FAO/SMIA - Perspectivas Alimentarias No. 1, Febrero 2001 p. 5

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Perspectivas actuales sobre la producción y las cosechas


Situación por regiones

Asia

La estimación más reciente de la producción total de cereales de 2000 en Asia es de 987,8 millones de toneladas, 4,5 por ciento menos que la cosecha del año anterior. La producción de trigo de la región se estima ahora en 253,7 millones de toneladas, 2,5 por ciento menos que en 1999, mientras que los cereales secundarios han descendido alrededor del 12 por ciento a 193,1 millones de toneladas. En ambos casos, la mayor parte de la disminución se atribuye a China debido a unas condiciones de crecimiento adversas y a la disminución de la superficie sembrada. La producción de arroz de la región en 2000 se ha revisado ligeramente al alza desde el último informe a 541 millones de toneladas. En este nivel, la producción total sería inferior en alrededor de 15 millones de toneladas a la de 1999.

Lejano Oriente: En China, los cultivos de trigo de invierno están todavía en la fase de latencia. Según se señala, la superficie plantada ha disminuido por segundo año consecutivo estimándose inferior a la del año pasado en un 6-7 por ciento. Esto se atribuye a los precios más atrayentes de otros cultivos y al aumento de los costos de los insumos, particularmente del agua para riego. En la India, también se prevé un descenso de la producción debida a la sequía y a unas temperaturas más altas de lo normal, y se señala una probable disminución significativa en comparación con la producción récord de 75,5 millones de toneladas del año pasado. La sequía afectó particularmente a los estados de secano como Madhya Pradesh, Gujarat y Rajasthan, donde el monzón deficiente del año pasado se tradujo en niveles bajos de humedad del suelo. Las perspectivas iniciales para la cosecha de trigo en el Pakistán mejoraron gracias a las lluvias recibidas en diciembre tras una racha seca prolongada, pero todo parece indicar que la producción total podría ser inferior a la excelente cosecha del año pasado.

Según informaciones muy iniciales, la superficie plantada con cereales secundarios (principalmen-te maíz) en China en 2001 podría sufrir una ligera reducción. En la India, la mayor parte de los cereales secundarios se producen en condiciones de secano durante la temporada monzónica principal (kharif), que va de junio a septiembre. Las estimaciones más recientes indican que la pro-ducción de maíz, mijo y sorgo kharif de 2000 fue de alrededor de 23 millones de toneladas, volumen marginalmente superior al de 1999.

En China (Continental), la campaña del arroz de 2000 ha terminado con la recolección de la cosecha doble tardía efectuada en noviembre. En conjunto, la estimación de la producción arrocera en 2000 se mantiene inalterada en 188,5 millones de toneladas, 10 millones de toneladas menos que en la campaña anterior. Alrededor de 3 millones de toneladas de la merma se produjo en la cosecha del arroz temprano, que generalmente es de mala calidad, debido a una reducción de la superficie plantada a raíz de la eliminación de la ayuda gubernamental destinada a esta variedad de arroz. Unas condicio-nes de crecimiento desfavorables combinadas con los bajos precios al productor también menguaron la producción del monocultivo y de los cultivos tardíos de arroz, causando otra contracción de 7 millones de toneladas en la producción. El pronóstico provisional para 2001 señala otra disminución de la producción arrocera de China, aunque probable-mente sea mucho menos pronunciada, situándose en alrededor de 500 000 toneladas. En Viet Nam, se está a punto de terminar la recolección de la cosecha de arroz del décimo mes. Ha comenzado la plantación del arroz de invierno-primavera, la cosecha principal del país destinada a exportaciones, a pesar del lento retiro de las inundaciones, de la escasez de semillas y del alto costo de los insumos. Pese a varias catástrofes naturales consecutivas, y suponiendo condiciones de crecimiento buenas para la cosecha de arroz de invierno-primavera, se prevé que la producción arrocera del país en 2000 alcanzará los 32,7 millones de toneladas, 100 000 toneladas más que el pronóstico anterior y un volumen cercano a la producción revisada de 1999.

En Tailandia, ha comenzado la recolección de la cosecha principal de arroz. Las últimas inundaciones causadas por intensas lluvias y tifones han producido en general un efecto favorable en la producción del arroz. Por consiguiente, la producción arrocera de 2000 se ha revisado al alza a 24 millones de toneladas, 700 000 toneladas más que el pronóstico anterior, pero todavía 200 000 toneladas menos que la estimación revisada para 1999. La recolección de la cosecha de arroz de la temporada principal está casi terminando en Myanmar. La estimación de la producción total de 2000 se mantiene inalterada respecto al último informe en 20 millones de toneladas, 200 000 toneladas más que en la temporada anterior, aunque los precios al productor han descendido en el curso del año a niveles bajos sin precedentes. En Filipinas, la recolección de la cosecha de arroz de la temporada principal está muy avanzada. El pronóstico para la campaña arrocera de 2000 se mantiene inalterado en 12,2 millones de toneladas, alrededor de 200 000 toneladas más que el pronóstico revisado para 1999. En el Japón la recolección ha terminado en su mayor parte y la estimación de la producción de arroz de la presente campaña se mantiene en 11,8 millones de toneladas, alrededor de 400 000 toneladas más que la del año anterior, ya que unas condiciones de crecimiento favorables aumentaron los rendimientos. En Camboya, la cosecha principal de arroz de la estación húmeda que está a punto de terminar se ha visto gravemente afectada por las inundaciones que han castigado al país en septiembre del año pasado. Las pérdidas sufridas se calculan en 400 000 toneladas, y se prevé que una parte se recuperará durante la cosecha de la temporada seca, que se recogerá en marzo/abril. Como consecuencia, la producción de arroz en 2000 se ha rebajado con respecto al último informe en 200 000 toneladas a 3,8 millones de toneladas, frente a los 4,0 millones de toneladas de 1999. En la República Popular Democrática de Corea, la estimación de la producción arrocera de 2000 ha disminuido alrededor de 300 000 toneladas a 1,6 millones de toneladas, ya que se considera que la falta de precipitaciones durante el período de siembra y la escasez de insumos han causado daños mayores de lo que se había previsto. En este nivel, la producción sería inferior en alrededor de 700 000 toneladas a la de 1999.

