Con motivo de la celebración del 80.º aniversario de la FAO, lanzamos una serie especial de historias, desde septiembre al 16 de octubre, que inspiran para el cambio: Historias de resiliencia, innovación y esperanza. Hablan de tierras recuperadas, biodiversidad conservada y océanos protegidos; de colaboración que fortalece a las comunidades y de una alimentación que aporta dignidad y resiliencia.
En el centro de estas historias se encuentran los agricultores, pescadores, innovadores y comunidades, que encuentran formas sostenibles de cultivar, elaborar y compartir alimentos. Con sus acciones, afrontan los desafíos actuales con determinación, combinando tradición e innovación: En última instancia, allanando el camino hacia un futuro mejor.
En medio de los picos escarpados y las mesetas onduladas que caracterizan el terreno de Lesotho, hay un pueblo remoto en las montañas del distrito de Maseru donde Mabitsoane Diholo va todos los días a trabajar en su granja. Su cultivo principal es la papa, ese humilde tubérculo. Pero “humilde” ya no describe el lugar que ocupa en su vida.
Un esfuerzo que transforma la visión nacional y el papel económico de las mujeres
Pese a la exuberancia de sus selvas tropicales y plantaciones de cacao, Santo Tomé y Príncipe, un país insular rico en biodiversidad, se enfrenta a la creciente degradación de los bosques y las tierras debido a la expansión agrícola, las modificaciones en el uso del suelo y los efectos del cambio climático.
Cacao sostenible y restauración de tierras en Santo Tomé
Las mujeres kichwa y sus conocimientos ancestrales sobre agricultura han mantenido la seguridad alimentaria y la autosuficiencia en esta región del Ecuador durante siglos. Sus granjas, conocidas localmente como chakra, fueron reconocidas en 2023 por la FAO como Sistema importante del patrimonio agrícola mundial.
(En Ingles)
Mujeres kichwa sostienen la seguridad alimentaria en Ecuador
En Düzce (Türkiye), el 32 % de los jóvenes está en desempleado. Muchos optan por marcharse a la ciudad en busca de trabajo La apicultura ofrece a los jóvenes una vía alternativa y oportunidades de ingresos en las zonas rurales.
Donde los jóvenes apicultores convierten la pasión en oportunidad y preservan la vida rural
Ryoujin, que inicialmente había tomado otra senda en su vida, regresó a Jeju y decidió convertirse en una haenyeo (mujer del mar), como su madre y su abuela antes que ella.
Las haenyeo son famosas por su pesca en apnea, adentrándose en el océano utilizando únicamente su respiración, su habilidad y su memoria.