Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala 
en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza

Ordenación sostenible de los recursos en la pesca en pequeña escala

El bienestar humano y la salud del ecosistema
Para que una pesquería sea sostenible, es importante prestar atención a asegurar que las poblaciones de peces capturadas y el ecosistema en el que viven se mantengan saludables y resistentes a lo largo del tiempo. Esos esfuerzos deberán tener en cuenta a todos aquellos cuyos medios de subsistencia y alimentación dependen de la pesca.

El Enfoque ecosistémico de la pesca (EEP) es un enfoque integral para la gestión de la pesca, que tiene en cuenta la forma en que esta repercute en la sociedad e interactúa con ella, con la economía, la cultura y el medio ambiente. El EEP se basa en la idea de que el bienestar humano y la salud de los ecosistemas están vinculados entre si.

Gestión participativa
Las comunidades de pequeños pescadores pueden desempeñar un importante papel en la gestión, restablecimiento, conservación y protección de los recursos acuáticos y los ecosistemas. Los Estados y las instituciones gubernamentales pueden habilitar y apoyar a las comunidades de pescadores para que intervengan en esa gestión participativa - también denominada - gestión conjunta de los recursos pesqueros- junto con las instituciones de gobierno y otros grupos.

La gestión conjunta es importante porque da voz a los pescadores para que puedan expresar sus necesidades y demandas y aportar conocimientos valiosos (incluidos los conocimientos tradicionales) para la formulación de las políticas y reglamentos. Es importante, tanto en la pesca continental como en la marina, asegurar que hombres y mujeres participen en la decisión sobre las medidas de gestión que repercuten en sus medios de subsistencia, incluidas las zonas protegidas. Cuando los pescadores participan en la toma de decisiones y en las reglas para la gestión de los recursos, es probable que estos acuerdos sean más apropiados, lo que incrementa el cumplimiento de las normas.

Recomendaciones de las Directrices PPE
Las Directrices PPE invocan una gestión responsable de la pesca, los ecosistemas acuáticos y la biodiversidad, y subrayan que el derecho de utilizar un recurso y la responsabilidad de su gestión responsable van juntos (véase también la página sobre los derechos de tenencia de la tierra).

Las Directrices PPE también ponen de relieve la necesidad de desarrollar y mejorar los sistemas de gestión y cooperación de una manera participativa. Todos los que tienen un interés en el uso del recurso, tienen derecho a que se les informe, consulte e incluya en los procesos de toma de decisiones. Se debe prestar especial atención a incluir a las mujeres y a los grupos vulnerables y marginados.

Asimismo, las Directrices PPE proporcionan orientación sobre la necesidad de prácticas pesqueras sostenibles que hagan el menor daño al medio ambiente y los peces. Se alienta a los Estados a prevenir y detener todas las prácticas de pesca ilegal y destructiva, evitar la sobrepesca, y poner en marcha sistemas de seguimiento, control y vigilancia (SCV). Al mismo tiempo, se alienta a los pescadores en pequeña escala a apoyar y respetar los sistemas de SCV.

El capítulo 5B de las Directrices PPE se trata de la ordenación sostenible de los recursos.