FAO/SMIA - Cosechas y escaseces alimentarias No.3, octubre 2005

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SITUACIÓN DE LOS CULTIVOS Y DEL SUMINISTRO DE ALIMENTOS

PANORAMA

Hasta octubre de 2005, el número de los países que enfrentaban situaciones graves de escaseces de alimentos en todo el mundo era de 39: 25 en África, 11 en Asia/Cercano Oriente, 2 en América Latina y 1 en Europa. Las causas son variadas, pero predominan los disturbios civiles y la sequía. Un brote reciente de langostas del desierto en África occidental y el desastre del tsunami en Asia meridional han tenido consecuencias graves, aunque localizadas, para la seguridad alimentaria. En muchos de estos países, la pandemia del VIH/SIDA es uno de los factores principales que contribuyen a dicha situación. Los informes de las evaluaciones publicadas últimamente con informaciones más pormenorizadas sobre los factores mencionados pueden consultarse en:

http://www.fao.org/giews/english/alertes/sptoc.htm

En África oriental, la recolección de las cosechas de cereales de la temporada principal de 2005 ha terminado o están a punto de terminar en las partes meridionales de la subregión, mientras que en las partes septentrionales ha comenzado recientemente. En Etiopía y Eritrea las perspectivas son favorables, mientras que para Kenya, Tanzanía y Uganda se estiman cosechas entre medias y superiores a la media. En Somalia, sin embargo, la cosecha de la temporada principal "gu" de 2005 se estima en un volumen inferior a la media. En el Sudán las perspectivas todavía son inciertas, a pesar de las buenas lluvias recibidas.

La situación alimentaria global en la subregión sigue siendo inestable, señalándose tasas altas de malnutrición en algunos países debidas a los efectos de la guerra, al desplazamiento de la población y a las sequías anteriores. Actualmente, más de 18 millones de personas en la subregión dependen de la asistencia humanitaria. En el Sudán, la situación es particularmente alarmante debido a un conflicto continuo que se ha traducido en una grave inseguridad alimentaria, especialmente en Darfur y en el Sudán meridional. En Somalia, las evaluaciones recientes indican una grave inseguridad alimentaria en algunas partes del país. Una cosecha "gu" inferior a la media, unida a un recrudecimiento de los disturbios civiles, han empeorado la situación alimentaria. Casi un millón de personas necesitan asistencia humanitaria.

En el África austral, las perspectivas de precipitaciones para la campaña 2005/06 en la subregión son entre normales y superiores a lo normal. En la mayoría de los países han comenzado los preparativos de la tierra y las entregas de insumos para la siembra de los cultivos de la temporada principal que comienza en octubre o noviembre. Se considera que los problemas relacionados con el suministro de insumos, tales como semillas, fertilizantes, tracción animal y combustible, así como la hiperinflación, constituyen limitaciones graves, principalmente en Zimbabwe. Cerca de 12 millones de personas, de las cuales dos terceras partes se encuentran en Zimbabwe y Malawi, necesitan asistencia alimentaria de urgencia hasta la próxima cosecha que tendrá lugar en abril de 2006. La excelente cosecha de maíz obtenida en 2005 en Sudáfrica es más que suficiente para atender las necesidades totales de importación de la subregión, que ascienden a 2,8 millones de toneladas, de las cuales se prevé que dos terceras partes se importen comercialmente. Hasta ahora, la operación prolongada de socorro y recuperación del PMA en la región ha recibido el 36 por ciento de los 622 millones de dólares EE.UU. solicitados en un llamamiento para un período de tres años (2005-07).

En la región de los Grandes Lagos, aunque la producción total de alimentos va mejorando en la República Democrática del Congo (RDC), la inseguridad alimentaria de las poblaciones locales, especialmente en la parte oriental del país, se atribuye a los problemas relacionados con la seguridad. En Burundi y Rwanda, la situación general del suministro de alimentos ha mejorado tras las cosechas favorables de la temporada principal de 2005 y el descenso de los precios de los alimentos. Persisten, sin embargo, los problemas causados por el mosaico de la yuca y las plagas en las cosechas principales de raíces y tubérculos, que están haciendo aumentar sus precios.