En Bangladesh, la recolección de la cosecha de la temporada principal Aman está casi terminando, y se está plantando la tercera cosecha de arroz Boro. Aunque las inundaciones han causado daños a algunos arrozales, la producción correspondiente a la campaña arrocera de 2000 se ha ajustado al alza en 1 millón de toneladas con respecto al último informe, situándose en 35 millones de toneladas. El cambio se debe a un aumento de las estimaciones de la superficie y de los rendimientos y supone condiciones de crecimiento buenas para la cosecha Boro, que se recogerá en primavera. En la India, la producción arrocera de 2000, afectada por graves inundaciones y sequías en algunos estados occidentales, se calcula en alrededor de 130 millones de toneladas, cifra inalterada respecto al último informe pero inferior en más de 4 millones de toneladas a la de 1999. No obstante la disminución, el país se encuentra actualmente con graves problemas de excedentes y de falta de espacio para almacenamiento. Con objeto de reducir el volumen grande de existencias de arroz, el Gobierno ha autorizado ventas a precios subvencionados para la exportación por parte de organismos comerciales estatales. En el Pakistán, la producción arrocera de 2000 se ha revisado a la baja en alrededor de 200 000 toneladas a 6,9 millones de toneladas. En este nivel, la campaña de 2000 terminaría con una contracción de más de 800 000 toneladas respecto a la de 1999, debido a los bajos precios al productor y a la escasez de agua para riego en la región de Sindh en agosto del año pasado.

En Indonesia, la producción de la campaña arrocera de 2000 se pronostica en 51 millones de toneladas, 1 millón de toneladas menos de lo que se había informado anteriormente pero un resultado ligeramente superior al de 1999. La plantación de la campaña principal de arroz de 2000 está muy avanzada y se prevé que la producción aumentará a 52 millones de toneladas. Como parte del cambio general introducido en la política arrocera del país se prevé que, una vez aprobado, entrará en vigencia a principios de 2001 un aumento de los precios mínimos de compra del arroz no elaborado de 1 400 rupias por kg (alrededor de 149 dólares EE.UU. por tonelada) a 1 500 rupias por kg (160 dólares EE.UU. por tonelada). En Sri Lanka, la estimación de la producción arrocera de 2000 ha aumentado a 2,8 millones de toneladas, 200 000 toneladas más de lo que se había previsto anteriormente pero 100 000 toneladas menos que el año anterior.

Cercano Oriente: En Afganistán, la persistencia de la sequía y los conflictos civiles redujeron la producción de arroz de 2000 a 156 000 toneladas, 124 000 toneladas menos que en 1999.

La CEI en Asia: En los ocho países de la CEI en Asia ya se han plantado los cereales de invierno que se cosecharán en 2001. Las perspectivas son inciertas. Tras las cosechas reducidas por la sequía de 2000, la escasez de semillas ha limitado las superficies que podrían sembrarse con trigo de invierno en algunos países, principalmente Armenia, Georgia y Tayikistán. En Uzbekistán, se prevé una disminución de la superficie sembrada, ya que alrededor de 100 000 hectáreas de tierras marginales de secano han sido retiradas de la producción de trigo. En Armenia, hay indicios de que la superficie sembrada con trigo de invierno ha descendido alrededor de dos terceras partes de lo normal. Por el contrario, en Azerbaiyán, donde el trigo de invierno escapó en gran parte de los efectos de la sequía del verano, la superficie sembrada con trigo debería aumentar ulteriormente. En muchos países afectados por la sequía, los déficit de humedad del suelo registrados después del invierno benigno y la primavera y verano calurosos y secos del año pasado todavía no se han repuesto totalmente. En Kazajstán, la mayor parte de los cereales se siembra en la primavera.

En estos ocho países la producción total de cereales de 2000 pasó de los 24 millones de toneladas de 1999 a 21 millones de toneladas. La mayor parte de la disminución tuvo lugar en la producción de trigo, que se estima en 16,8 millones de toneladas en comparación con los 19 millones de toneladas de 1999. Una grave sequía menguó la producción en muchos países más pequeños, salvo Azerbaiyán y Turkmenistán, y en Kazajstán los rendimientos medios fueron también menores que los niveles abundantes alcanzados el año pasado después de la independencia. En Kazajstán, la producción de cereales de 2000 se pronostica oficialmente en 11,6 millones de toneladas (1999: 14,3 millones de toneladas), incluidos 9,1 millones de toneladas de trigo (1999: 11,2 millones de toneladas). La producción total de cereales secundarios en la región también disminuyó a 3,8 millones de toneladas en 2000 comparada con los 4,6 millones de toneladas en 1999, debido principalmente a la falta de humedad (riego y precipitaciones) suficiente para los cultivos de primavera. También se vio afectada la cosecha de arroz, principalmente en Uzbekistán, donde los cultivos de regadío de las zonas septentrionales sufrieron la falta de abastecimiento de agua para riego. En cambio, en Azerbaiyán y Turkmenistán la producción total de cereales y, en particular de trigo, aumentó de forma pronunciada gracias a los efectos de incentivo producidos por la privatización de las tierras y al fuerte aumento de las superficies sembradas.

