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CHILE

Introducción

El sector orgánico en Chile no tiene más que unos cuantos años de vida y todavía está poco desarrollado. Sin embargo, las ventajas comparativas de la oferta fuera de temporada en los mercados septentrionales y la experiencia en la exportación de productos naturales ofrecen grandes posibilidades para un fuerte crecimiento del sector orgánico. Los principales factores limitantes son la debilidad institucional y la falta de “conocimientos técnicos” en materia de producción orgánica.

1. Historia del sector orgánico en Chile

A finales del decenio de 1980, unos cuantos agricultores comenzaron a producir cultivos orgánicos con fines comerciales. En ese entonces, como no existían instituciones nacionales de certificación, todavía no se habían formulado directrices nacionales en materia de agricultura orgánica ni se disponía de mucha información sobre los métodos de producción orgánica; además, tampoco existían servicios de extensión para la agricultura orgánica. Por consiguiente, los primeros precursores, que por convicción propia comenzaron a producir de “manera ecológica”, lo hacían en forma experimental. No había ninguna medida o apoyo gubernamental a favor de la agricultura orgánica.

Que la agricultura orgánica y la comercialización de la producción tropezaran con muchas dificultades en los primeros años lo confirma Carlos Meza, Director del Huerto San Nicolás, un agricultor y exportador orgánico (SAG, 2000). Cuando en 1989 se comenzó a producir con métodos orgánicos, los agricultores tuvieron que adaptar prácticas orgánicas de explotación agrícola (incluida la utilización de fertilizantes y plaguicidas orgánicos) a las condiciones locales de clima y suelo. El Sr. Meza comenzó produciendo verduras, pero la comercialización de los productos tropezaba con un problema importante. Debido a la falta de certificación orgánica, las verduras se vendían como productos convencionales y no se pagaba un sobreprecio por ellas.

Como la demanda interna de productos era limitada, la empresa decidió producir exclusivamente para la exportación, y orientó su producción hacia las bayas. Una vez más, hubo que adaptar las prácticas agrícolas orgánicas a las condiciones locales, lo cual no fue muy difícil. Sin embargo, la baja rentabilidad de las exportaciones de bayas orgánicas hizo que el Director de la compañía cambiara de nuevo la producción, esta vez al cultivo de manzanas orgánicas. A pesar de algunas dificultades iniciales para producir las manzanas orgánicas (dificultad para luchar orgánicamente contra las enfermedades), en 1998 la compañía exportó sus primeras manzanas enteramente certificadas a los Estados Unidos. Aunque actualmente es una próspera exportadora de manzanas orgánicas, la compañía tuvo que esperar casi diez años y cambiar tres veces de producción para lograrlo. Este es un ejemplo válido para muchos productores orgánicos de Chile.

La agricultura orgánica en Chile ha adquirido importancia sólo en los últimos años del decenio de 1990. Se calcula que en 1998, unos 200 agricultores orgánicos producían en 2 700 hectáreas orgánicas certificadas. En comparación con el total de la superficie cultivada en Chile (más de 15 millones de hectáreas), la superficie destinada a la producción orgánica representa menos del 0,02 por ciento de la superficie agrícola total (FNOA, 2000). En 2000, la superficie total destinada a la producción orgánica se estimó en 3 300 hectáreas. De esta superficie, más del 82 por ciento tenía menos de 5 años de producción orgánica (Hernández, 2000). En otras palabras, en 1995 la superficie destinada a la producción orgánica se estimaba en menos de 600 hectáreas. En la sección 4 se facilita más información sobre la producción orgánica.

Con el crecimiento del sector, aumentó también la participación de instituciones como el Gobierno (en la formulación de directrices orgánicas y la prestación de apoyo indirecto a los exportadores orgánicos), las certificadoras orgánicas y las organizaciones de agricultores. Se prevé que el sector, que en estos momentos todavía es relativamente pequeño, seguirá aumentando de tamaño y mejorará su rendimiento.

2. Instituciones activas en el sector orgánico

2.1 Organizaciones de agricultores

La primera organización que se ocupó de agricultura orgánica en Chile fue el MACH: Movimiento Agroecológico Chileno. Con el crecimiento del sector orgánico a finales del decenio de 1990, hacía falta una organización coordinadora del sector orgánico, lo que llevó en 1999 a la creación de la AAOCH -Agrupación de Agricultura Orgánica de Chile A.G. Esta organización se compone de instituciones, negocios y agricultores dedicados a la agricultura orgánica y tiene por finalidad promover este tipo de agricultura. La AAOCH representa los intereses de los productores en las exposiciones y ferias internacionales, y, entre otras cosas, trabaja para fomentar los proyectos, la comercialización, la promoción, la certificación y la investigación agroecológicas. En el anexo figura la lista de estas organizaciones y sus respectivas direcciones.

