
La guerra, el cambio climático y la desaceleración económica están contribuyendo a un futuro precario para la seguridad alimentaria. Al invertir en innovación, garantizar el acceso a la capacitación basada en
habilidades y fomentar el intercambio de conocimientos entre las comunidades de productores, la sociedad civil puede ayudar a crear sistemas alimentarios más resilientes para obtener mejor producción, mejor nutrición, mejor medio
ambiente y una vida mejor.