Africa

Africa septentrional: La producción total de trigo de la subregión en 2000 se estima en alrededor de 9,7 millones de toneladas, alrededor de 14 por ciento menos que el año anterior y 20 por ciento menos de la media de los últimos cinco años. La producción aumentó ligeramente sólo en Egipto donde el trigo es principalmente de regadío. En otras partes, las condiciones secas imperantes durante el período vegetativo provocaron una fuerte mengua de la producción. Tanto en Argelia como en Marruecos, la producción fue menos de la mitad de la media quinquenal e inferior en alrededor del 37 por ciento al nivel del año anterior. En Túnez la producción disminuyó un 40 por ciento y fue inferior a la media. La producción de cereales secundarios de 2000 en la subregión se calcula en 8,7 millones de toneladas, 12 por ciento menos que en 1999, como consecuencia de las condiciones desfavorables del tiempo. La producción disminuyó considerablemente en Argelia, Marruecos y Túnez, mientras que en Egipto se ha registrado un incremento marginal (1 por ciento).

En Egipto, la cosecha de arroz de 2000 se estima en alrededor de 6 millones de toneladas, algo superior a la buena cosecha de 1999 y superior a la media. Las condiciones de crecimiento para las cosechas de trigo y cereales secundarios de invierno de 2001 son hasta ahora en general favorables en la subregión. Entre octubre y diciembre las condiciones fueron en general buenas para los preparativos de la tierra y la plantación de los cultivos en Marruecos, mientras que en Túnez y Argelia las actividades agrícolas se retrasaron algo debido a unas precipitaciones de nivel inferior a lo normal. Si lloviera oportunamente en la zona productora de la subregión durante los próximos meses será decisivo para asegurar la recuperación de la producción de los cultivos alimentarios principales en Argelia, Marruecos y Túnez. En Egipto, la superficie plantada con trigo y cebada debería aumentar, lo que haría pensar en un incremento de la producción del trigo y la cebada de regadío en 2001.

Africa occidental: En el Sahel, la producción total de cereales de 2000 de los nueve países miembros del CILSS ha sido calculada por una serie de misiones conjuntas FAO/CILSS de evaluación de cultivos en 9,5 millones de toneladas, 15 por ciento menos que en 1999 y 2 por ciento menos de la media de los últimos cinco años. En Burkina Faso y el Chad se prevén producciones inferiores a la media. En Malí, Mauritania y el Níger la producción debería estar cercana a la media, y en Cabo Verde, Guinea Bissau y el Senegal se prevén producciones superiores a la media. En Gambia se ha alcanzado un nivel sin precedentes. En comparación con 1999, la producción ha aumentado mucho en Gambia y Guinea Bissau, pero es considerablemente inferior a los niveles récord alcanzados en Burkina Faso, Cabo Verde, Malí, el Níger y el Chad, y, en menor medida, Mauritania. En los países costeros del Golfo de Guinea, las perspectivas para la produc-ción de cereales de 2000 son favorables, gracias a unas condiciones de crecimiento en general positi-vas imperantes durante la campaña agrícola de 2000. Es probable que la producción de cereales sea superior a lo normal, excepto en Liberia y Sierra Leona, donde los disturbios civiles pasados o actua-les impidieron las actividades agrícolas. Las estima-ciones preliminares de la FAO de la producción total de cereales en los nueve países costeros indican un total de alrededor de 29,2 millones de toneladas. Se trata, sin embargo, de estimaciones muy provi-sionales, ya que no se dispone hasta ahora de los pronósticos de las administraciones locales relativos a la producción de la mayoría de los países.

Producción mundial de cereales - Pronóstico para 2000

 
Trigo
Cereales secundarios
Arroz (cáscara)
Total
 
1999
2000
1999
2000
1999
2000
1999
2000
 
(. . . . . . . . . . . . . . . . millones de toneladas . . . . . . . . . . . . . . . . . )
Asia
260,1
253,7
218,1
193,1
555,9
541,0
1 034,1
987,8
Africa
15,0
13,8
77,7
77,0
17,6
17,5
110,3
108,3
América Central
3,1
3,4
28,7
28,7
2,3
2,4
34,1
34,5
América del Sur
20,1
19,3
58,9
62,5
21,1
20,0
100,1
101,7
América del Norte
89,5
87,3
290,6
299,2
9,3
8,7
389,4
395,2
Europa
177,6
188,6
203,0
198,4
3,3
3,0
383,9
390,0
Oceanía
25,3
19,8
9,3
10,2
1,4
1,1
36,0
31,1
TOTAL MUNDIAL
590,6
585,8
886,3
869,0
610,9
593,7
2 087,9
2 048,5
         
(408) 1/
(397) 1/
(1 885) 2/
(1 852)2/
Países en desarrollo
276,9
270,7
370,6
346,2
584,8
568,5
1 232,3
1 185,3
Países desarrollados
313,7
315,2
515,7
522,8
26,1
25,2
855,6
863,1

En la mayor parte de la subregión ya ha terminado la recolección de la cosecha de arroz de 2000. En conjunto, las condiciones de crecimiento han sido favorables y las estimaciones sobre la producción arrocera son en general satisfactorias. En Nigeria, el mayor productor de arroz de la subregión, se prevé que la producción aumentará ligeramente con respecto al nivel de 3,4 millones de toneladas de 1999. En Malí, la estimación de la producción arro-cera de 2000 ha disminuido a 745 000 toneladas, tras una revisión a la baja de la superficie y de los rendimientos. No obstante, sigue siendo superior en 18 000 toneladas a la de la campaña de 1999. En Côte d'Ivoire, el pronóstico relativo a la producción arrocera de 2000 se mantiene inalterado respecto al último informe, en 1,1 millones de toneladas, algo más que el año anterior. La estimación de la pro-ducción de Benin se ha aumentado considerable-mente a 45 000 toneladas, tras una revisión al alza de la superficie plantada. En consecuencia, el país terminaría la campaña con un incremento del 20 por ciento comparado con 1999. En cambio, la produc-ción arrocera de 2000 debería bajar en Sierra Leo-na, donde la persistencia de los conflictos civiles ha trastornado gravemente las actividades agrícolas.