2.2 Organizaciones gubernamentales

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) del Ministerio de Agricultura (MA) es la principal organización del Gobierno para el sector orgánico. Dicho servicio ha establecido un sistema de certificación nacional para comprobar el cumplimiento de las normas oficiales que rigen la producción orgánica (véase la sección 3).

Otra importante organización es el Ministerio de Relaciones Exteriores a través de su organismo de promoción de las exportaciones, ProChile. El objetivo de ProChile consiste en promover las exportaciones chilenas, especialmente las no tradicionales (es decir, “nuevas”). Desde 1995, cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores estableció el Fondo de Promoción de las Exportaciones Agrícolas, la promoción de los productos orgánicos se ha incluido en el programa de ProChile. ProChile patrocina actividades, como talleres y seminarios, y representa al sector orgánico en las ferias y exposiciones internacionales (por ejemplo, la BioFach en Nuremberg).

2.3 Certificadoras orgánicas y otras organizaciones

A comienzos de 2001, había cuatro certificadoras orgánicas que desarrollaban actividades en Chile: dos nacionales y dos internacionales. Las dos certificadoras nacionales son la CCO (Certificadora Chile Orgánico) y la PROA (Corporación de Promoción Orgánica Agropecuaria). Ambas se establecieron a comienzos del decenio de 1990, y durante la mayor parte del decenio anterior fueron los únicos dos órganos certificadores existentes en Chile. Hace unos cuantos años, dos certificadoras extranjeras establecieron representaciones en Chile: la certificadora alemana VCS y la certificadora suiza IMO.

Algunas de las personas entrevistadas observaron la tendencia imperante entre los productores orgánicos chilenos de recurrir cada vez con mayor frecuencia a las certificadoras extranjeras antes mencionadas, debido a que la certificación de la VCS y la IMO facilitan el acceso al mercado de la CE. El hecho de que la VSC y la IMO tengan sistemas de certificación e inspección equivalentes reconocidos por la CE, les otorga una ventaja importante con respecto a las certificadoras nacionales que no gozan de esta condición. En el caso de las exportaciones a los Estados Unidos, que con el 70 por ciento es con mucho el más importante destino de las exportaciones de frutas y verduras orgánicas de Chile (véase la sección 5), no hay diferencias entre certificadoras nacionales e internacionales.

Otra organización activa en el sector orgánico es la FNAO: Feria Nacional de Agricultura Orgánica. En noviembre de 2000, la FNAO organizó, entre otras actividades, un seminario de un día sobre “Agricultura orgánica, salud para las personas y el medio ambiente” (FNAO, 2000).

3. Normas y reglamentos nacionales

El SAG del Ministerio de Agricultura ha reglamentado la producción orgánica en Chile. Además, ha establecido un sistema de certificación nacional para comprobar el cumplimiento de tal reglamentación.

Los dos reglamentos oficiales válidos para la producción orgánica en Chile son: “la Norma chilena NCH2439: Producción, elaboración, comercialización y etiquetado de alimentos producidos orgánicamente” y la “Norma chilena NCH2079: Criterios generales para la certificación de los sistemas de producción, elaboración, transporte y almacenamiento orgánicos”. Los reglamentos, en vigor desde mayo de 1999, definen las normas básicas de producción, elaboración y etiquetado, así como las necesidades de control e inspección, entre otras.

Los reglamentos orgánicos chilenos se basan en las normas orgánicas vigentes en la CE y los Estados Unidos, y los chilenos afirman que estas normas son equivalentes a la Norma CE No. 2092/91 y EN 45011 o ISO 65/SAG, 2000b). Sin embargo, las normas orgánicas más que una legislación constituyen unas directrices. Algunas fuentes de mercado entrevistadas aludieron a la falta de una legislación rigurosa como un importante obstáculo al crecimiento del sector orgánico chileno. Otras fuentes confirman estas conclusiones y consideran que “...la falta de un sistema institucional de control y supervisión estrictos” es una de las principales debilidades del sector orgánico chileno (Chile Agrícola, 19999). El artículo fue publicado hace unos cinco meses, tras el establecimiento de normas orgánicas internas y, por tanto, debe considerarse como una fuente de información fidedigna

4. Producción orgánica

4.1 Introducción

Gracias a los 4 000 kilómetros o más de extensión longitudinal de su territorio, Chile tiene una amplia variedad de climas diferentes que ofrece la posibilidad de cultivar una gran diversidad de productos agrícolas. Además de su patrimonio de suelos naturales fértiles y aguas limpias procedentes de los Andes, muchas partes del país son particularmente adecuadas para la producción agropecuaria. Asimismo, las barreras naturales que rodean el país (los Andes en el este, el desierto de Atacama en el norte y el Océano Pacífico en el oeste), lo protegen contra muchas plagas y enfermedades, otro problema importante para la agricultura orgánica.