En el África septentrional, la recolección de las cosechas de invierno de 2005 ha terminado, mientras en Egipto se están recogiendo ahora los cereales secundarios (maíz y sorgo) y está a punto de comenzar la recolección del arroz. Pese a una cosecha récord obtenido en Egipto, se estima que la producción total de trigo de 2005 disminuirá un 17 por ciento respecto del volumen sin precedentes del año pasado, a alrededor de 14 millones de toneladas. El retraso de las plantaciones en Argelia debido al comienzo tardío de la estación de las lluvias, y las prolongadas rachas secas en Marruecos, dieron lugar a una producción muy reducida en esos países. Se estima que la de Marruecos, situada en 2,5 millones de toneladas, es menos de la mitad del volumen del año pasado. La producción de trigo fue también más reducida este año en Túnez, aunque se mantuvo por encima de la media de los últimos cinco años. En cambio, en Egipto la producción de trigo volvió a aumentar este año a un nuevo volumen sin precedentes de casi 8,2 millones de toneladas, como consecuencia principalmente de un aumento de la superficie plantada.

En el África occidental, el desarrollo de los cultivos actuales ha sido hasta ahora satisfactorio en las zonas más productivas del Sahel, debido a unas condiciones atmosféricas favorables, y se prevé una buena cosecha. En las partes meridionales de los países costeros del Golfo de Guinea se ha obtenido una cosecha de maíz de nivel medio, mientras la cosecha secundaria de maíz se está desarrollando satisfactoriamente. En las partes septentrionales, ha comenzado la recolección de los cereales secundarios. Sin embargo, muchas zonas del Sahel y las partes septentrionales de los países costeros continúan haciendo frente a una difícil situación alimentaria, debida al agotamiento de las reservas alimentarias en los hogares y a unos precios de los alimentos excepcionalmente altos, principalmente en el Níger, Malí y Burkina Faso. Es probable que se registre una mejora después de la recolección generalizada que se hará a partir de finales de octubre. En Côte d’Ivoire, la inseguridad, la escasez de mano de obra y la división de facto del país continúan trastornando las actividades de producción y comercialización, mientras sigue necesitándose asistencia alimentaria para las personas desplazadas en el interior y los refugiados presentes en Guinea, Liberia y Sierra Leona.

En el África central, los disturbios civiles y la inseguridad continúan poniendo en peligro la seguridad alimentaria en varios países. En la República Centroafricana la situación de la seguridad alimentaria se mantiene inestable, sin que se prevea para este año una fuerte recuperación agrícola. En el norte del Camerún todavía se registra una difícil situación alimentaria tras la mala producción de cereales de 2004.

En Asia, el reciente terremoto que sacudió el Asia meridional causó más de 50 000 víctimas y dejó más de 74 000 heridos y millones de personas sin vivienda en el Pakistán y la India. Las estimaciones más recientes indican que más de 2 millones de personas necesitan asistencia para salvar sus vidas, principalmente tiendas frijolizadas, para hacer frente al invierno que se avecina rápidamente. Las Naciones Unidas han hecho un llamamiento en el que se solicitan aproximadamente 550 millones de dólares EE.UU. para atender las necesidades urgentes durante los próximos seis meses.

Más de nueve meses después del desastre del tsunami del 26 de diciembre de 2004, la mayoría de las PDI siguen dependiendo de la ayuda alimentaria, mientras continúan las actividades de recuperación y reconstrucción. Aunque la situación general del suministro de alimentos es satisfactoria en Indonesia y Sri Lanka, muchos agricultores en las zonas afectadas han perdido dos cosechas consecutivas de arroz y están haciendo frente a graves problemas en materia de seguridad alimentaria. En Maldivas, el número de los turistas ha disminuido en los últimos nueve meses en alrededor de un 30 por ciento en comparación con el período anterior al tsunami.

En la RPD de Corea se espera una cosecha sin precedentes desde 1995 debido a unas condiciones atmosféricas favorables y al fuerte apoyo del gobierno. Pero el consumo humano por habitante todavía es bajo y la nutrición está muy por debajo de las necesidades mínimas establecidas por las normas internacionales. Mongolia ha experimentado otro crudo invierno y un verano de sequías, de suerte que la situación en materia de suministro de alimentos sigue siendo inestable. En varios países, particularmente Laos, Timor-Leste y el Nepal, los cultivos se han visto gravemente afectados por sequías o inundaciones.

