Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

16 de octubre de 2022

Día Mundial de la Alimentación

Edik Harutyunyan

"¿No es una bendición darse cuenta también de que has ayudado a otros a quedarse y crear algo bueno para su tierra?"
16/08/2022

Armenia

Cuando Edik Harutyunyan comenzó a cultivar hace 20 años, tenía poco más que una pequeña parcela de tierra y un gran objetivo. Quería demostrarle a las personas de su comunidad rural en Armenia que es posible obtener el dinero suficiente de la agricultura para ganarse la vida, una anomalía en un país donde miles de personas se van al extranjero cada año en busca de trabajo estacional.

Hoy, su huerto tiene 10 hectáreas exuberantes llenas de uvas, albaricoques y ciruelas jugosas. Se mire por donde se mire, la suya es una historia de éxito, pero no estuvo exenta de dificultades.

“Me di cuenta de que habría muchos desafíos en el camino hacia el desarrollo de mi granja”, dice Edik, y añade que los peligros naturales como el granizo y las heladas, y la falta de agua a menudo arruinaron toda la cosecha. Pero perseveró y, con un poco de ayuda, hizo crecer su negocio de manera constante. Entre las personas que le tendieron la mano se encontraban expertos de la FAO que acudieron a su granja para ayudarlo a encontrar maneras de “mejorar las condiciones agrícolas”, dice.

La FAO se aseguró de que parte de su viñedo estuviera cubierto con redes antigranizo y los expertos proporcionaron un sistema de riego por goteo que ayudaron a instalar junto con Edik. Pronto, su viñedo se convirtió en un campo de demostración donde otros agricultores de la región podían ver formas de cultivo nuevas y reproducirlas exactamente. El año pasado, Edik exportó casi 60 toneladas de frutas, frente a las 15 toneladas de hace cinco años.

A medida que la granja de Edik creció, también lo hizo su mano de obra, quien a su vez, utiliza el conocimiento y los materiales de plantación que Edik les proporciona para sus propias granjas.

Es “la mayor felicidad en la tierra”, dice, disfrutar los frutos del arduo trabajo que pones en tu tierra natal. Pero “¿No es una bendición darse cuenta también de que has ayudado a otros a quedarse y crear algo bueno para su tierra?”

Su esposa, hijos y nietos también ayudan a cuidar su huerto, garantizando que la experiencia se transmita a una nueva generación.

“Hay valentía en poner todos los recursos disponibles en el cultivo de la tierra”, dice Edik. En definitiva, “lo hacemos porque creemos que el esfuerzo desinteresado garantiza el futuro que queremos”.

 

Edik se benefició de un proyecto de la FAO financiado por la Unión Europea a través del Programa Europeo de Vecindad relativo a la Agricultura y el Desarrollo Rural (ENPARD, por sus siglas en inglés).