El país está dividido administrativamente en 13 provincias (llamadas “regiones”): de la Región I en el extremo norte a la Región XII en el sur, mientras Santiago es una región separada (Región Metropolitana). La práctica de la agricultura orgánica se extiende de la Región IV a la Región X, es decir desde La Serena hasta Puerto Montt, aunque se concentra sobre todo en las Regiones VI, VII y X (basándose en la superficie cultivada con productos orgánicos). Tal concentración se explica porque en estas Regiones la producción lechera es una práctica difundida y las industrias lecheras orgánicas suelen abarcar una superficie mayor que la de las explotaciones hortícolas orgánicas en las regiones septentrionales.

Debido a que la agricultura orgánica no tiene más que unos cuantos años de vida y aún no está muy desarrollada, no se dispone de información sobre las tendencias y muy poca sobre la producción (Hernández, 2000). En esta sección, se utilizan los datos facilitados por ProChile (la Comisión de Comercio Chilena, organismos del Ministerio de Relaciones Exteriores), que se basan en la información suministrada por los órganos de certificación orgánica.

La superficie total destinada a la producción orgánica se estimaba a finales de la temporada 1999/00 en 3 300 hectáreas, es decir un aumento del 23 por ciento con respecto a la superficie destinada a este tipo de producción hace dos temporadas. En el Cuadro 1 puede observarse el aumento espectacular de la superficie destinada a la producción orgánica de vino, que pasó de 44 hectáreas en 1997/98 a casi 440 hectáreas en 1999/00.

Cuadro 1: Superficie cultivada con productos orgánicos (en ha) 1997/98 y 1999/00 y tasa de crecimiento

Grupo de productos

1997/98 (en ha)

1999/00 (en ha)

Variación porcentual

Frutas

566

683

21

Verduras

132

140

6

Producción de vino

44

437

893

Hierbas

123

121

-1,6

Pastizales etc.

1 813

1 920

6

Total

2 678

3 300

23,2

Fuente: Hernández, 2000 (basado en cifras de PROA).
4.2 Frutas y verduras orgánicas

Como puede observarse en el cuadro 1, la superficie cultivada con frutas orgánicas en la temporada 1999/00 se estimaba en 683 hectáreas, es decir superior en 23 por ciento a la de la temporada 1997/98. La superficie cultivada de verduras orgánicas totalizaba 140 hectáreas, y su tasa de crecimiento de 6 por ciento en dos años era inferior a la de las frutas orgánicas.

En el cuadro 2 figura la superficie cultivada de frutas y verduras orgánicas por productos. En la temporada 1999/00 la fruta orgánica más cultivada era la manzana, con una superficie estimada en 144 hectáreas. Sin embargo, comparada con la superficie total cultivada de manzanas en Chile (40 000 hectáreas, FAS 2000), esta extensión no representa más que el 0,4 por ciento de la producción total de manzanas.

Entre las otras importantes frutas orgánicas figuran las frambuesas (122 hectáreas), la palta (100 hectáreas) y los kiwis (81 hectáreas). Entre las verduras, los espárragos son con mucho el producto más cultivado, y representan casi el 70 por ciento de toda la superficie cultivada de verduras orgánicas.

Cuadro 2: Superficie cultivada con productos orgánicos (en ha) 1997/98 y 1999/00 y tasa de crecimiento

Producto

1997/98 (en ha)

1999/00 (en ha)