Africa central: El mijo y sorgo se han recogido en el Camerún y la República Centroafricana, y las perspectivas son en general favorables. En la República del Congo la agricultura se está recupe-rando después de los disturbios civiles registrados en 1998 y 1999. El conflicto civil que tuvo lugar en la República Democrática del Congo ha impedido gravemente las actividades agrícolas y comerciales. En Rwanda y Burundi, unas lluvias abundantes recibidas en los últimos meses, después de un tiempo seco prolongado, mejoraron las perspectivas para los cereales y legumbres de la primera tempo-rada de 2001 que se están recogiendo ahora.

Africa oriental: Se ha terminado de recoger la cosecha de trigo de 2000 en Kenya y Etiopía, mientras que en el Sudán la cosecha de 2001 se recogerá a partir de marzo. En Etiopía, pese a un comienzo tardío de la campaña, se prevé que la producción será considerablemente mayor que la del año pasado (1,2 millones de toneladas), gracias al beneficio aportado por unas lluvias prolongadas. En Kenya, se prevé que la producción disminuirá cerca del 4 por ciento respecto a la cosecha ya ma-la del año pasado, para situarse en 130 000 tonela-das, debido a una sequía continua. En el Sudán, la cosecha de trigo de 2001 se pronostica en 334 000 toneladas, de 56 por ciento más que la mala cose-cha de 2000 debido a unas condiciones favorables imperantes durante el período de siembra.

Ha terminado en la subregión la recolección de los cereales secundarios de la temporada principal de 2000. Ahora se están recogiendo las cosechas de la temporada secundaria, salvo en Etiopía, donde la plantación debería empezar dentro de poco. En Eritrea, se prevé que la cosecha de cereales secundarios disminuirá cerca del 70 por ciento respecto de la del año pasado (287 000 toneladas) debido al desplazamiento de un gran número de agricultores a causa de la guerra con el vecino país de Etiopía. En Etiopía, se prevé que gracias a unas lluvias mejoradas, la cosecha de cereales secundarios de la temporada principal, que representa alrededor del 90 por ciento de la producción anual, mejorará considerablemente respecto a la producción media de 1999. En Kenya, la producción de la cosecha de maíz de 2000, afectada por una sequía prolongada, se calcula en 1,7 millones de toneladas, cerca de 24 por ciento menos que la cosecha de 1999 y 27 por ciento menos de la media de los últimos cinco años. Las perspectivas para la cosecha secundaria, recogida a fines de 2000 y principios de 2001, son también desfavorables debido a la sequía. En Somalia, la producción de cereales secundarios en 2000, estimada en 310 000 toneladas, es alrededor de un 28 por ciento superior a la de 1999 y un 19 por ciento superior a la media de los últimos cinco años debido a las condiciones favorables del tiempo. En el Sudán, la cosecha de cereales secundarios, estimada en 3,3 millones de toneladas, es superior en alrededor del 10 por ciento a la mala cosecha de 1999 pero inferior en cerca del 16 por ciento a la media quinquenal debido a unas lluvias tardías e irregulares. En Uganda, la cosecha principal de cereales secundarios alcanzó un nivel inferior a la media de 1,5 millones de toneladas, pero las perspectivas para la de la temporada secundaria que se está recogiendo ahora son favorables gracias a unas lluvias buenas. En Tanzanía, la cosecha de cereales secundarios, estimada en 2,8 millones de toneladas, es inferior en alrededor del 16 por ciento a la cosecha inferior a la media del año anterior. Las perspectivas para las cosechas de la temporada secundaria, recogidas a fines de 2000 y principios de 2001, son inciertas a pesar de unas lluvias benéficas recibidas últimamente.

La estimación de la producción de arroz de 2000 en la subregión se ha rebajado en 91 000 toneladas a 828 000 toneladas, lo que aún así representaría un incremento del 5 por ciento respecto al año anterior. En Tanzanía, el principal país productor de la subregión, la estimación de la producción arrocera de 2000 se ha rebajado en 85 000 toneladas a 615 000 toneladas, debido a los informes sobre la sequía de octubre pasado.

Africa austral: La producción total de trigo de 2000 se calcula en 2,2 millones de toneladas, alrededor de un 10 por ciento más que en 1999 pero todavía inferior a la media quinquenal. La producción au-mentó de forma pronunciada en Sudáfrica, el princi-pal productor de la subregión. En cambio, en Zim-babwe, se calcula que la producción fue inferior en una cuarta parte a la del año anterior, debido a los disturbios civiles registrados en las zonas agrícolas.

