Preparados para la tormenta: La FAO y el PMA presentan un llamamiento conjunto para proteger a 8,8 millones de personas ante los posibles efectos de El Niño

La ampliación de la acción anticipatoria en 22 países de alto riesgo contribuirá a salvaguardar vidas, preservar los medios de subsistencia y garantizar la seguridad alimentaria

© FAO / Arete/Ali Adan

Vista aérea de miembros de la comunidad que participan en la iniciativa de remuneración en efectivo por trabajo de la FAO que tiene como objetivo rehabilitar una cuenca de captación de agua comunal, reforzar el acceso local al agua y aumentar la resiliencia en Galka’ayo (estado de Galmudug [Somalia]).

©FAO / Arete/Ali Adan

18/06/2026

Roma - La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) han presentado su primer llamamiento conjunto para la acción anticipatoria, con el que se buscan recaudar 202 millones de USD para proteger a casi nueve millones de personas ante los posibles efectos de la intensificación del fenómeno meteorológico de El Niño en 22 países prioritarios de alto riesgo.

En el llamamiento se pide financiación urgente y flexible ante las perturbaciones climáticas previstas que podrían amenazar la seguridad alimentaria, los medios de vida y la producción agrícola en las regiones más vulnerables del mundo a lo largo de este año y del próximo.

Se prevé que El Niño se intensifique durante el período que abarcan las previsiones, lo que provocará condiciones más secas de lo habitual en algunas zonas y más húmedas, con riesgo de inundaciones, en otras. Esto puede afectar a la siembra, el período de crecimiento, las cosechas, los pastos y la disponibilidad de agua. Según los pronósticos, la intensificación del fenómeno de El Niño en la segunda mitad de 2026 aumentará la probabilidad de sequías, inundaciones y tormentas en algunas zonas de África, América Latina y el Caribe, y Asia y el Pacífico.

Esta previsión llega en un momento en el que millones de personas ya sufren una inseguridad alimentaria aguda provocada por los conflictos, la inestabilidad económica, los desplazamientos, las crisis climáticas recurrentes y las perturbaciones económicas vinculadas al conflicto en curso en el Oriente Medio.

La FAO y el PMA ya están preparados para llevar a cabo acciones anticipatorias en favor de 1,2 millones de personas que, según las previsiones, se verán afectadas por El Niño.

Gracias a una inversión adicional de 167 millones de USD, ambos organismos están en condiciones de ampliar rápidamente la ayuda a otros 7,6 millones de personas en 22 países prioritarios, lo que elevaría la cobertura total a 8,8 millones de personas.

El llamamiento conjunto se basa en pruebas sólidas de que la acción anticipatoria es muy eficaz y, a la vez, muy eficaz en función de los costos. Cada dólar invertido en respuesta anticipatoria puede generar un beneficio de hasta 7 USD gracias a la reducción de las pérdidas agrícolas y los costos de respuesta.

“La experiencia demuestra sistemáticamente que actuar con antelación es más eficaz y menos costoso que responder una vez que la crisis se ha agravado”, afirmó la Sra. Beth Bechdol, Directora General Adjunta de la FAO. “Tenemos los datos, los instrumentos y las pruebas que necesitamos para detectar los riesgos antes de que se conviertan en emergencias. El desafío consiste en garantizar que la financiación esté disponible con la suficiente antelación para poder actuar. Cuando se dispone de recursos antes de que se alcancen los umbrales de activación, los países pueden proteger la producción alimentaria, reducir las necesidades humanitarias y ayudar a las familias a salvaguardar sus medios de vida antes de que se pierdan los períodos cruciales para la siembra, la cosecha y la producción ganadera”.

“No podemos permitirnos las consecuencias de otra crisis alimentaria”, afirmó el Sr. Carl Skau, Director Ejecutivo interino del PMA. “Con El Niño en el horizonte, disponemos de un margen de tiempo muy limitado para actuar, de modo que las familias no se vean obligadas a tomar decisiones imposibles más adelante. Ahora contamos con los instrumentos para anticiparnos a estos fenómenos; lo que importa es cómo actuamos con ese conocimiento. Una intervención temprana garantiza que haya comida en la mesa y protege a quienes corren mayor riesgo. Con los recursos adecuados, podemos actuar más rápido, reducir los costos y llegar a las personas antes de que la crisis se agrave”.

La financiación respaldará un conjunto de medidas preventivas de eficacia probada, adaptadas a los contextos locales específicos. Entre ellas se incluyen la asistencia en efectivo, la distribución de semillas resistentes a la sequía o a las inundaciones, medidas de protección del ganado, sistemas de recogida y almacenamiento de agua, infraestructuras de protección contra las inundaciones, asesoramiento agrícola y la difusión de información de alerta temprana.

Las intervenciones previstas ayudarán a los hogares vulnerables a proteger sus medios de vida, estabilizar el consumo de alimentos, salvaguardar la producción agrícola y reforzar la resiliencia ante futuras perturbaciones.

Países prioritarios

El llamamiento se centra en 22 países, seleccionados en función de factores clave como los riesgos derivados de las previsiones meteorológicas sobre El Niño y sus posibles repercusiones, así como los patrones climáticos históricos, los calendarios agrícolas, los niveles actuales de inseguridad alimentaria y la preparación operacional. Los países destinatarios por región son:

África: Camerún, Etiopía, Kenya, Madagascar, Malawi, Mozambique, Nigeria, Somalia, Sudán, Sudán del Sur, Uganda y Zimbabwe.

Asia y el Pacífico: Afganistán, Filipinas, Pakistán y Timor-Leste.

América Latina y el Caribe: Colombia, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras y República Bolivariana de Venezuela.

De la previsión a la práctica

El llamamiento se produce en un momento en que las necesidades humanitarias siguen aumentando, mientras que los presupuestos mundiales destinados a la ayuda se enfrentan a una presión cada vez mayor.

Durante el fenómeno de El Niño de 2023-24, la FAO y el PMA prestaron apoyo a más de tres millones de personas a través de la acción anticipatoria, con lo que proporcionaron asistencia meses antes de que se produjeran los efectos más graves. Desde entonces, la capacidad se ha ampliado, pero la cobertura mundial sigue estando muy por debajo de las necesidades determinadas, lo que pone de relieve la importancia de aumentar la financiación y la preparación de cara al fenómeno de 2026.

La FAO y el PMA reiteran que los sistemas, las asociaciones y los planes operacionales necesarios para actuar están plenamente establecidos y coordinados para una intervención inmediata. Lo que se necesita ahora es disponer de la financiación necesaria para llevar a cabo acciones anticipatorias en la magnitud que exigen las previsiones actuales.

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Irina Utkina FAO [email protected]