.