Las perspectivas para los cereales secundarios de la subregión en 2001, que se recogerán a partir de abril, son favorables, gracias a unas precipitaciones en general buenas recibidas desde el comienzo de la campaña. Sin embargo, en algunos países se necesitan más lluvias. A pesar de las condiciones de crecimiento en general favorables registradas hasta ahora, puede que la producción disminuya este año como consecuencia de un decrecimiento de la superficie plantada con respecto al nivel del año pasado. En Sudáfrica, se estima provisionalmente que la superficie plantada es considerablemente inferior al nivel del año pasado como efecto de los bajos precios de los cereales. Se necesitan más lluvias después del tiempo seco imperante a principios de enero. En Zimbabwe, las perspectivas para la cosecha de maíz de 2001 son malas. Las perturbaciones debidas al programa de reasentamiento de las fincas comerciales han dado lugar a la disminución de una tercera parte de la superficie plantada. El tiempo seco registrado en la primera quincena de enero ha empeorado las condiciones de crecimiento y, si no se reciben dentro de poco más lluvias, es probable que la producción se reduzca ulteriormente. En Malawi, las perspectivas para la cosecha de maíz son satisfactorias gracias a unas precipitaciones entre normales y superiores a lo normal recibidas desde octubre y a la distribución gratuita de insumos a los grupos vulnerables. En Mozambique, las lluvias abundantes caídas desde mediados de octubre han beneficiado en general a los cereales secundarios a pesar de algunas inundaciones localizadas; sin embargo, la situación podría empeorar debido a los altos niveles de los ríos y a la saturación de los suelos en diversas zonas. En Angola, es probable que las lluvias irregulares caídas desde el comienzo de la campaña, unidas a una disminución de la superficie plantada debida a la intensificación de los conflictos civiles durante el período de siembra, se traduzcan en otra producción inferior a la media. En Zambia, unas lluvias abundantes y generalizadas recibidas durante el período de siembra han be-neficiado a los cereales secundarios de 2001, pero los cálculos iniciales indican una disminución de la superficie plantada debida a la escasez de insumos agrícolas. En Lesotho, unas lluvias superiores a la media han beneficiado la plantación y el desarrollo de los cereales secundarios. En Namibia, se necesitan con urgencia más precipitaciones tras el tiempo caluroso y seco imperante el mes pasado. También se necesitan más lluvias en Botswana, donde las precipitaciones han sido irregulares desde el comienzo de la campaña.

Está en marcha la plantación del arroz del 2001 en la subregión. La campaña arrocera de 2000 sigue siendo una de las peores del decenio, debido a las malas condiciones del tiempo imperantes en Mozambique y Madagascar, los dos principales productores de arroz. La producción arrocera de Madagascar en 2000 se cifra en 2,2 millones de toneladas, alrededor de 400 000 toneladas menos que el año anterior, mientras que en Mozambique se estima que ha descendido 25 por ciento a 140 000 toneladas.

América Central y el Caribe

La recolección de la cosecha de trigo de 2000/01 comenzará a partir de abril en las zonas produc-toras de regadío del noroeste de México. Los nive-les de agua de los embalses se consideran suficien-tes, y los pronósticos iniciales señalan que la pro-ducción debería estar en torno a la media siempre y cuando las condiciones atmosféricas sigan siendo normales.

En algunos países centroamericanos ya ha terminado la recolección de las cosechas de cereales secundarios (principalmente maíz) y frijoles de la segunda temporada, mientras está a punto de comenzar la de la cosecha "apante" de la tercera temporada. En Nicaragua, Honduras y El Salvador se estiman provisionalmente producciones inferiores a la media, ya que estos países se han visto afectados por el mal tiempo durante la primera y segunda cosechas. En el caso de El Salvador, la situación ha empeorado debido al grave terremoto ocurrido en enero de 2001. Se señalan pérdidas localizadas en la cosecha "apante" de maíz y frijol. Todavía no se dispone de una evaluación pormenorizada de los daños sufridos por el sector agrícola. El daño principal, sin embargo, podría haber sido causado a la plantación de la cosecha de la primera temporada de 2001/02, que comenzará a partir de finales de abril o mayo, ya que se señalan deslizamientos de tierras y graves daños a la infraestructura agrícola en algunas de las zonas productoras de cereales. No se señalan daños importantes al sector en Guatemala, también afectada por el terremoto, donde se informa que las producciones para 2000/01 son de nivel medio. En Costa Rica, también se ha obtenido una producción media de maíz para el año. En México, el tiempo seco está favoreciendo los preparativos para la próxima siembra de sorgo en abril y mayo. En el Caribe, la producción de maíz y sorgo se ha recuperado en la República Dominicana a niveles entre medios y superiores a la media, después de que el mal tiempo había afectado a los cultivos el año anterior. En Cuba, se ha obtenido una producción de maíz de nivel medio. También han sido de nivel medio las producciones de otros cultivos alimentarios menores y de frutas. En Haití, se están realizando los preparativos de la tierra para la plantación de la cosecha de los cereales secundarios de la primera temporada de 2001/02. La producción de cereales se vio afectada por una grave racha seca registrada durante el primer semestre del año pasado.

En América Central, ya ha terminado la campaña del arroz de 2000 en la mayoría de los países, mientras que la plantación de la cosecha de la nueva campaña no comenzará hasta marzo/abril. Después de la racha seca prolongada de julio del año pasado, algunos países de la zona sufrieron las consecuencias del huracán 'Keith'. Como consecuencia, se estima que en 2000 la producción ha descendido en varios países, como El Salvador y Haití. En cambio, en Nicaragua la producción arrocera aumentó a casi 300 000 toneladas, 14 por ciento más que en 1999, sostenida por una considerable expansión de la superficie plantada.

