Preparar las tablas informativas nacionales de FRA 2005 es una tarea importante. Los datos que se suministran en el informe nacional serán compilados y publicados por la FAO y serán utilizados de manera amplia como información de referencia sobre los bosques del mundo. Las tablas informativas de FRA 2005 son muy completas, y en muchos casos será necesario formar un equipo multidisciplinario a fin de cubrir todos los aspectos del informe. Asimismo, se puede requerir de cierto tiempo para identificar y localizar los datos nacionales; por lo tanto se recomienda a los corresponsales nacionales que tomen las medidas necesarias para iniciar el proceso tan pronto como sea posible, a fin de no retardar la presentación de los informes nacionales.
Tomando en consideración cuál es el ámbito de las tablas informativas nacionales, a menudo sucederá que los datos nacionales resulten incompletos, carentes o simplemente falten. El corresponsal nacional deberá decidir, caso por caso, cómo proceder, pero en términos generales debería tomar en cuenta la siguiente orientación.
• Saber que no hay datos nacionales disponibles es, en sí, una información muy importante y debería ser documentada en el informe nacional.
• Es importante completar todas las tablas informativas, aún cuando los datos nacionales son insuficientes o no existen. Cuando los datos nacionales faltan o son tan carentes que no pueden ser utilizados para generar la información necesaria, los países pueden indicar que los “datos son insuficientes (DI)” en los apartados correspondientes de la tabla informativa. Cuando se indica que los datos son insuficientes, esta indicación debería siempre ir acompañada de una nota a pie de página que indique de qué manera los datos son insuficientes (por ej. faltan, son muy pobres o incompletos, las definiciones son incompatibles etc.).
• En el caso de algunas de las tablas informativas nacionales es muy importante obtener una cobertura completa en materia de información nacional (por ej. En las tablas T1 y T5) y para estas tablas, los países deberían suministrar sus mejores estimaciones posibles, aún si se trata de una estimación subjetiva de expertos.
Se insta a los corresponsales nacionales a ponerse en contacto con el equipo de FRA para obtener asesoría en caso de que tengan dudas o no sepan cómo proceder cuando los datos disponibles no permiten completar la información requerida.
Esta tabla es una de las más importantes de FRA 2005. Por lo tanto deberían dedicarse ingentes esfuerzos para suministrar cifras del mayor grado de confiabilidad posible. Esta tabla también constituye la base de la estimación de los cambios en el área mundial de bosques, lo cual siempre atrae mucho interés de parte de la comunidad internacional.
Las categorías de FRA 2005 de esta tabla se basan tanto en la cubierta de la tierra como en el uso de la tierra. Los países podrían necesitar una combinación de mapas de la cubierta y del uso de la tierra a fin de suministrar información para esta tabla informativa nacional. El inventario forestal nacional (IFN) es una buena fuente de información, si la cubierta de la tierra y/o el uso de la tierra han sido registrados.
Para la tabla T1, las fuentes de datos suelen incluir (pero no deben limitarse a) lo siguiente:
• Datos y mapas provenientes de encuestas cartográficas sobre la vegetación.
• Datos y mapas de la planificación del uso de la tierra
• Mapas de la cubierta forestal
• Mapas de la cubierta agrícola
• Inventarios forestales nacionales
En cuanto a los datos disponibles de los distintos años, fruto de las fuentes de datos seleccionadas, el país debería suministrar las cifras originales importantes, provenientes de esas fuentes de datos. Esto podría realizarse mediante una o varias tablas, dependiendo de la complejidad de los datos. No existe un formato predefinido para estas tablas, ya que las estructuraciones de los datos podrían variar entre los distintos países.
Los países deben indicar las áreas de las cuatro categorías principales (Bosques, Otras tierras boscosas, Otras tierras y Aguas continentales). La subcategoría “Otras tierras con cubierta de árboles (OTCA)” forma parte de la categoría “Otras tierras” y su área se encuentra por lo tanto incluida en “Otras tierras” y no debería ser contabilizada dos veces cuando se suman las diferentes áreas. Si los países carecen de información acerca de esta subcategoría, o si ésta es insuficiente, podrían informar al respecto mediante la indicación de: datos insuficientes (DI) incluyendo, además, una nota que explique por qué los datos fueron considerados insuficientes.
Las estimaciones del área para todos los años deberían basarse en las fronteras y el área actual del país. Si las fronteras y el área del país cambiaron durante el período de elaboración del informe, las cifras deberían ser calibradas, de manera que correspondan a las fronteras y el área actuales del país. Si un país no existía en el curso de los años anteriores, habría que utilizar la indicación: no corresponde (NC) para ese año.
Si no existe información sobre el área de“Otras tierras”, pero si hay buenas estimaciones de las áreas de“bosque” y de “Otras tierras boscosas”, el área de las “Otras tierras” podría estimarse utilizando el área total de la tierra y restando el área de “bosque” y de las “Otras tierras boscosas”.
Cuando se compilan los datos nacionales para la tabla T1, es importante que la cifra del área total del país corresponda a las últimas estadísticas oficiales de la ONU sobre el área del país, según lo registra la FAO (ver FAOSTAT, http://faostat.external.fao.org.) Sírvase verificar el área respectiva del país en cuestión según FAOSTAT (ver el apéndice 2) y en caso de que las cifras del área no correspondan, efectuar una calibración según se explica en el capítulo 3.3. En cuanto a la calibración, se recomienda, en general, utilizar el área total de la tierra como base. El área de las aguas continentales puede tomarse directamente del apéndice 2.
El apéndice 1 contiene un ejemplo completo de la información nacional para la tabla T1. Aunque este se refiere a algunos aspectos específicos de la tabla T1, también sirve como ejemplo general para la elaboración del informe.
Si los datos nacionales disponibles no corresponden a los años de referencia solicitados por FRA, es necesario efectuar una estimación /proyección de los datos según el procedimiento establecido en el capítulo 3.3. Observar también el ejemplo en el apéndice 1.
Si la serie cronológica indica tendencias que, según el juicio profesional del corresponsal nacional y de los otros especialistas que participan en el proceso de elaboración del informe FRA, no reflejan la situación real, ésto debería ser documentado en el informe nacional. Si es necesario, el país podría efectuar un ajuste de los datos estimados / proyectados, si es así, este ajuste debería ser documentado y justificado de manera clara en el informe nacional.
En cuanto a la tabla T2, las fuentes de datos incluirán probablemente (pero no se limitaran a ello) los siguientes elementos:
• Datos de los inventarios forestales nacionales, si se recopila información sobre la propiedad
• Estadísticas forestales nacionales
• Registro de títulos de tierras
• Mapas sobre la propiedad de la tierra
Una vez que las fuentes de datos hayan sido analizadas y seleccionadas, el país debería documentar los datos nacionales existentes, las fuentes de datos y las definiciones utilizadas.
Reclasificación
Es importante recordar que la información sobre la propiedad sólo es necesaria en el caso de la tierra que ha sido clasificada como bosque u otras tierras boscosas. Si los datos nacionales disponibles no suministran cifras para los bosques y las otras tierras boscosas, respectivamente, habría que efectuar una reclasificación.
La reclasificación puede realizarse de diferentes maneras, dependiendo de los datos disponibles. A fin de garantizar la coherencia en el informe nacional, en cuanto al área total de los bosques y de las otras tierras boscosas, se recomienda reclasificar de manera que la suma de los porcentajes de cada una de estas dos categorías sume el 100%. Sin embargo, esto podría dar totales de categorías de propiedad que no corresponden completamente a los datos originales.
Ejemplo: Reclasificación de las categorías de propiedad
Bosque |
5000 |
Otras tierras boscosas |
2000 |
Otras tierras |
6000 |
Área total de la tierra |
13000 |
Aguas continentales |
1000 |
Área total del país |
14000 |
Cifras del registro de titulación de tierras
Tierras públicas |
4000 |
Tierras privadas |
6000 |
Tierras sin título |
3000 |
Área total de la tierra |
13000 |
Según los datos de base, se puede observar que de un área total de la tierra de 13 000 ha,
5,000 ha son bosques y 2 000 son otras tierras boscosas. Si la información del país no
corresponde a los datos del área de la tabla T1, es necesario efectuar una calibración
Para el siguiente ejemplo, se supone que no es necesario efectuar una calibración
Los porcentajes asignados en este ejemplo son totalmente hipotéticos. Notar que la suma
de los porcentajes de cada columna debería ser del 100%
Modelo de reclasificación |
Tierras públicas |
Tierra privadas |
Total | |
Bosques |
30 % |
50% |
20 % |
100 % |
Otras tierras boscosas |
10 % |
75 % |
15% |
100 % |
Resultados de reclasificación
Tierras públicas |
Tierra privadas |
Otro tipo de propiedad |
Total | |
Bosques |
1500 |
2500 |
1000 |
5000 |
Otras tierra boscosas |
200 |
1500 |
300 |
2000 |
Supongamos que el ejemplo anterior se refiere al año 1990
Categorías de FRA 2005 |
Superficie (1 000 hectáreas) | |
Bosques |
OTB | |
1990 |
1990 | |
Propiedad privada |
2500 |
1500 |
Propiedad pública |
1500 |
200 |
Otro tipo de propiedad |
1000 |
300 |
TOTAL |
5000 |
2000 |
Si un país indica cifras del área bajo la categoría “otro tipo de propiedad”, el país debería especificar qué clase de propiedad corresponde a esta área.
