FAO/SMIA - Cosechas y escaseces alimentarias No.2, abril 2001 - Page 8

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AFRICA AUSTRAL

ANGOLA* (27 de marzo)

Unas lluvias copiosas recibidas en febrero y marzo, particularmente en las partes meridionales afectadas anteriormente por una grave racha seca, han mejorado las perspectivas para los cultivos alimentarios de 2001. Se esperan buenos rendimientos de la yuca, el principal alimento básico de las zonas septentrionales. Sin embargo, puede que las lluvias hayan llegado demasiado tarde para impedir que disminuyeran los rendimientos del maíz y los frijoles. Se supone que la superficie total plantada ha disminuido debido a la intensificación de los conflictos civiles durante el período de siembra, lo cual podría redundar en otra cosecha inferior a la media. Una misión de evaluación de cultivos y suministros alimentarios de la FAO y el PMA visitará el país a principios de mayo para evaluar las cosechas de 2001 y calcular las necesidades de importaciones para la campaña comercial de 2001/02 (abril/marzo), incluida la ayuda alimentaria.

La situación del suministro de alimentos continúa empeorando con la persistencia de los conflictos civiles. La situación de seguridad en el interior del país sigue siendo inestable, señalándose violentos incidentes en diversas partes. El número de las personas desplazadas en el interior del país (PDI), estimado en 2,5 millones de personas en junio pasado, ha continuado aumentando. Se han registrado nuevas oleadas de personas desplazadas en Benguela (oeste), Huila y Kuando Kubango (sur), Malange (norte) y Moxico (este). La situación alimentaria de las PDI es extremadamente crítica, y la distribución de ayuda alimentaria continúa viéndose impedida por la inseguridad y la falta de promesas de ayuda alimentaria. Para mediados de marzo el PMA había recibido promesas para solamente un 60 por ciento de su operación actual en Angola. Esto ha provocado una disminución del número de los beneficiarios, de 1,5 millones a 1 millón, y una reducción de las raciones. Se necesitan con urgencia promesas adicionales.

BOTSWANA (27 de marzo)

Unas lluvias abundantes caídas en la tercera década de febrero llegaron demasiado tarde para impedir que disminuyeran los rendimientos de los cultivos de maíz y sorgo afectados por el tiempo seco imperante desde enero. Según se prevé, la producción disminuirá o se mantendrá en torno al bajo nivel del año pasado.

Debido a dos escasas cosechas consecutivas de cereales, el país necesita importar (comercialmente) 250 000 toneladas de cereales en la campaña comercial de 2000/01 (abril/marzo).

LESOTHO (27 de marzo)

Las perspectivas para las cosechas de cereales secundarios de 2001 son malas. Unas buenas lluvias recibidas en la segunda década de febrero llegaron demasiado tarde para la recuperación de los cultivos, afectados por una racha seca desde enero. La sequía se reanudó a finales de febrero y marzo, empeorando aún más la situación de los cultivos. Se prevé una disminución de la producción respecto al nivel inferior a la media del año pasado.

Debido a la escasa cosecha de cereales obtenida en 2000, la necesidad de importaciones en la campaña comercial de 2000/01 (abril/marzo) se estima en 248 000 toneladas, la mayor parte de las cuales debería cubrirse comercialmente.

MADAGASCAR (27 de marzo)

Unas lluvias inferiores a la media recibidas en las partes septentrionales y centrales durante febrero y la primera década de marzo, después de las copiosas lluvias caídas en los meses anteriores, afectaron a las condiciones de crecimiento de la cosecha de arroz de 2001. Las perspectivas generales para la recolección del arroz, que comenzará a partir de abril, son inciertas; se prevén reducciones de los rendimientos en algunas partes. En cambio, unas precipitaciones abundantes recibidas en las zonas meridionales a partir de la segunda década de febrero mejoraron las perspectivas para la cosecha de maíz afectada por el tiempo seco que había imperado hasta entonces. Sin embargo, puede que las lluvias hayan llegado demasiado tarde para impedir que disminuyeran los rendimientos, y la cosecha podría verse menguada por segundo año consecutivo. El año pasado, las zonas meridionales sufrieron una grave sequía que redujo en una cuarta parte la producción de maíz.

