Hoja de datos: Las legumbres contribuyen a la seguridad alimentaria

La FAO ha desarrollado una serie de hojas de datos sobre los mensajes clave del Año Internacional de las Legumbres. Estos documentos proporcionan una visión en profundidad a cómo las legumbres pueden ayudar a mejorar la salud, la nutrición, la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático.

Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias alimentarias para llevar una vida activa y saludable. La inseguridad alimentaria es un problema importante para muchas personas y hogares en pobres y en desarrollo, se estima que 795 millones de personas están subalimentadas. Las legumbres pueden contribuir a la seguridad alimentaria de varias maneras.

Una fuente valiosa de proteínas

Las legumbres son una fuente barata de proteínas, un componente esencial de cualquier dieta saludable, pero sobre todo en las zonas más pobres, donde la carne, los productos lácteos y el pescado son económicamente inaccesibles. La proteína obtenida a partir de las legumbres es significativamente menos cara en comparación con los alimentos animales. Las legumbres también pueden servir como una fuente de ingresos, ya que los pequeños agricultores que cultivan legumbres pueden venderlas en los mercados, o procesarlas para crear productos de valor añadido.

No perecederas, con una huella desperdicio de alimentos baja

Si se almacenan correctamente, las legumbres pueden ser comestibles durante varios años, por lo que son una opción inteligente para los hogares sin refrigerador. Dado que las legumbres tienen un periodo largo de conservación, la proporción de residuos de alimentos en la fase de consumo debido a su deterioro es muy baja, lo que también ayuda a garantizar la seguridad alimentaria de los hogares. Además, muchas legumbres son capaces de germinar después de haber sido almacenadas durante un largo período, permitiendo a los agricultores en algunos casos plantarlas en ciclos de cultivo posteriores.

Cultivos en zonas marginales

Hay muchas legumbres resistentes a la sequía, como el guandú, el bambara y las lentejas. Estas legumbres pueden ser cultivadas en climas áridos con precipitaciones muy limitadas o irregulares de 300-450 mm/año. Estas son tierras donde otros cultivos pueden fallar o producir bajos rendimientos.

03/05/2016

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