Variación porcentual

Ciruela

8,5

19,5

129

Cereza

4,0

4,8

20

Durazno

-

0,5

-

Melocotón

-

0,4

-

Manzana

95,0

144,1

52

Pera

-

9,2

-

Kiwi

53,0

81,0

53

Uva de mesa

5,0

60,0

1 100

Palta

-

100,0

-

Anona colorada

-

30,0

-

Limón

-

71,1

-

Naranja

-

16,0

-

Frambuesa

327,4

122,0

- 63

Fresa

48,5

10,0

- 79

Arándano

20,0

9,0

- 55

Arándano agrio

5,0

5,0

0

Total de frutas

566,4

682,6

20,5

Espárrago

106,5

96,0

- 10

Ajo

1,5

8,3

453

Tomate

-

5,0

-

Otros

24,2

30,3

25

Total de verduras

132,2

139,6

5,6

Total de frutas y verduras

698,6

822,2

17,7

Fuente: Hernández, 2000 (basado en cifras de PROA).
Un reciente informe FAS afirma que, según algunas fuentes de mercado, la producción de manzanas orgánicas tiene grandes posibilidades de expansión (FAS, 2000). El informe destaca que los rendimientos de las manzanas orgánicas fueron bastante inferiores a los de las manzanas convencionales (alrededor de dos tercios menos, es decir una estimación de 8 toneladas por hectárea de manzanas orgánicas frente a 25 toneladas por hectárea de un huerto tradicional), pero no acierta a explicar las principales razones de esta enorme diferencia. La diferencia observada entre los rendimientos de las manzanas orgánicas y las tradicionales es aún mayor que la diferencia considerable que, según las informaciones, existe en otros países. (A efectos de comparación: se estima que en los Países Bajos el rendimiento de las manzanas orgánicas es aproximadamente la mitad del de las manzanas convencionales).

La presión de las enfermedades y las dificultades para luchar contra ellas de manera orgánica parecen ser las explicaciones más plausibles del menor rendimiento. Los rendimientos de la producción de bayas orgánicas se estima en 2,5 toneladas, frente a las 4,4 toneladas de la producción de bayas convencionales (FAS, 2000).

4.3 Tipos de productores

La mayoría de los productores orgánicos son pequeños y medianos agricultores que han perfeccionado sus propios métodos de agricultura orgánica. Más del 80 por ciento de las explotaciones orgánicas tienen menos de 10 hectáreas (Hernández, 2000).

La mayoría de las empresas encargadas del embalaje, elaboración y comercialización de los productos (en su mayor parte exportaciones) son empresas elaboradoras y exportadoras tradicionales que comenzaron con una línea de productos (o de tratamiento) separada de sus actividades normales. En Chile no abundan los comercializadores y elaboradores orgánicos especializados, presentes en muchos países europeos y en los Estados Unidos.

4.4 Limitaciones en materia de producción

A pesar de las condiciones naturales, climáticas y físicas favorables, asociadas por lo general a la baja presión de enfermedades, la agricultura orgánica en Chile hace frente a una serie de limitaciones en materia de producción.

Como se trata de un nuevo sector en evolución, todavía no se han difundido en el país las prácticas orgánicas más idóneas, lo que ha obligado a números nuevos agricultores orgánicos a “reinventar la rueda”, muchas veces de manera experimental. Prácticamente no existen servicios de extensión y con la creación de la AAOCH (Agrupación de Agricultura Orgánica de Chile) en 1999, los agricultores han establecido un cierto grado coordinación e intercambio de experiencias entre ellos.

Otro aspecto mencionado durante algunas de las entrevistas con fuentes de mercado es la fiabilidad de los fertilizantes y los plaguicidas biológicos. Mientras que los agricultores del país vecino, Argentina, expresan su preocupación por la limitada disponibilidad de estos insumos orgánicos en el territorio nacional, el problema chileno no parece ser la disponibilidad sino el contenido de tales productos. Sin una legislación clara que indique cuáles son los productos autorizados y cuáles los prohibidos, cabe la posibilidad de que se cree una zona intermedia de insumos “inocuos para la naturaleza”, llamados “orgánicos”, pero que no cumplen necesariamente todos los requisitos orgánicos.

La información anecdótica refiere de casos en que algunos productos vendidos como “fertilizantes orgánicos” contenían ingredientes prohibidos en los insumos orgánicos. Los agricultores que no saben que algunos de los ingredientes de estos productos están prohibidos en la agricultura orgánica, pueden perder su certificación orgánica por aplicar tales productos pensando que eran “orgánicos”.

4.5 Apoyo a la producción

En Chile no existe apoyo o incentivo alguno a la producción orgánica (FAS, 2000).

5. Comercialización de frutas y verduras orgánicas

Fuentes gubernamentales han indicado que, según estimaciones, un 60 por ciento de la producción orgánica general se exporta y un 40 por ciento se destina al consumo interno (FAS, 2000). Sin embargo, para algunos productos, por ejemplo las manzanas, el informe afirma que (según algunos productores) las manzanas orgánicas se producen únicamente para la exportación.

