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Cómo el desarrollo forestal puede beneficiarse del análisis de género


Cómo el desarrollo forestal puede beneficiarse del análisis de género

ANALISIS DE GENERO Y DESARROLLO FORESTAL

MANUAL DE CAPACITACION Y APLICACION

MODULO

 

Proyecto GCP/GUA/007/NET

Apoyo a la Dirección y Coordinación del Plan de

Acción Forestal para Guatemala.

Av. Las Américas, 20-12, zona 13

Ciudad de Guatemala

GUATEMALA, C.A.

TELS.: (+502)334-0546/47; FAX (+502) 331-8309

E-Mail: pafg@uvalle.edu.gt

El proyecto GCP/GUA/007/NET, se enmarca dentro del Programa de Cooperación Gubernamental de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con apoyo financiero del Gobierno del Reino de los Países Bajos.

Los términos empleados y el material presentado en esta publicación no suponen, en modo alguno, una toma de posición de las entidades y/o instituciones involucradas en el proyecto respecto al estatuto Jurídico de ningún territorio o sus autoridades.

Se permite la reproducción de cualquier articulo o fotografía, indicando la fuente y enviándonos una copia de la publicación.

El presente manual está basado en el trabajo de vicky Wilde y Aria VainoMatilla, producido originalmente en inglés por el Programa Bosques, Arboles y Comunidades rurales (FTPP) de la FAO en 1995.

El Manual fue traducido y adaptado a la realidad guatemalteca por Timoteo López e Ingrid Schreuel asesores del Proyecto Apoyo a la Dirección y Coordinación del Plan de Acción Forestal para Guatemala.

1. Recursos forestales, división socio-linguística y desarrollo comunitario en Guatemala

El origen de la palabra Guatemala proviene de: "Quauhtemalan", que en Nahuatl significa "Tierra de árboles". Guatemala cuenta con una extensión territorial de 108,889 Km², donde el 51% de los suelos son de vocación forestal, es decir, que los suelos tienen pendientes pronunciadas y poca profundidad, por lo tanto toleran a largo plazo exclusivamente la producción forestal sostenida y/o su protección. Sin embargo, en este país la vía del desarrollo ha estado tradicionalmente basada en la transformación de áreas forestales para las actividades agropecuarias, lo que ha implicado un constante y acelerado deterioro de los recursos naturales, sumado a niveles de productividad agropecuaria bajos y decrecientes.

Es importante reconocer las ventajas comparativas, que los países de la región centroamericana tienen con respecto al crecimiento de los bosques. Por ejemplo, en Guatemala un bosque de coníferas, para producción de madera para aserrío, puede cosecharse en 35 años, mientras que en Finlandia (país forestal), el turno de cosecha puede durar entre 80 y 120 años. Asimismo, Guatemala cuenta con otra gran ventaja, se pueden producir maderas de clima templado y maderas tropicales; los bosques todavía contienen una diversidad genética valiosa (20 especies de coníferas y más de 400 de latifoliadas). Por último, el país se encuentra geográficamente en la frontera sur del Tratado Libre Comercio (Canadá, EEUU y México) lo que en buena medida, ofrece ventajas de transporte respecto a otros países en América latina con economías forestales fuertes e importantes (Chile y Brasil por ejemplo).

A pesar de estas ventajas, la información macroeconómica revela que, el sector forestal contribuye solamente con el 2.5% del PIB que la balanza comercial de los productos forestales es deficitaria (US $ 122 millones en 1995). En contraste con la contribución registrada del sector forestal en la economía, la contribución no registrada en las cuentas nacionales, es de grandes proporciones; ésta incluye la producción de leña (65% del consumo nacional de energía), la protección de fuentes de agua, la protección del suelo, el turismo basado en ecosistemas forestales, la biodiversidad, los alimentos del bosque y las plantas medicinales.

Desde la perspectiva forestal, el país ha perdido y sigue perdiendo oportunidades para mejorar las condiciones de vida de los pobladores en las comunidades rurales, a partir de la utilización racional de los bosques. Esto se debe fundamentalmente al hecho de que el bosque no ha sido considerado como una fuente de desarrollo económico y social, sino como una reserva de tierras para actividades agropecuarias.

