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Promoviendo la apicultura como una fuente de medios de vida


Existen muchos puntos de entrada diferentes para los proyectos de apicultura que fortalecen los medios de vida y desarrollo, tales como la inclusión de árboles para las abejas dentro de los proyectos de reforestación, para mejorar la polinización e incrementar la cosecha, convencer a los cazadores de miel para que utilicen la apicultura y/o fabricar y vender el vino de miel o los cosméticos a partir de la cera de abejas. Han sido echados a andar proyectos de apicultura en muchos países en vías de desarrollo con el apoyo de grandes organizaciones internacionales, gobiernos y ONG. La apicultura se adapta perfectamente a los demás tipos de intervenciones y generalmente se incorpora en uno de estos. Sin embargo, algunos recursos son indispensables.

Recursos naturales: especies indígenas

Para mejorar el potencial de la apicultura los proyectos practican la plantación de vegetación melífera. Las abejas melíferas nativas se desarrollan y se perpetúan en las condiciones locales a las que se han adaptado mejor que cualquier tipo de especie que pueda ser introducido. Las abejas melíferas originarias de Europa que han sido introducidas en varios países y las abejas de origen africano que han sido introducidas en América Central y del Sur son actualmente la base de las industrias de apicultura competitivas.

Recursos humanos: habilidades, capacitación y soporte en materia de apicultura

La apicultura es una actividad amplia que necesita totalmente la experiencia local sobre el argumento. La introducción de un mínimo de información técnica, sin embargo, puede contribuir a mejorar sensiblemente la cosecha de miel y de cera. Son numerosas las posibilidades de ayudar a los cazadores de miel o a los apicultores a incrementar sus recursos por medio de métodos más eficaces de cosecha y transformación de la miel, recuperando la cera de abejas para su venta y fabricando productos derivados.

Amenudo, los apicultores y los instructores no cuentan con suficientes materiales de formación; la mayor parte de la literatura trata de la apicultura con abejas europeas en zonas de climas templados. Esta capacitación es generalmente sólo teórica, propone el uso de un nuevo tipo de colmenas sin indicar consejos prácticos y de verificación. Los nuevos apicultores necesitan una capacitación que les permita trabajar con las abejas, producir miel de buena calidad, separar la miel de la cera, fundir la cera, fabricar productos elaborados y producir las vestimentas protectivas y el material apícola.

Recursos materiales: instrumentos y transporte

Principalmente a causa del acceso limitado a los medios de transporte los apicultores de áreas remotas reciben los precios más bajos por sus productos. Los proyectos pueden hacer mucho para resolver esta situación. Los habitantes de las zonas rurales pueden tener dificultades en la adquisición de instrumentos, contenedores y embalajes. La respuesta no es simplemente donárselos sino enseñarles a fabricar sus propios materiales, a conseguir contenedores y embalajes adecuados y créditos para producírlos. Los instrumentos necesarios para la apicultura pueden ser sencillos: un simple cubo de plástico es uno de los elementos fundamentales, basta que sea de buena calidad y con tapadera adecuada. Los productos plásticos no le da un buen prestigio a los apicultores expertos, pero son utilísimos para los que viven en lugares remotos y que necesitan conservar su miel limpia hasta el momento de la venta. La miel de excelente calidad puede ser cosechada tanto cuanto dure la disponibilidad de cubetas limpias, algodón, cestas para colar la miel, envases para la cera derretida, embalajes y demás utensilios.

FIGURA 28: Los apicultores etíopes llevan la miel al mercado. La falta de transporte y de acceso al mercado es el mayor obstáculo que enfrentan los apicultores de lugares remotos.

El material adecuado para la cosecha y transformación de la miel y la cera de abejas depende de las cantidades con que se trabaja y del tipo de producto requerido. En algunas áreas, la apicultura con colmenas locales tradicionales se practica en gran escala y justifica el suministro de materiales relativamente sofisticados en larga escala y capaces de operar con grandes cantidades de miel. Donde existen cooperativas que han echado a andar un centro de embalaje de la miel, algunos materiales fundamentales tienen que ser importados, tales como grifos especiales para usarlos en los contenedores de miel, gasas especiales para su filtrado y refractómetros para medir el porcentaje de agua.

Recursos económicos: el crédito

En las sociedades pobres la falta de crédito es un elemento restrictivo para todos los que tienen que ver con la compra y venta de la miel. Los apicultores que tienen miel para vender prefieren recibir dinero en efectivo de los centros de recolección o de empresarios del sector privado, si no, prefieren vender sus productos en pequeñas cantidades en el mercado para obtener dinero en efectivo aunque vendan a menor precio. La gente que compra miel necesita tener acceso al crédito durante la temporada. En ausencia de crédito, las cantidades de miel disponibles para la venta son insignificantes, los negociantes no demuestran interés por el producto y la economía se anquilosa.

