Secondary Forests in Anglophone Africa - Vers l’aménagement durable et la mise en valeur des forêts secondaires tropicales en Afrique anglophone - Hacia la Ordenación y el Desarrollo Sostenible de los Bosques Tropicales Secundarios del África AnglófonaThe Nairobi Proposal for Action - La proposition d’action de Nairobi - Propuesta de Acción de Nairobi
Los bosques secundarios, definidos como los bosques que se han desarrollado después de una perturbación considerable (véase el Capítulo II), son cada vez más prominentes en los paisajes tropicales y, en muchos países, la superficie cubierta por ellos es mucho mayor que la de los bosques primarios. En África puede haber entre 90 millones16 y 313,3 millones17 de ha. de bosque secundario, dependiendo de la definición utilizada. Esto representa entre el 6,4 % y el 22,3 %18 de los bosques tropicales del mundo. Los bosques secundarios proporcionan una variedad de productos y servicios que pueden contribuir a mejorar las condiciones socioeconómicas, particularmente en las zonas rurales, la protección de cuencas, la lucha contra la escorrentía del suelo y la erosión, y la producción de madera comercial y de PFNM. Si los bosques secundarios se ordenan correctamente, pueden, en condiciones estructurales favorables, aliviar la presión sobre los bosques primarios remanentes, y con ello conservar eficazmente la biodiversidad y los recursos genéticos. Más recientemente, se ha convertido en tema importante el potencial de este recurso para captar el carbono de la atmósfera, lo que se discute en foros internacionales de todo el mundo.
A fin de convertir en realidad el potencial de los bosques secundarios, necesitamos ordenarlos de forma sostenible. Lamentablemente, la ordenación de este recurso ha recibido escasa atención a nivel local, nacional e internacional. Es necesario concentrarse más en los factores socioeconómicos responsables de la formación del bosque secundario, las interacciones de los bosques secundarios con otros tipos de uso del suelo (sistemas agrícolas de producción de cultivos y ganadería) y los beneficios ambientales que puede proporcionar este recurso. Se necesita especialmente la traducción en políticas bien formuladas, respaldadas por regulaciones legales adecuadas y un marco institucional de apoyo. Dentro de este contexto se han desarrollado una serie de talleres regionales (Zonas Tropicales de América, Asia y África).
La Propuesta de Nairobi es el resultado del esfuerzo conjunto de los participantes en el taller internacional sobre la “Ordenación del Bosque Tropical Secundario de África: realidades y perspectivas”, celebrado en el Centro Agroforestal Mundial en Nairobi, Kenia (del 9 al 13 de diciembre de 2002). El taller fue organizado por FAO, GTZ y EC-LNV, en colaboración con CIFOR y el Centro Agroforestal Mundial (ICRAF).
El taller de Nairobi se concentró en la ordenación del bosque secundario en el África Anglófona y fue el primero de dos talleres en la región. El segundo taller estará dirigido a los países del África Francófona y se celebrará en Douala, Camerún (del 17 al 21 de noviembre de 2003). Ambos talleres internacionales de África forman parte de una serie más amplia de talleres regionales, incluidos los celebrados en Pucallpa, Perú (junio de 1997), para América Tropical19 y en Samarinda, Indonesia (abril de 2000), para el Asia Tropical20. Después de la terminación de los cuatro talleres, el resultado final será una visión completa de conjunto sobre la situación e importancia de los bosques tropicales secundarios del mundo, las prioridades y estrategias recomendadas para ordenar sosteniblemente este recurso, y el apoyo nacional e internacional que se necesita.
Al taller de Nairobi asistieron 30 participantes procedentes de 15 países del África Anglófona: Botswana, Etiopía, Gambia, Ghana, Kenia, Malawi, Mozambique, Namibia, Nigeria, Sudáfrica, Swazilandia, Tanzania, Uganda, Zambia, y Zimbabwe. Además, hubo participantes procedentes de Finlandia, Alemania y los Países Bajos y representantes de organizaciones internacionales de desarrollo como OAM, CIFOR, FAO, ICRAF e IPGRI. Los participantes incluyeron científicos y expertos de campo, tanto de organizaciones gubernamentales como no gubernamentales (forestales), con antecedentes en distintas disciplinas.