Guatemala también cuenta con 23 grupos socio-linguísticos establecidos y reconocidos en su territorio. Dada esta particular situación, es común que estos grupos, casi en su totalidad, sean campesinos con identidad propia, lo cual los sitúa de inmediato, como actores atrapados en el juego de los procesos económicos que el desarrollo del capitalismo y la producción comercial van imponiendo en el campo. En general, los grupos socio-linguísticos conforman culturas fundamentalmente agrarias, en donde muchos producen solo para subsistir y para quienes la naturaleza constituye un ámbito esencial.

Por otra parte, es común que toda economía campesina indígena y ladina se caracterice por obtener la mayor parte de sus productos como alimentos, energía, materiales para la vivienda, producción de prendas de vestir y plantas medicinales, del medio natural y no del medio exterior

Los grupos socio-linguísticos se hallan articulados, en forma limitada y relativa, con la sociedad capitalista; sobre todo porque dicha relación sólo comprende la reproducción cultural (o ideológica) Internamente, estos grupos requieren de los elementos naturales para llevar a cabo las representaciones colectivas (mitos, creencias, vestimenta, leyendas, artesanías, música, conocimientos, visión e interpretación sobre los recursos), que les sirve para afirmarse frente a los otros.

Esta interpretación, que cada cultura o grupo socio-linguístico hace o tiene sobre los bosques y los recursos naturales, les plantea una doble interpretación de su realidad socioeconómica, sobre todo cuando la sociedad reafirma su posición frente a los aspectos de las diferentes culturas, pero al mismo tiempo limita el acceso al capital, a la tecnología y a los mercados, entonces se niega el reconocimiento de su importancia y potencial productivo y de inmediato las mismas se sitúan en condición de dependencia, sumisión y pobreza extrema.

En el corto plazo, el sistema actual de producción y consumo no creará condiciones adecuadas para que los grupos socio-linguísticos encuentren soluciones viables en lo productivo; inevitablemente queda el campo cultural y por tanto, únicamente les resta subsistir a partir del uso irracional de los recursos naturales, lo que explica que continuará la degradación y el deterioro de los mismos, particularmente en aquellas áreas que hoy están bajo el dominio de comunidades rurales.

Una perspectiva diferente, sería que los grupos socio-linguísticos lograrán el acceso al modelo de producción de mercado y bien conducido tendría sus consecuentes beneficios económicos. Se podría lograr equidad en el uso y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, los que además, podrían ofrecer escenarios de mejores relaciones y armonía social y cultural, entre la población rural de grupos socio-linguísticos y ladinos.

2. Silvicultura y participación comunitaria

La participación comunitaria debe ser considerada el eje, para el efectivo desarrollo de las metodologías de capacitación y manejo sostenible de los recursos forestales. Se debe partir de las propias unidades de producción, fortalecer los intercambios de experiencias entre las poblaciones, generar tecnologías forestales participativas y democratizar y fortalecer la organización comunal, para generar métodos adecuados a las condiciones y necesidades de corto y largo plazos, como las esperanzas de las comunidades. Por lo que la extensión existe, como proceso social concreto de relaciones entre hombres y mujeres y de éstos con los recursos forestales, para generar así, las más variadas formas de utilización y beneficios concretos del manejo de estos recursos.

Las raíces de la silvicultura comunitaria tienen miles de años y datan desde antes de la aparición de la sociedad agrícola, que cambia a partir de la práctica de desbrozar pequeños claros en la selva para plantar diversos cultivos; ésta es quizá la forma más antigua de manejo forestal, pero es aún practicada en varios países. La forma específica que adopta la silvicultura comunitaria, es fundamental para determinados grupos rurales que han aprendido a coexistir con su ambiente. Si bien sus percepciones de la selva y sus usos a menudo giran en torno a la necesidad económica, también pueden reflejar valores culturales, morales, espirituales y éticos.

