
Este pasado Septiembre, el Congreso Nacional de Honduras aprobó la Ley de Alimentación escolar para asegurar una ración de alimentos inocuos, nutritivos y adecuados en todos los centros de educación pública prebásica, básica y progresivamente en educación media, beneficiando a más de 1.8 millones de escolares.
Gracias a la Ley se crea e insitucionaliza el Programa Nacional de la Alimentación Escolar bajo la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social y la Secretaría de Educación. El mismo cuenta con independencia financiera.
La metodología del programa se ejecuta bajo un enfoque sostenible, incluyendo la participación activa de padres de familia, maestros, municipalidades, comunidades, mancomunidades, así como la vinculación a las compras locales a la agricultura familiar.
Las intervenciones de educación alimentaria y nutricional son de gran relevancia en el contexto de la alimentación escolar, ya que permiten crear el enlace entre la disponibilidad de alimentos nutritivos (raciones) y el consumo de los mismos, contribuyendo a desarrollar y afianzar prácticas alimentarias saludables, entre otros resultados positivos (ver tema sobre EAN en las escuelas).



