República Dominicana consolida un sistema porcino más seguro y resiliente tras el cierre del Plan Nacional de Bioseguridad
Santo Domingo, 21 de noviembre de 2025 – La República Dominicana marca un hito en la sanidad animal de la región con el cierre del Plan Nacional de Bioseguridad Porcina (PNB), una estrategia sin precedentes que transformó la capacidad del país para prevenir, contener y responder a la Peste Porcina Africana (PPA).
Este esfuerzo, liderado por el Ministerio de Agricultura, la Dirección General de Ganadería (DIGEGA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con el apoyo técnico y financiero del Gobierno de los Estados Unidos a través de USDA-APHIS, se ha convertido en uno de los programas sanitarios más sólidos e innovadores de América Latina y el Caribe.
Una respuesta nacional con resultados reales, medibles y transformadores
El PNB se implementó en un contexto complejo: la reintroducción de la PPA en 2021, afectando profundamente a la economía rural, el empleo y la producción nacional. Cuatro años después, los resultados son contundentes.
De los más de 13.000 predios porcinos del país, 637 se integraron formalmente al PNB, representando el 82 % de la población porcina nacional, lo que permitió focalizar recursos en los sistemas de mayor producción y riesgo epidemiológico.
En este núcleo estratégico de la producción nacional, la bioseguridad dejó de ser una recomendación para convertirse en una práctica sistemática basada en evidencia:
- 27 granjas certificadas como bioseguras, equivalentes al 25 % de la porcicultura tecnificada nacional.
- Cero casos positivos de PPA en ninguna de las granjas certificadas desde el inicio del programa: una demostración rotunda del efecto protector de la bioseguridad.
- Entre 2023 y 2025, las granjas participantes registraron mejoras notables en la aplicación de medidas de bioseguridad, en aspectos como el control de ingreso de personas y vehículos aumentando del 68 % al 97 %, la adopción de protocolos de limpieza y desinfección pasando del 61% al 95%, el uso exclusivo de ropa y calzado incrementando del 48 % al 93 %. En cuanto a la capacitación y educación continua, más del 85 % de los operarios y encargados recibieron formación directa en bioseguridad, trazabilidad y manejo sanitario.
- Más de 9.700 actores de la cadena porcina capacitados, incluyendo transportistas, productores, operarios y personal de mataderos.
- 234 predios beneficiados con kits de bioseguridad para elevar sus estándares mínimos.
Los análisis epidemiológicos y económicos, incluidos los realizados por FAO y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), confirman que las granjas sin medidas de bioseguridad tienen entre 2 y 5 veces más probabilidades de resultar positivas a la PPA, mientras que las inversiones en bioseguridad pueden evitar pérdidas hasta diez veces superiores al valor invertido.
Una política sanitaria moderna que marca el camino para la región
El PNB no solo fortaleció la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias; también transformó la porcicultura dominicana en un sector más moderno, competitivo, eficiente y orientado a estándares internacionales.
Para Rodrigo Castañeda, Representante de la FAO en República Dominicana,
“este Plan demostró que cuando un país combina voluntad política, articulación institucional y apoyo técnico internacional, es posible proteger a su gente, su economía rural y su sistema agroalimentario. República Dominicana hoy es referencia para la región.”
Por su parte, Diego Rojas Morea, Coordinador del PNB en la FAO, destacó:
“El PNB es la prueba de que la prevención funciona. La evidencia epidemiológica es clara: donde hay bioseguridad, no hay PPA. Este programa dejó capacidades instaladas, protocolos, personal formado y un modelo listo para ser replicado.”
Un legado institucional para la República Dominicana y para el Caribe
El éxito del PNB posiciona a la República Dominicana como líder regional en sanidad animal, aportando un modelo replicable para países del Caribe y Centroamérica frente a la amenaza permanente de enfermedades transfronterizas.
El programa dejó capacidades estratégicas como:
- Uso de tecnologías digitales (tableros dinámicos, seguimiento en tiempo real).
- Implementación piloto de sistemas de gestión de bioseguridad con inteligencia artificial, capaces de identificar riesgos tempranos en las granjas.
- Protocolos armonizados de evaluación para la porcicultura comercial y de traspatio.
- Un marco de gobernanza sanitaria sólido basado en cooperación público–privada.
- Una campaña nacional de comunicación –#SoyBioseguro– que posicionó la bioseguridad como responsabilidad compartida.
Un paso adelante hacia una porcicultura más segura, sostenible y competitiva
Gracias a este esfuerzo colectivo, el país cuenta hoy con una porcicultura más resiliente, con mejores estándares productivos, mayor eficiencia, menor mortalidad animal y una cadena de valor más preparada para enfrentar amenazas futuras.
La República Dominicana ratifica con este proyecto que la bioseguridad no es un gasto, sino una inversión estratégica para proteger la producción nacional, fortalecer la seguridad alimentaria, modernizar el sector agropecuario, reducir la vulnerabilidad frente a enfermedades transfronterizas y proyectarse como líder regional en sanidad animal.
Contacto de prensa
Oficina de Comunicación – FAO República Dominicana