La situación del suministro de alimentos es en general difícil debido a la escasa cosecha de arroz de 2000. En las partes meridionales, se necesita asistencia alimentaria para 240 000 personas vulnerables que obtuvieron una cosecha mala en la campaña anterior.

MALAWI (27 de marzo)

Unas lluvias continuas e intensas recibidas en febrero y marzo provocaron grandes inundaciones en 13 de los 27 distritos del país, particularmente en las zonas meridionales adyacentes al Río Shire. Los informes oficiales hablan de 200 000 personas desplazadas debido a las inundaciones y de 346 000 afectadas en distinta medida. Se estima que las inundaciones han destruido 50 000 hectáreas de cultivos. El Gobierno ha lanzado un llamamiento pidiendo asistencia internacional para hacer frente al desastre. El PMA prevé distribuir ayuda alimentaria de urgencia a 275 000 personas, pero la persistencia de las lluvias está impidiendo la distribución. Muchas zonas son inaccesibles como consecuencia de los daños causados a los caminos y puentes.

Las perspectivas para las cosechas de cereales de 2001 han empeorado debido al exceso de lluvias caídas en los últimos meses, que probablemente han reducido los rendimientos. Una racha seca y unas temperaturas elevadas registradas en enero en algunos distritos meridionales, principalmente Balaka, Zomba y Mwanza, perjudicaron también los rendimientos en esas zonas. El pronóstico más reciente indica una cosecha de maíz de 2 150 000 toneladas, 14 por ciento menos que la excelente cosecha del año pasado, pero aún así superior a la media.

La situación del suministro de alimentos es en general satisfactoria debido a la buena cosecha del año pasado y a un nivel suficiente de existencias. También se señala que la situación de la seguridad alimentaria familiar es en general satisfactoria.

MOZAMBIQUE (27 de marzo)

El desbordamiento del río Zambezi y otros, determinado por las lluvias torrenciales recibidas en los países vecinos, así como a las lluvias intensas y continuas caídas en las provincias centrales desde la última década de enero, ha provocado inundaciones en las provincias centrales de Zambezia, Sofala, Manica y Tete. Alrededor de 200 000 personas se han desplazado y hasta 563 000 resultaron afectadas por el desastre. También se señalan graves daños a la infraestructura del transporte. Las evaluaciones provisionales de los daños agrícolas llevadas a cabo por el Gobierno indican la pérdida de 42 000 hectáreas de cultivos comerciales y alimentarios, que ha afectado a 55 000 familias agrícolas. El año pasado, las inundaciones causaron la pérdida de 48 000 hectáreas de cultivos alimentarios en estas provincias centrales, mientras que la superficie perdida a nivel nacional había alcanzado las 167 000 hectáreas, principalmente en las provincias meridionales.

Se cierne la amenaza de nuevas inundaciones en las partes centrales al elevarse el nivel de la represa Chaora Bassa, la mayor del país situada sobre el río Zambezi, con probabilidad de que se abran las compuertas del dique. También preocupa la posibilidad de que continúen las inundaciones debido a que los niveles de los ríos Pungue y Zambezi siguen siendo elevados. El Gobierno ha formulado un llamamiento pidiendo 30 millones de dólares EE.UU. para salir al paso de la emergencia en las zonas centrales. Actualmente se está proporcionando asistencia alimentaria de urgencia a 180 000 personas afectadas. Sin embargo, las distribuciones se ven obstaculizadas por la destrucción de algunos puentes y carreteras. Los aperos agrícolas y las semillas que se necesitan para que los agricultores puedan plantar una segunda cosecha se valúan en 2,3 millones de dólares EE.UU..

