Contexto general de los recursos naturales
La explotación de los recursos naturales en Bolivia ha tenido una evolución que va en relación de la explotación de los recursos naturales no renovables, como son los minerales y el petróleo, a los que se suma en estos últimos tiempos la explotación del suelo y los recursos forestales.
Desde la época de la colonia, la presión sobre los bosques naturales existentes se ha iniciado por la región occidental, altiplano del país, debido a la mayor presencia de población y cada vez mas crecientes necesidades de la actividad minera que, poco a poco fue bajando a los valles de la región central y sur de Bolivia para el abastecimiento de alimentos como cereales, frutas y verduras que mejor se desarrollan por las condiciones climáticas de la región, es decir en cierto momento de la historia del país los valles fueron el granero de donde se abastecían los centros mineros del occidente altiplánico considerando a los departamentos de La Paz (60%) Oruro (100%) y Potosí (80%).
A medida que la densidad poblacional iba incrementando, la presión sobre los recursos naturales también iba en aumento, llegando en algunos sectores del altiplano y valles interandinos, a niveles de sobreexplotación de los recursos como el suelo, flora, agua y minerales con negativas consecuencias.
Posteriormente con el descubrimiento de los yacimientos petrolíferos y el proceso caótico de la colonización del trópico boliviano, se inicia la explotación de los suelos y bosques de esta región.
El desmonte en las tierras bajas del este del departamento de Santa Cruz, en Bolivia, debido al “boom” de los cultivos de soya, la habilitación de campos de pastoreo extensivo para el ganado y el “chaqueo” y desmonte de predios o parcelas en zonas de colonización, entre otros factores, han ido convirtiendo (eliminando) alrededor de 160,000 hectáreas de bosques productivos por año.
En ese contexto y para cada ecoregión, - altiplano, valles y subtrópico-trópico- el rol de los recursos forestales y cuando los bosques siguen cediendo espacios a la agricultura y la ganadería, el árbol aislado o grupos remanentes de árboles están pasando a ser de vital importancia para el habitante rural mediano propietario y pequeño propietario, muy particularmente para este último.
En un tiempo más, si el ritmo de deforestación continúa igual, los árboles fuera del bosque marcaran su importancia para los grandes propietarios; esto con fines de recuperación de la capacidad productiva de los suelos que hoy están sometidos a francos procesos de deterioro y degradación por erosión eólica, hídrica y mal manejo de cultivos y suelos.
Así, en la región del altiplano, occidente de Bolivia, el rol de los árboles fuera del bosque ha sido de crucial importancia por su escasez natural en cuanto a especies y número de individuos que hoy se manifiesta como relictos de bosques y como árboles solitarios que soportan distinta presión y uso. Sus usos más frecuentes han sido y actualmente son: como fuente de leña y carbón vegetal antes para uso industrial y hoy para uso doméstico; madera para mangos de herramientas, por ejemplo, construcción de arados de palo, yugos y hasta en la construcción precaria de viviendas de los pobladores del lugar especialmente en el área rural; como sombra y abrigo para el pastoreo de ganado de la región; y como linderos de predios.
En la región de los valles interandinos, zona centro-sur de Bolivia, el rol de los bosques y árboles individuales, es parecido al de la región altiplánica, pero el uso es más intenso, debido a la mayor presión demográfica -por las condiciones climáticas más favorables- que genera mayor actividad agropecuaria e industrial.
La presión de uso sobre los árboles es, como fuente de leña y carbón vegetal, madera para uso industrial y doméstico, combinaciones agroforestales tradicionales, y algún uso de los árboles como fuente de reserva de forraje especialmente para el ganado en época seca.
En la región de los llanos orientales de condición subtropical y tropical a pesar de la relativa abundancia de bosques naturales, actualmente, luego del avance acelerado de la colonización y con ella la conversión de tierras forestales a usos agropecuarios, es cada vez más difícil encontrar bosques cercanos a las zonas urbanas. En las zonas urbanas, primero se destruye el bosque natural y luego se encara la arborización u ornamentación de la ciudad; no se planifica el desarrollo urbano considerando el entorno natural. En los procesos de ornamentación se prefieren especies exóticas o introducidas y no las especies nativas de la región.
La superficie total del país es de 1.098.581 km² de los que 48% están cubiertos de bosques, de diferentes tipos, desde relictos de bosques interandinos hasta bosques amazónicos exuberantes, ricos en biodiversidad.
La distribución de unidades de bosques por departamento en Bolivia, a 1980 se muestra en el cuadro a continuación:
Cuadro 1 Superficie y distribución de bosques nativos en Bolivia
DEPARTAMENTO |
SUPERFICIE Km² | ||
TOTAL |
BOSQUES a 1980 | ||
Potosí Oruro Pando Tarija Santa Cruz Beni Cochabamba La Paz Chuquisaca |
118,218 53,588 63,827 37,623 370,621 213,564 55,631 133,985 51,524 |
- - 60,816 26,464 226,010 105,083 26,664 61,381 17,708 |
- - 95% 70% 61% 49% 48% 46% 34% |
TOTAL |
1,098, 581 |
524,126 |
48% |
Fuente: Carden C. 2000. Diagnóstico Forestal de Bolivia, que cita a Geografía y Recursos Naturales de Bolivia
El departamento más boscoso es Pando, 95% de su superficie tiene çobertura boscosa, aunque Santa Cruz tenía la mayor superficie de bosques 226.000 Km². seguido por Beni, La Paz y los demás departamentos en orden de importancia.
La población de Bolivia según el censo de población y vivienda realizado en 1992 era de 6.420.792 habitantes y actualmente según proyección realizada por el Instituto Nacional de Estadística, bordea 8 millones de habitantes.
Según datos del mismo censo de 1992, el 43% de la población vive en el área rural, en tanto que, el 57% vive en el área urbana, con una alta concentración que se da en las ciudades principales como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, que son el eje troncal de integración y desarrollo urbano que se da en el país.
