FAO/SMIA - Cosechas y escaseces alimentarias No.2, Abril 2000 - Page 8

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AFRICA AUSTRAL

ANGOLA* (29 de marzo)

Las condiciones de crecimiento han empeorado algo debido a las precipitaciones inferiores a la media recibidas el mes pasado en las principales zonas productoras de las provincias centrales. La producción de las cosechas de cereales de 1999/2000, a punto de recolectarse, es incierta. Los continuos desplazamientos de la población durante el período vegetativo, debidos a la guerra civil, han trastornado las actividades agrícolas en algunas zonas. En los últimos meses, la escalada del conflicto ha provocado nuevas oleadas de desplazamientos de la población hacia las fronteras con Namibia y Zambia. La situación de seguridad ha continuado empeorando, habiéndose señalado graves hostilidades a principios de marzo en la provincia de Huambo, en el altiplano central, en Ulige en el norte, en algunas partes de Malanje en el noroeste, y en Benguela en el sur.

La situación alimentaria sigue siendo extremadamente crítica para alrededor de 2 millones de personas desplazadas en el interior del país. Unas encuestas nutricionales recientes indican un aumento de la malnutrición entre esas poblaciones. En los distritos septentrionales de Ganda y Balomba, provincia de Benguela, la malnutrición se calcula en un 7,4 por ciento entre los niños residentes y en un 23,1 por ciento entre los niños de las PDI, incluido un 6,2 por ciento de malnutrición grave. Pero la persistencia de la inseguridad está impidiendo en algunas partes la distribución de asistencia alimentaria de urgencia. Se está proporcionando ayuda alimentaria a alrededor de 1,1 millones de personas.

Una misión de evaluación de cultivos y suministros alimentarios de la FAO y el PMA visitará Angola a partir de mediados de abril para examinar la producción de cultivos alimentarios y la situación del suministro de alimentos, y calcular las necesidades de importación de cereales y de ayuda alimentaria para la campaña comercial del 2000/01 (abril/marzo).

BOTSWANA (29 de marzo)

Al final de febrero, el ciclón Eline agravó la ya grave situación humanitaria causada por las inundaciones registradas al principio del mes que habían destruido alrededor de 10 000 viviendas y afectado a 73 000 personas. El Gobierno ha estimado los daños causados por las inundaciones en 8,5 millones de dólares EE.UU. y formuló un llamamiento pidiendo asistencia internacional para hacer frente a la emergencia.

Todavía no se dispone de una evaluación de las pérdidas de cosecha en las zonas productoras orientales. Sin embargo, existe preocupación por el efecto de las inundaciones en el ganado, que reviste una gran importancia para la seguridad alimentaria de los agricultores. En conjunto, es probable que las lluvias copiosas caídas en febrero y marzo pasados hayan beneficiado la cosecha principal de sorgo, que se recogerá a partir de mediados de abril.

LESOTHO (29 de marzo)

Unas lluvias entre normales y superiores a lo normal caídas en febrero y marzo mejoraron las condiciones de crecimiento para los cultivos de cereales del 2000 que se recogerán a partir de mayo. Pero las perspectivas son inciertas. Los cultivos se han visto afectados por una racha seca prolongada al principio de la campaña y por las intensas lluvias e inundaciones de principios de diciembre, particularmente en las tierras bajas, en las que la producción de maíz debería ser escasa.

La situación de los suministros alimentarios sigue siendo en general satisfactoria, gracias a unas importaciones comerciales suficientes realizadas hasta ahora.

MADAGASCAR (11 de abril)

El ciclón "Hudah", uno de los más poderosos registrados en el Océano Indico, castigó la parte septentrional de Madagascar el 2 de abril con vientos de hasta 300 kilómetros horarios. Las zonas más afectadas fueron los distritos nordorientales de Maroantsetra, Andapa y Antalaha, que ya habían sufrido graves daños con el ciclón "Eline" a mediados de febrero y la tormenta tropical "Gloria" dos semanas después. También se señalan inundaciones en los alrededores del pueblo de Befandriana ubicado en la costa noroccidental. Aunque el ciclón no trajo consigo lluvias extremadamente fuertes, dejó completamente anegadas zonas que no se habían secado del todo después de las inundaciones anteriores, y los vendavales causaron ulteriores daños a la infraestructura, las viviendas y los cultivos, especialmente los cultivos arbóreos. Resultó particularmente afectado el pueblo de Antalaha y las zonas vecinas, en los que se han destruido casas, escuelas, centros de salud, el aeropuerto y los servicios de telecomunicaciones.

Los informes provisionales señalan 17 víctimas, 100 000 personas sin vivienda y 308 000 personas que han experimentado daños en sus viviendas y medios de subsistencia, así como pérdidas de cosecha. Que se suman a las 560 000 personas ya afectadas por las tormentas anteriores. Todavía no se conoce en su totalidad el alcance de los daños causados a la agricultura. Se señalan graves pérdidas en los cultivos y serios daños a la cosecha de arroz. Se han destruido las existencias alimentarias de los almacenes y de los graneros familiares previéndose, por lo tanto, una grave escasez de alimentos en las zonas afectadas. La mayoría de los poblados han quedado aislados por las inundaciones, los derrumbes de tierra, los árboles caídos y los caminos dañados. Se estima que alrededor de 100 000 personas necesitan alimentos de urgencia y otras formas de asistencia humanitaria. Las lluvias incesantes están impidiendo las operaciones de socorro, así como la evaluación de los daños. Las Naciones Unidas han lanzado un llamamiento por 15,5 millones de dólares EE.UU. para prestar asistencia humanitaria de urgencia a la población afectada.