5.1 El mercado interno de productos orgánicos

Aunque no se dispone de información precisa sobre el mercado interno de productos orgánicos, se puede afirmar con seguridad que sus dimensiones son bastante desdeñables. El mercado chileno de productos alimenticios en general, y en particular el de las frutas y verduras, está dominado por grandes cadenas de supermercados o hipermercados, que procuran atraer a los consumidores mediante descuentos de precios sumamente persuasivos.

Mientras que en Argentina el mercado de frutas y verduras orgánicas contribuyó en cierta medida a sensibilizar a los consumidores de las zonas urbanas en la segunda mitad del decenio de 1990, en Chile todavía no. De manera sorprendente, Jumbo, una importante cadena de supermercados e hipermercados chilena, introdujo productos orgánicos en sus sucursales en Argentina en 1992, y de este modo sensibilizó al consumidor a los productos orgánicos. En el mercado de su país, todavía no se han realizado estos esfuerzos en gran escala.

Algunos supermercados venden ocasionalmente frutas y verduras orgánicas. Sin embargo, mientras que el término oficial es el de producto orgánico, la mayoría de las veces los productos se venden con el nombre de “producto ecológico”, un término que suena ‘más verde’ a los consumidores no familiarizados con el concepto de orgánico. Algunos productos orgánicos se venden fuera de las cadenas tradicionales de ventas al por menor, pero las cantidades ofrecidas siguen siendo pequeñas. En particular, las frutas y verduras orgánicas naturales se venden directamente en la explotación o mediante entregas a domicilio.

Se prevé que la inexistencia de un emblema nacional para los productos orgánicos, entre otras cosas, frustre los esfuerzos por establecer un mercado nacional de tales productos. Por consiguiente, las perspectivas para el desarrollo del mercado nacional no son particularmente alentadoras en el corto plazo. La mayoría de los productores orgánicos chilenos seguirán concentrándose en las exportaciones

5.2 Exportaciones de productos orgánicos

Como en las aduanas chilenas no se utiliza una nomenclatura diferente para los productos orgánicos, no existen datos oficiales sobre las cantidades de productos orgánicos exportadas. Sin embargo, la información sobre las exportaciones de productos orgánicos obtenida por ProChile facilita una estimación bastante exacta del volumen y el valor de los productos orgánicos exportados (véase el cuadro 3 y el gráfico 1).

Cuadro 3: Exportaciones de productos orgánicos chilenos por volumen y valor (1994/95-1999/00) (entre paréntesis las variaciones porcentuales con respecto a la temporada anterior)

Temporada

1994/95

1995/96

1996/97

1997/98

1998/99

1999/00

Volumen en toneladas
(variación porcentual respecto de la temporada anterior)

607

700
(15,6 %)

821
(17,1 %)

1,171
(42,7 %)

1,112
(-5,0 %)

1,868
(67,9 %)

Valor en miles de dólares EE.UU.
(variación porcentual respecto de la temporada anterior)

1 051

1 384
(31,7 %)

1 770
(27,9 %)

2 400
(35,6 %)

2 867
(19,4 %)

4 019
(40,2 %)

Fuente: Hernández, 2000
Gráfico 1: Exportaciones de productos orgánicos chilenos por volumen y valor (1994/95-1999/00)
Fuente: Cuadro 3
El cuadro 3 y el gráfico 1 muestran que en las seis últimas temporadas para las que se dispone de datos (1994/95-1999/00), se ha registrado un aumento del volumen de las exportaciones de todos los productos orgánicos, que pasó de un nivel de 600 toneladas en 1994/95 a casi 1 900 toneladas en 1999/00. El valor de estas exportaciones aumentó a un ritmo incluso mayor, pasando de 1 millón de dólares EE.UU. a 4 millones de dólares EE.UU. en el mismo período. Del valor total de 4 millones de dólares EE.UU., alrededor de tres cuartos (3,1 millones de dólares EE.UU.) corresponde a productos hortícolas orgánicos frescos: frutas orgánicas frescas (1,5 millones de dólares EE.UU.) y verduras orgánicas frescas (1,6 millones de dólares EE.UU.). La cuarta parte restante (casi 1 millón de dólares EE.UU.) se compone de productos elaborados, entre ellos frambuesas congeladas, espárragos congelados y otros productos como la miel.

5.3 Exportaciones de frutas y verduras orgánicas

En el gráfico 2 se indica el destino de las exportaciones de frutas y verduras orgánicas (basándose en los volúmenes). El gráfico muestra la importancia del mercado de los Estados Unidos, que absorbe casi el 70 por ciento de las exportaciones de verduras orgánicas frescas chilenas. Europa es el segundo destino más importante, mientras que “otros” países (por ejemplo, Japón y Canadá) no absorbieron más que el 7 por ciento de tales exportaciones en 1999/00.