Antes del taller, los nacionales de cada uno de los países patrocinadores prepararon un documento nacional y expertos seleccionados elaboraron y presentaron documentos temáticos sobre problemas políticos/institucionales, sociales/económicos y ecológicos/técnicos de la ordenación del bosque secundario. Estos documentos se pueden encontrar en las actas del taller21.
El taller tenía los siguientes objetivos:
• Recopilar información y conocimientos sobre la situación actual, la naturaleza y extensión de los bosques tropicales secundarios del África Anglófona.
• Evaluar la importancia ecológica, económica y social de los bosques tropicales secundarios de la región.
• Identificar la dinámica (causas esenciales, procesos, modelos de uso) que llevan a su formación y transformación.
• Hacer un inventario de las políticas actuales, conocimientos reales y experiencias prácticas relacionadas con la ordenación del bosque secundario.
• Evaluar las principales limitaciones, necesidades y posibilidades para un mayor desarrollo de la ordenación del bosque secundario.
• Identificar las prioridades de ordenación, política e investigación y recomendar las acciones inmediatas a adoptar para el desarrollo y aplicación más amplia de las opciones de la ordenación sostenible del bosque secundario.
Las observaciones y problemas de esta propuesta son apropiados para los países del África Anglófona. Se basan en las experiencias y opiniones de los participantes procedentes de estos países durante el taller. La pertinencia y aplicabilidad de estas conclusiones no han sido aún evaluadas para la totalidad del África tropical, y en consecuencia, la situación de esta propuesta se debe contemplar desde esta perspectiva. Después de la segunda reunión para los países francófonos, a celebrar en Camerún en noviembre de 2003, se podrá dar una aclaración más completa que se resumirá en una propuesta general de acción para África.
En la mayoría de los países Anglófonos Africanos la superficie del bosque secundario es desconocida, al igual que la superficie por tipo de vegetación. Se han realizado algunos inventarios en el pasado, pero la mayoría de los datos corresponden con frecuencia a la extracción de madera y por ello se refieren únicamente a las especies de valor comercial. Los paisajes fuertemente fragmentados que se encuentran en muchos países africanos hacen difícil definir los límites entre los tipos de vegetación (algunos con una dimensión de sólo varias hectáreas), lo que complica el hacer evaluaciones precisas.
Los productos y servicios de los bosques secundarios se consideran particularmente beneficiosos para las comunidades rurales (véase el Cuadro 1). Su sustento depende de este recurso por diversas razones. En las zonas más secas, la leña es un producto importante que se adquiere de los bosques secundarios, ya sea para subsistencia o para fines comerciales. A este respecto, es muy valiosa la capacidad de rebrote y desarrollo en monte bajo de las especies del bosque secundario. En muchas zonas rurales no existen instalaciones médicas modernas y la población depende en gran medida de las medicinas tradicionales obtenidas para su salud de los bosques secundarios. El potencial agrícola después de la etapa de barbecho, debido a las mejores características del suelo y su fertilidad es otra característica importante de los bosques secundarios. Aunque las comunidades rurales que habitan estos bosques poseen gran riqueza de conocimientos tradicionales y experiencia práctica, la creciente demanda de tierras y los problemas conflictivos de la tenencia de la tierra ha llevado con frecuencia a una mayor degradación de los bosques secundarios.

Productos medicinales de la corteza procedente del bosque y los terrenos arbolados, Mercado de Hierbas de Durban, Sudáfrica.
Con la desaparición de los bosques primarios, las empresas madereras han llegado a depender más de los bosques secundarios para la extracción de madera. Por ejemplo, en Ghana el 70% de la madera exportada proviene de los bosques secundarios, lo que aumenta la importancia económica de este recurso en la generación de ingresos de moneda extranjera. Lamentablemente, aún se subestima la importancia ecológica de los bosques secundarios, pero se hacen algunas referencias a su potencial para luchar contra la erosión y la escorrentía, la ordenación de cuencas hidrográficas y la captación del carbono.