En caso de que un país encuentre dificultades en suministrar buenas estimaciones del bosque y de las otras tierras boscosas, de manera separada, mientras que existen cifras adecuadas sobre las dos áreas juntas, el país puede incluirlas en el informe bajo un sólo grupo. Sin embargo, esto debería quedar documentado de manera clara en el informe nacional.
Esta tabla es un complemento de la tabla T1, ya que subdivide ulteriormente las áreas del bosque y de las otras tierras boscosas, según la función a las que fueron destinadas. El término función asignada se define como “la función o propósito al cual fue destinada una porción de tierra, ya sea a través de dictámenes legales o por decisión del administrador/propietario de la tierra”.
Habría que notar que para FRA 2005 se requiere de información acerca de las áreas que tienen una “función primaria” y del “área total destinada a una función”. Las áreas registradas en cuanto de “función primaria” son exclusivas y deberían ser contadas una sola vez – en consecuencia las áreas totales para los bosques y las otras tierras boscosas deberían corresponder a los totales respectivos que figuran en la tabla T1.
El “área total destinada a una función” debería indicar cuál es el total del área que cumple una función específica, ya sea que se trate de una función primaria o no. Las áreas que cumplen más de una función serán contabilizadas una vez por cada función a la cual fueron destinadas. Por ejemplo, el “área total con una función que pertenece a la categoría de “conservación” será calculada a evaluando y sumando todas las áreas que fueron destinadas a suministrar la función de “conservación”, independientemente de que esta haya sido destinada a cumplir una función primaria (observar el ejemplo que sigue).
La complejidad de esta tabla hace difícil seguir estrictamente la metodología general según se delinea en el capítulo 3. La reclasificación, en particular modo, es más compleja. Cuando son necesarias, la calibración, estimación o la proyección deberían ser efectuadas antes de llevar a cabo la reclasificación.
Cuando se llena la tabla es aconsejable comenzar por el área con “Función primaria” (pasos 1 a 3 del ejemplo siguiente). Normalmente, el proceso se llevará a cabo en varias etapas, según se explica a continuación:
Contexto del ejemplo
Para el ejemplo siguiente se cuenta con la siguiente información:
El área total del bosque y de las otras tierras boscosas es de 31 millones de hectáreas de las cuales 25 millones son bosque y 6 millones de hectáreas son otras tierras boscosas.
De los 31 millones de hectáreas de bosque y otras tierras boscosas se supone que existe cierto grado de manejo o planes para ello que estipulan que el uso primario de 15 millones de hectáreas de bosques y de otras tierras boscosas está destinado a la producción de madera y de productos forestales no madereros.
Además se sabe que el área total de bosques y de las OTB que se encuentran protegidas legalmente o que han sido incluidas en el plan de manejo para la protección, es de 5 millones de hectáreas. El remanente de 11 millones de hectáreas no está amparado bajo un decreto legislativo o un plan de manejo.
Panorama general del ejemplo
Primera etapa – Análisis y reclasificación de las áreas que han sido destinadas a una función por medio de dictámenes legislativos o administrativos (en este ejemplo el área para la producción y el área para la protección)
Segunda etapa – Análisis y clasificación de las áreas que no han sido destinadas a una función por medio de dictámenes legislativos o administrativos.
Tercera etapa – Compilación de todas las áreas que no han sido destinadas a una función por medio de dictámenes legislativos o administrativos.
Cuarta etapa – Evaluación y clasificación del “área total destinada a una función”.
Quinto paso – Compilación de todas las áreas destinadas a una función
Nota: Compilar los datos nacionales existentes y elaborar el informe
• Efectuar la calibración, estimación y proyección a los años de referencia cuando sea necesario.
• Los datos de los años de referencia constituyen el dato necesario para las siguientes etapas.
Hay que repetir las etapas siguientes para cada año de referencia.
Primera etapa 1: Análisis de las áreas que han sido destinadas a funciones por medio de dictámenes legislativos o administrativos:
Supongamos que el área para la producción consiste en el 80% de bosque y el 20% de OTB. De manera similar, el área protegida consiste en el 85% de bosque y el 15% OTB.
Área de producción total 15 millones de ha.
...de las cuales los bosques son el 80% o 12 millones de ha
... de las cuales las OTB son el 20% o 3 millones de ha
Área protegida total 5 millones ha.
... de las cuales los bosques son el 85% o 4.25 millones de ha
... de las cuales las OTB son el 15% o 0.75 millones de ha
Reclasificación a las categorías de FRA 2005 para la “función primaria asignada”
Producción |
Áreas protegidas | |||
Bosques |
OTB |
Bosques |
OTB | |
Área (1 000 ha) |
12 000 |
3 000 |
4 250 |
750 |
Producción |
100% |
100% |
||
Protección del suelo y del agua 1 |
20% |
40% | ||
Conservación de la biodiversidad 1 |
80% |
60% | ||
Funciones sociales |
||||
Multiuso |
||||
Uso desconocido o ningún uso |
||||
Total |
100% |
100% |
100% |
100% |
1 La reclasificación de porcentajes asignados en este ej. se basan en el conocimiento de expertos.
Resultados de la reclasificación en las siguientes “funciones primarias asignadas”.
Producción |
Áreas protegidas | |||
Bosques |
OTB |
Bosques |
OTB | |
Área (1 000 ha) |
12 000 |
3 000 |
4 250 |
750 |
Producción |
12 000 |
3 000 |
||
Protección del suelo y del agua |
850 |
300 | ||
Conservación de la biodiversidad |
3 400 |
450 | ||
Funciones sociales |
||||
Multiuso |
||||
Uso desconocido o ningún uso |
||||
Total |
12 000 |
3 000 |
4 250 |
750 |
Segunda etapa: Análisis de las áreas a las cuales no fue asignada ninguna función
a) Área total de bosque a la cual no se ha asignado ninguna función
Basándose en la primera etapa, el área total de bosque al cual no fue asignada una función es de 16.25 millones de hectáreas (12 millones ha. Área de bosques para la producción + 4.25 millones. ha áreas protegidas de bosque). El área de bosques en donde no fue asignada ninguna función por medio de dictámenes legislativos o administrativos equivale por lo tanto al área total de bosque1 menos el área a la cual se asignaron funciones a través de dictámenes legislativos o administrativos.
En este ejemplo el área de bosque1 es 25 millones. ha., el área de bosque al cual no fue asignada ninguna función equivale por lo tanto a 8.75 millones. Ha. (25-16.25).
Evaluación/clasificación del área de bosque al cual no fue asignada ninguna función
Función primaria asignada |
Porcentaje evaluado2 |
Área (1000 ha) |
Producción |
10% |
875 |
Protección de suelos y agua |
5% |
437.5 |
Conservación de la biodiversidad |
5% |
437.5 |
Funciones sociales |
0 |
0 |
Propósito multiuso |
40% |
3 500 |
Ninguna función asignada o función desconocida |
40% |
3 500 |
Total |
100% |
8 750 |
b) Área total de OTB a las cuales no se asignó ninguna función
Basándose en la primera etapa, el área total de las OTB a las cuales no se ha asignado ninguna función es de 3.75 millones de hectáreas (3 millones. ha. de área de OTB para la producción + 0.75 mil. ha de OTB de área protegida) El área de OTB a las cuales no se ha asignado ninguna función por medio de dictámenes legislativos o administrativos equivale por lo tanto al área total de OTB1 menos el área a la cual se asignaron funciones mediante dictámenes legislativos o administrativos.
En este ejemplo el área de OTB1 es de 6 millones. ha. El área de las OTB a las cuales no ha sido asignada ninguna función es por lo tanto de 2.25 millones. ha. (6-3.75).