La silvicultura comunitaria, puede servir de instrumento político para asegurar el acceso y control de los recursos naturales vitales para atender esas necesidades Aunque la silvicultura comunitaria entraña la gestión colectiva para el bien común, funciona óptimamente cuando se beneficia a los individuos, en especial a los hombres y mujeres más necesitados.

En la mayoría de países en vías de desarrollo ocurre que, mientras en las zonas campesinas la dotación de recursos naturales es abundante frente a la magnitud de la población, el tipo de explotación a menudo no coincide con su propia demanda y se orienta a mercados urbanos que consumen materia y energía de la forma más rústica y a los precios más bajos, olvidando que éstas provienen de las áreas campesinas.

Por la gran demanda externa es común que se sobrepase La tasa de reposición natural de los recursos, ocasionando daños, muchas veces irreparables, para el medio y sus habitantes.

Los problemas ambientales existentes en las áreas rurales no representan obstáculo para la explotación de los recursos naturales Esta explotación es importante en terminos econonómicos y sociales, pues haciendola bajo principios de equidad y de sostenibilidad ecológica reporta beneficios para la población La rapidez del avance tecnológico en el campo de la producción forestal sostenible, permite aumentar la productividad, sin dañar el ecosistema. Un proceso de extensión que respete y se de el tiempo necesario para conocer los sistemas de producción locales y los procesos de investigación campesina permitirá el apoyo eficiente a los procesos de desarrollo rural y el surgimiento de una cultura forestal, creando en la comunidad, las condiciones sobre los conocimientos forestales y una redefinición de los conocimientos de los técnicos y extensionistas como agentes externos.

A nivel comunitario, al ser mal utilizados algunos de sus recursos naturales, sobre todo los considerados más valiosos, automáticamente socavan sus posibilidades de desarrollo social y económico, más allá de la pérdida directa de los bienes y servicios (por ejemplo el ecoturismo); la destrucción del habitat también lleva irreversiblemente a un sin número de plantas y animales a la extinción.

La importancia estratégica del Sector Forestal en la economía global de Guatemala, puede llegar a ser significativa en su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) y en la generación de empleo y divisas, además de constituir un recurso imprescindible para la conservación del ambiente. Hace algunos años no parecería coherente hablar de comercio y comunidad; sin embargo actualmente, el desarrollo rural debe estar relacionando con la capacidad de hacer llegar al mercado, la producción final de las organizaciones empresariales comunitarias, para conseguir una respuesta efectiva y racional a las necesidades de que las familias rurales generen ingresos monetarios y de dar espacio a la participación de hombres y mujeres en el control y uso de los recursos, así como en la distribución equitativa de los beneficios

3. Los conceptos e interpretaciones de "Mujer en Desarrollo" y "Género"

La realidad de las comunidades rurales en Guatemala, muestra que existe una intima conexión entre las mujeres, los hombres, las comunidades y los árboles, relación raramente reconocida en los programas de desarrollo, hasta años recientes

Asimismo, se evidencia el hecho de que la mujer, además de los trabajos vinculados con la reproducción, asume una relación cada vez más directa con los distintos factores de la producción, pues mientras el hombre emigra fuera de la comunidad para complementar los ingresos familiares, la mujer se hace cargo de los cultivos, el ganado, las artesanías y los árboles, cuando los hay. Además, existe en Guatemala una situación particular respecto a que en muchas comunidades rurales, sobre todo en el Altiplano Occidental, viven mayoritariamente mujeres viudas como consecuencia del conflicto armado interno que lleva más de 35 años

El nuevo enfoque de desarrollo forestal involucra cinco dimensiones existentes de la relación entre los árboles, las mujeres y los hombres (ver figura 1):

Estas dimensiones se expresan en cinco áreas esenciales para la vida de las comunidades:

Lentamente, a nivel mundial, los planificadores de proyectos forestales reconocen que la mujer juega un papel esencial y determinante en el manejo de árboles y bosques y en la utilización de productos y subproductos forestales.