Cuadro 1: Importancia de los bosques secundarios de África
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• Alivio de la presión sobre los bosques primarios • Contribución a la biodiversidad • Contribución al mantenimiento de los recursos genéticos • Mejora de la fertilidad y estructura del suelo • Reducción de la escorrentía y la erosión del suelo • Restauración del micro-clima • Regulación del caudal y calidad del agua • Provisión de hábitat para los animales forestales • Captación del carbono Importancia socio-económica • Ingresos y empleo • Germoplasma de especies útiles • Muchas especies arbóreas son de crecimiento rápido y de finalidad múltiple • Capacidad de desarrollo en monte bajo y de rebrote de muchas especies arbóreas • Proporcionan estaciones para sistemas agroforestales de finalidad múltiple • Proporcionan opciones para empresas y comercio en pequeña escala, basados en el bosque • Proporcionan muchos usos específicos distintos: ♦ Leña y carbón vegetal ♦ Madera de construcción para uso doméstico ♦ Madera y otros productos para la exportación ♦ Productos forestales no maderables (p.ej. medicinas, alimentos, artesanías) ♦ Bambúes y ratanes ♦ Proteína animal ♦ Forraje |
La ordenación de los bosques secundarios debe ser una parte integrante de la conservación y utilización sostenible de todo tipo de bosques. Sin embargo, requieren una serie de directrices y principios diferentes de los del bosque relativamente no perturbado, especialmente si la recuperación de la vegetación es lenta o imposible. Lamentablemente, la ordenación de los bosques secundarios en la mayoría de los países africanos ha recibido una atención insuficiente y raramente forman parte de los sistemas o planes de ordenación forestal. No obstante, en diversos países está surgiendo el interés por los bosques secundarios, habiéndose iniciado un valioso trabajo de investigación y desarrollo.
En el taller de Nairobi se propuso la siguiente definición de trabajo de los bosques tropicales secundarios:
Bosques que se regeneran en su mayor parte mediante procesos naturales tras una perturbación importante (humana y natural) de la vegetación forestal original en un momento determinado en el tiempo o a lo largo de un período prolongado y que presentan una gran diferencia en cuanto a la estructura del bosque y/o a la composición de las especies de la cubierta de copas con respecto a los bosques primarios próximos en estaciones similares.
Se identificaron los siguientes elementos fundamentales:
• La perturbación es ocasionada por intervención humana o por factores naturales como las sequías, el ramoneo de grandes animales y los incendios.
• La perturbación es un acontecimiento simple o acumulativo.
• La perturbación es importante aunque hay que determinar a nivel de país o a nivel regional los criterios y umbrales de perturbación (rebrote espontáneo y etapas del mismo, gran diferencia de estructura y/o composición por especies).
• El rebrote es en gran parte natural aunque puede existir parte de plantación.
• La vegetación secundaria con potencial para convertirse en bosque secundario (abierto o cerrado) se considera también en esta definición.
Los terrenos arbolados son un tipo importante de vegetación en África. El que se trate o no de bosque secundario está frecuentemente poco claro. El determinar la extensión de la perturbación en este tipo de vegetación es más complicado que los bosques de espesura completa en los que se percibe más fácilmente la perturbación. Comparativamente, los terrenos arbolados contienen menos especies y por ello es más difícil medir los cambios en la composición por especies. Los aspectos estructurales son influidos también en menor grado que en los bosques densos de varios pisos. Sin embargo, si es muy fuerte la frecuencia e intensidad de la perturbación de los terrenos arbolados, puede resultar afectada la producción de semilla y la fertilidad de las especies arbóreas, lo que se traduce en la disminución de la regeneración y en una mayor degradación de este importante recurso.
