Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala 
en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza

Cadenas de valor, actividades posteriores a la captura y comercio en la pesca en pequeña escala

Las cadenas de valor en la pesca en pequeña escala
Las cadenas de valor en la pesca en pequeña escala incluyen todas las actividades, desde antes de la captura, a la captura y el consumo. Esto incluye la fabricación de artes de pesca, la captura o extracción; la clasificación, la limpieza y la elaboración; el transporte, la comercialización y la venta; y, por último, el consumo de pescado y mariscos.

Las actividades de la cadena de valor de la pesca en pequeña escala a menudo son manuales, con tecnologías de bajo costo. Esto hace accesibles esas cadenas de valor para millones de personas que tienen bienes limitados pero pueden utilizar sus conocimientos para beneficiarse de las oportunidades disponibles de medios de subsistencia. Sin embargo, para evitar las pérdidas y el desperdicio de alimentos a lo largo de la cadena de valor, los pescadores y los trabajadores del pescado necesitan algunas habilidades y herramientas.

Antes y después de la cosecha
Antes de la cosecha se refiere al trabajo previo a la captura o recolección del pescado y los mariscos, mientras que después de la cosecha se refiere a actividades como la manipulación, elaboración, comercialización y otros trabajos realizados después de la captura del pescado.

Si bien la mayoría de quienes capturan o extraen los peces son hombres, un número significativo de mujeres participa en las actividades posteriores a la cosecha. Sin embargo, a menudo la importancia de las cadenas de valor de la pesca en pequeña escala,  y de las personas que participan en ellas, no se reconocen plenamente en las políticas ni en la toma de decisiones.

El comercio en la pesca en pequeña escala
El comercio de pescado, ya sea en el mercado local o en el de exportación, es una importante fuente de ingresos para los pescadores y trabajadores del pescado. Pero el acceso a los mercados puede verse limitado, por ejemplo, por falta de información (sobre la oferta y la demanda, los precios actuales, etc.), un escaso poder de negociación, infraestructura deficiente para mantener fresco el pescado, o dificultades en el cumplimiento de las normas de calidad establecidas por los compradores.

Recomendaciones de las Directrices PPE
Las Directrices PPE piden que se reconozca la importancia de todas las partes de la cadena de valor, y hacen énfasis en la necesidad de incluir a todos los que trabajan en las actividades previas y posteriores a la captura en los procesos pertinentes de toma de decisiones. También se alienta a los Estados a invertir en infraestructura, estructuras organizativas y creación de capacidad para asegurar que lleguen a los consumidores productos pesqueros inocuos y de buena calidad.

Además, las Directrices PPE exigen que el comercio se realice de una manera justa y honesta que beneficie a todos por igual, e invocan la necesidad de afrontar los problemas ya mencionados.  Importante, las exportaciones de pescado no deben significar que la gente local pierda cuando se trata de ganarse la vida o consumir pescado como parte de una alimentación sana y nutritiva. Los Estados y otros agentes también deben asegurarse de que el comercio no sea perjudicial para el medio ambiente, la cultura popular, o las formas de vida o bienestar de la población.

El Capítulo 7 de las Directrices PPE es acerca de las cadenas de valor, las actividades posteriores a la captura y el comercio.