La transparencia y apertura de los mercados de productos alimenticios es vital para la seguridad alimentaria y la nutrición

En su discurso ante el Comité de Problemas de Productos Básicos de la FAO, el Director General, Sr. QU Dongyu, destaca la importancia de mantener el funcionamiento de las cadenas de suministro en medio de la pandemia de la COVID-19

10 de marzo de 2021, Roma - El Director General de la FAO, Sr. QU Dongyu, declaró hoy durante la apertura del 74.º período de sesiones del Comité de Problemas de Productos Básicos de la FAO que la transparencia y apertura de los mercados de productos alimenticios y la eficacia de las cadenas de suministro son primordiales para garantizar que todos tengan acceso a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

"La pandemia ha provocado perturbaciones tanto en los mercados alimentarios como agrícolas y ha afectado tanto a la oferta como a la demanda", afirmó el Sr. QU. Indicó que las medidas introducidas para luchar contra el virus habían causado perturbaciones en las cadenas de suministro agroalimentarias, lo que había afectado al sistema de comercialización mundial y, en particular, a los países menos adelantados que dependen del comercio para su seguridad alimentaria.

A ese respecto, el Director General declaró que la labor de la FAO en virtud del mandato del Comité de Problemas de Productos Básicos había contribuido a calmar los mercados y orientar las decisiones en materia de políticas, al proporcionar información actualizada sobre las condiciones de los mercados, realizar un seguimiento de la evolución de las políticas y proponer opciones de políticas para evitar que la crisis sanitaria se convirtiera en una crisis alimentaria mundial.

Refiriéndose a la pandemia como "una extraordinaria llamada de atención sobre la fragilidad de nuestros sistemas agroalimentarios y las vulnerabilidades que afrontamos", el Director General recalcó que la crisis actual brindaba también la oportunidad de redoblar y reorientar los esfuerzos mundiales destinados a reconstruir mejor.

"Ha quedado claro que seguir haciendo todo como hasta ahora no es ya una opción viable y que debemos cambiar nuestros modelos de consumo y producción de alimentos", dijo el responsable de la FAO en alusión al desafío que plantea la transformación de los sistemas agroalimentarios mundiales para lograr alimentos más inocuos y nutritivos para todos, garantizando al mismo tiempo la sostenibilidad ambiental.

Repunte de los precios mundiales de los alimentos

En su intervención, el Sr. QU manifestó también su preocupación en cuanto a la subida de los precios de los alimentos, que en febrero registraron su noveno mes consecutivo al alza y alcanzaron su nivel más alto desde julio de 2014. Señaló que para muchos países resultaría difícil pagar los costos de sus importaciones de alimentos, lo que podría tener consecuencias para la seguridad alimentaria y la nutrición, especialmente en el caso de los más vulnerables y pobres.

Para abordar este problema, subrayó la importancia de aumentar la transparencia de las condiciones y políticas comerciales a fin de reducir la incertidumbre y garantizar un funcionamiento adecuado de los mercados de productos básicos. Añadió que para ello se necesitaba inversión y desarrollo de la capacidad y alentó a los Miembros de la FAO a utilizar mecanismos tales como el Sistema de información sobre el mercado agrícola (SIMA) y el Sistema mundial de información y alerta sobre la alimentación y la agricultura (SMIA).

Pese al papel decisivo que desempeña el comercio en la provisión de variedad y disponibilidad de alimentos para los consumidores, el Director General alertó también sobre ciertos riesgos que plantea. Destacó que la liberalización del comercio debía ir acompañada de medidas que asegurasen que los agricultores y trabajadores que se viesen afectados negativamente por la competencia de las importaciones estuvieran cubiertos por programas de protección social adecuados y tuvieran acceso a apoyo técnico para crear capacidad a fin de mejorar su productividad.

Superar la brecha digital

El Director General acogió asimismo con agrado la intención del Comité de centrarse este año en la innovación digital entre otras cuestiones.

"El futuro de la agricultura está en las tecnologías digitales. Estas pueden comportar notables beneficios en lo que respecta a la eficiencia, ayudar a que los mercados funcionen mejor y facilitar el comercio de alimentos", señaló, y citó como ejemplo el comercio electrónico de productos alimentarios y agrícolas, que contribuye a mejorar el acceso de los agricultores a los mercados.

No obstante, el Sr. QU añadió que, para garantizar que estos beneficios sean compartidos por todos, es fundamental reducir la actual brecha digital y atender las necesidades específicas de los pequeños agricultores.

El Director General reiteró el apoyo de la FAO a todos los Miembros mediante enfoques innovadores y transformadores, en particular la Iniciativa de la FAO Mano de la mano dirigida y controlada por los países y basada en datos objetivos, el amplio Programa de respuesta y recuperación de la COVID-19 y el recientemente formulado Marco estratégico de la FAO, que hace especial hincapié en la transformación de los sistemas agroalimentarios para que sean más eficaces, inclusivos, resilientes y sostenibles.

Efectos de la COVID-19 en los productos básicos

Durante la sesión inaugural, el Sr. Máximo Torero Cullen, Economista Jefe de la FAO, proporcionó información adicional sobre los efectos de la pandemia de la COVID-19 en varios mercados de productos agroalimentarios y su comercio. Señaló que el seguimiento de las reacciones de los mercados y las políticas a la COVID-19 había constatado que los sistemas agroalimentarios eran más resilientes que otros sectores de la economía. Los mercados alimentarios mundiales siguen estando bien abastecidos y las perspectivas son favorables, al menos en el caso de los alimentos básicos.

Sin embargo, subrayó que el problema se trataba más del acceso a los alimentos que de la disponibilidad de estos. El Sr. Torero indicó que la contracción económica mundial desencadenada por la pandemia había provocado un aumento de las tasas de desempleo y una disminución general de los ingresos y el poder adquisitivo, que habían obligado a la población a cambiar a dietas más baratas y menos nutritivas.

Añadió que, aunque los aceites vegetales, el azúcar, la carne, los productos lácteos y los productos pesqueros habían estado afectados por la disminución o el estancamiento de la demanda, los sectores cárnico y pesquero habían acusado más las perturbaciones en los procesos de producción y las restricciones de movimiento impuestas a los trabajadores y tripulaciones de buques pesqueros.

Sobre el 74.º período de sesiones del Comité de Problemas de Productos Básicos

El Comité de Problemas de Productos Básicos, constituido en 1949, es el más antiguo de los comités técnicos de la FAO y examina las cuestiones de alcance mundial que afectan a la producción, el comercio, la distribución y el consumo de productos alimentarios y agrícolas. Se compone de 113 Miembros de la FAO y de observadores.

En el 74.º período de sesiones del Comité, que se celebra de forma virtual del 10 al 12 de marzo, se están analizando los últimos avances de los mercados alimentarios y agrícolas y se examinan las perspectivas de mercado, incluidas las previsiones a medio plazo. Asimismo, los delegados analizarán las conclusiones de la publicación principal de la FAO titulada El estado de los mercados de productos básicos agrícolas 2020 (SOCO) sobre el tema "Los mercados agrícolas y el desarrollo sostenible: cadenas de valor mundiales, pequeños agricultores e innovaciones digitales". Además, en el 74.º período de sesiones del Comité se proporcionará orientación acerca del programa de trabajo de la FAO en los mercados y el comercio de productos básicos para el período 2022-25 y posteriormente.

Photo: ©FAO/Karen Minasyan / FAO
Un supermercado en Ereván, Armenia.