Figura 1: Las cinco dimensiones de la relación entre los árboles, hombres y mujeres

Como reacción al énfasis dado por varios proyectos forestales - al hombre - como representante de la familia, en varios países se formularon y ejecutaron proyectos dirigidos especialmente a mujeres. En la practica, la mayor parte de los proyectos con un enfoque de "Mujer y Desarrollo", fracasaron en su intento de mejorar el nivel de vida de las mujeres rurales, por no generar espacios de participación del hombre, creando muchas veces conflictos familiares (hombres - mujeres). Por estas experiencias negativas para alcanzar la sostenibilidad en el manejo de los recursos naturales renovables, actualmente se trata de formular los proyectos bajo el enfoque de "Género" (ver figura 2)

Ejemplo 1:

En la comunidad Los Gómez, Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, las mujeres narran como antes, cuando habían todavía bastantes árboles de Aliso en la comunidad, ellas se encargaban de recoger la leña, pero ahora como ya no hay árboles en la comunidad, son los hombres quienes se encargan de traerla de sitios lejanos. Esto muestra que por un cambio en el uso o deterioro de los recursos, la división de trabajo por género también puede modificarse.

"Género refiere diferencias y desigualdades entre hombres y mujeres por razones sociales y culturales. Estas diferencias se encuentran en los roles (reproductivo, productivo y de gestión comunitaria), responsabilidades, conocimiento local, necesidades, prioridades relacionadas con el manejo, acceso y uso de recursos naturales. Aunque existen diferencias es importante que también se tome conocimiento de que exiten interacciones y traslapes entre los roles de mujeres y hombres (ver figura 3 y 4). Los aspectos de género pueden ser diferentes de un lugar a otro, de un grupo étnico a otro y pueden cambiar en el tiempo (ver ejemplo 1)."

Con el enfoque de género se busca la equidad en el impacto, más que la igualdad de oportunidades El ejemplo de UICN (1994), es muy ilustrativo:

A un pato y a un gato, se le debe dar la misma oportunidad de comer de un plato El que coma más, dependerá si el plato es ancho y poco profundo para satisfacer las necesidades del gato o angosto y profundo para satisfacer las necesidades del pato Para lograr un impacto equitativo, cada uno deberá comer una parte de la comida en su propio plato.

Aunque el enfoque de género es relativamente nuevo, existen modelos de desarrollo que han tomado en cuenta la división de trabajo en sistemas productivos por género U n ejemplo es u n modelo francés conocido como "Sistemas de Producción Agrícolas", que analiza las condiciones bajo las cuales agricultores eligen un cierto sistema de producción Este modelo identifica primeramente el sistema de cuItivo, en segundo lugar distingue a estructuras de producción (por ejemplo: monocultivo, asosiaciones o cultivos que se complementan en relación a los productos que generan o la época de producción) y en tercer lugar analiza la estructura socio-económica del sistema, resultando la figura del jefe o la jeta de familia o decisor/ a (Badouin, 1987) Durante muchos años, este modelo ha sido la base para programas y actividades de desarrollo en muchos países africanos, sin embargo la mayor parte del análisis se basa en la familia como unidad de producción y consumo sin distinguirá hombres, mujeres y niños como actores individuales El enfoque de género en este modelo por lo tanto, se restringe a reconocer la división de trabajo productivo por sexo pero no reconoce el acceso y control sobre recursos y beneficios por género, y las desigualdades que pueden existir en un familia

Figura 2: Hacia mayor participación en la formulación de proyectos forestales.

4. Importancia del enfoque de Género en el Desarrollo Forestal

Cada contexto de desarrollo es único y requiere de respuestas específicas para poder lograr el objetivo principal, o sea, mejorar las condiciones de vida de hombres y mujeres a través de actividades de desarrollo forestal Planificar acciones de un proceso de desarrollo forestal "orientado a la población rural", requiere de información precisa sobre quién es "la población". La población rural o una comunidad, no es un grupo homogéneo: incluye hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, ricos y pobres, con trabajo o sin trabajo, terrateniente o arrendatario En todos lados y dentro de cada grupo socio-económico, la vida de hombres y mujeres se estructuran de manera fundamentalmente diferente. La división del trabajo basada en género es universal, pero difiere por la cultura, ubicación geográfica, época/tiempo y grupo socio-económico

