Matteo Ward querría que vieras tu camiseta como una barra de pan. “Están hechos de los mismos ingredientes: tierra, agua, aire, energía, personas”, dice.
“¿Cómo, entonces, estamos permitiendo que una industria extraiga recursos esenciales para la vida para producir cosas que nadie necesita en estas cantidades y con una calidad tan baja?”
Es una pregunta provocadora de un hombre que comenzó su carrera dentro de la misma industria, que ahora está tratando de reformar y regular. Pero para Matteo, lograr que las marcas de ropa cambien radicalmente su modelo de negocio es una cuestión de supervivencia: para el planeta, las personas que fabrican nuestra ropa y la industria en general.
"Es solo una cuestión de tiempo hasta que un político diga: 'Me queda un vaso de agua para mi país: Se lo voy a dar a la agricultura [en lugar de] a la moda'", dice.
Matteo es cofundador de WRÅD, un estudio de diseño y empresa consultora creado para inspirar y permitir que otros desafíen el statu quo no sostenible del sistema de la moda mediante la educación, el diseño y la innovación. También presenta la serie documental JUNK (basura), coproducida por Will Media y Sky Italia, que descubre la repercusión de la industria de la moda a través de las historias de las personas y los ecosistemas que se ven directamente afectados por ella.
¿Primera orden del día cuando asesora marcas? Deja de comercializar ropa como si fuera "sostenible", dice.
“Digamos que diseñas una camiseta que está hecha con un 50 % menos de agua. Felicidades. Pero si duplicas la producción de esa camiseta la próxima temporada, el beneficio medioambiental neto es cero”.
Lo mismo ocurre si lo haces con tela sintética virgen o reciclada, dice, que desprende microplásticos en cada lavado.
“Los microplásticos son un problema enorme”, porque son demasiado pequeños para que los filtros los recojan, por lo que terminan cada vez más en nuestros océanos y entran en nuestra cadena alimentaria.
Pero incluso los mejores filtros serían inútiles, enfatiza, si a las fábricas se les paga muy poco para mantenerlas en funcionamiento. Las finanzas también son sumamente importantes.
Es por esto que Matteo ayuda a las marcas a que piensen de forma integral, eliminando los compartimentos estancos entre departamentos y acercándolos a la cadena de valor. El punto de partida siempre es la función de la prenda: ¿Cuánto se lavará y tiene que ser sintética?
Aunque la mejora de los procesos de fabricación es parte de "producir un cambio significativo", el gran problema en última instancia no es material, dice. “Es económico y cultural”.
“El verdadero problema del que nadie habla es la sobreproducción, el consumo excesivo y cómo se ha utilizado la comunicación para llevar a las personas a consumir más bienes de los que necesitan”.
Su objetivo final es cambiar la industria de 3 billones de USD a un modelo de negocio que genere sus ingresos a partir de la durabilidad. Pero eso “no sucederá de la noche a la mañana”, reconoce, y seguramente no sucederá sin el apoyo de legislaciones más estrictas, incluida la prohibición de mensajes publicitarios engañosos.
Pero si hay una política que afectaría más en el medio ambiente, es esta, dice: “Pagar a las personas salarios dignos”.
“Si no se pone a las personas en la posición económica para que piensen en otra cosa aparte de la supervivencia, siempre pondrán en peligro al medio ambiente”.