Gráfico 2: Exportaciones de frutas y verduras orgánicas chilenos por destino

Fuente: Hernández, 2000.
Se dispone de información detallada sobre las exportaciones de verduras orgánicas por producto sólo para la temporada de 1999/00 (véase el cuadro 4). El cuadro 4 muestra que el espárrago es con mucho el producto más exportado (con un valor de más de 1 millón de dólares EE.UU), seguido de la frambuesa y el kiwi. El valor relativamente limitado de las exportaciones de manzanas orgánicas, en comparación con la superficie cultivada de manzanas orgánicas (cuadro 2), corrobora la información del Gobierno (véase la sección 5.1), que afirma que una parte considerable de productos orgánicos se consume internamente, y contradice la información facilitada por los productores (FAS, 2000). Otra posibilidad es que las manzanas orgánicas se exporten como manzanas de tipo corriente o se registren como exportaciones normales.

Cuadro 4: Valor de las exportaciones orgánicas de productos hortícolas naturales por producto y destino (temporada 1999/00) (en miles de dólares EE.UU.)

Producto

Destino

Total valor fob
(miles de dólares EE.UU.)

Europa

Estados
Unidos

Japón

Canadá

Verduras

Espárrago

96

948



1 043

Pepino


64



64

Calabaza


338



338

Calabacín


17



17

Repollo (colorado)


134



134

Total parcial de verduras

96

1 500

-

-

1 596

Frutas

Kiwi

432


198


630

Manzana


73



73

Uva de mesa

124



31

155

Baya


- 4



4

Frambuesa

78

565



643

Zarzamora


4



4

Arándano


3



3

Total parcial de frutas

633

649

198

31

1 512

Total de frutas y verduras

729

2 149

198

31

3 108

Fuente: Hernández, 2000.
Una evaluación de los productos orgánicos nacionales con grandes posibilidades de difusión en el más importante de los mercados de exportación chileno (Estados Unidos, cuadro 4), llegó a la conclusión de que las bayas son el único producto hortícola fresco, junto con las frambuesas congeladas, el vino, la miel y algunos otros productos elaborados, que tienen buenas perspectivas (Hernández, 2000).

5.4 Limitaciones en materia de exportación

Las limitaciones en materia de exportación no se hallan entre los factores limitantes de mayor importancia para el crecimiento del sector orgánico chileno. El país tiene en todo el mundo la imagen de un importante país exportador de productos (convencionales) agrícolas frescos (por ejemplo, manzanas y uvas) y elaborados (por ejemplo, vino). Esta imagen, asociada a los conocimientos e infraestructura disponible para las exportaciones, así como la ventaja de tener una temporada de producción opuesta a la de los principales mercados de consumo del hemisferio norte, facilita relativamente la exportación de productos orgánicos. Las limitaciones al crecimiento del sector parecen proceder más de la producción que de la exportación.

Sin embargo, cabe destacar dos aspectos importantes. Primero, la CE no ha reconocido el sistema chileno de acreditación, certificación y control como equivalente al suyo. Como consecuencia, no se ha incluido a Chile en la lista de terceros países de la CE. Por consiguiente, las exportaciones chilenas a la CE hacen frente a una fuerte competencia.

Segundo, el 70 por ciento de las exportaciones de frutas y verduras orgánicas chilenas e destinan a los Estados Unidos, lo que hace que Chile dependa en sumo grado de dicho mercado (véase más arriba). Una desaceleración de la economía de los Estados Unidos o un deterioro en la tasa de cambio entre el dólar estadounidense y el peso chileno deberían de afectar profundamente al desarrollo del sector orgánico chileno.

5.5 Apoyo a las exportaciones

El Gobierno chileno no presta ningún apoyo directo a las exportaciones orgánicas. Sin embargo, lo hace de manera indirecta a través de ProChile, que promueve las exportaciones chilenas, en especial la de productos no tradicionales, mediante la prestación de apoyo a las empresas para que se coloquen en los mercados extranjeros. En 1995, el Ministerio de Agricultura creó el Fondo de Exportaciones Agropecuarias. Entre sus actividades, figuran la realización de evaluaciones de (posibles) mercados de exportación, la aportación de contribuciones a seminarios y la prestación de apoyo a las empresas en las ferias comerciales internacionales (como BioFach en Alemania).