Evaluación/clasificación del área de OTB a las cuales no se asignó ninguna función
Función primaria asignada |
Porcentaje evaluado2 |
Área (1000 ha) |
Producción |
10% |
225 |
Protección de suelos y agua |
0 |
0 |
Conservación de biodiversidad |
0 |
0 |
Funciones sociales |
10% |
225 |
Propósito multiuso |
50% |
1125 |
Ninguna función asignada o función desconocida |
30% |
675 |
Total |
100% |
2250 |
1 El total del área de bosques y OTB debería corresponder a las cifras suministradas en la tabla nacional T1: Extensión del bosque y de las otras tierras boscosas
2 En este ejemplo el porcentaje evaluado del área total a la cual no fue asignada ninguna función se basa en el conocimiento de expertos.
Tercera etapa – Compilar las “funciones primarias” para la tabla informativa nacional agregando los resultados parciales de las etapas 1 y 2 anteriores.
Bosque |
OTB | |||||
Función primaria |
Dictamen Legisl./Adm. |
Dictamen no legisl./adm. |
Área total |
Dictamen legisl./admin |
Dictamen no legisl./adm. |
Área total |
Producción |
12 000 |
875 |
12 875 |
3 000 |
225 |
3 225 |
Prot. suelos y agua |
850 |
437.5 |
1 287.5 |
300 |
300 | |
Conservación de la biodiversidad |
3 400 |
437.5 |
3 837.5 |
450 |
450 | |
Funciones sociales |
0 |
0 |
225 |
225 | ||
Propósito multiuso |
3 500 |
3 500 |
1 125 |
1 125 | ||
Ninguno/desconocido |
3 500 |
3 500 |
675 |
675 | ||
Total |
16 250 |
8 750 |
25 000 |
3 750 |
2 250 |
6 000 |
Las cifras en negrita se transfieren a la tabla T3 (si corresponden al año de referencia).
Cuarta etapa – Evaluar el “área total a la cual fue asignada una función”
Primero, estime en cada una de las áreas totales destinadas a una función primaria (resultado etapa 3), el porcentaje del área que ha sido destinada a cumplir otras funciones que no sean las que figuran como función primaria. Este ejercicio será a menudo una evaluación subjetiva.
Por ejemplo, en la primera fila de la siguiente tabla, se hacen las estimaciones del área a la cual se asignó una función de “Producción” como función primaria. La función de “Producción” abarca por supuesto el 100% de esta área pero además cerca del 20% del área también ha sido designada para que cumpla funciones de “Protección de suelos y agua”, 30% del área se destinó para cumplir funciones de “Conservación de la biodiversidad” , así como el 30% del área también fue destinada a cumplir “Funciones sociales”.
a) Bosque
|
Función primaria |
Área (1000 ha) |
Porcentaje del área que cumple con otras funciones | |||
|
Prod. |
Prot. |
Cons. |
Serv. soc. | ||
|
Producción |
12 875 |
100% |
20% |
30% |
30% |
|
Prot. de suelos y agua |
1 287.5 |
100% |
60% |
20% | |
|
Conservación de la biodiversidad |
3 837.5 |
25% |
100% |
30% | |
|
Funciones sociales |
0 |
100% | |||
|
Propósito multiuso |
3 500 |
100% |
100% |
100% |
50% |
Notar que la función primaria es automáticamente del 100%.
b) Otras tierras boscosas
|
Función primaria |
Área (1000 ha) |
Porcentaje del área que cumple con otras funciones | |||
|
Prod. |
Prot. |
Cons. |
Serv. soc. | ||
|
Producción |
3 225 |
100% |
10% |
10% |
50% |
|
Protección de suelos y agua |
300 |
100% |
50% |
30% | |
|
Conservación de la biodiversidad |
450 |
5% |
100% |
30% | |
|
Funciones social |
225 |
40% |
50% |
100% | |
|
Propósito multiuso |
1 125 |
100% |
30% |
40% |
40% |
Los porcentajes estimados en los ejemplos anteriores se basan en el conocimiento de expertos
Quinta etapa – Compilar el “área total con una función” para la tabla informativa nacional T 3
El “área total a la cual se asignó una función” se calcula separadamente para los bosques y para las OTB. El área se calcula multiplicando el área total de tierras con función primaria (tercera etapa) por el porcentaje de la función específica (cuarta etapa) a la cual éstos fueron destinados. Luego se agrega el producto de cada función específica, tanto para los bosques, como para las OTB.
Ejemplo detallado de compilación del área total de bosque con función de “Producción”
|
Función primaria |
Área bosque(1000ha)1 |
Producción2 |
|
|
Producción |
12 875 |
100% |
12 875 |
|
Protección suelos y agua |
1 287.5 |
||
|
Conservación biodiversidad |
3 837.5 |
||
|
Funciones sociales |
0 |
||
|
Propósito multiuso |
3 500 |
100% |
3 500 |
|
16 375 |
1 Área total con función primaria asignada (etapa 3)
2 Porcentaje del área con función primaria Área total con
(etapa 4) que también ha sido destinada a cumplir función de producción
una función de producción
|
Área total sin ninguna función | ||
|
Función asignada |
Bosque |
OTB |
|
Producción |
16 375 |
4 440 |
|
Protección de suelos y agua |
8 321.9 |
983 |
|
Conservación biodiversidad |
11 972.5 |
1 485 |
|
Funciones sociales |
8 771.3 |
2 513 |
La tabla T4 se propone caracterizar la estructura y composición de los ecosistemas forestales, así como el grado del impacto humano sobre los mismos. La división en características de diferentes categorías comprende una serie de criterios como la visibilidad de las actividades humanas, la presencia de especies indígenas/o introducidas, los métodos de regeneración, etc.
En la siguiente figura se presenta un modelo que servirá de referencia para la clasificación utilizada por FRA 2005. Pueden ocurrir algunas excepciones, según se explica más adelante en la figura.
|
Impacto humano |
No / Muy poco |
Si |
Si |
|
Regeneración |
Regeneración |
Regeneración natural |
Asistida natural reg. / plantada / sembrada |
|
Especies indígenas |
Primaria |
Alterado natural |
Semi natural |
|
Especies introducidas |
|
Semi-natural |
Plantación |
Especies indígenas
En el caso de las especies indígenas, la distinción entre “Primario” y “Alterado natural” se basa en el grado que ha tenido el impacto humano. Con el fin de clasificar un bosque como “primario” no deberían existir indicaciones/trazos visibles de actividades humanas.
La distinción entre“alterado natural” y “semi natural” se basa en el método de regeneración. Si el bosque/OTB se establece mediante regeneración natural, o si no es posible indicar si ésta fue asistida/plantada/sembrada, debería ser clasificada como “alterado natural”.Si hay señales visibles de que la tierra se regeneró mediante la regeneración natural asistida (tratamiento del suelo o plantación/siembra) entonces tendría que ser clasificado como “semi natural”.
Las áreas plantadas con especies indígenas, que aquí se indican como semi naturales, podrían también ser clasificadas como “Plantaciones” en algunas circunstancias. Dichas zonas plantadas por lo tanto deben caracterizarse por formaciones de la misma edad, con pocas especies sembradas siguiendo un patrón regular. Si los países deciden incluir áreas con especies indígenas plantadas/sembradas, en el rubro de “plantaciones”, los criterios utilizados para distinguir estas áreas del rubro “Semi natural” debería quedar documentado claramente.
Especies introducidas
En el caso de las especies introducidas, la clasificación general es una “plantación”. Sin embargo, si existen especies que fueron introducidas hace mucho tiempo, y si existen formaciones de estas especies que pertenecen a generaciones subsecuentes que se regeneraron de manera natural, estas podrían ser clasificadas como “Semi naturales”.
En cuanto a las plantaciones, los países deberían informar acerca de tipo de plantaciones (para la producción o para la protección) dependiendo del propósito de las mismas.
Las existencias en formación constituyen una de las tablas fundamentales y más importantes del informe de FRA 2005. En la mayoría de los casos también constituye la base para el cálculo de la biomasa y de las reservas de carbono. La tabla T5 está estrechamente relacionada con las tablas T6, T7 y T10 y es recomendable efectuar las estimaciones de las existencias en formación, necesarias para todas esas tablas, de manera simultánea, ya que esto puede ahorrar tiempo y esfuerzo. Al comenzar a compilar la información sobre las existencias en formación por especies, será más fácil estimar la biomasa para la tabla T6 ya que las densidades de la madera varían considerablemente entre las distintas especies. La información necesaria para la tabla T10 sobre la composición de las existencias en formación también se obtendrá directamente cuando se compilen las existencias en formación por especie.