Recursos sociales: apoyo al sector apícola y comercialización

En los países en vías de desarrollo, los funcionarios del gobierno generalmente están encargados de la capacitación y difusión de la apicultura. Sin embargo estas informaciones son escasas y el acceso al transporte y demás recursos es inexistente. Se necesitan políticas nacionales que promuevan la apicultura y que protejan a los polinizadores. Una ONG nacional es una ventaja considerable y puede representar los intereses de los apicultores, establecer contactos entre productores y comerciantes y facilitar la comercialización.

En muchos de estos países se puede hacer una gran cantidad de cosas para incrementar la venta al detalle de la miel, por ejemplo mejorando y diversificando los envases, especialmente para el mercado al por menor.

Las iniciativas de comercialización abarcan la promoción en los medios de comunicación, la interacción entre productores y comerciantes para aumentar el consumo y las ventas y la creación de relaciones comerciales con los productores de envases. El consumo de la miel aumenta al aumentar el nivel de vida; la gente tiene ganas de comprar miel cuando se llega a una situación en la cual el producto inspira confianza.

El primer objetivo de las iniciativas de comercialización debería ser el reemplazo de los productos de importación, lo que implica un envase y una presentación de la miel local que la vuelva tan interesante como la miel importada. Sólo cuando la demanda local de miel sea satisfecha se debe pensar en la exportación, porque no es difícil conseguir miel a bajo precio en el mercado internacional. En algunos países, los productores han pedido la certificación de su miel o de su cera de abeja como productos de origen orgánico, conforme a los criterios de comercio justo, obtienen una excelente ganancia. Este tipo de certificación puede ayudar a los pequeños productores a encontrar nichos de mercado que pagan mejores precios por la calidad. La exportación de miel a la Comunidad Europea requiere un excelente conocimiento de las leyes comerciales y requisitos de importación (Bradbear, 2001).

Planificación del proyecto

· definir los puntos de entrada más eficaces para una intervención de apicultura, por ejemplo suministrando assistencia en los aspectos técnicos o para la comercialización de los productos;

· verificar que la intervención planificada sea apropiada para la gente que se verá involucrada;

· reconocer que los apicultores son generalmente la gente más pobre en las sociedades locales y pueden vivir en lugares remotos; focalizar la intervención para llegar hasta ellos;

· determinar las posibilidades de acceso al mercado de los grupos de productores, para la cosecha de miel y de cera de abeja.

Evaluación de los proyectos

FIGURA 29: Muchos proyectos de apicultura han introducido tecnología, cuyo uso no puede ser sostenido después del final del proyecto. Aquí, un almacén lleno de materiales inútiles es todo lo que queda de un proyecto que dependía de productos de importación.

Muchos proyectos de apicultura se han dedicado solamente a la distribución de colmenas y materiales y a ofrecer capacitación técnica. Los donantes y las autoridades locales estarán seguramente satisfechos de los resultados de estos proyectos cuando ven las colmenas instaladas en los apiarios. Un examen más detallado, sin embargo, revela que las colmenas que pertenecen a una tecnología introducida recientemente no son siempre explotadas con eficacia. Es indispensable reforzar la capacitación y la verificación. La apicultura es una actividad de temporada y no puede ser aprendida en una aula de clases. En todo proyecto de desarrollo de apicultura, la pregunta no es "¿cuántas colmenas nuevas han sido distribuidas?" sino "¿los medios de vida y desarrollo de la población han sido consolidados?" Las intervenciones de pequeña envergadura como los proyectos de apicultura no siempre interesan a los donadores. En las sociedades pobres, sin embargo, grandes proyectos de apicultura apoyados por grandes institutos de crédito frecuentemente están condenados al fracaso. Son demasiados los proyectos de apicultura en los cuales un donador lleno de buenas intenciones asigna un presupuesto considerable destinado en su mayoría a la compra de materiales. Los instrumentos adquiridos de esta forma se adaptan mal a los recursos disponibles, y aunque sean útiles para trabajar la madera y fabricar las colmenas, se vuelven inútiles cuando ya no se necesitan más colmenas. La capacitación es, a veces, insuficiente ante los recursos y el savoir-faire locales.