América del Sur

Las condiciones atmosféricas favorables registradas últimamente han beneficiado la recolección de la cosecha de trigo de 2000/01 en la Argentina, el principal país productor de la subregión. A principios de enero, se había recogido alrededor del 81 por ciento de la cosecha y la calidad del trigo obtenido era normal. Los pronósticos más recientes indican que la producción debería ser ligeramente inferior al nivel superior a la media del año pasado (15,5 millones de toneladas). En Brasil, ha terminado la recolección y se ha obtenido una producción escasa de 1,6 millones de toneladas. Ello se debe al mal tiempo imperante durante la siembra y el período vegetativo. En Chile, ha comenzado la recolección y los pronósticos iniciales señalan una recuperación respecto a la cosecha menguada del año pasado. Se prevé una producción media de 1,4 millones de toneladas, lo que representaría un aumento de alrededor del 20 por ciento respecto a la cosecha afectada por las condiciones del tiempo del año pasado. En Uruguay, la producción se estima provisionalmente en un volumen inferior a la media de 400 000 toneladas, debido a la reducción de la superficie plantada a causa de las continuas lluvias. En cuanto a los países andinos, en Bolivia ha terminado la plantación de la cosecha de trigo de la primera temporada de 2000/01 en condiciones atmosféricas normales. Se prevé una recuperación en el departamento oriental de Santa Cruz, el principal productor, que el año pasado resultó afectado por intensas inundaciones. En Perú, se obtuvo un volumen récord de 180 000 toneladas en 2000, y ya ha comenzado la mayoría de las opera-ciones de siembra para la cosecha de trigo de 2001.

Las perspectivas iniciales para las cosechas de cereales secundarios de 2001, principalmente maíz, son favorables en la mayoría de los países australes. En Argentina, la recolección comenzará a partir de marzo. Las condiciones de crecimiento son buenas, aunque las elevadas temperaturas registradas últimamente y la falta de humedad suficiente en algunas de las principales zonas productoras podrían tener algún efecto negativo en la cosecha; además, la superficie plantada con maíz es menor que la del año pasado. Los pronósticos iniciales indican un decrecimiento de la producción respecto a la cosecha de 1999/2000, pero aún así la producción seguirá siendo superior a la media. En Brasil, donde está a punto de comenzar la recolección, se prevé una notable recuperación de la producción de maíz respecto al año anterior, siempre y cuando las condiciones atmosféricas sigan siendo favorables. Ello se debe prin-cipalmente a un aumento de casi el 10 por ciento de la superficie plantada, según fuentes oficiales. En Chile, la recolección comenzará a partir de marzo y los pronósticos iniciales señalan un incremento respecto al bajo nivel del año pasado, pero aún así la producción seguirá siendo inferior a la media. En Uruguay, también se prevé una mejora de la producción de maíz respecto a la del año pasado, pero de nivel todavía inferior a la media.

En los países andinos, en Bolivia el Gobierno declaró un estado de emergencia en los departamentos de La Paz, Beni, Cochabamba y Oruro después de unas lluvias intensas que causaron inundaciones localizadas y aludes. En Ecuador y Colombia, unas lluvias entre normales y superiores a lo normal han beneficiado la plantación de la cosecha de maíz de 2001, actualmente en curso, mientras que en Perú ya ha terminado la mayoría de las operaciones de siembra del maíz blanco. En Venezuela, ha terminado la recolección de las cosechas de cereales secundarios de la segunda temporada de 2000 con producciones de maíz y sorgo inferiores a la media.

En América del Sur, donde la plantación de la cam-paña de arroz de 2000 está muy avanzada, hay cla-ros indicios de una contracción de los cultivos debi-da a los ingresos muy bajos obtenidos por los pro-ductores el año pasado. Se prevé que la contrac-ción será muy grande en los países exportadores, especialmente Argentina y Uruguay, de alrededor de 33 por ciento y 20 por ciento, respectivamente, ya que los productores están cambiando a cultivos más rentables. También se prevé una disminución del 7 por ciento de la superficie en Bolivia. Los pre-cios bajos han afectado también el Brasil, el prin-cipal productor e importador de arroz de la región, a pesar de las compras hechas el año pasado por el Gobierno para sostener el mercado. Como conse-cuencia, se pronostica que tanto la superficie como la producción de arroz disminuirán en 2001 en alre-dedor del 9 y 6 por ciento, respectivamente.

América del Norte

En los Estados Unidos, la estimación oficial defi-nitiva de la cosecha de trigo de 2000 es de 60,5 millones de toneladas, 3,3 por ciento menos que en 1999 y la más pequeña desde 1995. La disminución se debe principalmente a un rendimiento medio de la cosecha de trigo de invierno inferior al de 1999. Según el informe del USDA sobre las siembras (11 de enero), la superficie sembrada con trigo de in-vierno para la cosecha de 2001 ha disminuido a 16,7 millones de hectáreas, alrededor de 800 000 hectáreas, o sea 5 por ciento, menos que el año anterior y el nivel más bajo desde 1971. La sequía, que impidió la plantación en las principales zonas productoras, se considera como la causa principal de la disminución. Sin embargo, las condiciones de crecimiento han sido en general satisfactorias, aun-que preocupa el hecho de que las temperaturas su-periores a lo normal de algunas regiones podrían hacer que los cultivos sufrieran daños en el caso de que sobreviniera un tiempo frío. En Canadá, las es-timaciones más recientes cifran la producción de trigo de 2000 en alrededor de 26,8 millones de tone-ladas, prácticamente inalterada respecto al año an-terior. Sin embargo, como la cosecha se vio obs-taculizada por el tiempo húmedo se señala que la calidad media de la cosecha es algo inferior a lo normal. Según los primeros informes sobre la cose-cha de trigo de 2001, que en su mayor parte se sembrará en abril/mayo, la superficie total será se-mejante a la del año anterior. Es posible que au-mente la superficie sembrada con trigo de molinería a expensas del trigo duro y de los cultivos oleaginosos.

La estimación final de la cosecha de cereales secundarios de 2000 de los Estados Unidos es de 275 millones de toneladas, alrededor de un 4 por ciento más que la del año anterior y superior a la media de los últimos cinco años. Del total, se estima que al maíz corresponderán alrededor de 253 millones de toneladas. En Canadá, la producción total de cereales secundarios en 2000 se calcula en 24,5 millones de toneladas, alrededor de un 9 por ciento menos que el año anterior y la cosecha más pequeña desde 1995. La disminución se debe prin-cipalmente a las condiciones húmedas y frías que afectaron a los rendimientos durante la campaña.