Entre las principales acciones antrópicas que han dado lugar a una dinámica de cambio en el uso de las tierras cubiertas con bosques a superficies de uso agrícola y pecuario; o han generado una disminución del valor de los bosques naturales, han sido:
Tabla 1 Acciones que mayor impacto han causado sobre los recursos naturales en Bolivia
ACCION |
DESCRIPCION DE LA ACCION/EFECTO |
Minería |
Que ha requerido una gran cantidad de productos de madera para obras de apertura de socavones de extracción de minerales, y energía para la fundición de minerales |
Crecimiento y presión demográfica |
Que genera necesidades de calefacción, cocción de alimentos especialmente en el área rural |
Colonización |
Que de forma espontánea o dirigida ha ejercido presión para la conversión de bosques en campos de cultivo |
Exploración y explotación petrolera |
Cuyo efecto indirecto hace propicia las condiciones para los asentamientos ilegales en áreas donde se abrieron caminos de exploración y explotación
|
Apertura de infraestructura caminera |
Su efecto es la generación de condiciones propicias para los asentamientos ilegales y colonización espontánea, o la explotación ilegal de los recursos naturales de las zonas posibles de acceder |
Desconocimiento de especies nativas |
Propicia condiciones para el uso de especies exóticas en desmedro de las especies nativas |
Sobrepastoreo de bosques naturales |
Afecta la regeneración de especies de importancia |
Avance de frontera agrícola |
Que poco a poco a ido incrementando superficie, afectando áreas con cobertura boscosa, en las dos últimas décadas su avance ha sido acelerado
|
Explotación selectiva |
Que disminuye hasta niveles mínimos la cantidad de especies valiosas importantes en cada región
|
Crecimiento urbano |
Que afecta a distintos tipos de bosques peri-urbanos en las principales ciudades del país |
Se hace cada vez más difícil mostrar a las nuevas generaciones, especies arbóreas nativas existentes en su hábitat natural, por diversos factores: por un lado la apertura de caminos, exploración y explotación petrolera y el crecimiento de las manchas urbanas que afectan de forma directa en la disminución de las especies nativas fácilmente accesibles, y por otro, la escasa o ninguna consideración del manejo de las mismas en los programas de ornamentación de calles, avenidas y parques de las ciudades del país, ya sea por desconocimiento de las mismas o por seguir la moda de lo exótico, aunque en los últimos tiempos, esto tiende a cambiar positivamente
Bosques relictos; formados principalmente por pocas especies, localizados en las regiones altiplánica y algunas zonas de valles interandinos, actualmente reciben una fuerte presión demográfica. Ejemplos de ellos, son los bosques relictos de Polylepis spp., Alnus spp., Podocarpus spp., Schinus sp., entre otras especies de menor importancia. Las especies arbóreas son escasas, predominan algunas especies arbustivas, entre ellas tenemos: Polylepis spp., Acacia feddeana Harms Budleja coriacea Remy Cercidium andicola Griseb. Kageneckia lanceolata Ruíz & Pavón, entre otras.
Bosques interandinos, con mayor biodiversidad, localizados en las estribaciones de la Cordillera Oriental, o región de los valles de Bolivia, estos bosques reciben una mayor presión demográfica que los anteriores por la mayor población que vive y depende de los recursos de esta región. Las especies predominantes de estos bosques son Schinus molle, Tipuana tipu, Prosopis alba, Prosopis nigra, Prosopis flexuosa, Ziziphus mistol, Acacia visco, Schinopsis haenkeana, Caesalpinia paraguarensis, Celtis espinosa, varias especies de Acacia y otras especies arbustivas predominan en las zonas de valles secos interandinos. Mientras que en los contrafuertes y laderas más húmedas predominan las siguientes especies: Alnus jorullensis, Podocarpus parlatorei, Juglans sp., Cedrela odorata, Aulomyrcia sp., Coccoloba sp., Myroxylon sp., Eugenia sp., Ocotea sp. entre otras de menor importancia.
Bosques chaqueños y chaqueño serranos, localizados en la llanura Chaqueña y las Serranías del Subandino, parte sureste de Bolivia, en su composición predominan en su mayoría las especies deciduas, en su mayor parte leguminosas, formadas principalmente por: Schinopsis quebracho colorado, Aspidosperma quebracho blanco, Chorisia speciosa, Schinopsis haenkeana, Caesalpinia paraguarensis, Astronium urundeuba, Phyllostilon rhamnoides, Anadenanthera macrocarpa, Calycophyllum multiflorum, Ruprchtia triflora, Ruprechtia spp., Capparis twediana, Capparis spp., Zyzipus mistol, varias especies de las familias Cactáceas y Bromeliaceas, entre las más importantes.
Bosques subtropicales y tropicales, con elevada biodiversidad y de mayor desarrollo en cuanto a volumen por individuo, están localizados en las tierras nororientales de Bolivia, en los departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz y parte de los departamentos de Cochabamba y La Paz. En los últimos tiempos la presión sobre estos recursos ha ido incrementando y se hace cada vez mayor por la migración de la población hacia estas zonas. Las especies que predominan son: Astronium urundeuva, Schinopsis sp., Anadenanthera colubrina, Anadenanthera macrocarpa, Tabebuia spp., Chorisia spp., Amburana cearensis, entre otras las que se distribuyen en las zonas mas secas de la región sureste de Bolivia y las zonas subtropicales del subandino.
Mientras que en las zonas mas húmedas de la región tropical predominan, las especies como: Dipterix odorata, Hura crepitans, Ceiba pentandra, Ficus sp., Swietenia macrophylla, Cedrella sp. Cedrelinga catenaeformis, Terminalia amazónica, entre las más importantes.
Plantaciones industriales de distintas especies, tales como el café, los cítricos, palmeras para palmito también existen en algunas de las regiones tropicales de Bolivia, (norte de La Paz, Chapare en Cochabamba, norte de Santa Cruz, Huacareta y Camargo en Chuquisaca, el Valle de Tarija), una evaluación de la magnitud de estas no ha sido encarada en el país.
Las plantaciones forestales en Bolivia han sido encaradas por distintos proyectos, tanto en zonas tropicales, así como en los valles interandinos, se han tratado de ingresar en programas de reforestación mediante plantaciones forestales muy dispersas y de carácter esporádico, cuya importancia no deja de ser marginal en la actualidad.
La superficie con plantaciones, es mínima, si se considera la enorme superficie de tierras degradadas que pueden ser recuperadas a largo plazo por la reforestación. Garden C. Diagnostico Forestal, 2000.
