Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala 
en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza

Mecanismos autógenos protección social en la pesca y la acuicultura de pequeña escala en LA.

27/04/2022


En América Latina existen diversos mecanismos protección social creados por organizaciones de pescadores artesanales y acuicultores de pequeña escala, como una respuesta sustitutiva a la ausencia de sistemas oficiales, liderados por gobiernos. Algunas barreras de acceso a programas de protección social incluyen la informalidad laboral que invisibiliza a los trabajadores ante los registros de pescadores y acuicultores o la dificultad del Estado de brindar protección social universal que llegue al sector. Esta respuesta autógena de las organizaciones de productores resulta particularmente importante considerando los riesgos físicos que supone la actividad pesquera.

Ejemplos de los mecanismos de protección social autógenos encontrados en los subsectores de la pesca artesanal y acuicultura de pequeña escala en la región incluyen cajas de ahorro y fondos rotatorios, así como fondos contributivos derivados de la venta colectiva de productos de la pesca y/o la acuicultura que son administrados por los propios miembros de la organización productiva y que se destinan a apoyar la salud, la educación o las pensiones de sus miembros.

Algunos ejemplos de mecanismos autógenos de protección social a continuación:

  • En Bahía de Chismuyo, Honduras, organizaciones de pescadores han creado una caja rural con fondos semilla, a través de la cual otorgan préstamos a sus agremiados a tasa cercanas a cero.
  • Asociaciones de Productores acuícolas en el Departamento del Meta, Colombia, crearon, con apoyo de la FAO, un fondo rotatorio que les permite acceder a préstamos para contingencias familiares o capital de trabajo.
  • Ejemplos exitosos incluyen a los sistemas de protección social que operan en sociedades cooperativas pesqueras artesanales de México, donde fondos contributivos derivados de la venta de los productos capturados por sus miembros, destinan porcentajes significativos a rubros como salud, educación, préstamos a tasas blandas, pensiones por incapacidad o vejez y seguros de vida.

La FAO, a través del capítulo 6 de las Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca de pequeña escala en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza (Directrices PPE), advoca por el desarrollo social, empleo y trabajo decente, y la protección social. Para avanzar dicha agenda, FAO promueve en la región estrategias diversas para incluir a los pescadores artesanales y los acuicultores de pequeña escala en los sistemas nacionales de protección social, para lo cual ha realizado diagnósticos sectoriales en Mesoamérica y América del Sur; así como la creación de foros subregionales donde confluyen parlamentarios, autoridades nacionales de pesca y acuicultura y organizaciones de pescadores y acuicultores. Sin duda la mejor manera de celebrar el Año Internacional de la Pesca y la Acuicultura Artesanales, es impulsar la garantía del acceso de estos trabajadores y sus familias, a la protección social, sea oficial o autógena.