Las fuentes de datos para efectuar las estimaciones de las existencias en formación, por lo general consisten en inventarios forestales. Algunas veces los datos de los inventarios forestales nacionales se encuentran disponibles, pero frecuentemente los datos de inventario no suelen representar completamente el área total del bosque y de las otras tierras boscosas.
Después de seleccionar las fuentes de datos, los países deberían presentar los datos nacionales que constituyen la base de las estimaciones de la tabla T5. Los países deberían describir claramente la definición nacional de las existencias en formación y cómo ésta ha sido calculada, el alcance geográfico que tienen los datos nacionales, así como la medida en que la información representa el área total de los bosques y de las otras tierras boscosas.
Si un país tiene un inventario forestal nacional, debería ser posible estimar las existencias en formación directamente a partir de los datos de inventario. Este método es preferible cada vez que sea posible.
Si un país cuenta únicamente con inventarios parciales, es necesario tomar una decisión sobre cómo los datos de inventario pueden ser “extendidos” en calidad de estimaciones nacionales. Un enfoque consiste en dividir el área total de los bosques y de las otras tierras boscosas en clases amplias de “tipos de bosque” o en ecorregiones, y luego utilizar los datos de inventario disponibles para hacer una estimación en hectáreas de las existencias en formación para cada una de estas clases amplias. Por lo tanto, los totales de cada clase se calculan y se suman a fin de obtener las estimaciones requeridas para los bosques y para las otras tierras boscosas (ver el ejemplo que figura más adelante).
En algunos casos, los países pueden contar con datos de inventario que no incluyen el volumen de los árboles de manera directa, sino que indican el área basal o la cantidad de árboles en las distintas clases de diámetro. En esos casos, los países necesitarán convertir el área basal o la cantidad de árboles, a volumen. Esto puede efectuarse de distintas maneras, dependiendo de los datos de inventario y de cualquier información complementaria disponible. Sin embargo, es difícil suministrar cualquier tipo de orientación general sobre cómo efectuar dichas conversiones. Si tiene dudas, sírvase ponerse en contacto con el equipo de FRA para obtener asesoría. Los corresponsales nacionales deben suministrar una descripción en el informe nacional sobre cómo se realizaron los cálculos de las existencias en formación y qué ecuaciones de volumen u otros factores fueron utilizados.
Ejemplo: estimaciones de las existencias en formación cuando sólo se cuenta con datos de inventario parciales
Se cuenta con las siguientes estimaciones de área (1000 hectáreas)
Área forestal total: 10 000
Bosques húmedos tropicales: 8 000
Plantaciones de pinos 1 500
Plantaciones de eucalipto: 500
Área total def OTB 3 500
Los datos de inventario producen las siguientes estimaciones:
Bosques húmedos tropicales: 95 m3/ha
Plantaciones de pinos 130 m3/ha
Plantaciones de Eucalipto: 150 m3/ha
Otras tierras boscosas 20 m3/ha
El total de las existencias en formación puede entonces ser calculado de la manera siguiente:
Bosque: ( (95 × 8000) + (130 × 1500) + (150 × 500) ) × 1000 = 1 030 millones m3.
OTB: (20 × 3500) × 1000 = 70 millones m3
Si un país encuentra dificultades para suministrar buenas estimaciones de los bosques y de las otras tierras boscosas por separado, y si existen buenas cifras de estas dos áreas en una sola, el país puede informar sobre ambas como un solo grupo, siempre y cuando se documente de manera clara en el informe nacional.
Las existencias en formación comerciales son un subgrupo de las existencias en formación en total. A fin de calcular las existencias en formación comerciales, el país debe elegir un subgrupo de datos según las siguientes indicaciones:
• Incluir únicamente las áreas en donde las extracciones de madera son permitidas y viables desde el punto de vista económico.
• Incluir únicamente las especies comerciales y con potencial comercial para los mercados doméstico e internacional, según las condiciones de mercado actuales.
• Incluir sólo los árboles que superan el diámetro mínimo a la altura del pecho (DAP) para los árboles comerciales, según la definición del país.
Una vez que estas selecciones se hayan hecho, los datos de inventario pueden ser utilizados para obtener nuevas estimaciones. En el caso de los inventarios parciales, el mismo procedimiento indicado en el ejemplo anterior puede ser utilizado.
Aparte de estos cálculos, la calibración y la estimación/proyección podrían ser necesarias a fin de obtener las cifras que correspondan a los años de referencia solicitados, y a fin de que sean coherentes con las áreas de bosque y de las otras tierras boscosas indicadas en la tabla T1. Estos procedimientos se describen en detalle en el capítulo 3.
Finalmente, se solicita a los países que presenten algunos valores específicos del país en un apéndice adjunto a las tablas informativas nacionales. Es muy importante informar respecto a estos valores ya que estos son necesarios para armonizar los datos entre los países cuando se realice el informe mundial, Estos valores son los siguientes:
• Diámetro mínimo a la altura del pecho de los árboles incluidos en las existencias en formación (cm)
• Diámetro mínimo en la parte superior del fuste usado para calcular las existencias en formación (cm)
• Diámetro mínimo de las ramas incluidas en las existencias en formación (cm)
• Diámetro mínimo a la altura del pecho de los árboles incluidos en las existencias en formación comerciales (cm)
• ¿Volumen se refiere a “por encima del suelo” o “encima del tocón”?
• Ha cambiando alguno de los valores límite anteriores desde 1990 (si/no), si han cambiado, entonces adjunte en una nota separada los detalles concernientes a dicho cambio.
Los datos sobre las reservas de biomasa de los bosques y de las otras tierras boscosas forman parte de FRA 2005 ya que estos responden a los requisitos de elaboración de informes solicitados por parte del Convenio marco sobre cambios climáticos y del Protocolo de Kyoto, así como a las necesidades de formulación de políticas nacionales.
Para las estimaciones de biomasa y carbono, el proceso de FRA 2005 se basa en el cuadro metodológico desarrollado por el IPCC, el cual ha sido documentado en la Guía de mejores prácticas para el uso de la tierra, cambios del uso de la tierra y los bosques que será publicada por el IPCC en 2004. Los métodos aquí descritos y los factores automáticos de conversión para la biomasa y el carbono figuran en las tablas del apéndice 5, que se basan en la Guía de mejores prácticas. Lo que figura en el presente documento en relación con las tablas T6 y T7 es únicamente un sumario de estos extractos de la Guía de mejores prácticas que son pertinentes para FRA 2005.
Aspectos metodológicos
Para el cálculo de la biomasa, ya sea ésta biomasa por encima del suelo, biomasa por debajo del suelo o biomasa de la madera muerta, se puede seleccionar cualquiera de los siguientes métodos:
1. Si las funciones de la biomasa nacional y/o los valores específicos del país en cuanto a la densidad de la madera (DM)2, los factores de expansión de la biomasa (FEB) y l la relación de biomasa raíz-brote (R) se encuentran disponibles, ésta sería la selección prioritaria a adoptar.
2. Si cualquiera o todas las funciones o valores de la biomasa, específicos del país, la densidad de la madera, el factor de expansión de la biomasa, o la relación de biomasa raíz-brote, no están disponibles, en su lugar, podrían utilizarse las funciones o factores de conversión regional o subregional, siempre que estén disponibles.
3. Si ninguno de los valores específicos del país, o ninguna de las funciones regionales o subrregionales, valores de densidad e la madera, factor de expansión de la biomasa, o relación de biomasa raíz-brote están disponibles, será necesario, entonces, utilizar los valores estándar suministrados por el IPCC-GPG, los cuales han sido reproducidos en el apéndice 5, tablas 5.2 – 5.5.
Si se cuenta con datos sobre la biomasa nacional, directamente a partir de inventarios forestales recientes, los datos deberían ser documentados en el informe del país, y el procedimiento estándar que fue descrito en el capítulo 3 debería ser adoptado.
Cuando la biomasa se estima basándose en los datos de las existencias en formación, los países deberían documentar los factores de conversión utilizados (DM, FEB, R), pero los cálculos pueden ser simplificados utilizando como dato las existencias en formación estimadas para los años de referencia de la tabla T5. Por lo tanto, no se requiere de calibración o reclasificación ulterior.
Si no se cuenta con funciones de biomasa específicas, se aplican las siguientes formulas generales para calcular la biomasa a partir de las cifras de las existencias en formación:
BF = EF × DM (1)
BES = BF × BEF (2)
BDS = BES × R (3)
En donde
BF = Biomasa del fuste (toneladas)
EF = Existencias en formación (volumen) sobre la corteza (m3)
DM = Densidad de la madera (peso seco / volumen verde expresado en toneladas/m3)
BES = Biomasa por encima del suelo (toneladas)
BDS = Biomasa por debajo del suelo (toneladas)
BEF = Factor de expansión de la biomasa (biomasa por encima del suelo / biomasa del fuste)
R = Relación raíz-brote (biomasa por debajo del suelo/ biomasa por encima del suelo)
El punto de partida para efectuar los cálculos es una lista de existencias en formación (volumen sobre la corteza) para las especies individuales/grupos de especies. Esto debería ser tomado del mismo conjunto de datos nacionales, según se hizo para las tablas T5 y T10. Habría que notar que la suma de las existencias en formación para todas las especies debería corresponder al total de las existencias en formación de la tabla T5.
La primera etapa consiste en calcular la biomasa del fuste. Esta operación se lleva a cabo aplicando las densidades de la madera por especie. Si no se cuentan con datos nacionales o locales sobre las densidades de la madera, se tendrán que utilizar las densidades estándar que figuran e las tablas 5.2 y 5.3 del apéndice 5 (ver el ejemplo 1 más adelante).
La segunda etapa consiste en calcular la biomasa por encima del suelo. Esto se lleva a cabo multiplicando la biomasa del fuste por un factor de expansión de la biomasa (FEB). Si no se cuenta con datos nacionales o locales sobre los factores de expansión de la biomasa, se deberán adoptar los factores que figuran en la tabla 5.4 del apéndice 5 (ver el ejemplo 1 más adelante).
La tercera etapa consiste en calcular la biomasa por debajo del suelo, multiplicando la biomasa por encima del suelo, por la relación raíz-brote. Si no se cuentan con datos locales o nacionales habría que aplicar las relaciones raíz-brote estándar que figuran en la tabla 5.5 del apéndice 5 (ver el ejemplo 1 más adelante).
Si el país tiene estimaciones de la biomasa de la madera muerta basadas en datos específicos del país y/o factores de conversión, estas estimaciones deberían ser incluidas. Si no se cuenta con datos nacionales sobre la biomasa de la madera muerta, los países podrían elegir utilizar los factores de conversión suministrados por el IPCC (Apéndice 5, tabla 5.6) o indicar en el informe: Datos insuficientes (DI) para la biomasa de la madera muerta en la tabla informativa nacional. Habría que notar que los factores de conversión suministrados por IPCC – relaciones muerto-vivo – son considerados por el IPCC como muy carentes y por lo tanto no recomienda su utilización como factores estándar.
Al igual que otros datos, las cifras de la biomasa relativas a los años 1990, 2000 y 2005 deben figurar en el informe. Sin embargo, cuando la composición de las especies de las existencias en formación no han cambiado de manera significativa en los últimos 15 años, se puede ahorrar mucho tiempo y esfuerzo completando con cálculos por especie de un lapso de tiempo de un año, según indica el ejemplo anterior, y luego calcular los factores de conversión pesados para la biomasa de la manera siguiente:
FCPbes = BES / EF
FCPbds = BDS / EF
En donde
FCPbes = Factor de conversión pesado para la biomasa por encima del suelo FCPbds = Factor de conversión pesado para la biomasa por debajo del suelo
EF = Existencias en formación (volumen) de todas las especies
BES = Biomasa por encima del suelo de todas las especies
BDS = Reserva de biomasa por debajo del suelo de todas las especies
Estos factores de conversión pesados pueden entonces, ser aplicados directamente a las cifras totales de existencias en formación para los demás años de referencia, de la manera siguiente:
BESa = EFa × FEPbes
BDSa = EFa × FEPbds
En donde EFa = Total de existencias en formación por año a
BESa = Total de la biomasa por encima del suelo por año a
BDSa = Total de la biomasa por debajo del suelo por año a
Habría que notar que los cálculos deberían realizarse separadamente tanto para los bosques como para las otras tierras boscosas, ya que la composición de las especies es diferente.
Los países deberían documentar también los valores límites utilizados para las raíces pequeñas y para la madera muerta. Si no se han definido valores específicos límite (al igual que cuando los países usan los factores de conversión estándar), los valores estándar de 2 mm para las raíces pequeñas y de 10 cm para la madera muerta, deberían ser utilizados.
Ejemplo 2: Utilizando los factores de conversión pesados para calcular la biomasa por espacio de varios años
Supongamos que las cifras de la tabla del ejemplo anterior representan el año 2000, y que tenemos la siguiente información de la tabla T5
|
Categoría de FRA 2005 |
Volumen (millones de m3 sobre la corteza) | ||
|
Bosque | |||
|
1990 |
2000 |
2005 | |
|
Existencias en formación |
1200 |
1080 |
1020 |
Primero calcule los factores de conversión pesados a partir de la tabla del ejemplo 1 anterior
FCBbes = BES/EF
FCPbds = BDS/EF
Luego aplique estos factores a las cifras de existencias en formación para 1990 y para 2005, respectivamente
BES1990 = 1200 × 0,684 = 820,78
BDS1990 = 1200 × 0,237 = 284,05
BES2005 = 1020 × 0,684 = 69, 67
BDS2005 = 1020 × 0,237 = 241,44
y complete las tabla informativa nacional
|
Categorías de FRA 2005 |
Biomasa (millones de toneladas secas) | ||
|
Bosque | |||
|
1990 |
2000 |
2005 | |
|
Biomasa por encima del suelo |
820.8 |
738.7 |
697.7 |
|
Biomasa por debajo del suelo |
284.1 |
255.7 |
241.4 |
|
Total biomasa viva |
1104.8 |
994.9 |
939.1 |
|
Biomasa de la madera muerta 1 |
121.5 |
109.4 |
103.3 |
|
TOTAL |
1226.4 |
1103.7 |
1042.4 |
1) La madera muerta fue calculada utilizando las relaciones muerto-vivo (apéndice 5, tabla 5.6)
Las reservas de carbono, tales como las existencias de biomasa, se estiman utilizando el marco de trabajo metodológico suministrado por la Guía de mejores prácticas del IPCC, según se explica en el capítulo 4.8.
El cálculo de las reservas de carbono en la mayoría de los casos se basará directamente en los datos sobre la biomasa presentados en la tabla T6. Sin embargo, si un país hizo estimaciones de las reservas de carbono utilizando otros métodos y obtuvo así datos nacionales que suministran estimaciones más precisas que aquellas que utilizan los factores de conversión estándar, estas estimaciones, así como sus respectivos métodos y factores de conversión utilizados deberían figurar en el informe.
El siguiente texto y ejemplo ilustran la metodología de cálculo de las reservas de carbono, basándose en los datos de biomasa de la tabla T6, utilizando los factores y valores de conversión estándar suministrados por la Guía de mejores prácticas del IPCC (ver el apéndice 5, tablas 5.7 y 5.8).
Si se cuenta con datos nacionales sobre el contenido de carbono en la biomasa viva, se les puede utilizar. Si no, las reservas de carbono se calculan multiplicando el valor estándar del IPCC-GPG para el contenido de carbono de la biomasa viva (50%) por la biomasa por encima del suelo y por la biomasa por debajo de suelo, respectivamente.
Si se cuenta con datos sobre la biomasa de la madera muerta, las reservas de carbono pueden ser calculadas multiplicando la biomasa de la madera muerta por el valor estándar del IPCC-GPG para el contenido de carbono (50%); sin embargo los valores del contenido nacional de carbono deberían ser utilizados cada vez que sea posible. Si un país no cuenta con datos sobre la biomasa de la madera muerta y el contenido de carbono, podría elegir utilizar los factores estándar suministrados por el IPCC (apéndice 5, tabla 5.6) o indicar Datos insuficientes (DI).
Si se cuenta con datos nacionales o regionales sobre el carbón en la hojarasca, éstos deberían ser indicados en el informe. Si no se cuenta con ellos, los países pueden elegir estimar las reservas de carbono en la hojarasca, multiplicando los valores del IPCC-GPG por hectárea, por el área total (ver el apéndice 5, tabla 5.7) o indicar en el informe: Datos insuficientes (DI).
Si se cuenta con datos nacionales o regionales sobre el carbono en el suelo, éstos deberían ser presentados en el informe. Habría que notar que los países deben especificar cuál es la profundidad del suelo utilizada para hacer las estimaciones de las reservas de carbono en el suelo. Si no se cuenta con datos nacionales o regionales, los países pueden elegir estimar el carbono en el suelo multiplicando los valores estándar del IPCC-GPG por hectárea por el área total (ver el apéndice 5, tabla 5.8) o indicar Datos insuficientes (DI). Si los valores estándar IPCC-GPG son utilizados, habría que indicar una profundidad del suelo de 30 cm.
Ejemplo: Cálculo de las reservas de carbono mediante los factores estándar del IPCC-GPG.
En este ejemplo, se utilizan los datos sobre las reservas de biomasa de la tabla T 6
|
Categorías de FRA 2005 |
Biomasa (millones de toneladas secas) | ||
|
Bosque | |||
|
1990 |
2000 |
2005 | |
|
Biomasa por encima del suelo |
820.8 |
738.7 |
697.7 |
|
Biomasa por debajo del suelo |
284.1 |
255.7 |
241.4 |
|
Total de la biomasa viva |
1104.8 |
994.9 |
939.1 |
|
Biomasa de la madera muerta (1) |
121.5 |
109.4 |
103.3 |
|
TOTAL |
1226.4 |
1103.7 |
1042.4 |
(1) madera muerta calculada mediante las relaciones muerto-vivo (Apéndice 5, tabla 5.6)
Las reservas de carbono en la biomasa para el año 1990 pueden ser calculadas de la siguiente manera:
Reservas de carbono de la biomasa por encima del suelo = 820.8 × 50% = 410.4 millones de toneladas
Reservas de carbono de la biomasa por debajo del suelo = 284.1 × 50% = 142.05 millones de tonelada
Reservas de carbono de la biomasa de madera muerta: = 121.5 × 50% = 60.75 millones de tonelada.
Además, supongamos que el país de este ejemplo se sitúa en la zona tropical húmeda con bosques siempre-vivos y con las siguientes condiciones de suelo en el área boscosa
|
Bosques |
Superficie (1 000 hectáreas) | ||
|
1990 |
2000 |
2005 | |
|
Suelos HAC |
8000 |
7700 |
7500 |
|
Suelos LAC |
4000 |
3800 |
3700 |
|
Suelos arenosos |
3000 |
3000 |
2800 |
|
Total |
15000 |
14500 |
14000 |
El contenido de carbono en la hojarasca puede determinarse mediante el apéndice 5, tablas 5.7 y 5.8 y según las condiciones señaladas anteriormente, sería el siguiente:
Contenido de carbono en el suelo, suelos HAC 65 toneladas de C por ha
Contenido de carbono en el suelo, suelos LAC 47 toneladas de C por ha
Contenido de carbono en el suelo, suelos arenosos 39 toneladas de C por ha
Contenido de carbono en la hojarasca 5.2 toneladas C por ha
El carbono en la hojarasca para el año 1990 puede calcularse como 5.2 x 15000/1000=78 millones de toneladas
El carbono en el suelo puede calcularse separadamente para cada tipo de suelo, y para el año 1990 será: [(8000 x 65) + (4000 x 47) + (3000 x 39] x 1000 = 825 millones de toneladas
Este cálculo puede ser repetido para cada año de referencia y para las otras tierras boscosas
La tabla T8 tiene el fin de suministrar información sobre las áreas que han sido afectadas por alteraciones que tuvieron un impacto en la salud, vitalidad y capacidad productiva de los bosques y de las otras tierras boscosas. Se definen tres categorías principales: las áreas alteradas por el fuego, los insectos y las plagas. También existe una categoría para las “Otras alteraciones” en donde los países pueden informar sobre áreas afectadas por la sequía, las inundaciones, el viento, la lluvia ácida, etc. Si el país informa sobre áreas que se encuentran bajo “Otras alteraciones” el tipo(s) de alteración debería ser especificada en el informe.
Dado que estos tipos de alteraciones a menudo no siguen ningún modelo regular, puede haber variaciones considerables en el curso de los años. Por lo tanto, se solicita a los países que informen acerca del área afectada anualmente calculada como un promedio de 5 años.
A menudo puede ser difícil definir si las alteraciones deben ser consideradas como un impacto significativo en la salud, vitalidad y/o capacidad productiva y por lo tanto debe ser incluido en el informe, en la tabla T8. Los países deberían tomar en cuenta este aspecto e informar qué criterios han utilizado para incluir y/o excluir ciertas alteraciones.
En algunos casos, las áreas han sido afectadas por distintas alteraciones simultáneamente, cada una de las cuales pudo haber contribuido a mermar la salud y la vitalidad del ecosistema. Por ejemplo existen áreas afectadas por las tormentas y los insectos, o por las inundaciones y enfermedades. En estos casos las áreas deberían ser señaladas en cada caso de alteración importante, no solamente en el caso de la alteración principal. Esto significa que no hay razón para sumar las áreas que figuran en la tabla informativa.
Según establece la especificación de la tabla, una alteración debería abarcar un área de al menos 0.5 hectáreas y tener un impacto que afecta de manera significativa la salud y la vitalidad de los bosques para poder ser incluida.
Las fuentes de datos y la disponibilidad de los mismos para completar esta tabla pueden variar de país a país. Si hay datos disponibles, no obstante sean parciales, estos deben ser utilizados en la medida de lo posible a fin de suministrar la información requerida. Sin embargo, habrá siempre muchos países en donde no se dispone de información para ninguna de las categorías de alteración. En tales casos, los países deben informar que se trata de “Datos insuficientes”(DI).
La tabla T9 sobre la diversidad de las especies de árboles tiene el fin de suministrar un indicador para la biodiversidad que existe en el país y especificar también cuál es la cantidad de especies de árboles que figuran en la lista roja de especies en peligro, de la UICN. Habría que notar que esta tabla requiere únicamente datos para el año 2000.
Primero, el número total de especies de árboles indígenas identificados debería ser indicado. En los países que tienen un alto número de especies de árboles, será necesario colaborar con las instituciones botánicas a fin de obtener esta cantidad.
En este contexto es importante poner de relieve la definición del término “árbol”. Para el informe de FRA, un árbol es una planta “leñosa perenne con un solo fuste principal, o en el caso de rebrote, con varios fustes, que tiene una copa más o menos definida”. El bambú y las palmas que llenan estos criterios también se consideran árboles. Un árbol debería poder alcanzar la altura de 5 m en la madurez, in situ, en condiciones normales, aunque este límite debe ser interpretado con flexibilidad.
Segundo, el número total y una lista de especies de árboles incluidos en la lista roja de especies en peligro de la UICN debería ser incluida para las tres categorías siguientes:
• Especies de árboles en situación de extremo peligro
• Especies de árboles en peligro
• Especies de árboles vulnerables
Estas categorías (y algunas categorías adicionales) fueron adoptadas por la UICN en 1994 y desde entonces se convirtieron en un parámetro reconocido en el ámbito internacional para clasificar a las especies en peligro. Más información acerca de las categorías de la UICN y sus definiciones exactas figuran en el siguiente sitio web:
http://www.redlist.org/info/categories_criteria2001.html
Cuando no se cuenta con las listas rojas o resulta difícil conseguirlas, existen listas específicas por país que incluyen las plantas y animales en peligro, las cuales pueden ser consultadas a través del sitio web de FRA en la siguiente dirección:3
http://www.fao.org/forestry/site/20747/en
Al abrir este sitio web, lo primero que hay que hacer es seleccionar el país para el cual hay que llenar las listas de especies. Luego, seleccionar “especies en situación de extremo peligro” en el menú de la izquierda. En la ventana de la derecha aparecerá una lista de especies o un mensaje que indica “No se encontró ningún resultado.” Imprimir y/o salvar la lista y proceder para visualizar las especies “en peligro” y finalmente aquellas “Vulnerables”. Habría que notar que al utilizar las categorías situadas bajo el encabezado de “Especies en la lista roja – PLANTAE” la búsqueda se limitará a buscar las plantas y por consiguiente se obtendrán menos especies en la lista. Si usted selecciona las categorías situadas en el encabezado “especies en la lista roja – todas” la lista que se obtendrá contiene también a los animales.
Las listas compiladas en este sitio web incluyen todas las plantas. El propósito de FRA 2005, es que los países extraigan y compilen una lista de las especies de árboles para cada una de las tres categorías, a ser incluidas como un apéndice en el informe nacional.
En la columna de la extrema derecha, de la lista figura una indicación del año en que las especies estaban incluidas en la lista roja. Sólo las especies incluidas antes y hasta el año 2000 deberían ser incluidas en el informe FRA 2005.
Otras fuentes de datos para la cantidad de especies de árboles en la lista roja se encuentran en la base de datos del Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación. En ella se encuentran las especies de árboles de acuerdo a las categorías por país de la UICN. Actualmente no existe una lista por nombre de especies. Esta información está disponible en el sitio web del PNUMA-CMVC:
http://www.unep-wcmc.org/trees/Background/country_stats.htm
En esta tabla, se solicita a los países que informen acerca de las especies más comunes que componen las existencias en formación, independientemente de cuál sea su valencia comercial. Esta tabla debería ser completada preferentemente junto con la tabla T5 sobre existencias en formación.
Habría que notar que las cifras de esta tabla sólo corresponden a la tierra clasificada como bosques en la tabla T1.
El año de referencia para compilar la lista y el orden de especies es el año 2000. Para efectuar comparaciones y delinear tendencias, los valores de las existencias en formación para el año 1990 deberían ser estimados también. Los totales de las existencias en formación para el año 1990 y 2000 deberían corresponder a los valores respectivos del bosque en la tabla T5.
Cada especie debería ser identificada en la tabla informativa, tanto a través de su nombre científico, como de su nombre común. Los países podrían informar sobre los géneros en lugar de las especies si sus datos de inventario no les permiten hacer una distinción por especie individual dentro de ciertos grupos de especies.
La tabla T11 trata de la extracción de madera. Las extracción no debería ser confundida con el “consumo” o “cosecha / corta”. El consumo se refiere a la producción nacional doméstica más las importaciones netas, menos las exportaciones. La cosecha/corta es la producción nacional más la cantidad de producto que permanece en el bosque. Se considera que la madera ha sido extraída cuando deja el bosque, de manera que la madera cosechada y almacenada en sitios ubicados dentro del bosque no debería ser considerada como extraída hasta que abandona el sitio.
Habría que notar que la madera extraída durante un año puede provenir de los árboles cortados durante varios años y que las cifras sobre las extracciones de madera solicitadas para esta tabla se refieren al volumen sobre la corteza.
Las cifras indicadas para los años 1990 y 2000 deberían basarse en un promedio de un período de cinco a fin tomar en cuenta las variaciones anuales. Las cifras de referencia para el año 1990 por lo tanto se basarán en el promedio de 1988 a 1992, y así sucesivamente. Si no se cuenta con datos para producir promedios de cinco años para el año de referencia, habría que documentar este aspecto junto con información sobre cómo se obtuvo el valor del año (s) de referencia. Podría ser el valor real para el año de referencia, si este se encuentra disponible, pero sería preferible contar con un valor promedio para dos o más años (ver la sección 3.3)
El valor para el año de referencia 2005 estará basado en la proyección y por lo tanto no representará un promedio de cinco años. Los valores para los años de referencia 1990 y/o 2000 podrían basarse también en la proyección si los datos más recientes son anteriores al año de referencia.
Existen dos opciones fundamentales para estimar la extracción de madera. Cada país debería hacer la elección que sus expertos nacionales consideran suministrará las estimaciones más confiables.
• Basar la estimación en las cifras relativas a la extracción de madera que ya fueron presentadas ante las organizaciones internacionales (ver por ej. El apéndice 3).
• La estimación directa basada en datos nacionales disponibles, de acuerdo a la metodología general según figura en el capítulo 3.
En cualquier caso, los datos nacionales que la fundamentan deberían ser documentados y presentados. Esto significa que en los casos en que los datos sobre la extracción de madera fueron tomados del apéndice 3, los países deberían indicar los datos nacionales que constituyeron la base del informe original destinado a la FAO o a la OIMT.
Estimación de la extracción de madera a partir de los informes anuales destinados a las organizaciones internacionales
La FAO, la OIMT y EUROSTAT han compilado estadísticas anuales sobre la extracción de madera en el curso de los últimos decenios. Durante los últimos cinco años, estas instituciones distribuyeron un Cuestionario conjunto del sector forestal (CCSF) en el cual, entre otros, se solicitaba a lo países que informaran acerca de la extracción de la madera. La FAO mantiene una base de datos mundial sobre la producción forestal, y aquí se puede encontrar toda la información sobre la extracción de madera que los países han presentado en el curso del tiempo. La información sobre la extracción de madera que ha sido entregada a la FAO se encuentra en el apéndice 3, en el cual la tabla 3.1 informa sobre la extracción de madera industrial y la tabla 3.2 se refiere a la extracción de leña.
A fin de utilizar la información suministrada en el curso del tiempo sobre la extracción de la madera, como una base para hacer estimaciones para la tabla T11, habría que tomar en cuenta que existen dos diferencias fundamentales entre lo que hay que indicar en el informe FRA 2005 y lo que los países están informando en el cuestionario CCSF.
• FRA 2005 solicita información sobre la extracción de madera como volumen sobre la corteza mientras que el cuestionario CCSF y las cifras que corresponden al apéndice 3 se refiere al volumen bajo la corteza.
• FRA 2005 tiene el fin de identificar las tendencias de largo plazo y por lo tanto solicita datos en cuanto promedios de un período de cinco años, mientras que el CCSF solicita datos anuales.
A fin de utilizar los datos del apéndice 3 para efectuar estimaciones para la tabla T11, las cifras deberían ser convertidas a partir del volumen bajo la corteza a volumen sobre la corteza. Esto se realiza aplicando un factor corteza. Debido a las variaciones regionales, que son considerables, se recomienda a los países que establezcan factores de corteza nacionales y los utilicen para efectuar los cálculos. Si no es posible establecer un factor de corteza nacional, un factor de conversión mundial estándar de 1.15 puede ser aplicado como último recurso para convertir el volumen bajo la corteza a volumen sobre la corteza. (Fuente: Guía de mejores prácticas IPCC).
Estimaciones nuevas de la extracción de madera a partir de los datos nacionales
Si un país decide efectuar nuevas estimaciones, habría que aplicar la metodología general descrita en el capítulo 3. Asimismo habría que explicar la razón por la cual los datos indicados anteriormente no se utilizan.
Las fuentes de datos nacionales probablemente incluirán, (pero no se limitarán a) cualquiera de los siguientes datos:
1. estadísticas forestales nacionales
2. estadísticas de comercio
3. estadísticas de transporte
4. estadísticas de consumo de madera
• En los países en donde los datos sobre la leña para la subsistencia no existen o son escasos, en los cuales ésta representa un componente importante de la extracción de madera, la extracción puede estimarse basándose en la población y en los estudios sobre el consumo per capita de leña.
• Las estimaciones también pueden realizarse convirtiendo el volumen de los productos nacionales al volumen de madera en rollo necesario para producir ese volumen (el equivalente de la madera en rollo). (Fuente: FAO Serie de estadísticas forestales 171, FAO, 2001).
Si fuese necesario, habría que comentar acerca de las unidades utilizadas para suministrar dicha información. Estas unidades de dato deben ser comparables entre los distintos años de referencia. Cuando los factores de conversión son utilizados, estos deben ser documentados en el informe del país. Algunos factores de conversión figuran en una lista incluida en el apéndice 5, tabla 5.1.

La unidad del resultado final (los datos para las tablas informativas nacionales) para esta tabla es extracción de madera en miles de m3 de madera en rollo s.c. (medido sobre la corteza). Es importante documentar cualquier factor de conversión utilizado para convertir cualquiera de las unidades nacionales utilizadas, a m3 de madera en rollo s.c.
La calibración puede no ser necesaria, a menos que se cuente sólo con datos parciales y/o si hay razones aparentes y documentadas para creer que los datos disponibles sobre o subestiman los valores “reales” y por lo tanto requieren de calibración.
Cuando los datos nacionales no se encuentran disponibles directamente para las categorías de FRA 2005, es necesario efectuar una reclasificación. A continuación figura un ejemplo de modelo de reclasificación: indicar la justificación que subyace en la asignación de los porcentajes de reclasificación.
|
Madera en rollo industrial |
Leña |
TOTAL | |
|
Clase nacional 1 |
100% | ||
|
Clase nacional 2 |
100% | ||
|
Y así sucesivamente |
100% |
Esta etapa no es necesaria si los datos nacionales son compatibles con las categorías de FRA 2005 de manera directa.
La tabla T12 está directamente relacionada con la tabla T11 y se propone mostrar el valor económico de la madera extraída.
Habría que notar que el valor solicitado para esta tabla debería corresponder al valor de mercado de la madera en la frontera del bosque, cuando esta se encuentra en un depósito a la orilla de la carretera, cargada en un camión para el transporte por carretera, o lista para ser transportada fuera del bosque.