Pese a otra buena cosecha, todavía se prevé que China tenga que hacer frente a un déficit de cereales y siga siendo un importador neto de cereales en 2005/06, lo cual puede tener repercusiones importantes en los precios de los cereales en la región y en el mercado mundial. Además, se prevé que China importe más de 22 millones de toneladas de soja y más de 3 millones de toneladas de algodón.

En el Afganistán se ha recogido una cosecha excelente y la producción total de cereales se estima en casi el doble de la cosecha reducida a causa de la sequía del año pasado.

En la región de la CEI asiática se han terminado de recoger los cereales y la producción se estima en torno a los 27,9 millones de toneladas, aproximadamente 1,8 millones de toneladas más que la cosecha del año pasado. La producción total de la región comprende aproximadamente 23 millones de toneladas de trigo, 2,4 millones de toneladas de cebada y alrededor de 1,5 millones de toneladas de maíz. Kazajstán es el mayor productor de la región, que representa alrededor del 47 por ciento de la producción total de cereales.

En el Cercano Oriente, obtuvo cosechas de cereales de un nivel entre medio y superior a la media en el último verano debido a unas condiciones de crecimiento favorables. Jordania se ha recuperado fuertemente después de la mala cosecha afectada por la sequía de 2004. Pero en Arabia Saudita, la producción de cereales, principalmente trigo, se estima en un nivel muy inferior a la media debido a una reducción de la superficie plantada.

En América Central y el Caribe, se registraron en las últimas semanas las típicas lluvias copiosas de la temporada de huracanes en la mayor parte de la subregión, que causaron algunos daños a las viviendas e infraestructura rurales. En América Central está muy avanzada la recolección de las cosechas de cereales de la temporada principal de 2005 y se pronostican provisionalmente producciones de maíz (el cereal principal) de nivel entre medio y superior a la media. En Guatemala, sin embargo, el huracán Stan ha causado graves pérdidas de cosechas. En México está a punto de comenzar la recolección de las cosechas de maíz y sorgo de primavera/verano, y se prevé una merma de la producción en comparación con la producción sin precedentes del año pasado como consecuencia de una reducción de la superficie plantada y de los rendimientos. En Haití y Cuba, la producción de los cultivos alimentarios y comerciales se ha visto gravemente afectada, primero por un período prolongado de sequía, y después por las precipitaciones torrenciales debidas al paso cercano de los huracanes estacionales.

En América del Sur,se ha terminado de sembrar la cosecha de trigo de invierno de 2005 en los países australes. Debido a unos niveles insuficientes de humedad del suelo durante la siembra y a unas perspectivas poco halagüeñas para los precios, se estima que superficie total sembrada en la subregión haya disminuido del 12 por ciento respecto al nivel récord del año pasado. La recolección de los cereales secundarios de 2005 está prácticamente terminada, previéndose la producción total de la subregión en alrededor de 72,2 millones de toneladas, aproximadamente un 3 por ciento menos que la cosecha del año pasado y un nivel alejado del de la cosecha sin precedentes de 2003 (80,4 millones de toneladas). Ello se debe fundamentalmente a una merma pronunciada de la producción de la cosecha Brasileña de maíz que contrarrestó los buenos resultados obtenidos en casi todos los otros países sudamericanos. Ha comenzado la siembra de los cereales secundarios de la importante campaña de verano de 2005/06 y las intenciones de siembra apuntan a una disminución en Argentina, Brasil, Bolivia y Chile, mientras que en otros países se prevén plantaciones de nivel medio. En el Ecuador y en algunas partes de Bolivia, la sequía ha afectado a los cultivos alimentarios y a la producción ganadera.