En los Estados Unidos, ha terminado la recolección de la campaña de arroz de 2000. Las estimaciones de la producción arrocera del país se mantienen sin modificaciones respecto al último informe, en 8,7 millones de toneladas, o sea 7 por ciento menos que en 1999. La disminución se debe a una fuerte contracción de la superficie sembrada, aunque se obtuvieron rendimientos altos sin precedentes. La mayor parte del déficit se debió a una merma de la producción de las variedades de granos largos.

Europa

La estimación más reciente para la producción total de cereales de 2000 de la región se mantiene prácticamente inalterada respecto al pronóstico de noviembre en 390 millones de toneladas, 1,6 por ciento más que el año anterior. La producción de trigo se estima en casi 189 millones de toneladas, 6,2 por ciento más que en 1999. La mayor parte del incremento se produjo en los países de la CE y en la Federación de Rusia. La estimación más reciente de la producción de cereales secundarios de la región se ha revisado al alza en 5 millones de toneladas desde noviembre pero aún así, situada en 199 millones de toneladas, sigue siendo inferior a la producción del año anterior en casi un 2 por ciento. Unas graves reducciones de las cosechas de maíz en algunos países de Europa oriental debidas a la sequía compensan con creces el aumento de las cosechas en la CE y la Federación de Rusia.

En la CE, los primeros indicios apuntan a una disminución general de la superficie sembrada con trigo para la cosecha de 2001. Aunque el mal tiempo obstaculizó la plantación de otoño en las partes septentrionales de la Comunidad, ya se preveía que la tierra se destinaría a los cultivos de cereales forrajeros y de semillas oleaginosas en previsión del aumento de la demanda de la industria forrajera debido a la prohibición del uso de la harina de carne con hueso. Las principales reducciones de la superficie sembrada con trigo de invierno se señalan en Francia y el Reino Unido, mientras que en Austria, Alemania y Suecia se registra un aumento de las superficies. En algunas de las zonas productoras más meridionales de la Comunidad todavía se está plantando. A mediados de enero, la plantación todavía no había terminado en algunas partes de España donde en las últimas semanas ha persistido el mal tiempo. La superficie definitiva de trigo podría disminuir si las condiciones no mejoraran rápidamente.

La recolección de la cosecha de arroz de 2000 ha terminado en la CE. Las inundaciones registradas en Italia en octubre redujeron la producción arrocera de ese país a 1,2 millones de toneladas, alrededor de 200 000 toneladas menos que el año anterior, y afectaron también negativamente a la calidad de la cosecha. Se estima también que la producción de arroz ha descendido en España cerca de 100 000 toneladas a 750 000 toneladas. Como consecuen-cia, la estimación de la producción arrocera de la CE en 2000 se ha rebajado respecto al informe anterior en alrededor de 200 000 toneladas a 2,4 millones de toneladas, 11 por ciento menos que en 1999 y el nivel más bajo desde 1995.

En los países de Europa central y oriental, las perspectivas para las cosechas de cereales de invierno son algo desfavorables, debido a la persistencia de la sequía en Hungría y en la mayor parte de la península balcánica al sur. La sequía impidió la emergencia de los cultivos en esos países mientras que unas temperaturas excepcio-nalmente cálidas han favorecido el desarrollo prematuro de los cultivos exponiéndolos a las caídas repentinas de la temperatura. Las condiciones atmosféricas invernales de Polonia, la República Checa y la República Eslovaca están más cercanas a lo normal.

En Bosnia y Herzegovina, es probable que disminuya la superficie sembrada con trigo para 2001 en respuesta a unos precios de sostenimiento no remunerativos. En Bulgaria, la superficie sembrada con trigo de invierno se estima oficialmente en alrededor de 1,2 millones de hectáreas, alrededor de un 2 por ciento más que en 1999. También se estima que la superficie sembrada con cebada ha aumentado a alrededor de 230 000 hectáreas. Las perspectivas para las cosechas mejoraron a mediados de enero con la llegada de la nieve que proporcionará la humedad que es tan necesaria para el desarrollo durante la primavera de este año. Los informes más recientes de finales de enero indican que la situación de la cosecha es en general buena y casi seguramente mejor que la del mismo período del año pasado. En Croacia, las perspectivas para la cosecha de trigo de 2001 son inciertas. Los planes oficiales y el apoyo destinado a la campaña de siembra de cultivos de invierno de 2000/01 exigen una reducción del 18 por ciento de la superficie sembrada con trigo, y los suministros de humedad siguen siendo escasos. En la República Checa, la superficie sembrada con cereales de invierno se estima oficialmente en poco más de 1 millón de hectáreas, de las cuales 865 000 hectáreas son de trigo y 165 000 hectáreas de cebada. Se señala que las condiciones para las cosechas son algo más favorables que en los países vecinos del sur ya que las precipitaciones han estado más cercanas a lo normal.

En la República Federativa de Yugoslavia (Serbia y Montenegro), la cosecha de cereales descendió un 40 por ciento a un volumen estimado en 5,2 millo-nes de toneladas. Los precios no remunerativos del trigo, la crítica escasez de insumos, las inunda-ciones y los anegamientos redujeron la cosecha de trigo de 2000 a alrededor de 1,8 millones de tone-ladas, mientras que la persistencia de la sequía re-dujo prácticamente a la mitad la de maíz (3,1 millones de toneladas) y afectó también a la mayor parte de los otros cultivos alimentarios. Las pers-pectivas para la cosecha de cereales de invierno de 2001 son inciertas. Los informes indican que la superficie sembrada con trigo puede haberse recuperado a niveles más o menos normales, pero una gran parte de la siembra se retrasó debido a las condiciones secas imperantes en octubre y noviem-bre, y la disponibilidad de insumos sigue siendo pro-blemática.