6. Perspectivas de aumento de la producción y las exportaciones

Este breve estudio de caso ha señalado que el sector orgánico chileno es aún un sector relativamente pequeño y joven. Sin embargo, gracias a la formulación de directrices nacionales en materia de producción orgánica y necesidades de control en 1999, asociada a la creación de una organización coordinadora de las actividades en el sector orgánico ese mismo año, el sector orgánico chileno ha adquirido mayor importancia y ha experimentado un crecimiento porcentual importante en los últimos años, tanto en lo que se refiere a la superficie cultivada de productos orgánicos como al volumen y valor de las exportaciones. La mayoría de los productos orgánicos se exportan. Para las frutas y verduras orgánicas, el mercado de los Estados Unidos absorbe alrededor del 70 por ciento de las exportaciones orgánicas, seguido por el mercado de la CE con el 23 por ciento.

La siguiente sección examina el sector hortícola orgánico chileno, mediante el análisis de las ventajas, insuficiencias, oportunidades y dificultades (VIOD). Muestra las virtudes y logros conseguidos hasta el momento por el sector, pero también enumera los factores que pueden limitar el crecimiento futuro. Indica las principales oportunidades para las exportaciones hortícolas orgánicas en los próximos años. Por último, examina algunas dificultades que pueden influir negativamente en el ritmo de crecimiento del sector durante los últimos años del decenio de 1990.

6.1 Ventajas

Una de las ventajas del sector orgánico chileno es la temporada de producción opuesta a la de los mercados de consumo del hemisferio norte, que ofrece la oportunidad de suministrar productos frescos y perecederos en el período en que se tales productos no producen en el hemisferio norte.

Además, la diferencia de climas imperantes en su largo territorio, asociada a la dotación natural de suelos fértiles y aguas limpias procedentes de los Andes, permite que Chile produzca muchos tipos diferentes de productos agrícolas orgánicos. Por otro lado, gracias a la posición geográfica del país, la producción agrícola orgánica chilena por lo general hace frente a una baja presión de plagas y pocas enfermedades.

Por último, la experiencia de Chile como exportador de productos agrícolas y los conocimientos y la infraestructura de que dispone para las exportaciones, han dado al país la imagen de exportador agrícola. El sector orgánico puede aprovechar esta imagen para ampliar las exportaciones a los mercados extranjeros. Los costos de transporte marítimo también son ventajosos dado que las exportaciones orgánicas pueden beneficiarse de los descuentos por volumen negociados por los exportadores de productos hortícolas convencionales.

6.2 Insuficiencias

Dado que el sector orgánico chileno es aún relativamente joven, hay varios factores que influyen negativamente en su crecimiento futuro. Debido a la falta de experiencia, muchos agricultores orgánicos no conocen las “prácticas más idóneas”, que deben utilizarse para las condiciones de suelo y clima de Chile. No existen servicios de extensión para los agricultores orgánicos y los productores muy pocas veces disponen de información. Además, no existen acuerdos financieros especiales que ayuden a los agricultores a sufragar los costos adicionales que supone la conversión a nuevas prácticas de explotación agrícola. Algunas de las personas entrevistadas mencionaron la falta general de voluntad política para ofrecer incentivos a la agricultura orgánica. Además, a pesar de la formulación de directrices nacionales en materia de producción orgánica, no existen reglamentos vinculantes. El hecho de que Chile no figure en la lista de terceros países de la CE representa un inconveniente relativo.

6.3 Oportunidades

El sector orgánico chileno tiene varias oportunidades para desempeñar un papel importante en los mercados orgánicos internacionales en los próximos años. Una vez que se superen algunas de las insuficiencias antes mencionadas, las potencialidades de crecimiento serán enormes, gracias a las numerosas ventajas del sector.

Con la prevista continuación del crecimiento acelerado de la demanda en los mercados del hemisferio norte, Chile está preparado para suministrar productos orgánicos frescos fuera de temporada, entre ellos muchas frutas y verduras.

6.4 Dificultades

Una posible dificultad en el futuro cercano es la competencia de productores que tienen ventajas comparativas semejantes (por ejemplo, suministro de productos naturales fuera de temporada) para los mercados septentrionales. Otro factor, quizá menos importante, es la creciente oferta de productos “ecológicos” y “saludables”, aunque no sean necesariamente productos orgánicos totalmente certificados. Este problema no es específico de Chile, sino del sector orgánico mundial.

Por último, los costos de la producción orgánica suelen ser superiores a los de la producción convencional, debido a los menores rendimientos y a los costos de certificación y control. Con la creciente importancia de los supermercados como puntos de venta de productos orgánicos, los precios más bajos de venta al por menor pueden reducir los precios en la explotación y, por consiguiente, influir negativamente en las ganancias de los productores.

