
La FAO ha publicado dos informes sobre la situación actual de la educación nutricional en preparación para la Conferencia Internacional sobre Nutrición II, a llevarse a cabo en el 2014.
El primer informe Desafíos y cuestiones en educación nutricional (en inglés “Challenges and issues in nutrition education”) toma principalmente en consideración el contexto y problemas de malnutrición de los países en vías de desarrollo que combinan la desnutrición con la avalancha creciente de sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas. En sus páginas proporciona una visión general de las principales definiciones y conceptos en educación nutricional, e identifica los principales actores en materia de educación nutricional así como las principales necesidades y desafíos a la hora de desarrollar y ampliar intervenciones a gran escala.
El informe señala que hay una gran necesidad de educación nutricional efectiva para mejorar las prácticas de lactancia materna y alimentación complementaria. También, se reconoce el potencial de la educación nutricional para mejorar los resultados de las intervenciones de seguridad alimentaria, y expresa que hay gran interés a nivel internacional por parte de donantes y agencias en que la educación nutricional se incluya en intervenciones de seguridad alimentaria y nutricional. Finalmente subraya que hay pocos recursos humanos capacitados en educación nutricional, particularmente en el África Subsahariana, y que hay una gran necesidad de formación en esta área.
El segundo informe Fomentar una alimentación sana a través de la educación nutricional y los cambios en el entorno de los alimentos: una revisión internacional de las acciones y su efectividad (en inglés “Promoting healthy diets through nutrition education and changes in the food environment: an international review of actions and their effectiveness”) proporciona una visión general de las acciones de educación general que los organismos internacionales, el sector privado y la sociedad civil han desarrollado en todo el mundo para influir para elevar el nivel de concienciación, las actitudes y habilidades de los consumidores en relación a una alimentación sana. También aporta la evidencia del impacto positivo de estas acciones.
Después de hacer un repaso de un gran número de acciones para promover dietas y estilos de vida saludables (campañas públicas, como las que se desarrollan en torno a las guías alimentarias; educación nutricional en las escuelas; cambios en el ambiente alimentario; clases de cocina y producción de alimentos etc.). El informe concluye diciendo que hay más posibilidad de éxito si las intervenciones incluyen varios componentes: diseminación de información, entrenamiento para desarrollar capacidades (cocinado, producción de alimentos etc.) y políticas para mejorar el ambiente alimentario.
Las dos publicaciones están disponibles en inglés. Para mayor información visitar el sitio web de la FAO:



