Una buena alimentación para toda la familia

Alimentarse bien es vital para mantener una vida sana y activa. La mayoría de la gente sabe que necesita comer para tener energía para trabajar. Sin embargo, muchas personas no tienen claro qué significa alimentarse bien dentro de su contexto personal.

La pobreza es la causa principal de los problemas nutricionales de los países en desarrollo, pero también existe malnutrición en aquellos lugares en los que la gente no es pobre y puede obtener alimentos suficientes para comer. De hecho, existen dos tipos principales de malnutrición, bastante diferentes entre sí. El primero es consecuencia de no ingerir alimentos suficientemente inocuos y de buena calidad. El segundo está motivado por una ingesta en general excesiva, o de ciertos tipos de alimentos. Ambos tipos de malnutrición se pueden prevenir mediante una dieta sana y equilibrada.

Alimentarse bien consiste en proporcionar nutrientes adecuados a nuestro organismo a través de los alimentos que comemos. Combinar los alimentos adecuados es clave, ya que los diversos alimentos contienen diferentes niveles de nutrientes. La cantidad de nutrientes que una persona necesita varía con la edad, el sexo, la actividad y otros factores, pero en general todo el mundo necesita:

Macro nutrientes que necesitamos en grandes cantidades. Son:

  • carbohidratos (almidones, azúcares y fibra dietética);
  • grasas: hay varios tipos;
  • proteínas: hay centenares de proteínas diferentes.

Micro nutrientes que necesitamos en pequeñas cantidades. Hay muchos, pero los que suelen faltar en la dieta son:

  • minerales:  hierro, yodo y zinc;
  • vitaminas: vitamina A, vitaminas del grupo B (incluyendo folato) y vitamina C.

Las legumbres son una fuente valiosa de fibra dietética, proteínas, vitaminas B y minerales como el hierro. Todos los miembros de la familia deberían incorporar las legumbres a su dieta debido a numerosas razones.

  • Las niñas y las mujeres deben alimentarse bien durante toda su vida, pero sobre todo cuando prevean tener un bebé, estén embarazadas o amamantando. Los alimentos ricos en hierro son especialmente importantes durante este periodo y durante la adolescencia. La carne, las vísceras, las aves de corral y el pescado son las mejores fuentes de hierro, pero las legumbres son una buena opción alternativa. *
  • Los niños de más de 6 meses pueden empezar con una alimentación complementaria, lo que supone incorporar a su dieta otros alimentos además de la leche materna. Las harinas de legumbres (por ejemplo, la harina de guandul) se pueden añadir a la papilla para que sea más rica en nutrientes.
  • Los niños en edad escolar y los jóvenes también deben seguir una dieta sana y equilibrada. Mientras que los cereales y las raíces feculentas proporcionan energía, las legumbres y las leguminosas les ayudarán a crecer.
  • Las personas de más edad necesitan menos alimentos pero aún así de buena calidad. Especialmente alimentos como las legumbres, que recomponen su organismo, lo protegen frente a las enfermedades y les mantienen en un buen estado de salud.

Obtenga más información acerca de las necesidades nutricionales de toda la familia en la Guía de nutrición de la familia de la FAO.

 

* El cuerpo humano aprovecha mejor el hierro procedente de los alimentos de origen animal que el de las legumbres. Para mejorar la disponibilidad de hierro en las legumbres, se recomienda combinarlas con fuentes de vitamina C, como por ejemplo los cítricos.

12/02/2016

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