Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

16 de Octubre de 2021

Día Mundial de la Alimentación

Irina Vasilyeva

"No hay nada en la agricultura que un hombre pueda hacer y una mujer no pueda".
13/07/2021

Georgia

Irina Vasilyeva, una agricultora del oeste de Georgia, es un ejemplo vivo de cómo el acceso al conocimiento técnico y a la innovación pueden empoderar a los pequeños agricultores para que se conviertan en agentes del cambio.

Familias enteras en la antigua aldea de Vartsikhe, municipio de Bagdati, de donde proviene Irina, han estado involucradas en la agricultura durante siglos. Su esposo y sus dos hijos también se las han arreglado para ganarse la vida de la agricultura, sin embargo, a medida que aumentaron las restricciones pandémicas sobre el turismo y los negocios de restauración ocasionadas por la COVID-19 el año pasado, Irina luchó en vano para vender sus productos en un mercado de Kutaisi, la ciudad principal del oeste de Georgia.

Las cosas han cambiado gracias al apoyo de la FAO y de la UE, y a las nuevas escuelas de campo para agricultores y las parcelas de demostración en la zona han traído métodos agrícolas innovadores a la aldea de Irina.

“Escuché que los agrónomos de la FAO estaban visitando un centro de producción de plántulas cercano, así que asistí a la reunión y les enseñé mis registros. Siempre registro lo que hago en mi finca y les dije que quería aprender cómo mejorar la calidad de mis cultivos ”, dijo Irina, describiendo cómo se involucró por primera vez con la FAO.

Irina aprendió que las prácticas agrícolas modernas (riego por goteo, cobertura del suelo con materia orgánica y creación de lechos) podrían mejorar en gran medida la producción de pepinos, tomates y hierbas para ensaladas en sus tres invernaderos.

“No sabía que mis plantas usaban tanto fertilizante. Con el riego por goteo y mejores cálculos, ahora utilizo menos. Es una importante medida de ahorro de costes”, dijo. Los costes son cruciales, especialmente para las agricultoras de Georgia, que desean establecer una fuente de ingresos independiente.

Ahora, Irina puede producir lechugas en invierno sin calefacción en el invernadero. La producción fuera de temporada le permite evitar la competencia, mientras que los productos de alta calidad y los costes reducidos la han ayudado a superar las dificultades de la pandemia.

En la actualidad más mujeres de la aldea se están dedicando a la agricultura para complementar los ingresos familiares. La FAO seleccionó la parcela de Irina como parcela de demostración para la capacitación agrícola y, como heroína de la alimentación, está compartiendo activamente sus conocimientos y su experiencia.