6.5 Consideraciones finales

Este estudio de caso muestra que si bien el sector orgánico chileno no tiene sino unos cuantos años de vida, existen grandes posibilidades para una expansión futura del sector, en especial mediante las exportaciones. La imagen de Chile como un exportador de productos agrícolas y las ventajas comparativas para la oferta fuera de temporada en los mercados del hemisferio norte refuerzan considerablemente las perspectivas de un crecimiento futuro. Sin embargo, existen actualmente varios factores que impiden que el sector orgánico chileno aproveche plenamente estas ventajas. Para que la producción y las exportaciones orgánicas nacionales puedan contribuir con un elevado porcentaje al sector agrícola chileno, es menester superar los principales factores limitantes de la producción y subsanar las carencias institucionales.

Referencias

Chile Agrícola, 2000, “Diagnóstico de la agricultura orgánica Chilena”, en Chile Agrícola, octubre de 1999, pág.198-201

FAS, 2000, Organic Fruit: Apples and Cherries, Foreign Agricultural Service, Embajada de los Estados Unidos, Santiago, Chile, 11 de noviembre de 2000

FNOA, 2000, Actas del: Seminario Internacional: “Agricultura Orgánica, salud para las personas y el medio ambiente”, CD-ROM, Santiago de Chile, noviembre de 2000

Hernández, L. M., Breve diagnóstico del sector de productos orgánicos chilenos, ProChile, 28 de diciembre de 2000

SAG, 2000a, Actas del: II Seminario Internacional: “Comercio de Alimentos Orgánicos”, Santiago 8-10 septiembre, 1999

SAG, 2000b, Chile Organic Products, Servicio Agrícola y Ganadero, Ministerio de Agricultura, en cooperación con ProChile y AAOCH, febrero, 2000

Anexo I

Contactos

Certificadoras nacionales

CCO-Certificadora Chile Orgánico
Virginia Zenteno W. Almirante
Riveras 043 Providencia Santiago
Tel: +56-2-6342452
Fax: +56-2-6355051
cco@ia.cl

PROA-Corporación de Promoción Orgánica Agropecuaria
Jaime A. Rodríguez Simón Bolívar
7305 K La Reina-Santiago
Tel & Fax: +56-2-2775995
jrodri@ctcreuna.cl

Organizaciones de agricultores

MACH-Movimiento Agroecológico Chileno
Patricio Yañez R.
Avda. R. Cumming #90, Depto.3-A
Santiago de Chile
Tel & Fax: +56-2-6966837
mach@mailnet.rdc.cl

Organización coordinadora sector orgánico

AAOCH-Agrupación de Agricultura Orgánica de Chile A.G.
Ricardo Cumming 90, Depto. 3A
Santiago, Chile
Tel: (56-2) 6882856
Fax: (56-2) 688 1789

Organizaciones gubernamentales

SAG - Servicio Agrícola y Ganadero
Ministerio de Agricultura Av. Presidente
Bulnes 140 Santiago, Chile
Tel: (56-2) 698 2244
Fax: (56-2) 699 2778
deproren@sag.minagri.gob.cl
www.sag.gob.cl

ProChile Export Oficina de Promoción Ministerio de Relaciones Exteriores
Av. Bernardo O’Higgins 1315, 2do piso
RCH - Santiago, Chile
Tel; 056 - 2-565900
Fax: 0056-2-6960639
mhernan@prochile.cl
www.prochile.cl

Alguno productores de frutas y verduras orgánicas

Carlos Meza Tapia
Casilla 3,
RCH-San Fernando, Chile
Tel: 0056/72/718538
Fax: 0056/72/715184
camet@chilesat.net
manzanas, limones, ajos, etc.

HUERTORGANIC
Casilla 386 Melipilla RCH- Valle
Mallarauco Santiago, Chile
Tel: 0056-83-10100
Fax; 0056-83-10120*51
huertorganic@entelchile.net
Frutas y verduras

Huertos Orgánicos de Chile S.A.
Barros Errázuriz 1968,
RCH - Providencia, Santiago de Chile
Tel: 0056-2-821-6510
Fax: 0056-2 821-6496
huertosorganicos@entelchile.net
frutas y verdura; manzanas, uvas, ciruelas, etc.
http://www.huertosorganicosdech ile.cl

PRO-BIO S.A.
Sargento Aldea 902-c RCH - Chillán, Chile
Tel: 0056 - 42- 210752
Fax: 0056-42-235323
probiosa@ctc.internet.cl
frambuesas, espárragos, ajos, etc.


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