Durante muchos años se ha hablado de una superficie de unas 20 mil hectáreas de plantaciones existente en todo el país. Sin embargo, el proyecto SIFOR/BOL ha contabilizado solamente unas 17 mil, distribuidas en 4 departamentos, de la siguiente manera; Cochabamba 63%, Chuquisaca 26%, Tarija 7%, Potosi 4%. Garden C. Diagnostico Forestal, 2000. Las especies mas plantadas en Bolivia han sido el Eucalytus spp. y los Pinus spp. Hay escasas y esporádicas experiencias con especies nativas.
Árboles multipropósito
Experiencias en el uso de árboles multipropósito no se conocen. Sin embargo en la descripción de la tipología de los diferentes AFB, algunos sistemas agroforestales o formas tradicionales de usos múltiples de algunas especies están mencionados.
Definiciones específicas sobre Árboles Fuera del Bosque (AFB) en Bolivia no se han trabajado, aunque se tienen de forma indirecta la consideración de los Sistemas Agroforestales tradicionales que en cada eco-región se usan de forma tradicional.
Son distintos y con fines diferentes los Sistemas Agroforestales por eco-región, y van, desde el aprovechamiento industrial de algunas especies, hasta el uso de la sombra o follaje del árbol, esto, según la realidad geográfica y socioeconómica en la que se use cada sistema.
La Región tropical es la que ha tenido algunas iniciativas encaradas por proyectos en términos de investigación y en base a ello se hacen recomendaciones de especies para el uso de árboles en Sistemas Agroforestales como el caso del Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT) ubicado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
No existe una política definida sobre la contribución de los árboles fuera del bosque, menos una legislación específica sobre el tema, sin embargo en el último tiempo, la Ley del Medioambiente Nº 1333 y la Ley Forestal Nº 1700 han incorporado algunos conceptos y normativa respecto a la conservación de la Biodiversidad y el medioambiente y, en particular de los bosques nativos del país, en cuanto a la conversión de uso de la tierra forestal a uso agropecuario, manejo de bosques en propiedades privadas y fiscales y, algunas medidas para el control del impacto ambiental en distintas obras que se vienen encarando en la dinámica de desarrollo del país.
Algunos Proyectos de apoyo al Desarrollo, iniciativas de ONGs, y propietarios privados, han aportado al conocimiento de algunas especies y su uso potencial en algunos sistemas agroforestales, tal el caso del Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), en Santa Cruz, proyectos como Desarrollo Alternativo en el Chapare Tropical, en Cochabamba, Proyecto FAO/HOLANDA/CDF "Desarrollo Forestal Comunal en el Altiplano Boliviano", en Potosí, el Plan Agroforestal en Chuquisaca, el Programa de Repoblamiento Forestal en el valle alto de Cochabamba y otros de menor importancia.
Esta es una aproximación que trata de mostrar las características principales de los diferentes sistemas de uso tradicional del o los árboles fuera del contexto del bosque, a lo largo de las principales eco-regiones de Bolivia. Probablemente se encuentren más prácticas tradicionales de usos de árboles fuera del bosque, especialmente en comunidades nativas que por sus características muy específicas no han sido reflejadas en este informe; sin embargo es probable que se ajusten a alguna de las descripciones que se hacen a continuación.
2.3.1 Tumba y quema, agricultura migratoria.
La práctica tradicional en zonas subtropicales y tropicales de América Latina, y el mundo, es la agricultura de roza, tumba y quema. Esta práctica puede ser considerada como un sistema agroforestal que sigue una secuencia, donde se inicia con un periodo de producción de cultivos anuales seguido por un periodo de cobertura arbórea. Generalmente la superficie habilitada y cultivada es pequeña y suficiente para abastecer los requerimientos de subsistencia familiar, la que es sometida a manejo intensivo de siembra y cosecha de los diferentes cultivos anuales. Los cultivos son de ciclo corto, diversos, por ejemplo el maíz que se siembra inmediatamente después de la quema, seguido de un cultivo combinado de maíz y yuca y luego a veces plátano con yuca, disminuyendo el uso intensivo en mano de obra en el cultivo de la tierra y finalmente en algunas áreas aledañas a la vivienda precaria del agricultor se instalan cultivos perennes generalmente de frutales.
2.3.2 Huertos domésticos y/o familiares.
Como se menciona en el anterior sistema de agricultura migratoria es una evolución de la misma, que desde el inicio del sistema tiene una introducción de plantas perennes al área cultivada, de manera que una vez cosechado el maíz, la yuca y disminuida la producción de plátanos, quedan dominando el sistema, los árboles que pueden ser frutales, medicinales, maderables hasta ornamentales para el consumo familiar, tales como mangos, naranjos, mandarinos, limoneros, papayos, guayabos, achachairú, ocoró entre otros.
Tienen una estructura compleja, diversa, pero se pueden considerar barbechos muy productivos, dado que si no se realiza esta práctica el bosque secundario tardaría mucho en volver a su productividad original.
Una versión un tanto diferente de huertos familiares se puede ver en los valles interandinos de Bolivia, donde las plantaciones de especies frutales son hechas alrededor de la vivienda del agricultor, ya sea en el área rural o urbana (de pueblos) en superficies muy reducidas que van de media (1/2) hasta dos (2) hectáreas, generalmente con riego, y con especies como cítricos (naranjos, mandarinos, limas, limoneros, pomelos), guayabos, durazneros, ciruelos, nuez silvestre, guindos, pacayes, chirimoyas, higueros, paltos, granadas, membrillos y hasta vides asociadas a especies forestales como el Schinus molle.
2.3.3 Manchas de árboles, pampa islas, en campos de cultivo o pastoreo.
Es una práctica tradicionalmente empleada por ganaderos del subtrópico y el trópico de Bolivia, que utilizan campos de pastoreo extensivo en superficies mayores a 50 ha, donde principalmente y con el fin dar sombra y cobijo al ganado en tiempos de extremo calor o frío dejan en medio de los campos de pastoreo manchas o islas de bosques naturales de distinta superficie, que a su vez cumplen la función de protección de áreas con pendiente, drenajes naturales, afloramientos rocosos, cursos de agua, lagunas, curichales y otros.
