FAO/SMIA - Perspectivas Alimentarias No. 1, Febrero 2001 p. 4

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Más de 60 millones de personas enfrentan emergencias alimentarias en todo el mundo 1/


El número de personas que necesitan asistencia alimentaria urgente en diversas partes del mundo continúa excediendo de 60 millones, de las cuales alrededor del 30 por ciento vive en Africa oriental.

En Africa oriental, alrededor de 18 millones de personas se ven afectadas por una grave escasez de ali-mentos (en Africa, un total de 27 millones) debido a los efectos de la sequía y, en algunas partes, a los con-flictos. En Eritrea, el desplazamiento en gran escala de los agricultores de Gash Barka y Debub, las princi-pales regiones productoras de cereales que representan más del 70 por ciento de la producción de cerea-les, ha comprometido la producción de este año. La situación alimentaria de cerca de 1,1 millones de perso-nas desplazadas por la guerra y alrededor de 300 000 personas afectadas por la sequía es causa de grave preocupación. En Etiopía, pese a un incremento de la producción de cereales, la situación del suministro de alimentos sigue siendo en general muy inestable. Se prevé que el número de personas necesitadas de asis-tencia alimentaria disminuirá a 6,2 millones del nivel máximo de cerca de 10,2 millones alcanzado el año pa-sado. En Somalia, se estima que 750 000 personas dependen de una asistencia alimentaria de urgencia, a causa de la disminución de sus medios de vida provocada por una serie de sequías y la inseguridad. En Kenya, debido a la persistencia de la escasez de alimentos causada por la sequía hay cerca de 4,4 millones de personas que necesitan urgentemente asistencia alimentaria. En el Sudán, ha habido una grave escasez de alimentos en muchas partes debido a unas rachas secas prolongadas; los precios de los alimentos se han duplicado con creces respecto al mismo período del año pasado. Unos 2,9 millones de personas nece-sitarán asistencia alimentaria debido a los conflictos civiles y al mal tiempo. En Tanzanía, la producción de alimentos se vio perjudicada por las lluvias tardías e insuficientes recibidas en algunas regiones, donde hay unas 800 000 personas en necesidad de asistencia alimentaria. En Uganda, la situación del suministro de alimentos sigue siendo inestable en el nordeste debido a la sequía, y en el oeste debido a los disturbios ci-viles. En Africa occidental, persiste la escasez de alimentos en Sierra Leona, donde la actividad de los re-beldes trastornó la producción agrícola, mientras que en Liberia, la producción sigue viéndose limitada por los efectos de los disturbios civiles del pasado. En Guinea, los ataques de los rebeldes están afectando a las actividades agrícolas y comerciales en las zonas fronterizas. En el Sahel, tras unas cosechas mengua-das la situación de los suministros de alimentos se presentará más difícil en 2001 que en 2000, principal-mente en el Chad, el Níger y en algunas partes de Burkina Faso. En Africa central, la persistencia de la guerra civil en la República Democrática del Congo continúa causando desplazamientos de la población en gran escala, lo que afecta actualmente a unos 2 millones de personas. En la República del Congo, aunque la situación de seguridad ha mejorado, todavía se sigue proporcionando asistencia alimentaria a los refugiados y a las personas desplazadas en el interior del país. En otras partes de la región de los Grandes Lagos, Rwanda y Burundi han sufrido rachas secas prolongadas que han menguado la producción de los alimentos de primera necesidad. En Africa austral, la creciente inseguridad que reina en Angola ha trastornado las actividades agrícolas en el período crítico de la siembra y redundará en una reducción de la cosecha, que agravará posteriormente la situación alimentaria ya inestable en el país. En Madagascar, se necesita ayuda alimentaria para 240 000 personas en las regiones meridionales afectadas por la sequía.

En Asia, mientras alrededor de 25 millones de personas están en necesidad de asistencia alimentaria, las condiciones rigurosas del invierno en algunos países están creando graves preocupaciones por la posibilidad de nuevas emergencias alimentarias. En la República Popular Democrática de Corea, una situación alimentaria ya de por sí desesperada a raíz de la mala cosecha obtenida en 2000 se ha visto fuertemente agravada por el invierno, el más frío registrado en los últimos 50 años. La falta de calefacción y de alimentos del Sistema Público de Distribución podría traducirse en un número creciente de víctimas. Análogamente, en Mongolia, ha muerto un gran número de cabezas de ganado, importante fuente de sustento y de ingresos para un sector significativo de la población, debido a las condiciones rigurosas del invierno, y en algunas partes se necesita con urgencia asistencia alimentaria. En otras partes, en la provincia indonesia de Nusa Tenggaras Este se señala una grave escasez de alimentos debida a la sequía y a la mala cosecha, a la vez que persiste también la carestía entre los grupos vulnerables en Camboya. En los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos de la CEI - principalmente Armenia, Georgia y Tayikistán - que se han visto afectados por la sequía, hay alrededor de 4 millones de personas que continúan necesitando asistencia de los donantes internacionales para sobrevivir. Además, para una recuperación importante de la producción de alimentos de este año se necesitará una ulterior asistencia mediante el suministro de insumos. En Uzbekistán septentrional, las poblaciones vulnerables de Karakalpakstan han sufrido grandes pérdidas y necesitan socorro. También continúan recibiendo asistencia de urgencia las personas vulnerables de Azeirbayán.

En el Cercano Oriente, más de 7 millones de personas necesitan urgentemente asistencia alimentaria como consecuencia principalmente de una sequía permanente que ha afectado en algunas partes a la producción agropecuaria. En el Afganistán, a pesar de unas lluvias benéficas recibidas últimamente ha surgido una crisis alimentaria muy grave tras dos años consecutivos de sequía y continuos conflictos civiles que volvieron a provocar desplazamientos de miles de personas. En el Iraq, dos años de sequía han diezmado los cultivos y agravado la ya difícil situación alimentaria. La sequía también ha afectado a los cultivos y los pastizales en Jordania, dejando a miles de agricultores necesitados de asistencia.

En América Latina más de 1 millón de personas se encuentran con problemas alimentarios, y se sigue proporcionando asistencia alimentaria en Honduras y Nicaragua como consecuencia de los graves efectos del huracán "Mitch" de finales de 1998. También se está distribuyendo ayuda alimentaria en El Salvador de resultas del fuerte terremoto que sacudió el país a mediados de enero. En Haití, se necesita asistencia alimentaria debido a los problemas económicos crónicos.

En Europa, se sigue necesitando asistencia alimentaria para alrededor de 1 millón de personas vulnerables en los Balcanes, especialmente en la República Federativa de Yugoslavia y la Federación de Rusia.


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