En las provincias meridionales, las más afectadas por las graves inundaciones del año pasado, las perspectivas para la cosecha de este año han empeorado como consecuencia del nivel muy inferior a la media de las precipitaciones recibidas en enero. Las lluvias se reanudaron a partir de la segunda década de febrero, pero llegaron demasiado tarde para impedir las graves reducciones de los rendimientos. En las principales zonas productoras del norte, unas buenas lluvias recibidas desde el comienzo de la campaña han favorecido el desarrollo de los cultivos.

Pese a los graves daños localizados causados por las inundaciones, las perspectivas generales para la cosecha de cereales de este año son todavía satisfactorias, ya que las pérdidas causadas por las inundaciones no son significativas a nivel nacional. Los pronósticos indican una cosecha de maíz situada en torno al buen nivel del año pasado o superior al mismo, gracias también al aumento de la superficie plantada.

En el plano nacional la situación de los suministros alimentarios sigue siendo satisfactoria. Los precios del maíz son más bajos que los de hace un año. Sin embargo, se estima que un total de 165 000 personas afectadas de inseguridad alimentaria en 37 distritos necesitan asistencia alimentaria hasta la próxima cosecha.

NAMIBIA (27 de marzo)

Las perspectivas para la cosecha de cereales de este año son malas como consecuencia de una grave sequía registrada durante enero y principios de febrero en las zonas productoras septentrionales, después de unas lluvias tardías e irregulares caídas desde el comienzo de la campaña. Las copiosas precipitaciones recibidas a partir de la segunda década de febrero llegaron tarde para impedir que se produjeran graves reducciones en los rendimientos de las cosechas de maíz y sorgo. Se pronostica que la producción de maíz de 2001 disminuirá un 35 por ciento respecto al buen nivel del año pasado.

La situación del suministro de alimentos sigue siendo satisfactoria como consecuencia de la buena cosecha de cereales de la última campaña y de la capacidad de importaciones comerciales del país.

SUDAFRICA (27 de marzo)

Las perspectivas para la cosecha de maíz de 2001 son desfavorables. Unas lluvias muy inferiores a la media y las elevadas temperaturas registradas en enero y principios de febrero, particularmente en las zonas productoras occidentales, afectaron al desarrollo de los cultivos. Las lluvias recibidas a mediados de febrero aportaron alivio a las zonas afectadas pero llegaron demasiado tarde para impedir las reducciones de los rendimientos. La sequía se reanudó a finales de febrero y en marzo, empeorando las condiciones de crecimiento. Los pronósticos provisionales indican una producción de maíz de 7,2 millones de toneladas, 34 por ciento menos que el buen nivel del año pasado. Ello se debe a la insuficiencia de las precipitaciones pero también a una disminución del 17 por ciento de la superficie sembrada, debido a los bajos precios internos vigentes durante el período de siembra.

Las estimaciones de la producción de la cosecha de trigo de 2000 se han revisado al alza a 2,1 millones de toneladas, una tercera parte más que la mala cosecha del año anterior y un volumen superior a la media.

SWAZILANDIA (27 de marzo)

Las perspectivas para la cosecha de cereales de 2001 son malas. Una sequía prolongada imperante durante la mayor parte de enero y comienzos de febrero afectó al desarrollo de los cultivos de maíz. Las lluvias abundantes caídas en la segunda década de febrero llegaron demasiado tarde para impedir que disminuyeran los rendimientos. La sequía se reanudó a partir de finales de febrero empeorando las condiciones de crecimiento. Los pronósticos iniciales indican una producción de maíz situada en torno al nivel muy inferior a la media del año pasado.

La situación general del suministro de alimentos es difícil debido a la cosecha de cereales menguada a causa de las inundaciones del año pasado y a las insuficientes importaciones comerciales efectuadas hasta ahora. En particular, las 14 000 personas que han perdido sus cosechas en la última campaña están experimentando graves dificultades alimentarias y necesitan asistencia hasta la próxima cosecha. El Gobierno ha lanzado un llamamiento pidiendo asistencia internacional para satisfacer sus necesidades.