En Hungría, las plantaciones de trigo y cebada de invierno se estiman en 1,2 millones de hectáreas y 200 000 hectáreas, respectivamente, algo más que el nivel del año anterior, lo cual podría permitir alguna recuperación de la producción de este año. Se informa, sin embargo, que las reservas de humedad del suelo son muy escasas tras una sequía prolongada. Se necesitan pronto unas buenas precipitaciones que repongan las reservas para el crecimiento de los cultivos en primavera. En Polonia, donde las precipitaciones otoñales e invernales estuvieron más cerca de lo normal que en los países más meridionales, también se prevé alguna recuperación tras la menguada producción del año pasado. En Rumania, los primeros indicios sugieren que la superficie sembrada con trigo de invierno es semejante a la del año anterior, situándose en alrededor de 1,9 millones de hectáreas. Algunos chaparrones aislados caídos en otoño tras una prolongada sequía estival permi-tieron que la siembra progresara satisfactoriamente en las principales zonas productoras. Pero se necesitan precipitaciones abundantes que repongan las reservas de humedad del suelo para el crecimiento de los cultivos en primavera. En la República Eslovaca, las perspectivas para las cosechas de cereales son satisfactorias, y es probable que la superficie plantada sea semejante a las del año pasado.

En los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania), la producción de cereales de 2000 se recuperó a al-rededor de 3,8 millones de toneladas (1999: 3,3 mi-llones de toneladas), habiendo aumentado algo la producción de trigo a 1,4 millones de toneladas, y repuntado un 23 por ciento la de cereales secundarios a 2,4 millones de toneladas. Las perspectivas iniciales para las cosechas de 2001 son satisfactorias.

En los países de la CEI situados al oeste de los Montes Urales (Belarús, Moldova, la Federación de Rusia y Ucrania), las perspectivas iniciales para las cosechas de 2001 son satisfactorias. La superficie sembrada con cereales de invierno que se recogerán en la primavera-verano de 2001 aumentó, principalmente en Ucrania y la Federación de Rusia. En conjunto, las condiciones de creci-miento han sido hasta el momento satisfactorias, a pesar de algunas rachas de tiempo extremada-mente frío. En la Federación de Rusia, la superficie sembrada con cultivos de invierno aumentó 0,5 millones de hectáreas a alrededor de 14,7 millones de hectáreas, debido principalmente al aumento de las plantaciones en Cáucaso Norte. En Ucrania, la superficie sembrada aumentó unos 0,6 millones de hectáreas a 8,4 millones de toneladas. Las condi-ciones de crecimiento han sido buenas en lo que va de la campaña 2000/01, señalándose una situación satisfactoria en el 88 por ciento de los cultivos.

Ahora la FAO estima la producción total de cereales de 2000 de los cuatro países europeos de la CEI en 99 millones de toneladas, alrededor de 9 millones de toneladas más que el bajo nivel del año anterior, debido principalmente a unas cosechas mejores obtenidas en Belarús y la Federación de Rusia, que compensan sobradamente la disminución sufrida en Ucrania. La producción total de trigo aumentó a unos 52 millones de toneladas. La producción total de cereales secundarios en 2000 se calcula en 46 millones de toneladas, 6 millones de toneladas más que en 1999. La producción arrocera se ha mantenido estable en 0,5 millones de toneladas.

En Belarús, la cosecha de cereales de 2000 se estima en 4,4 millones de toneladas (1999: 3,6 millones de toneladas). En la Federación de Rusia, la estimación de la FAO de la producción de cereales en 2000 es de 70 millones de toneladas, alrededor de 11 millones de toneladas más que su estimación de la producción de 1999. En ambos años las estimaciones de la FAO fueron mayores que las estimaciones oficiales (2000: 65,4 millones de toneladas; 1999: 54,7 millones de toneladas), en vista de que sistemáticamente las cifras son inferiores a la realidad. En cambio, en Moldova y Ucrania la cosecha de cereales de 2000 se ha visto nuevamente afectada por la sequía. La producción de Moldova se estima en 2,0 millones de toneladas, volumen marginalmente inferior al de la escasa cosecha del año pasado (2,1 millones de toneladas). En Ucrania, la FAO estima ahora la cosecha de cereales de 2000 en sólo 22,5 millones de toneladas, menos que la mala producción de 1999 (26,4 millones de toneladas) y que el pronóstico oficial de 24,4 millones de toneladas, en vista de la sobrestimación de los informes de los comerciantes y expertos, principalmente de la cosecha de cereales secundarios de primavera.

Oceanía

En Australia, la cosecha recién terminada de trigo de 2000 se estima oficialmente en 19,6 millones de toneladas, volumen inferior en más del 20 por ciento a la de 1999. La merma de los rendimientos en Australia occidental y Queensland, debido al tiempo seco, compensó con creces las cosechas abundantes obtenidas en algunas otras regiones. La producción de cereales secundarios de invierno (principalmente cebada y avena) se recuperó del bajo nivel de 1999 debido al aumento de la superficie plantada, pero fue inferior a la media de los últimos cinco años. La producción total de cereales secundarios en 2000 se estima en 9,5 millones de toneladas, alrededor de 10 por ciento más que la menguada cosecha del año anterior. Las perspectivas iniciales para las cosechas de cereales secundarios de 2001 (principalmente sorgo), plantadas últimamente, son algo desfavorables a causa de las condiciones secas imperantes, y es probable que la superficie se haya reducido. La siembra del arroz de la campaña 2001 está en marcha, y los informes del Gobierno indican que la superficie plantada podría aumentar un 19 por ciento.


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