El conflicto, los desplazamientos y el acceso restringido de la asistencia humanitaria dejan a más de 825 000 niños en peligro de muerte por malnutrición grave en 2026
©FAO / Shuaib Shamrouk
ROMA (ITALIA), NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA) Y PUERTO SUDÁN (SUDÁN) - La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) han advertido hoy de que casi 19,5 millones de personas —dos de cada cinco habitantes del Sudán— padecen actualmente inseguridad alimentaria aguda en grado de crisis (Fase 3 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases [CIF] o superior) en todo el Sudán, según el último análisis de la CIF.
Si bien el análisis más reciente de la CIF no detectó zonas cuyos habitantes estén padeciendo actualmente hambruna (Fase 5 de la CIF), la situación sigue siendo extremadamente preocupante. El análisis muestra que casi 135 000 personas se enfrentan a niveles catastróficos de inseguridad alimentaria (Fase 5 de la CIF) en 14 puntos críticos de Darfur, Darfur del Sur y Kordofán del Sur, y se encuentran en riesgo de sufrir una hambruna en los próximos meses. Más de cinco millones de personas están clasificadas en la Fase 4 de la CIF (emergencia) y otros 14 millones de personas se encuentran en la Fase 3 de la CIF (crisis). Se prevé un deterioro de las condiciones aún mayor durante el período de escasez entre junio y septiembre.
A medida que el conflicto civil entra en su cuarto año, la prolongada crisis alimentaria en el Sudán no da señales de remitir, ya que la violencia, los desplazamientos y las graves limitaciones al acceso de asistencia humanitaria están afectando a los niños, las familias y las comunidades de todo el país.
Además, el Sudán se enfrenta a una grave crisis nutricional. Se prevé que alrededor de 825 000 niños menores de cinco años sufran malnutrición aguda grave en 2026, lo que supone un aumento del 7 % con respecto a 2025 y un 25 % más que los niveles registrados antes del conflicto entre 2021 y 2023. Solo entre enero y marzo de este año, casi 100 000 niños fueron ingresados para recibir tratamiento por malnutrición aguda grave, que puede provocar la muerte si no se trata con urgencia.
Las localidades de Um Baru y Kernoi registraron niveles críticos de malnutrición en diciembre de 2025. Se prevé que la malnutrición aguda se mantenga en niveles extremadamente altos en estas localidades, con otras zonas en riesgo de empeorar, especialmente en las áreas sitiadas y entre las poblaciones desplazadas internamente.
Los desplazamientos provocados por el conflicto siguen alcanzando cifras extremadamente elevadas, con cerca de nueve millones de personas desplazadas dentro del Sudán a finales de marzo de 2026. Muchas familias siguen atrapadas en zonas donde el conflicto permanece activo o han buscado refugio en zonas remotas con escaso o nulo acceso a la asistencia humanitaria o a los servicios básicos.
La destrucción de la infraestructura civil —incluidos mercados, centros de salud, sistemas de abastecimiento de agua y activos agrícolas— ha limitado gravemente la producción de alimentos y el acceso a servicios esenciales. Alrededor del 40 % de los centros de salud no están operativos, y se estima que unos 17 millones de personas no tienen acceso al agua potable y 24 millones carecen de acceso a un saneamiento adecuado.
Los repetidos brotes de cólera, sarampión, paludismo, dengue, hepatitis, difteria y enfermedades diarreicas están acelerando aún más el deterioro nutricional, especialmente entre los niños pequeños y las mujeres embarazadas y lactantes.
Las restricciones a la asistencia humanitaria siguen siendo de las más graves del mundo. La inseguridad, los obstáculos burocráticos, los ataques a lo largo de las rutas de suministro, la destrucción de mercados y medios de producción, así como las restricciones a la circulación de personas y productos, siguen impidiendo a los agentes humanitarios prestar asistencia a la escala necesaria.
Hasta abril de 2026, solo se había financiado el 20 % del Plan de necesidades y respuesta humanitarias del Sudán correspondiente a ese año. La asistencia humanitaria sigue siendo claramente insuficiente en comparación con la magnitud de las necesidades. Entre febrero y mayo, los asociados humanitarios se propusieron llegar a 4,8 millones de personas al mes. Sin embargo, se estima que en febrero solo recibieron asistencia 3,13 millones de personas.
La FAO, el PMA y el UNICEF piden el cese inmediato de las hostilidades, que las partes en el conflicto protejan a la población civil y las infraestructuras civiles y que se facilite un acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos a todas las zonas afectadas por el conflicto. Los organismos también instan a la comunidad internacional a aumentar de inmediato la financiación destinada a la alimentación, la producción alimentaria de emergencia, la nutrición, la salud y los servicios de abastecimiento de agua y de saneamiento, así como a apoyar las medidas para reconstruir los medios de vida.
“Para evitar más pérdidas de vidas e inanición, debemos ampliar de manera urgente la asistencia agrícola de emergencia para impulsar la producción local de alimentos”, afirmó el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO. “El suministro de semillas, herramientas e insumos a las familias agricultoras vulnerables es una de las formas más rápidas y eficaces de restablecer el acceso a alimentos nutritivos y reducir la dependencia de la ayuda. El acceso humanitario y la financiación para estas intervenciones agrícolas que salvan vidas deben mejorar de inmediato y ampliarse”.
“La hambruna sigue amenazando a la población del Sudán, mientras el hambre y la malnutrición ponen en peligro millones de vidas en este momento”, declaró la Sra. Cindy McCain, Directora Ejecutiva del PMA. “El PMA ha prestado apoyo sobre el terreno para responder a la crisis y está dispuesto a hacer más, pero los organismos humanitarios no pueden resolver esto por sí solos. La comunidad internacional debe actuar ahora con financiación, acceso y la voluntad política para evitar que esta crisis se convierta en una tragedia aún mayor”.
“En todo el Sudán, los niños están atrapados en una crisis de violencia, hambre y enfermedades implacables”, afirmó la Sra. Catherine Russell, Directora Ejecutiva del UNICEF. “Muchas familias han sido desplazadas en múltiples ocasiones. Los niños que padecen malnutrición aguda grave llegan a centros desbordados, demasiado débiles incluso para llorar. Sin medidas urgentes y sin un acceso humanitario sostenido, morirán más niños”.
Irina Utkina FAO [email protected]