ZAMBIA (27 de marzo)

Unas lluvias intensas caídas en febrero y marzo en la mayor parte del país, salvo en el extremo sur, provocaron inundaciones localizadas en las riberas de los ríos Zambezi y Luangwa. Unas inundaciones localizadas afectaron a diversas zonas de las provincias Occidental, Luapula, Septentrional y Central. Otra de las zonas afectadas es el Valle de Luangwa (incluidas algunas zonas de los distritos de Serenje, Mpika, Mambwe, Lundazi, Katete, Chipata, Nyimba y Luangwa). En cambio, se prevé que una sequía prolongada en las provincias Meridional (Livingstone y el Valle de Gwembe) y Occidental (Sesheke, Shangombo y Senanga) determinará una fuerte reducción de los rendimientos en esas zonas.

En general, las perspectivas para la cosecha de maíz de 2001 han empeorado debido al exceso de lluvias recibidas en todas partes. Se pronostica que la producción disminuirá respecto a la excelente cosecha del año pasado, debido también a la reducción de la superficie plantada a causa de los bajos precios vigentes durante el período de siembra y a las cuantiosas existencias remanentes de la campaña anterior. En 2001/02 (mayo/abril) se necesitarán importaciones de maíz.

ZIMBABWE* (27 de marzo)

Unas lluvias superiores a la media y generalizadas recibidas en febrero y principios de marzo provocaron inundaciones en algunas partes. Se señalan graves daños a la infraestructura del transporte, las viviendas y los cultivos. Las más afectadas son la provincia nordoriental de Mashonaland Central, en particular Muzarabani en el distrito Centernary, donde 15 000 personas han perdido sus viviendas y, en general, las zonas ubicadas alrededor del sistema del río Zambezi. Según los informes, la pérdida de cosechas a causa de las inundaciones han sido importantes en esas partes, pero todavía se está realizando una evaluación pormenorizada del alcance de los daños agrícolas. En general, se estima que 30 000 personas han quedado afectadas por las inundaciones. El Gobierno ha formulado un llamamiento pidiendo 2 340 000 dólares EE.UU. en concepto de asistencia de urgencia, y actualmente está transportando por avión alimentos y artículos no alimentarios a la zona inaccesible.

Las perspectivas para las cosechas actuales son desfavorables. La grave sequía imperante en enero, seguida de lluvias excesivas, perjudicó a los rendimientos de la cosecha de maíz y de otras cosechas de 2001. En las zonas meridionales más afectadas, las precipitaciones inferiores a la media recibidas desde mediados de noviembre provocaron reducciones significativas de la superficie plantada y los rendimientos, estimándose que en la mayoría de los distritos la superficie plantada es menos del 50 por ciento de los niveles normales, y se prevé una mala cosecha. Los pronósticos provisionales indican una producción total de maíz de 1,2 millones de toneladas, 41 por ciento menos que el nivel del año pasado. Esto se debe al mal tiempo, pero también a una fuerte reducción de la superficie plantada como consecuencia del programa actual de colonización de grandes explotaciones comerciales y de la escasez de combustible. Según los pronósticos actuales relativos a la producción y las existencias remanentes previstas, la necesidad de importaciones en la campaña comercial 2001/02 aumentaría de forma pronunciada, en un momento en que el país hace frente a una grave escasez de divisas.

Actualmente, la situación general del suministro de alimentos sigue siendo satisfactoria, gracias a la buena cosecha de maíz obtenida el año pasado y al volumen de las existencias remanentes. Sin embargo, la situación alimentaria es difícil para las familias urbanas pobres y para las que viven en terrenos comunales que dependen del maíz que puedan comprar. En los últimos meses los precios del maíz y de otros alimentos básicos han aumentado de forma pronunciada debido a los altos niveles de la inflación, la escasez de combustibles y la constante depreciación de la moneda nacional. Una misión de evaluación de cultivos y suministros alimentarios de la FAO y el PMA visitará el país al final de abril para evaluar la producción de alimentos de 2001 y las necesidades de importación en la campaña comercial de 2001/02 (abril/marzo).


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