El suelo, el sustentador de la vida

El suelo es un recurso natural no renovable (Figura 1), la mayoría de los seres humanos lo necesitamos para producir nuestros alimentos ejemplo de ello es cuando los agricultores siembran diferentes cultivos como frutas, granos y verduras, también le siembran forrajes que sirven para darle de comer a los animales (vacas, cerdos, cabras, entre otros); que posteriormente nos sirven de alimento, algunas plantas que se siembran en el suelo nos proveen materia prima para nuestra vestimenta, el algodón es una de ellas.

Por otro lado, nos brinda refugio debido a que sobre él se construyen nuestras casas. El suelo también nos provee de energía, gracias a las plantas que existieron hace millones de años, se fosilizaron y ahora son el combustible que se utiliza para los coches, fábricas e inclusive en forma de gas para nuestras casas, en algunas regiones se usa el carbón o la leña que también son de plantas que fueron sembradas en el suelo y algunas plantas son usadas para producir biodiesel.

El suelo proporciona otros servicios ambientales, en él se almacena y se filtra el agua de la lluvia, por lo tanto, es amortiguador contra las inundaciones; cuando las plantas y animales mueren y se depositan en él, nos ayuda a reciclar los nutrientes; capta el carbono ayudándonos en la lucha y adaptación al cambio climático, y no está de más comentar que hospeda a una cuarta parte de la biodiversidad de nuestro planeta; por ejemplo, en una cucharada sopera de suelo existen millones de microorganismos. Como verás hay un universo en él y hace muchas cosas por nosotros.

La mala noticia es que los suelos están en peligro, cada minuto que pasa a nivel mundial dos hectáreas de suelo son selladas por crecimiento urbano, esto es, hacer carreteras, casas, edificios.

Otros peligros son: la deforestación que consiste en cortar árboles; las malas prácticas agrícolas como usar excesivamente fertilizantes y plaguicidas; la contaminación por derrames de sustancias químicas, el sobrepastoreo cuando el ganado se come los pastos y pisan el suelo y no se deja crecer otra vez ese pasto. Todos estos peligros traen como consecuencia que el suelo quede desnudo sin vegetación, contaminado al grado que ya no pueden crecer plantas y degradado que fácilmente con el aire o con la lluvia se desplaza, esto está sucediendo en la actualidad, el suelo está desapareciendo rápido y el mayor problema es que se requieren muchos años entre 100 a 2000 años para formar unos cuantos centímetros de suelo, por ello es un recurso no renovable, necesitamos suelos saludables porque son esenciales para el bienestar del planeta incluido el bienestar del ser humano, por este motivo es nuestro deber protegerlos.

El suelo es algo tan común que olvidamos con facilidad lo preciado e importante que es, lo bueno es que existen personas que no se les olvida, de hecho tiene asignado un día para él, algo así como su cumpleaños y es el 5 de diciembre y por fortuna organizaciones internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) decretó que el 2015, es el año internacional de los suelos bajo el título “Suelos sanos para una vida sana” lo cual es una muy buena noticia, porque se está tomando en cuenta en las acciones mundiales a este recurso muy importante pero olvidado por muchas personas.

Todos podemos hacer algo por nuestros suelos, así como los seres humanos necesitamos abrigarnos y alimentarnos también nuestros suelos necesitan tener vegetación y abonarse, una de las formas sencillas de “abrigar” a los suelos es reforestando, lo que significa que tenemos que sembrar árboles, cuidarlos, regarlos. Otra cosa que podemos hacer con los desechos orgánicos que generan la agricultura, la ganadería, la pesca e inclusive nosotros en nuestros hogares, hacer compost y agregarlo al suelo y esa es la forma de alimentarlo, regresarle los nutrientes que nos dio.

Hay un experimento muy sencillo que se puede hacer (erosión hídrica) para demostrar que el suelo desnudo se lo lleva el agua de la lluvia, si tiene hojarasca, el agua lo arrastra un poco menos, pero si se siembra vegetación sobre él, la lluvia no lo arrastrará y así podrá cumplir con todas sus funciones (Figura 2).

Ahora que ya sabemos un poco más de lo que el suelo hace por nosotros, podemos hacer pequeñas acciones como individuos, como comunidad, como país y como planeta para ayudarlo.  Y tú ¿Qué puedes hacer por los suelos?

Dioselina Álvarez Bernal es doctora en ciencias por el CINVESTAV, trabaja actualmente en el Instituto Politécnico Nacional en el CIIDIR Unidad Michoacán en la ciudad de Jiquilpan, @: dalvarezb.ipn@gmail.com

Fig. 1 Suelo recurso no renovable (foto tomada por D.A.B.)
Figura 2. Experimento de erosión hídrica (foto tomada por D.A.B)

 

Las opiniones expresadas en este blog pertenecen a sus autores y no necesariamente representan el punto de vista, postura, estrategias u opiniones de la FAO.

Submitted by Dioselina Álvarez Bernal

 

 

 


Comments:

Alex Poll 18-07-18 07:23
Delighting article! Thankful to you for sharing them! I believe you will continue having indistinguishable shows on share with everyone! I accept different people will be perplexed to take a gander at this article!
Ref: https://best-essay-writing-service-reviews.com/best-essay-writing-service-usa
vishnumethas vishnumethas 22-11-15 10:59
We share it useful posts.When the human how to working for village forest.Thanks a lot.

http://www.traininginsholinganallur.in/informatica-training-in-chennai.html

Share this page