No se recomienda usar las colmenas de cuadros si no hay materiales suficientes en la localidad para su fabricación. La apicultura en colmenas de cuadros se practica en todos los países industrializados y la mayor parte de los proyectos tratan de introducir este método en los países en vías de desarrollo, pero las comunidades necesitan recursos materiales, humanos, naturales y financieros para sostener eficazmente este tipo de apicultura.

Estudios de caso

Estudio de caso: un apicultor independiente Gladstone Solomon, Tobago

Mi abuelo era un pequeño productor independiente de cacao y la agricultura siempre me ha fascinado. Pero no habiendo aprendido a trabajar con el machete y el azadón, tuve que buscarme una actividad menos rigorosa. Un día, mientras observaba la actividad de unas abejas al posarse sobre las gotas de rocío de una flor temprano en la mañana, se despertó en mí la curiosidad. Ahí mismo me di cuenta que me iba a convertir en un apicultor.

Un curso de introducción de tres días en el Centro de Capacitación Agrícola de Trinidad me dio las primeras nociones de apicultura. Después consolidé mi formación a través de sesiones prácticas en la Unidad de Apicultura de Tobago con dos de los apicultores más expertos de la isla. Después inicié la crianza de abejas con dos núcleos.

Leo cualquier artículo sobre el argumento y me comunico con el mayor número de apicultores posible. Un apicultor británico quien visitó la isla en varias ocasiones fue muy útil no sólo para mí, si no para toda la comunidad de apicultores de la isla, porque permitió organizar un grupo muy unido y dinámico: La Sociedad Apícola de Tobago.

Mi esposa Sharon y yo tenemos una crianza de aproximadamente 70 colonias y un buen mercado de miel (cosechada o en pedazos de panal), cera de abejas, polen y - último miembro de nuestra línea de productos - jabones fabricados con cera y miel de abejas. Nuestros tres hijos ganan para sus gastos personales ayudándonos en varios aspectos de esta actividad.

Julio, 2001


FIGURA 30: Cosecha de miel en Gladstone, Solomon.


Estudio de caso: un proyecto a favor de los apicultores de Uganda Joy Mugisha, sociedad en gestión de la UWESCO UK

Nuestro primer proyecto fue en el Distrito de Luwero, un área gravemente saqueada durante la guerra civil. Comenzando en 1995, los participantes recibieron un curso de capacitación sobre la producción de miel y cera de abejas, el material les fue proveído y se creó un centro para la transformación de la miel. El proyecto es autosuficiente en la actualidad.

Generalmente un funcionario experto en el proyecto perteneciente a la ONG Esfuerzo de las Mujeres Ugandeses para Salvar a los Huérfanos (UWESCO), garantiza la capacitación y asesoría al igual que el material inicial a los huérfanos que mantienen a las familias seleccionados por la oficina local de la UWESCO. Los apicultores desarrollan las colmenas y gradualmente incrementan su número, de tal forma que cada dos o tres años una familia pueda administrar al menos 30 colmenas. Cada una de ellas produce dos cosechas de miel y de cera al año, que pueden ser llevadas al centro de recolección de la UWESCO y vendidas a las compañías locales para consumo interno o exportaciones. Esto puede producir un ingreso que ronda los 1 400 dólares EE.UU. por año, lo que está muy por encima del promedio de ingresos de las familias de las áreas rurales.

El costo de tal proyecto ronda los 140 000 dólares EE.UU. para la sociedad que lo tiene en gestión, incluyendo los costos del agente del proyecto, del material y del centro de recolección y de transformación. Si 150 familias lograran aumentar sus ingresos anuales de 1 400 dólares EE.UU., la ganancia de la inversión de 140 000 dólares EE.UU. es increíble, ¡ronda los 210 000 dólares EE.UU. por año! Aunque algunas familias no cumplan con su producción media, el porcentaje de ganancias justifica ampliamente esta inversión.

Julio, 2001


FIGURA 31: Un centro de recolección de miel y cera de abeja de la UWESO en Lyantonde, Uganda


Ejemplo de proyecto de la FAO - Irak: necesidad de asistencia técnica

En 1995 la Asociación de Apicultores del Irak solicitó la ayuda de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO. Sus miembros manifestaron preocupación por la muerte de grandes cantidades de colonias de abejas melíferas en el país.

En los años setenta y ochenta, los apicultores del Irak practicaban una apicultura sofisticada, dependiendo fundamentalmente de materiales y reservas de abejas importados. Todo esto se terminó con el bloqueo económico impuesto por la ONU en 1991. Los apicultores no pudieron más importar la cera estampada usada para las colmenas de cuadros. Por esta razón se vieron obligados al uso de materiales contaminados lo que causó infecciones y el incremento de las enfermedades en las poblaciones de abejas melíferas. A causa del aislamiento del Irak los apicultores no se dieron cuenta de la rapidez con la que se propagó esta enfermedad y no conocían los métodos para contrarrestarlas, principalmente la producida por el ácaro Varroa.