La vegetación secundaria que tiene potencial para evolucionar hacia terreno arbolado o bosque, es considerada también en la definición anterior. Hay varios casos bien documentados de pastizales y formaciones arbustivas que evolucionan hacia terrenos arbolados y bosques claros, después de haber adoptado medidas de protección contra incendios. La definición del bosque secundario debe quizás ampliarse aún más para incluir estos tipos de vegetación de forma más apropiada pudiendo considerarse los pastizales y terrenos arbustivos como una etapa serial del desarrollo de la vegetación.
Las tipologías que se basan en procesos subyacentes de formación y desarrollo subsiguiente de senderos de los bosques secundarios, como se expuso en el taller de Samarinda para el Asia Tropical, no son plenamente aplicables en el contexto africano. Una estructura apropiada de las tipologías debería basarse quizás en primer término en los tipos de vegetación y en el uso subsiguiente del suelo, más que en los regímenes de perturbación. La posible aplicación de cualquier estructura dependerá de los tipos locales de bosque (bosques densos frente a bosques abiertos, bosques secos frente a bosques húmedos), debiendo elaborarse más a nivel de país o a nivel regional.
El término “bosque secundario” es de carácter ecológico, lo que indica que estos tipos de vegetación difieren ecológicamente partiendo de los tipos de bosque menos perturbados. El término puede ser en cierta medida confuso, lo que implica que estos tipos de vegetación son quizás de menor valor. Sin embargo, a pesar de la palabra “secundario”, estos bosques son de importancia primordial. A fin de desarrollar y aplicar políticas e instrumentos de ordenación adecuados, las causas que llevan a su formación son de importancia fundamental y deben tenerse en cuenta.
Las observaciones y conclusiones del taller se agruparon en 3 líneas de atención: 1) problemas políticos e institucionales, 2) problemas sociales y económicos, y 3) problemas técnicos y ecológicos. Se hace hincapié en que estos temas están fuertemente relacionados y pueden solaparse entre sí.
Debe reconocerse la importancia de los bosques secundarios a nivel nacional e internacional.
En los presupuestos y programas nacionales, los bosques secundarios han recibido una escasa prioridad. Esto está ocasionado con frecuencia por el conocimiento insuficiente de la contribución (potencial) de los bosques secundarios a la economía y la vida de la comunidad en general. Por ello, es necesario desarrollar mecanismos y técnicas apropiados para evaluar mejor la extensión, el potencial, los productos, el valor y los servicios de los bosques secundarios. El desarrollo de tales mecanismos requiere la colaboración entre los diversos interesados, sensibilización, educación y el incremento de la concienciación y de la voluntad política de los responsables de las decisiones. Además, la ordenación sostenible de los bosques secundarios debe incorporarse en los programas forestales nacionales (psfn), los programas nacionales de desarrollo y los convenios internacionales.
Es necesario mejorar la capacidad institucional.
La capacidad institucional puede mejorarse fomentando y aplicando programas de colaboración en materia de investigación y desarrollo, sobre los bosques secundarios dentro de las instituciones regionales; el incremento de la concienciación sobre este recurso y los problemas relacionados y mediante la formación del personal. Es fundamental el intercambio de información y experiencias sobre la ordenación del bosque secundario y el perfeccionamiento de la comunicación entre instituciones en todos los niveles. A nivel de la comunidad se necesita una mayor concienciación sobre la importancia de los bosques secundarios y cómo pueden ordenarse sosteniblemente.
Es esencial una política multisectorial para la ordenación forestal sostenible.
El sector forestal en general y, más específicamente, la ordenación sostenible de los bosques secundarios es con frecuencia ignorada en la elaboración de políticas y en la asignación de recursos. Esto se debe principalmente a la falta de conocimientos sobre el valor de los bienes y servicios de los bosques secundarios. Es necesario diseñar herramientas apropiadas para destacar la contribución de este recurso al bienestar de la población. Un mayor reconocimiento fortalecerá la posición del sector forestal en los debates y los conflictos multisectoriales. La necesidad de un método integrado multisectorial es fundamental si hay que ordenar sosteniblemente los bosques secundarios.
Es esencial la participación de los numerosos interesados en la formulación de la política y en la ordenación forestal sostenible.