En Europa, ya se ha recogido la mayor parte de las cosechas de cereales de 2005, si se exceptúa el maíz de los principales países productores del sur y del centro. La producción cerealera ha descendido mucho en toda la región después del volumen sin precedentes obtenido el año pasado, pero se ha mantenido en torno a la media de los últimos cinco años. Los rendimientos de los cultivos de cereales de invierno volvieron en general a alrededor de los niveles medios, pero en muchas partes centrales y orientales de la regiones la calidad de los cereales se vio comprometida por las intensas lluvias e inundaciones registradas durante el verano. En cambio, en la Península Ibérica la sequía arruinó la campaña 2004/05 causando grandes pérdidas de cosecha. En cuanto a la principal cosecha de verano del maíz de la región, tras un comienzo prometedor de la temporada con abundante humedad del suelo en la mayoría de las zonas productoras, fuera de España y Portugal, un período de tiempo seco redujo el potencial de rendimiento en Francia e Italia. Sin embargo, las lluvias torrenciales caídas en el verano continuaron beneficiando a los cultivos en los grandes países productores de las partes orientales de la región, como Hungría y Rumania. En muchas partes septentrionales ya se han plantado los cereales de invierno que se recogerán en 2006, y está en curso la siembra en las partes centrales en condiciones generalmente satisfactorias. En las partes orientales las precipitaciones han impedido algo los trabajos de campo para la siembra de otoño pero no lo suficiente como para tener repercusiones graves en la superficie sembrada. Se necesitan urgentemente buenas precipitaciones para la siembra en la Península ibérica afectada por la sequía para evitar otra cosecha de invierno menguada.

En la CEI europea (la Federación de Rusia, Ucrania, Belarús y Moldova), la recolección de cereales está casi terminada y la producción total en la región se estima provisionalmente en alrededor de 119 millones de toneladas, cerca de 5,6 millones de toneladas menos que la buena cosecha del año pasado. Este total comprende aproximadamente 67,4 millones de toneladas de trigo y 51,5 millones de toneladas de cereales secundarios. La producción de la Federación de Rusia representa alrededor de 47 millones de toneladas del trigo y cerca de 29 millones de toneladas de los cereales secundarios, mientras que para Ucrania las cifras son de 18,2 y 16,4 millones de toneladas, respectivamente.

En América del Norte, la siembra de la cosecha de trigo de invierno de 2006 está marchando según lo previsto en los Estados Unidos, y las plantas están creciendo bien en condiciones favorables. En octubre la producción total de trigo de 2005 se estimó oficialmente en 57,1 millones de toneladas, alrededor de un 3 por ciento menos que la de 2004. También se pronostica un descenso de la producción de los cereales secundarios, tras la cosecha sin precedentes del año pasado. La producción de maíz se pronostica en 270 millones de toneladas, un 10 por ciento menos que el año pasado pero aún así es la segunda cosecha mayor obtenida hasta ahora, ya que este año se ha sembrado una superficie muy extensa a pesar de la probabilidad de que los rendimientos fueran inferiores a la media. En el Canadá, la recolección de los cereales de 2005 ha marchado lentamente debido a las precipitaciones y a las temperaturas frías, pero las buenas precipitaciones caídas durante toda la temporada fueron en general favorables para los rendimientos de los cultivos. Se prevé otra producción superior a la media, y los pronósticos oficiales más recientes cifran la producción de trigo de 2005 en casi 25,6 millones de toneladas.

En Oceanía, se prevé que la producción de cereales de 2005 descienda un poco en Australia respecto del volumen del año pasado, pero aun así sería un resultado mucho mejor de lo que se había previsto al comienzo de la temporada, cuando las lluvias no habían llegado a tiempo en la mayor parte de las regiones productoras del este. Cuando finalmente llegaron las lluvias se sembró una superficie de cereales de invierno situada en torno a la media. Como la recolección de los cereales de invierno de 2005 está apenas comenzando en algunas partes del norte del país, los pronósticos relativos a la producción continúan variando mucho, pero ahora parece probable que la cosecha de trigo de 2005 alcance por lo menos el volumen de 20 millones de toneladas del año pasado. Las perspectivas para las cosechas de cereales secundarios de verano (principalmente sorgo y maíz) sembradas en septiembre y octubre para recogerse en 2006 son algo inciertas debido a unas condiciones atmosféricas predominantemente secas durante el mes de septiembre en Queensland, donde se produce una gran parte de las cosechas de verano.


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