La FAO les brindó asistencia técnica en la identificación y lucha contra las enfermedades de las abejas melíferas y los ácaros y en el apoyo a la fabricación local de reservas frescas de cera estampada.


FIGURA 32: Elaboración de cera estampada fresca, Irak.


Ejemplo de proyecto de la FAO - St Vincent y los Granadinos: la necesidad de sostener el sector apícola

El Ministro de Agricultura de St. Vincent reconoció la necesidad de los productores locales de diversificar la producción local buscando nuevas alternativas a las bananas. En 1996 solicitaron la ayuda de la FAO para instar a los productores a que iniciaran actividades de apicultura. Esta ayuda habría garantizado las reservas necesarias de abejas para la polinización, de nuevas cosechas alternativas de frutos y permitido a los productores la creación de rentas con la apicultura.

La FAO potenció la capacitación: instruyendo el personal del ministerio sobre la apicultura, construyendo colmenas prototipos para los agricultores, elaborando un programa de formación, incitación de los fabricantes locales a fabricar material apícola y con la propuesta de políticas de administración en favor y protección de esta industria apícola. Actualmente, St. Vincent tiene el raro privilegio de poseer reservas de abejas libres de enfermedades.


FIGURA 33: Producción de vestimentas para la apicultura en St. Vincent.


Ejemplo de proyecto FAO - Afganistán: ayuda a la gente más pobre

La apicultura ha sido tradicionalmente parte integrante de la agricultura afgana, que posee una cosecha importante de frutos y semillas oleaginosas que necesita polinización por abejas. La actual situación de guerra en Afganistán ha causado restricciones de movimiento y pérdida de recursos y oportunidades para la creación de medios de vida y desarrollo. A pesar de la falta de recursos, la apicultura es todavía una opción válida, porque las abejas son disponibles y los materiales pueden ser construidos localmente.

La FAO proporciona capacitación a los apicultores, hombres y mujeres. Dado que la apicultura puede ser practicada en un complejo habitacional, era vista por el régimen talibán como una actividad aceptable para las mujeres afganas. Además de la cosecha de la miel, alimento de altísimo valor en las circunstancias bajo estudio, las mujeres han aprendido a fabricar pomadas para la piel y otros útiles productos derivados para la gente que vive en condiciones difíciles y aisladas. Hombres y mujeres han sido capacitados en la producción de todos los materiales necesarios para la apicultura en colmenas de cuadros, de manera que puedan continuar sin necesitar ayuda externa.


FIGURA 34: Capacitación de apicultores afganos: en la primera parte del curso los aprendices producen sus propios velos protectivos.


Estudio de caso: Apicultores inválidos - desarrollo de industrias agrícolas

Las personas inválidas se enfrentan con particulares dificultades en la búsqueda de dinero suficiente para vivir. Durante la mayor parte de sus vidas son mantenidos por sus familiares y la sociedad que los rodea. En las comunidades pobres donde no se dispone de suficientes recursos, los inválidos generalmente son marginados y olvidados llegando hasta perder la confianza en sí mismo.

Una ONG en Mauricio ha demostrado que esta situación puede cambiar. Ha capacitado muchos inválidos del país para que trabajen en la apicultura y ha establecido una red de productores en la comunidad. En 1997, Craft Aid de la Isla Rodrigues creó un colmenar modelo como parte de su departamento de miel. Ésta proporciona elementos de habilidad organizacional, capacitación, materiales e información a los apicultores y compra el excedente de la miel y cera para su transformación y venta. Este departamento cuenta con un equipo de nueve personas, donde más de la mitad son inválidos. Ellos apuntan hacia el mercado turístico y al por menor para vender la miel y demás productos que tienen una calidad conforme a los más altos estándares internacionales. Ha ganado medallas del prestigiosísimo Salón internacional de la Miel, que se lleva a cabo en Londres en noviembre de cada año: la capacitación, la producción y las ventas generan una excelente fuente de ingresos.

Craft Aid recientemente ha intercambiado sus experiencias con la publicación de un folleto titulado el desarrollo de las pequeñas empresas, disponible en el sitio de Internet de la FAO. Para mayores informaciones vea Ulteriores Informaciones.

Paul Draper
Craft Aid
Port Mathurin
Isla Rodrigues
Mauricio
Correo electrónico: pdraper@intnet.mu


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