Esta es una práctica que se adapta muy bien a las actividades económicas de muchas regiones de Bolivia, -especialmente la región de la Chiquitanía boliviana,- cuando la presión del pastoreo se mantiene en niveles adecuados a la producción de los campos de pastoreo y a su vez a la capacidad de regeneración de los bosquetes dejados para el efecto.
Por lo general en las regiones donde mayormente se usa este sistema, las especies forestales de los bosquetes están compuestas por leguminosas, que son especies que proveen forraje para el ganado y otras especies que proveen sombra.
2.3.4 Pastoreo extensivo en bosques, matorrales, praderas y sabanas naturales.
La práctica del pastoreo extensivo de ganado, caprino, ovino, vacuno y equino en formaciones vegetales nativas es una alternativa que está vigente desde épocas remotas, se integra a la fuerza de trabajo con la tracción animal (bueyes) para el arado de la tierra, carga (burros o mulos) y la diversificación y seguridad alimentaria de los diferentes grupos familiares que viven en el área rural de las diferentes regiones de Bolivia.
El sistema de manera interactiva, aporta con diversos productos a la economía familiar, desde carne, leche y cueros, fuerza animal y fertilizantes naturales para la agricultura, que provienen del estiércol del ganado y la materia orgánica producto de bosque.
Gran parte de la ganadería de algunas regiones como por ejemplo el Chaco boliviano, la Chiquitanía y Valles interandinos de Bolivia, hacen uso de este sistema.
El sistema no requiere de elevados niveles de inversión en su implementación inicial, ya que se apoya en la vegetación natural existente, su manejo, tal como se viene ejecutando en estas regiones también ha recibido muy bajos niveles de inversión. Este aspecto puede ser uno de sus aspectos negativos, por cuanto, según el nivel de presión del pastoreo, las diferentes formaciones vegetales pueden llegar a niveles de degradación o pérdida de valor, peligrosas para su sostenibilidad.
2.3.5 Linderos de propiedad o Cercas vivas.
En las regiones altiplano, valles interandinos y algunas zonas del subtrópico y trópico de Bolivia utilizan árboles y/o arbustos, forrajeros o no forrajeros como barreras vivas de división entre potreros (parcelas) al interior del mismo predio o como delimitación de predios de distintos propietarios.
Las especies en muchos casos son seleccionadas por sus características y utilidad para este uso; mientras que en otros, son los remanentes de vegetación originalmente presente en los predios.
Las especies más importantes, que se usan para este fin, entre otras son: Schinus molle, Eritrina falcata, Agave sp, Celtis sp., Acacia spp., Tipuana speciosa, Prosopis sp., Capparis sp. y otras.
2.3.6 Cortinas rompevientos en potreros y pastizales.
Antes e inmediatamente después de la colonia, la conservación de los suelos en las tierras destinadas al uso agropecuario era una práctica común entre los usuarios. El mayor impacto de la sobreexplotación de los suelos y sobre todos los recursos naturales en toda la región colonizada se inició durante la época de la colonia. La mayor parte de estas prácticas que mantenían el equilibrio con la naturaleza, se fueron perdiendo hasta llegar de nuevo a reaparecer en las últimas décadas debido a la mayor presión de las corrientes de conservación y manejo sostenible de los recursos naturales, en este enfoque, se han podido ver que en muchos proyectos de apoyo al campesino ya se consideran componentes de recuperación de suelos, manejo de bosques naturales, usos de sistemas agroforestales y otros aspectos para el mejor uso de los recursos naturales.
Actualmente las normas ambientales ya son más exigentes para la conversión de uso de tierras forestales a uso agropecuario y se exigen medidas de protección contra la erosión de suelos y pérdida de biodiversidad.
En gran parte de las nuevas habilitaciones de áreas para uso pecuario o agrícola se tienen instaladas cortinas rompevientos que son normalmente franjas de bosque natural que se dejan en medio del desmonte cada cierta distancia según el ancho de la faja sin cobertura.
En otros casos se elimina la cobertura por completo y luego se realizan plantaciones de varias hileras que combinan árboles y arbustos que en muchos casos son forrajeros como Leucaena leucocephala (Chamba) con Grevillea robusta o alguna especie de Eucalyptus sp. Este sistema se utiliza con mayor énfasis en las tierras bajas del este en el departamento de Santa Cruz, por la mayor incidencia de los vientos propios de la llanura.
Aunque de menor importancia por su magnitud los siguientes sistemas también se utilizan en varias eco-regiones de Bolivia, sin ser específicos para ninguno.
2.3.7 Árboles nativos dispersos en potreros (campos de cultivo o de pastoreo).
Es característico de la región de los valles, sin ser exclusivo, presencia de árboles aislados o grupos pequeños de ellos, en campos de cultivo o de pastoreo, generalmente decíduos, o perennes como Schinus molle, Prosopis sp. Podocarpus sp. Tipuana sp. entre otros, que se dejan en los campos, al parecer con el objeto de dar sombra a los animales, aportar materia orgánica al suelo, madera para algún uso doméstico, leña y por último servir de depósito de forraje (rastrojo de maíz, trigo, avena, cebada) que se guarda para el ganado en época escasez de pastizales naturales.
Esta es una práctica que perdurará a lo largo del tiempo por sus características de integralidad en los diferentes objetivos de producción del campesino o poblador rural de Bolivia.
2.3.8 Árboles ornamentales, nativos y no nativos (o exóticos)
Por lo general hasta hace unos años atrás era frecuente encontrar en los programas de ornamentación pública, de parques, avenidas, calles y paseos urbanos, especies arbóreas, arbustivas y herbáceas introducidas o no nativas tales como varias especies de los géneros Pinus, Cupresus, Casuarina, Eucalyptus, Ulmus, Melia, Grevillea, Azer, Quercus, Araucaria, Salix, Prunus, Populus, Ligustrus, entre otras, al parecer debido a diversos factores tales como: mayor facilidad para conseguir semillas de estas especies, mayor conocimiento del manejo de semillas de estas especies, su cría en vivero y por último su plantación, manejo posterior a la plantación y por último la moda.
Esta tendencia ha cambiado positivamente y hoy se están incorporando cada vez más especies nativas a los programas de ornamentación y plantaciones forestales que aunque escasas se vienen realizando.
Las especies mas conocidas para este uso son de los géneros: Erythrina, Tabebuia, Jacarandá, Schinus, Dodonea, muchas especies de la famiia Palmaceae, Chorisia, Swietenia, Cedrela, Podocarpus, Enterolobium contortisiliquum, Samanea saman y otras de uso menos frecuente.
2.3.9 Plantaciones.
El manejo industrial de distintas especies frutales, con el fin de producción para el mercado pasa por especies como el café, cacao, cítricos, palmeras para palmito y otras especies se pueden ver en las regiones tropicales de Bolivia, (norte de La Paz, Chapare en Cochabamba, norte de Santa Cruz, y los valles subtropicales y de clima templado como Huacareta y Camargo en Chuquisaca, el Valle de Tarija), una evaluación de la magnitud de estas no ha sido encarada en el país.
En cambio plantaciones forestales, en Bolivia han sido realizadas por distintos proyectos, en tierras de patrimonio privado y comunal, tanto en zonas tropicales así como en los valles interandinos, se han tratado de ingresar en programas de reforestación mediante plantaciones forestales muy dispersas y de carácter esporádico, cuya importancia no deja de ser marginal en la actualidad. Las especies mas plantadas en Bolivia son el Eucalyptus spp. y Pinus spp, llegando a cubrir hasta hacen dos años atrás, tan solo 17 mil hectáreas.
No han existido proyectos o instituciones que hubieran realizado inventario de sistemas agroforestales, salvo algunos relevamientos llevados adelante por proyectos de repoblamiento forestal comunal, o de investigación encarados mayormente con apoyo de la cooperación internacional, por ejemplo el Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT), en Santa Cruz, proyectos como Desarrollo Alternativo en el Chapare Tropical (PDAR), en Cochabamba, Proyecto FAO/HOLANDA/CDF "Desarrollo Forestal Comunal en el Altiplano Boliviano", en Potosí, el Plan Agroforestal en Chuquisaca, el Programa de Repoblamiento Forestal en el valle alto de Cochabamba.
Sin embargo casi todos los proyectos mencionados, han hecho tímidos énfasis en la incorporación del árbol en la economía del campesino o empresario agropecuario, sin ser su prioridad.
Como se puede apreciar existen experiencias que han hecho avanzar en la sistematización empírica sobre el comportamiento de algunas especies nativas y se ha podido llegar hasta la recomendación de las especies a utilizar con fines agroforestales, como se puede constatar en las tablas que siguen, para cada eco-región.
Tabla 1 Árboles nativos y exóticos que se usan y pueden ser usados en Sistemas Agroforestales, en la Región Tropical y subtropical de Bolivia
NOMBRE COMÚN |
NOMBRE CIENTÍFICO |
FAMILIA |
ESPECIES NATIVAS | ||
CUCHI |
Astronium urundeuva (Allemao) Engl. |
ANACARDIACEAE |
URUCÚ |
Bixa orellana L. |
BIXACEAE |
ACHACHAIRÚ |
Garcinia macrophylla Mart. Sin. Rheedia macrophylla (Mart.) Planch. et Triana |
CLUSIACEAE |
OCORÓ |
Garcinia madruno (Kunth) Ámel Sin. Rheedia acuminata (Ruiz et Pav.) Planch. Et Triana |
CLUSIACEAE |
SEREBÓ |
Schizolobium amazonicum Huber ex Ducke |
FABACEAE |
CURUPAÚ |
Anadenanthera colubrina (C. Vell.) Brenan var cebil (Griseb.) Altschul |
MIMOSOIDEAE |
TOCO, OREJA DE MONO, TIMBOY |
Enterolobium contortisiliquum (Vell.) Morong |
MIMOSOIDEAE |
PACAY |
Inga spp. (varias especies de este género) |
MIMOSOIDEAE |
CUPESI, ALGARROBO, THACO |
Prosopis spp. (varias especies de este género) |
MIMOSOIDEAE |
PENOCO |
Samanea saman (Jacq.) Merrill |
MIMOSOIDEAE |
GALLITO ROJO GALLITO COLORADO COSORIÓ |
Erythrina spp. (varias especies de este género) |
PAPILIONOIDEAE |
NOGAL |
Juglans sp. Griseb. |
JUGLANDACEAE |
CEDRO |
Cedrela sp. Vell. |
MELIACEAE |
MARA |
Swietenia macrophylla King |
MELIACEAE |
GUABIRÁ |
Campomanesia aromatica (Aubl.) Griseb. |
MYRTACEAE |
GUAPURÚ |
Myrciaria cauliflora (Mart.) O. Berg |
MYRTACEAE |
ASAÍ |
Euterpe precatoria Mart. |
PALMAE |
MOTACÚ |
Scheelea princeps Karst. |
PALMAE |
MOTOYOÉ |
Melicoccus lepidopetala Radlk. |
SAPINDACEAE |
|
ESPECIES EXÓTICAS | ||
CASUARINA |
Casuarina cunninghamiana Linn. |
CASUARINACEAE |
CALIANDRA |
Calliandra calothyrsus Meissn. |
MIMOSOIDEAE |
CHAMBA |
Leucaena leucocephala (Lam.) de Wit |
MIMOSOIDEAE |
GREVILLA |
Grevillea robusta A. Cunn. |
PROTEACEAE |
Tabla 2 Árboles nativos y exóticos que se usan y pueden ser usados en Sistemas Agroforestales, en la Región de Valles interandinos de Bolivia
NOMBRE COMÚN |
NOMBRE CIENTÍFICO |
FAMILIA |
ALCAPARRA |
Capparis speciosa Griseb. |
CAPPARACEAE |
ALGARROBILLA |
Caesalpinia paraguarensis (Par.) Burk. |
CAESALPINIOIDEAE |
ALISO |
Alnus acuminata H.B.K. |
BETULACEAE |
CARAPARÍ |
Neoraimondia herzogiana (Backeb.) Buxb.& Krainz |
CACTACEAE |
CEDRO |
Cedrela lilloi C.DC.. |
MELIACEAE |
CEIBO, GALLO GALLO |
Erythrina falcata |
PAPILIONOIDEAE |
CHACATEA (Arbusto) |
Dodonaea viscosa Jacq. |
SAPINDACEAE |
CHAÑARA, MISTOL |
Ziziphus mistol Griseb. |
RHAMNACEAE |
CHURQUI AMARILLO |
Prosopis feroz Griseb. |
MIMOSOIDEAE |
CHURQUI |
Acacia caven (Mol.) Mol. |
MIMOSOIDEAE |
GARGATEA |