El valor debería ser indicado en dólares estadounidenses utilizando el tipo de cambio para el año de referencia de los datos. En el apéndice 4 figura una lista de las tasas de cambio históricas para la mayoría de las monedas nacionales en relación con el dólar estadounidense. El valor indicado debería excluir los impuestos.
Uno de los métodos para estimar el valor de la extracción de madera, es estimar un valor por unidad, para la madera en rollo y para la leña y luego multiplicar este valor por la cantidad respectiva según figura en la tabla T11. A fin de hacer esta estimación, los países deberían tomar en cuenta lo siguiente:
• Cada categoría (madera industrial y leña) puede estar compuesta por diferentes especies o tipos de materia prima, que tienen valores de mercado diferentes. En tal caso, habría que estimar un valor pesado promedio para toda la categoría.
• Si no existe información satisfactoria sobre el valor de mercado en la frontera del bosque, puede establecerse un valor de mercado en una etapa sucesiva de la cadena de producción (a la entrega en el establecimiento industrial, en los centros de consumo, etc.). En este caso, habría que sustraer los costos de transporte del bosque al lugar en donde se fijó el valor de mercado. Si se ha verificado una etapa de procesamiento antes de establecer el valor, habría que deducir los costos de procesamiento y habría que efectuar las conversiones necesarias a fin de incluir las pérdidas ocurridas durante la etapa de procesamiento.
• La evaluación debería incluir también la madera que ha sido extraída para fines de subsistencia, cuyo valor habría que calcular en base a los precios en el mercado local.
Los bosques y las otras tierras boscosas suministran una variedad de productos que no consisten en madera. Estos productos forestales no madereros son importantes, tanto desde el punto de vista social, como económico. Sin embargo, los datos sobre la cantidad y el valor de estos productos a menudo son difíciles de obtener.
El informe de FRA 2005 incluirá estadísticas mundiales sobre la producción y el valor de los productos forestales no madereros si se cuenta con suficiente información para ello. Por lo tanto en la tabla T13 se solicita a los países que suministren información sobre las cantidades de productos forestales no madereros extraídos, agrupados en una serie de categorías (ver la tabla siguiente). Las cifras deberían abarcar todas las extracciones, tanto para uso comercial como no comercial.
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Categoría |
Unidad de dato |
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Productos vegetales / materia prima |
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1. Alimentos |
Masa (ton. o kg) |
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2. Forraje |
Masa (ton. o Kg.) |
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3. Materia prima para fabricación de medicinas y productos aromáticos |
Masa (ton. o kg) |
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4. Materia prima para la fabricación de colorantes y tintes |
Masa (ton. o kg) |
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5. Materia prima para la fabricación de utensilios, artesanía y para la construcción |
Masa (ton. o kg) |
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6. Plantas ornamentales |
Masa (ton. o kg) |
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7. Exudados |
Masa (ton. o kg) |
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8. Otros productos vegetales |
Masa (ton. o kg) |
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Productos animales /materia prima |
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9. Animales vivos |
Unidades |
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10. Cueros, pieles y trofeos |
Unidades |
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11. Miel silvestre y cera de abejas |
Masa (ton. o kg) |
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12. Carne silvestre |
Masa (ton. o kg) |
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13. Materia prima para la elaboración de medicinas |
Masa (ton. o kg) |
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14. Materia prima para fabricación de colorantes |
Masa (ton. o kg) |
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15. Otros productos animales comestibles |
Masa (ton. o kg) |
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16. Otros productos animales no comestibles |
Masa (ton. o kg) |
Los datos para la mayor parte de las categorías deberían ser indicados en unidades de masa (peso); sólo en el caso de las dos categorías “animales vivos” y “cueros, pieles y trofeos” el informe debe hacer referencia a “unidades”. El país puede elegir informar sobre el (peso) ya sea en toneladas o Kg., además existe una opción en la tabla informativa para establecer un factor de escala. Establecer un factor de escala a 1000, y de unidades a toneladas, significa que las cifras indicadas en el informe son 1000 toneladas.
Si los datos nacionales existentes figuran en términos de volumen, en lugar de masa, los datos deberían ser convertidos a masa y tendrían que ser bien documentados en el informe, indicando además cómo se realizó dicha conversión y qué factores de conversión han sido utilizados.
A fin de tomar en cuenta las variaciones anuales, las cifras indicadas deben consistir en un promedio basado en un período de cinco años (para el año de referencia 1990 un promedio del período comprendido entre 1988 y 1992 y para el año de referencia 2000 un promedio del período comprendido entre 1998 y 2002). Las cifras para 2005 consistirán en proyecciones.
En el informe deberían figurar sólo las extracciones de los bosques y de las otras tierras boscosas. Si un país cuenta únicamente con cifras que se refieren a un producto específico en todos los tipos de tierra, es necesario estimar y documentar la proporción que corresponde a los bosques / OTB o indicar las cifras disponibles y documentar claramente que se trata de todo tipo de tierras.
Finalmente, se solicita a los países que informen en un apéndice, cuáles son las especies más importantes utilizadas para cada categoría de producto. Esta información es muy importante a fin de mejorar el informe para las evaluaciones futuras.
Si un país no cuenta con información documentada sobre una categoría de producto forestal no maderero específica, pero existe un consenso general entre los expertos locales acerca de cifras aproximadas sobre las extracciones, el país puede decidir incluirlas en el informe indicando claramente que las fuentes de datos son el fruto de una “evaluación subjetiva de expertos locales”. De lo contrario, el país puede decidir que es mejor indicar que los datos son insuficientes (DI).
La tabla T14 está estrechamente relacionada con la tabla T13 y tiene el fin de mostrar el valor económico que tienen los productos forestales no madereros extraídos de los bosques y de las otras tierras boscosas.
Los valores a ser presentados se refieren al valor de mercado en el sitio de colecta o en la frontera del bosque. Si los valores provienen de una etapa sucesiva de la cadena productiva, habría que deducir los costos de transporte o acarreo y/o procesamiento. En caso de que los PFNM sean extraídos para fines de subsistencia, el valor debería ser calculado en base a su valor en el mercado local.
El valor debería ser presentado en dólares estadounidenses, utilizando la tasa de cambio en vigor durante el año de referencia. En el apéndice 4 figura una lista de tasas de cambio históricas de la mayoría de monedas nacionales en relación con el dólar. El valor debería ser presentado excluyendo los impuestos.
El procedimiento para calcular el valor, es el mismo utilizado para la extracción de la madera en la tabla T12. Primero, se calcula el valor por unidad de cada categoría, tomando en consideración que podría ser necesario estimar un promedio pesado para la categoría si los diferentes productos que integran la categoría tienen precios de mercado muy diferentes. Luego, este promedio se multiplica por la cantidad presentada en la tabla T13.
De manera alternativa, se pueden estimar los valores de cada producto individualmente y luego sumarlos para presentar cifras consolidadas de las categorías establecidas.
La información acerca del empleo en las actividades forestales es nueva en el ámbito del informe de FRA. Ésta responde a la solicitud hecha por parte de COFO y de los países miembros de la FAO, a fin de que la organización facilite el acceso a la información acerca de un espectro más amplio de bienes y servicios suministrados por los bosques y las tierras boscosas.
En esta tabla, se solicita a los países que informen acerca del empleo en actividades forestales relacionadas con la producción primaria de bienes y servicios.
Habría que notar que el empleo se refiere al trabajo realizado o a los servicios prestados a cambio de un pago o salario, de conformidad con algún tipo de contrato o acuerdo. El trabajo voluntario, así como el trabajo no remunerado, efectuado por individuos o comunidades con fines de subsistencia o con fines comerciales, no está incluido (ver las definiciones ulteriores que figuran en el documento de Especificaciones para la elaboración de las tablas informativas nacionales).
Los datos presentados deberían basarse, preferentemente, en estadísticas nacionales sobre el trabajo y el empleo. Si existen estadísticas parciales, éstos pueden ser calibrados para su aplicación a nivel nacional. Si no se cuenta con información nacional, los países pueden indicar que los datos son insuficientes (DI).
2 La densidad de la madera utilizada para los cálculos de biomasa debería ser siempre la “densidad básica”, que es peso de la biomasa seca por unidad del volumen verde. Si las densidades de la madera específicas del país son utilizadas, el país debería asegurarse de que estas sean “densidades básicas”.
3 Si hay algun problema para compilar las listas específicas para un país en el sitio indicado, sírvase ponerse en contacto con el FRA a fin de obtener una copia.