Una misión de evaluación de cultivos y suministros alimentarios de la FAO y el PMA visitará el país dentro de poco para evaluar el alcance de los daños causados a los cultivos y sus repercusiones en la situación nacional del suministro de alimentos para los meses venideros.

MALAWI (29 de marzo)

Unas lluvias intensas recibidas a mediados de marzo en las zonas meridionales que limitan con Mozambique provocaron graves daños a las viviendas y a la infraestructura, y pérdidas de cosechas y de ganado. Las estimaciones provisionales señalan el desplazamiento de 10 000 personas debido a las inundaciones. Las zonas más afectadas son las del Valle de Shire Bajo, particularmente los distritos de Nsanje y Chikwawa. Hace falta asistencia alimentaria y no alimentaria de urgencia para esas poblaciones.

Pese a las pérdidas de cosecha registradas en la región meridional, las copiosas lluvias recibidas a partir de la segunda década de febrero han beneficiado en general a los cultivos de cereales en las partes centrales y septentrionales, afectadas por el tiempo seco registrado en la primera parte de la campaña. Las perspectivas para las cosechas se consideran en general favorables. El pronóstico oficial indica una producción de maíz de 2 330 000 toneladas para el 2000, sólo un 6 por ciento menos que la cosecha sin precedentes del año pasado.

La situación de los suministros alimentarios sigue siendo en general satisfactoria gracias a la excelente cosecha de cereales de 1999, que dio lugar a excedentes exportables y a un incremento considerable de las existencias de maíz.

MOZAMBIQUE (29 de marzo)

El ciclón "Hudah" que había devastado la parte nordoriental de Madagascar, castigó las zonas centrales y septentrionales de Mozambique el 9 de abril, pero con menor intensidad. No resultaron afectadas las zonas meridionales que se habían inundado anteriormente. Se señalan daños de importancia en la infraestructura y las viviendas, principalmente en el pueblo de Pebane. Todavía no se dispone de una evaluación de los daños a la agricultura. Sin embargo, es probable que las lluvias y los vientos que acompañaron el ciclón hayan perjudicado la cosecha de maíz de las importantes provincias productoras de Zambeisa y Nampula, que ya se encontraba en la última fase de maduración. La disminución de los rendimientos en esas zonas redundaría en un empeoramiento de las perspectivas generales de la cosecha, ya menoscabadas por las pérdidas de cosecha sufridas en el sur. Las zonas meridionales no resultaron afectadas por el ciclón Hudah. Las provincias meridionales devastadas por las inundaciones representan alrededor del 13 por ciento de la producción total de cereales, y las afectadas en la región central otro 20 por ciento. Por lo tanto, alrededor de una tercera parte de la producción nacional de cereales se vio comprometida por las pérdidas y por la disminución de los rendimientos. Una misión de evaluación de cultivos y suministros alimentarios de la FAO y el PMA será enviada a mediados de abril para examinar los resultados de la campaña agrícola del 2000 y calcular las necesidades de importación de cereales y de ayuda alimentaria para la próxima campaña comercial del 2000/01 (abril/marzo). También se necesitará asistencia internacional para la reconstrucción de las viviendas y de la infraestructura, gravemente dañadas por las inundaciones.

Las lluvias caídas hasta mediados de marzo impidieron las operaciones de socorro, pero los niveles de los ríos han ido bajando progresivamente. En general, ha mejorado considerable-mente el acceso a las 350 000 personas que quedan en los campamentos. Ahora se necesita ayuda alimentaria y a la agricultura para las personas afectadas por las inundaciones que están regresando a sus campos. Según estimaciones provisionales, la catástrofe ha afec-tado a 1,9 millones de personas, y se han perdido con las inundaciones unas 126 000 hectá-reas en las provincias meridionales y centrales de Maputo, Gaza e Inhambane, Manica y Sofala. También se señalan pérdidas considerables en el ganado. En estas provincias tradi-cionalmente deficitarias de alimentos, la fuerte disminución de la producción de cereales del 2000 se verá agravada por la pérdida de las existencias y semillas almacenadas por los agricultores en los graneros familiares. Pero todavía no se puede realizar una evaluación completa de los daños.

NAMIBIA (29 de marzo)

Las perspectivas para las cosechas de cereales del 2000, principalmente sorgo, han empeorado. A las fuertes lluvias recibidas a mediados de febrero en las principales zonas productoras septentrio-nales han seguido precipitaciones inferiores a la media hasta la segunda década de marzo. Se ne-cesitan más lluvias para evitar ulteriores mermas en el rendimiento. En otras partes del país, las copiosas lluvias durante la campaña han mejorado la situación de los pastizales y del ganado.