Ejemplo 2:

En Chiquimula, Guatemala, un proyecto integral que ejecuta un componente forestal, propuso incorporar a la mujer en las actividades forestales. El proyeto escogió la producción de resina por ser una actividad donde la mujer se puede integrar y de la cual ella puede obtener ingresos adicionales. Después de cierto tiempo el personal técnico del proyecto se dió cuenta que, si bien las mujeres estaban trabajando en la producción de la resina, ellas no recibían los beneficios. En este caso los hombres se encargaban de la venta del producto en el mercado y se quedaban con la mayor parte del dinero obtenido. Aquí, el proyecto efectivamente incorporó a las mujeres en el proceso productivo, pero reforzó la marginación de la mujer, porque ella ahora tiene un trabajo adicional, pero no comparte directamente los beneficios del mismo. Haciendo un análisis de género con la comunidad hubiera sido posible e los casos en donde ocurrió evitar esta situación desde el principio. Ahora el proyecto se enfrenta al reto de incorporar a las mujeres en la toma de decisiones sobre el uso y la distribución de los ingresos que resultan de estas actividades.

La importancia del enfoque de género consiste en brindar la oportunidad a los miembros de una comunidad, hombres y mujeres, de identificar sus roles y la existencia de igualdades, desigualdades y diferencias en cuanto al acceso y control sobre los recursos y beneficios (ver ejemplo 2). Asimismo les permite informarse y estar concientes de su situación y proponer cambios graduales que se consideran pertinentes para un desarrollo equitativo, sin que los estos causen más problemas que soluciones a la situación. En este contexto en conclusión, la importancia del enfoque de género en el desarrollo forestal radica en el conocimiento de la realidad genérica de cada comunidad, lo cual permite que las acciones de desarrollo rural y forestal contribuyan a disminuir poco a poco las desigualdades existentes.

Figura 3: Enfoque de Género

Figura 4: Diferencia entre sexo y género

Se reconoce que género es una entre muchas características sociales importantes, conjuntamente con la étnia, clase, edad y ocupación. Es importante recordar, sin embargo, que género se correlaciona con todas las otras. En cualquier clase o grupo socio-lingüístico, las mujeres y los hombres tienen diferentes papeles, responsabilidades, recursos, limitaciones y oportunidades a causa de la organización genérica Por lo tanto, la información no es suficientemente precisa para la planificación de programas forestales a menos que sea desagregada por género.

Sin información desagregada por género, se reducen las posibilidades de diseñar adecuadamente acciones de desarrollo forestal; resultando ésto en fracasos e impactos negativos. Usando el Análisis de Género, los planificadores y políticos pueden orientar el desarrollo forestal con mayores probabilidades de éxito; más efectividad, equidad y sostenibilidad. (Ver figura 5).

Figura 5: Etapas en la participación. Adaptado a partir de un dibujo de Nancy Bergau, del Proyecto de Desarrollo Sulaews y reproducido por el Instituto Internacional Coady (1989)

Cualquier proyecto forestal y agroforestal, debe tomar en cuenta los aspectos de género al elaborar y definir sus propuestas, para asegurar que las actividades respondan a las necesidades y que los beneficios se distribuyan en forma equitativa, de manera que ayuden a reducir las desigualdades existentes. En la figura 6 se pueden distinguir varias etapas e instrumentos para lograr esta integración o internalización.

Figura 6: Etapas e instrumentos para integrar género en los proyectos forestales.

 

ETAPAS

 

INSTRUMENTOS

       

A

Reconocer la importancia del enfoque de género

 

Sensibilizar a diferentes niveles

       

B

Conocer la realidad genérica de cada comunidad

 

Utilizar al Diagnóstico Rural Participativo y el Análisis de Género

       

C

Aplicar a cada contexto acciones encaminadas a la equidad

 

Planificación participativa en igualdad de condiciones y oportunidades para hombres y mujeres

Referencias

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