
En el marco de la 68 Asamblea Mundial de la Salud, durante el evento paralelo sobre “La lucha contra la obesidad, nutrición y etiquetado de los alimentos", se expusieron las experiencias de varios países en materia de etiquetado de alimentos y otras herramientas en la lucha contra la obesidad.
En el caso de Paraguay, se han formado alianzas estratégicas entre el sector público, el sector privado y las universidades para hacer frente a la obesidad que ha aumentado aceleradamente en los últimos años. Otros esfuerzos incluyen campañas para la promoción de lactancia materna y una ley de diabetes que fue modificada en el 2014 para hacer obligatoria la práctica de al menos dos horas semanales de actividad física para los niños en las escuelas.
Ecuador representa también, un ejemplo positivo debido a los esfuerzos en el etiquetado nutricional y control de los alimentos procesados que se han denominado como prometedores. El propósito de dichos esfuerzos es favorecer hábitos de alimentación saludables y desincentivar el consumo de alimentos altamente procesados, mediante etiquetas en el alimento de color rojo, amarillo y verde para indicar los niveles de nutrientes críticos, tales como el azúcar, la grasa y la sal.
Sobre esto, la directora de la OPS Carissa F. Etienne expresó que:” los esfuerzos de etiquetado de alimentos son particularmente prometedores, pero el reto sigue siendo garantizar que los consumidores sean capaces y motivados para actuar sobre la información contenida en las etiquetas”, dijo además "Hay que simplificar el etiquetado y ayudar a educar a la gente sobre lo que significan esas etiquetas." Esto pone en evidencia la necesidad de la educación nutricional como componente integral de todo este tipo de estrategias, ya que de lo contrario, las posibilidades de lograr un cambio de comportamiento en la población a largo plazo, pueden verse limitadas.
La Directora también indicó que los impuestos a los productos altamente procesados, son una poderosa herramienta para reducir el consumo de los mismos, por lo que los gobiernos deben promover estas y otras rigurosas medidas que conduzcan a la transformación el ambiente alimentario, para asegurar que las opciones saludables sean las más sencillas. Este es uno de los aspectos más relevantes de la educación nutricional, en la cual deben existir apoyos ambientales que faciliten el cambio en las personas.