SUDAFRICA (29 de marzo)

Las lluvias abundantes y las inundaciones registradas en la segunda década de marzo han determinado la pérdida de vidas humanas y el aislamiento de algunas zonas de la provincia de KwaZulu-Natal. Las intensas precipitaciones afectaron también algunas partes de las provincias Septentrional y Mpumalanga, ya castigadas por las grandes inundaciones de febrero. Unas lluvias torrenciales e inundaciones registradas en esas provincias en febrero causaron graves daños a las viviendas y a la infraestructura. Las pérdidas de cosechas, principalmente legumbres, maíz y hortalizas, en la provincia Septentrional se calcularon en alrededor de 70 millones de R. (11 millones de dólares EE.UU.). Entre los daños graves causados a la infraestructura de riego figura la destrucción de 16 embalses. El Gobierno ha dispuesto una asistencia de urgencia en las zonas afectadas y ha anunciado servicios de crédito especiales para la rehabilitación de los sectores de la agricultura y del turismo.

En las principales zonas productoras de maíz, sin embargo, unas lluvias buenas caídas en los dos últimos meses mejoraron las condiciones de crecimiento para los cultivos, que ahora se encuentran en la fase de maduración. Pese a unas graves pérdidas de cosecha sufridas en la Provincia Septentrional, la zona del maíz resultó sólo marginalmente afectada por las inundaciones. Las perspectivas para la producción de maíz de este año son en general favorables gracias a un aumento del 14 por ciento de la superficie plantada y a unas condiciones atmosféricas en general suficientes. Los pronósticos más recientes indican una excelente cosecha de maíz de 9,3 millones de toneladas, frente a los 7,7 millones de toneladas del año pasado. En este nivel, la producción será suficiente para reponer las existencias y satisfacer las necesidades de importación de otros países de la región.

SWAZILANDIA (29 de marzo)

Las perspectivas para las cosechas de cereales del 2000 son malas, debido principalmente al exceso de lluvias recibidas en diciembre y a las grandes inundaciones de principios de fe-brero, que también causaron cuantiosos daños a la infraestructura y a las viviendas. Según pronósticos oficiales provisionales, la producción de maíz de este año disminuyó del 37 por ciento a un nivel inferior a la media de 72 000 toneladas. Los otros cultivos que han quedado gravemente comprometidos por las lluvias fuertes han sido los frijoles y las batatas.

La situación de los suministros alimentarios sigue siendo en general satisfactoria. La necesidad de importación de cereales para la campaña comercial 1999/2000 (mayo/abril), estimada en 72 000 toneladas, ya se ha cubierto con importaciones comerciales.

ZAMBIA (29 de marzo)

Las fuertes inundaciones debidas al desbordamiento del Río Zambezi a principios de marzo dejaron sin vivienda a cerca de 10 000 personas y determinaron el cierre de caminos en la cuenca del río. Se señalan graves pérdidas de maíz y otros cultivos, así como de ganado, en el Valle de Zambezi Bajo, que limita con Mozambique. La zona más afectada es la del distrito de Luangwa. Se está distribuyendo asistencia alimentaria de urgencia a la población afectada.

Pese a unas pérdidas de cosecha localizadas, las lluvias abundantes caídas desde mediados de febrero han beneficiado a la cosecha principal de maíz, afectada por las precipitaciones irregulares recibidas al principio de la campaña. Como consecuencia, las perspectivas para la cosecha de cereales de este año siguen siendo en general satisfactorias.

ZIMBABWE* (29 de marzo)

Unas lluvias intensas caídas en la segunda década de marzo agravaron la situación en las provincias meridionales y orientales, ya gravemente afectadas por las inundaciones que siguieron a finales de febrero al ciclón Eline. Según las estimaciones más recientes de los daños causados por el ciclón, murieron 100 personas, han resultado afectadas directamente 96 000, incluidas 20 000 personas desplazadas que viven en campamentos, y alrededor de 500 000 quedaron afectadas indirectamente. Las inundaciones provocaron también daños graves a la infraestructura. Las zonas más afectadas son las tierras bajas que bordean los ríos Save y Tanganda, particularmente el distrito de Chipinge, en la provincia de Manicaland, donde 90 000 personas, o sea una cuarta parte de la población, necesita asistencia alimentaria. En las provincias afectadas, las inundaciones han causado cuantiosos daños a los cultivos de los valles fluviales y a los canales de agua. En particular, en la provincia meridional semiárida de Matabeleland, la producción de las zonas de regadío se verá menguada por los daños causados a la infraestructura, sobre todo a los embalses. Pero no se dispone todavía de una evaluación pormenorizada de las pérdidas de cosecha.

Aunque las inundaciones no han afectado a las principales zonas productoras de maíz del nordeste, donde su produce la mayor parte de las cosechas de cereales, se pronostica que la producción de maíz de este año decrecerá debido a una reducción de la superficie plantada. Es posible también que las fuertes lluvias recibidas desde mediados de febrero redunden en una merma de los rendimientos.


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