Lucha contra el alto costo de alimentos en Burkina Faso

Las mujeres luchan por tener un acceso más justo a los alimentos básicos

25 de Junio de 2010, Ouagadougou/Kokologo - En medio de una crisis de hambre que se cierne sobre el Sahel, Burkina Faso aún padece el impacto del alza de los precios de los alimentos. A pesar que han bajado un poco desde los niveles récord alcanzados en el 2008, los precios de los alimentos permanecen obstinadamente altos.

Pauline Koné, empleada del gobierno en Ouagadougou, señala: "En febrero del 2008 las mujeres se manifestaron en contra el alto coste de la vida. ¡El precio del arroz que gusta a los niños aumentó de 11 000 a 35 000 francos CFA (de €17 a € 53) por un costal de 50 kilos!"

A unos 45 km al sur, en la aldea de Kokologo, Koumba Kabré se siente abrumada. Tiene seis niños que mantener. Usa una única ración del depósito de mijo y sorgo de la familia para preparar la cena de toda la familia.

Para los miembros de esta familia cada vez es más difícil hacer acopio de fuerza para trabajar con el estomago vacío, a pesar de la carga de trabajo que los espera todos los días. "Tomamos un solo alimento al día, porque nuestras reservas de cereales sólo van a durar hasta junio," dice Koumba.

Como actividad secundaria Koumba hace cerámica y cría aves de corral que vende en Koudougou, capital de la provincia. Destinará lo poco que gana para cubrir el próximo período de escasez, y no tener que consumir las semillas necesarias para la siguiente temporada.

Una salida para 860 000 familias

Claude Zabsonré, jefe de la zona de Kokologo, tiene confianza en que esta vez va a poder sacar a la familia de Koumba de la inseguridad alimentaria gracias al apoyo de la FAO y la Unión Europea (UE).

"Antes de la siguiente temporada de siembra esta familia recibirá una cantidad de semillas mejoradas, certificadas, gratuitamente. Para aumentar la producción de sus tres hectáreas de tierras, la familia podrá sembrar arroz, maíz, sorgo y caupí," afirma.

Un total de 860 000 familias vulnerables en todo el país, es decir, unas seis millones de personas, se beneficiarán de la operación de la FAO, realizada gracias a una aportación de 18 millones de euros de la UE a través de su "Mecanismo alimentario".

"Se percibe de veras la fragilidad extrema de las comunidades rurales víctimas de la escalada de los precios de los productos agrícolas. Urge restablecer las capacidades para obtener una producción de alta calidad, para que los alimentos estén disponibles y al acceso de la población, y para asegurar a las familias una alimentación variada y sostenible", dice Jean-Pierre Renson, el Coordinador de Emergencias de la FAO en Burkina Faso.

Semillas mejoradas

En la zona de riego de Banzon, en el sur del país, unos 900 productores de semillas han involucrado su cooperativa agrícola en la producción de semillas mejoradas.

"Para la temporada seca de diciembre de 2009 a abril de 2010, sembramos 200 hectáreas de arroz, 100 de maíz y 5 de caupí ‒informa el presidente de la cooperativa, Seydou Sawadogo‒. Con las ganancias del año pasado, cuando obtuve 800 000 francos CFA (1 220 euros), pude ampliar mi casa, le añadí dos habitaciones y un salón."

Productor Diallo Yacouba cultiva una parcela de 0,75 hectáreas, utilizando escrupulosamente las técnicas de producción que cumplen las normas de la FAO necesarias para la certificación de su producción.

Con la venta de semillas de arroz y de maíz de buena calidad Yacouba no solo logrará incrementar sus propias ganancias, sino que al mismo tiempo iniciará una reacción en cadena, porque son precisamente estas semillas que utiliza la FAO para ayudar las familias vulnerables como la de Koumba en Kokologo.

Mientras, a Ouagadougou, Pauline espera que el precio del costal de arroz baje lo antes posible.

Foto: ©FAO/Giulio Napolitano
Los consumidores esperan que los precio bajen lo antes posible