Como millones de personas en todo el mundo, Kinley Wangmo y su familia se quedaron sin su fuente de ingresos durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) y los consiguientes confinamientos. A diferencia de la mayor parte del mundo, esta madre butanesa encontró una solución para subsistir en la agricultura hidropónica, que consiste en cultivar plantas en un agua especial rica en nutrientes en lugar de hacerlo en el suelo.