Carica quercifolia (St.Hil.) Hieron. |
CARICACEAE |
JARCA |
Acacia visco Lorentz ex Griseb. |
MIMOSOIDEAE |
LLOQUE, LLOQUE NEGRO |
Lithraea ternifolia (Gillies ex Hook.) F.A. Barkley |
ANACARDIACEAE |
MARANGUAY |
Tecoma stans (L.) Juss. Ex H.B.K.. |
BIGNONIACEAE |
MOLLE |
Schinus molle L. |
ANACARDIACEAE |
NOGAL |
Juglans australis Griseb. |
JUGLANDACEAE |
PALMA REAL |
Ceroxylon parvum G. Galeano |
PALMAE |
PALMA SUNKHA |
Parajubaea sunkha Moraes |
PALMAE |
PINO DE MONTE |
Podocarpus parlatorei Pilger. |
PODOCARPACEAE |
POROTILLO |
Capparis flexuosa (L.) L. |
CAPPARACEAE |
QUIÑE, KHIÑE |
Acacia aroma Gillies ex Hook. & Arn. |
MIMOSOIDEAE |
QUISCALURO, ULALA |
Harrisia tephracantha (Lanb.) Hunt. |
CACTACEAE |
SAHUINTO |
Myrcianthes callicoma McVaugh |
MYRTACEAE |
SATAJCHI |
Celtis spinosa Spreng |
ULMACEAE |
SIRADO |
Acacia macracanta H.&B. ex Willd. |
MIMOSOIDEAE |
SOTO |
Schinopsis haenkeana Engl. |
ANACARDIACEAE |
ALGARROBO, THACO |
Prosopis alba Griseb. y varias especies de este género |
MIMOSOIDEAE |
THANCAR (Arbusto) |
Vassobia breviflora (Sendtn.) A. Hunziker |
SOLANACEAE |
TIPA |
Tipuana tipu (Benth.) Kuntze |
PAPILIONOIDEAE |
WILLCA |
Piptadenia boliviana Benth. |
MIMOSOIDEAE |
YANA YANA (Arbusto) |
Condalia weberbaueri Perkins |
RHAMNACEAE |
|
ESPECIES EXÓTICAS | ||
CASUARINA |
Casuarina cunninghamiana Linn. |
CASUARINACEAE |
EUCALIPTO |
Eucalyptus globulus |
MYRTACEAE |
GREVILLA |
Grevillea robusta A. Cunn. |
PROTEACEAE |
PINO |
Pinus radiata y varias especies de este género |
PINACEAE |
CIPRES |
Cupresus spp. y varias especies de este género |
CUPRESACEAE |
OLMO |
Ulmus pumila |
ULMACEAE |
Tabla 3 Árboles nativos y exóticos que se usan y pueden ser usados en Sistemas Agroforestales, en la Región Altiplano de Bolivia.
NOMBRE COMÚN |
NOMBRE CIENTÍFICO |
FAMILIA |
ESPECIES NATIVAS | ||
PALQUI |
Acacia feddeana Harms |
MIMOSOIDEAE |
KISHUARA |
Budleja coriacea Remy |
LOGANIACEAE |
CKATAWI, SINQUI |
Cercidium andicola Griseb. |
CAESALPINIOIDEAE |
TUYU MARU |
Citharexylum punctatum Greenm. |
VERBENACEAE |
CHACHACOMA |
Escallonia salicifolia Mattfeld |
SAXIFRAGACEAE |
CUTU CUTU, TUWI TUWI |
Eupatorium lasiophthalmum Griseb. |
ASTERACEAE |
LLOCK’E |
Kageneckia lanceolata Ruíz & Pavón |
ROSACEAE |
QUEÑUA, QUEWIÑA |
Polylepis sp. y varias especies de este género |
ROSACEAE |
ESPECIES EXóTICAS | ||
CASUARINA |
Casuarina sp.Linn. |
CASUARINACEAE |
EUCALIPTO |
Eucalyptus globulus y otras especies de este género |
MYRTACEAE |
CIPRES |
Cupresus spp. y varias especies de este género |
CUPRESACEAE |
La contribución de los árboles en las diferentes eco-regiones de Bolivia, transita por su aporte al entorno del paisaje, a la productividad de diferentes ecosistemas, a la subsistencia de muchos habitantes rurales, a su seguridad alimentaria, a la provisión de abrigo y mantenimiento de hatos de ganado en distintas épocas del año, a economías de subsistencia y llega hasta ser fuente de inspiración para poetas y artistas plásticos. Esto demuestra su utilidad diversa. Entonces su consideración debe ser en ese contexto.
3.1.a Importancia económica
Algunas de las plantaciones forestales de los valles interandinos con especies como pino y eucalipto, realizadas desde hacen dos a tres décadas, y los de la zona tropical, se vienen aprovechando como productos de segunda importancia, como postes y madera de baja calidad, siendo sus volúmenes imperceptibles frente a los productos provenientes del aprovechamiento del bosque nativo.
Sin embargo de estos precarios resultados, para algunos propietarios privados, estos son ingresos que complementan de manera importante su economía de subsistencia derivada de la actividad agropecuaria generalmente a secano; es decir depende del comportamiento del régimen de lluvias para la buena o mala cosecha.
Las plantaciones frutícolas, o los huertos familiares contribuyen con otra fuente de ingreso suplementario y frutas para el consumo familiar; su importancia deberá ser considerada para una futura evaluación que permita establecer su real dimensión.
El comercio de estos productos aun no figura en las cuentas nacionales, por su escaso volumen, salvo en el caso de algunas exportaciones que se hubieran realizado especialmente de algunos productos de plantaciones comerciales.
3.1.b Importancia socio-cultural
En las zonas con escasa cobertura boscosa, como el altiplano y valles interandinos de Bolivia, el rol del árbol en términos socioculturales tiene connotaciones de índole tradicional; es casi un culto al árbol que se practica cuando hay árboles cercanos a los poblados rurales, especialmente algunas especies en particular. Se los usa para sombra de los animales, fuente de energía (leña), su madera para distintos usos, como fuente de especies para la medicina natural, como fertilizador de campos de cultivo y pastoreo, como trojes (depósito de forraje seco para el ganado), como postes y otros usos como extracción de taninos para el teñido de tejidos y uso de exudaciones o resinas.
