Questo articolo non è disponibile in italiano.

Cliccare qui per chiudere il messaggio.

Voluntad política y alianzas: esenciales para frenar la degradación de los océanos

Director General de la FAO: unos océanos sanos son esenciales para la seguridad alimentaria y el desarrollo de los pequeños estados insulares y de todo el planeta

29 de septiembre de 2015, Nueva York -- Los océanos son un componente esencial del ecosistema de la Tierra; una fuente de biodiversidad, alimentos y vida, ha asegurado el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, durante un evento de alto nivel sobre la importancia de los océanos sanos para los pequeños estados insulares en desarrollo (PEID).

Al tratarse de países insulares, las economías, medios de vida y existencia de los PEID están estrechamente vinculadas a la salud y el bienestar de los océanos, aseguró el Director General, advirtiendo que, de hecho, su desarrollo depende de ello.

"Pero la salud de los océanos no sólo es esencial para los pequeños estados insulares –añadió- es una condición para el desarrollo mundial y la prosperidad compartida".

El evento tuvo lugar el lunes, tras la Cumbre de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, en la que la Asamblea General lanzó una nueva serie de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para guiar el desarrollo global en los próximos 15 años. El Objetivo número 14 insta a los países de forma específica a "conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos".

A nivel mundial, el pescado es la principal fuente de proteína animal para miles de millones de personas. Y los medios de subsistencia de más del 10 por ciento de la población mundial dependen de la pesca de captura y la acuicultura.

Pero los sectores pesquero y acuícola se ven afectados por una gran cantidad de problemas, incluyendo la sobreexplotación, la contaminación, la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la acidificación de los océanos.

"Todavía tenemos tiempo, y debemos tener la voluntad, para revertir estos procesos antes de que sea demasiado tarde", advirtió Graziano da Silva. "Al hacerlo, también vamos a aumentar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad de las pesquerías, los agricultores y las comunidades costeras".

Debido a que los pequeños estados insulares no son responsables de los procesos que causan el cambio climático y amenazan su existencia, actuar tan solo con los PEID no será suficiente, según el Director General de la FAO, quien subrayó que las acciones locales tienen que ir acompañadas de la cooperación a nivel mundial.

Un buen ejemplo de esto es la denominada “Vía de SAMOA”, adoptada por los gobiernos el año pasado en la Tercera Conferencia Internacional sobre los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, que establece un plan de acción en temas como el crecimiento económico equitativo, el cambio climático, la energía sostenible, la reducción del riesgo de desastres y el uso sostenible de los recursos marinos.

"Tenemos la responsabilidad de apoyar los PEID en la superación de sus muchos desafíos", subrayó Graziano da Silva, mencionando las alianzas entre el gobierno y el sector privado como un factor clave de la ecuación.

La FAO está apoyando a los medios de vida relacionados con la pesca en varias maneras, incluyendo su Iniciativa de Crecimiento Azul que tiene como objetivo aumentar la capacidad de las personas para alcanzar medios de vida estables y hacer crecer su economía a través de un uso más eficiente y sostenible de los recursos acuícolas.

Foto: ©FAO/ Alessia Pierdomenica
Unos océanos sanos son un requisito para el desarrollo global y la prosperidad compartida