En las regiones subtropicales y tropicales, de colonización reciente, sus usos a veces son contradictorios. Por un lado parecería que perjudican al normal desarrollo de su agricultura, por lo tanto se roza, tumba y quema y se siembra en limpio; a la vez se los requiere y considera como fuente de madera, energía (leña), se elabora el carbón vegetal y practica otros usos secundarios; no existe la visión de una posible combinación del uso de árboles y cultivos, o árboles y pasturas; aunque en estos últimos tiempos esto parece estar cambiando.
Es práctica común, primero eliminar el bosque primario, sembrar maíz, y luego otros cultivos y cuando la erosión eólica o hídrica aparecen y los rendimientos ya decrecen, entonces pensar y recordar, para tratar de recomponer lo perdido, buscando implementar cortinas rompevientos, reponer las servidumbres ecológicas; o también elige la opción más cómoda, abandonar el área y habilitar otra, continuando así, con el círculo vicioso.
Sin embargo en las culturas tradicionales del oriente boliviano se tiene cierto grado de convivencia en equilibrio con los bosques nativos, por la cultura de origen que llevan.
Para ellos los árboles nativos son su fuente de: alimento, abrigo, energía, defensa, energía y hasta ingresos, por lo tanto; si no median intereses externos que buscan ingresos rápidos, ellos realizan el aprovechamiento de los árboles y sus productos en equilibrio con la capacidad de reposición del recurso.
3.1.c Rol ambiental de los Árboles Fuera del Bosque (AFB)
El uso de árboles o arbustos fuera del bosque, según las distintas regiones, se decide en virtud a las características y cualidades de cada especie y que se ajusten a los requerimientos de cada tipo de habitante, propietario de la tierra, sea pequeño, mediano o grande; aunque los dos primeros le dan mayor importancia a este aspecto.
De acuerdo con esta consideración, los objetivos para los que son utilizados los diferentes AFB, objetivos que se pueden inferir a partir de la observación y experiencia de terreno en las diferentes regiones del país, son los siguientes:
• Sombra para el ganado
• Semi-sombra para algunas especies como el café
• Aportes a la fertilidad de los suelos en el entorno en el que se desarrollan
• Protección del suelo, especialmente contra la erosión hídrica y eólica (cortinas y linderos de propiedad)
• Fuente de forraje suplementario para el ganado en tiempo de sequía
• Provisión de frutas para el consumo doméstico/familiar e industrial
• Provisión de taninos para la elaboración de tintes para el teñido
• Fuente de resinas y látex para diversos usos
• Fuente de madera para leña para consumo doméstico y leña para elaborar carbón vegetal doméstico
• Construcciones rústicas
• Mangos para herramientas
• Herramientas
• Artesanías diversas y ricas según la región de que se trate
A la fecha no se tienen experiencias de medición de fijación de carbono en AFB, un inventario o iniciativa de desarrollo de una línea de investigación en este sentido, podría aportar a la motivación para la implementación y mantenimiento de las prácticas con Árboles Fuera del Bosque, cuya real dimensión aun no se percibe en el medio rural y urbano de la sociedad.
Durante la exposición de los antecedentes sobre la presión de uso sobre los recursos naturales renovables y específicamente sobre los bosques, se trataron de mostrar los aspectos más relevantes de esta dinámica en Bolivia.
Sin embargo es necesario puntualizar los aspectos que compiten con el uso de los Árboles Fuera del Bosque, en el pasado, actualmente, y lo que podría ocurrir si las tendencias continúan.
Los aspectos relevantes son:
3.2.1 Agricultura a gran escala
La conversión de uso, habilitación de áreas y el crecimiento de áreas especialmente para cultivos agrícolas intensivos y semi- intensivos, está ocasionando la drástica disminución de bosques y de Árboles Fuera del Bosque (AFB), esto por la mecanización, que exige cada vez más superficie limpia y, en la mayor parte de los casos, por falta de conocimientos sobre las ventajas de los Árboles Fuera del Bosque.
3.2.2 Presión demográfica
El crecimiento geométrico de la población y por ende el crecimiento de sus necesidades básicas, origina la misma magnitud de crecimiento en el consumo de productos provenientes de los recursos naturales, por la lógica búsqueda de satisfacción de estas necesidades.
3.2.3 Regulación del uso de los Árboles Fuera del Bosque (AFB)
La historia de la regulación del uso de los recursos naturales renovables y en particular los recursos forestales data desde tiempos precolombinos. En la época del imperio incaico, el uso y manejo de los recursos naturales era muy cercano al equilibrio con la naturaleza, esto lo demuestran las grandes obras de conservación de suelos, aguas y flora que quedan como vestigios de aquella época. Sin embargo, esto es ahora historia. La realidad de la regulación del uso post periodo incaico ha venido incorporando mas y más restricciones al uso de los recursos naturales, porque la presión sobre los mismos iba generando necesidades de reglamentar el uso de esto, el uso de aquello, llegando hasta nuestros tiempos, con la implementación del Sistema de Regulación Sectorial (SIRESE) y dentro de ella con el Sistema de Regulación de Recursos Naturales Renovables (SIRENARE), hoy en funcionamiento.
El Sistema de Regulación de los Recursos Naturales Renovables (SIRENARE) data de hacen cinco años y establece la regulación de los recursos, suelo, agua, bosques y biodiversidad. Su funcionamiento está gradualmente mejorando.
Específicamente sobre el uso de los Árboles Fuera del Bosque, no hay legislación, menos normativa especial, sobre este tema; sin embargo existen las siguientes normativas que tienen relación con el uso de los Árboles Fuera del Bosque; entre ellas podemos mencionar las siguientes disposiciones mas relacionadas con el tema:
Norma técnica para la elaboración de Planes de Ordenamiento Predial (POP), que establece las pautas para la planificación del uso del suelo según su capacidad de uso mayor al interior de cada predio en propiedad privada.
Norma técnica, o reglamentación especial para desmontes y quemas controladas, que establece las pautas para la habilitación o conversión de uso de tierras con bosque a usos agropecuarios, es decir desmontes y quemas controladas,
Normas técnicas, para la elaboración de inventarios forestales y planes de manejo forestal en propiedades privadas menores a 200 hectáreas, y también mayores a 200 hectáreas, que establece las pautas más idóneas para el acceso al uso sostenible del bosque, por parte de los diferentes usuarios del bosque.
La ley del medioambiente y su reglamentación, que establece pautas de evaluación del impacto ambiental que generan diversos tipos de actividades de desarrollo que se ejecutan en el país.
De alguna manera esta serie de normas y reglas de juego están regulando la presión sobre los recursos naturales, están haciendo transparentes las reglas de juego y lo que es mas importante están asegurando la perpetuidad de los recursos naturales renovables. Entonces una contribución al mayor conocimiento de la importancia de los Árboles Fuera del Bosque y su rol, sería una real contribución a este marco normativo vigente.
3.2.4 Manejo empírico de los Árboles Fuera del Bosque (AFB)
El manejo de los sistemas agroforestales, programas de ornamentación de las ciudades del país, y las plantaciones forestales con diferentes fines, no han pasado de ser de pequeña importancia, tanto en términos sociales así como económicos.
Hasta el momento, los esfuerzos puntuales desplegados por diversos proyectos sobre esta temática, son insuficientes.
Por lo tanto lo que existe como tradición sobre el manejo y uso de especies forestales fuera del bosque es empírico y tradicional, este aspecto debe ser superado para encarar un ambicioso “Proyecto Nacional de Levantamiento, Evaluación y Propuesta de Manejo de Sistemas Agroforestales en Bolivia” sin perder de vista el enfoque sobre el rol e importancia de los ÁRBOLES FUERA DEL BOSQUE, para el habitante rural y urbano de Bolivia.
Se ha mencionado que no existe una estructura institucional específica dedicada al desarrollo de políticas, estrategias y acciones referidas al rol de los Árboles Fuera del Bosque.
En ese contexto, se exponen ideas con sugerencias sobre posibles líneas de acción que busquen generar una dinámica nacional respecto a la consideración de los Árboles Fuera del Bosque en las estrategias de desarrollo nacional:
Generar mayores conocimientos sobre las diferentes formas de uso tradicional de AFB, para alimentar un Sistema Nacional de manejo y uso de AFB
Estructurar equipos de trabajo multidisciplinarios por eco-región para el relevamiento de información y para la capacitación de profesionales locales para la sostenibilidad de las acciones
Implementar un equipo de trabajo para la coordinación del proyecto a nivel nacional
Estructurar el sistema de información sobre aspectos referidos a los AFB, en base a la estructura del marco institucional del Sistema de Regulación de los Recursos Naturales Renovables (SIRENARE).
Las diferentes experiencias de evaluación de algunas especies para la recomendación de uso en sistemas agroforestales fueron discutidas en el acápite 2.5, y la característica principal de estas experiencias es, que han sido realizadas en su mayor parte como parte de las líneas de investigación subsidiarias del énfasis principal de cada uno de los proyectos de reforestación o de investigación agropecuaria.
Hasta el momento el acceso y manejo de la información ha llegado solo hasta los niveles técnicos, sin embargo de que la necesidad de información y capacitación se encuentra en el área rural, es decir, el campesino, colono, pequeño propietario, mediano propietario y propietario grande, son los que requieren de la información de las diferentes técnicas, especies aptas, combinaciones de especies, introducción de algunas y cualquier otra información técnica sobre el tema.
La revisión de información y experiencias sobre un tema que tiene que ver con la productividad de los sitios, el entorno sociocultural, socioeconómico, tradiciones e idiosincrasia de los diferentes pueblos que habitan las diferentes eco-regiones de Bolivia, ha sido una experiencia enriquecedora para el autor, y se espera sea un aporte al conocimiento sobre el rol de los Árboles Fuera del Bosque. No se pierda de vista que la revisión y análisis de la información se hizo desde la perspectiva socio-económico-cultural antes que eminentemente técnico.
Cuando un profesional, no especialista, mira un árbol, ve en él, si lo ve, como un componente mas del paisaje; si no lo necesita, ni lo considera. Si lo tiene que considerar, lo ve como fuente de materias primas o como un elemento de interferencia según sea su objetivo; no analiza el entorno del mismo, (su ecología y su dinámica) sus relaciones en el esquema productivo en el que participa.
Al contrario, un especialista sobre el tema, busca y analiza los diferentes factores que interactúan entre sí y cómo afectan sobre cada uno de los componentes de un Sistema que involucre el uso de los Árboles Fuera del Bosque y con ellos diagnostica, pronostica y proyecta la mejor forma de hacer de ellos más eficientes y productivos en beneficio de la población que se sirve de ellos.
Lo anterior pasa en los niveles técnicos, pero no en el habitante rural. Él en la mayor parte de los casos, especialmente en las zonas en donde los bosques son escasos o ya no existen, entiende la importancia del aporte del árbol a la satisfacción de sus diferentes necesidades, pero desconoce las formas de manejo y conservación de los mismos.
Este es el punto crucial desde donde debe partir el enfoque de las acciones posibles a encarar en la búsqueda de la incorporación de la población rural y urbana en el manejo y uso sostenible de los árboles fuera del bosque.
Garden C. 2000. Diagnostico Forestal 2000, Universidad Autónoma Gabriel Rene Moreno, Centro de Investigación y Manejo de Recursos Naturales Renovables (CIMAR). Proyecto financiado por la Embajada Real de los Países Bajos y ejecutado por CIMAR-U.A.G.R.M, Santa Cruz, Bolivia.
Johnson, J. y Magariños, E. 1995. Alternativas para la integración de los sistemas agroforestales con manejo forestal, Informe Técnico Nº 23, Centro de Investigación Agrícola Tropical, Misión Británica en Agricultura Tropical, Santa Cruz, Bolivia, 37 pág.
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Torrico, G. Et al 1994. Leñosas útiles de Potosí, Proyecto FAO/HOLANDA/CDF "Desarrollo Forestal Comunal en el Altiplano Boliviano", Herbario Nacional de Bolivia y Academia Nacional de Ciencias, Potosí, Bolivia.
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