Los conocimientos, experiencias y capacidades locales son con frecuencia olvidados, aunque las comunidades locales se han hecho cada vez más dependientes de los bosques secundarios. La formulación y aplicación de la política suele ser un método de arriba a abajo, que no está equitativamente compensado mediante métodos de abajo a arriba que deberían permitir, en particular a las comunidades dependientes del bosque secundario, participar en la toma de decisiones en condiciones de igualdad. La participación local se puede lograr mediante el reconocimiento de las autoridades locales e incorporando los derechos de uso de las comunidades locales a la legislación apropiada (mediante leyes). Además, se debe ayudar a la formación y al trabajo en red de los grupos locales para mejorar su poder de negociación, y su capacidad organizativa y de ejecución.
Es necesario resolver los problemas conflictivos sobre tenencia y legislación.
La incompatibilidad entre los derechos tradicionales de tenencia (tierras, árboles y otros recursos) y la asignación formal de tierras, ha ocasionado con frecuencia situaciones conflictivas (y el acceso libre), lo que se traduce en una mala gestión de los bosques secundarios. Estos problemas conflictivos tienen que armonizarse y perfeccionarse incorporando las leyes consuetudinarias a las leyes de asignación formal de tierras. A este respecto la participación de los numerosos interesados y unas normas y regulaciones apropiadas para hacer cumplir la legislación a nivel local, son temas fundamentales y necesarios para la ordenación sostenible de los bosques secundarios. La situación de las mujeres, la gente sin tierras, los arrendatarios e inmigrantes, en particular, tienen que revisarse porque desempeñan un papel importante en la gestión de este recurso.
Las comunidades deben participar en la ordenación de los bosques secundarios.
Las funciones y responsabilidades de la población local en la ordenación, conservación y utilización de los bosques secundarios deben reconocerse y apreciarse, ya que las comunidades locales son con frecuencia muy dependientes de este recurso. El darles poder y desarrollar la capacidad de estas comunidades son temas fundamentales en la participación de los interesados. El creciente acceso y propiedad de los bosques secundarios para la población local y una equitativa participación en los costes y beneficios fomentará aún más la ordenación sostenible de este recurso.
Es necesaria una comercialización apropiada y el desarrollo empresarial.
La información sobre el comercio, más allá de los mercados locales, no está fácilmente disponible en los países anglófonos africanos. El valor de los productos, bienes y servicios procedentes de los bosques secundarios es subestimado y mal apreciado. En consecuencia, los productos del bosque secundario no son valorados apropiadamente a nivel nacional y local. Para una comercialización adecuada y un sistema de desarrollo empresarial, se necesita un mejor acceso a la información y al crédito. A este respecto, es fundamental la mejora de la logística (transporte) y de los mecanismos de mercado.
La participación equitativa en cuanto a funciones, responsabilidades, costes y beneficios puede mejorar la ordenación de los bosques secundarios.
En la actualidad, no se distribuyen equitativamente los costes y beneficios de los bosques secundarios. Los costes y beneficios deben expresarse no sólo en términos financieros sino también en cuanto a recursos humanos y servicios ambientales. El desequilibrio está ocasionado con frecuencia por el acceso desigual al recurso, los métodos inadecuados de valoración, y la falta de mecanismos comerciales eficientes. Una mejor distribución y el acceso a los recursos deben traducirse en la mejora del bienestar de la población local.
Con frecuencia se subestima la influencia de la pobreza y la demografía en la ordenación de los bosques secundarios.
La relación entre el crecimiento de la población, la densidad demográfica y la degradación del bosque no es sencilla y con frecuencia se simplifica en exceso. Un problema más inmediato es la trampa de la pobreza, exacerbada por el fallo en la armonización de las necesidades a corto plazo de la población local con los objetivos a largo plazo del uso sostenible del suelo y de la ordenación forestal. Una política acertada en favor de la ordenación forestal sostenible puede contribuir a aliviar la pobreza, y viceversa, mediante la creación de condiciones favorables socioeconómicas e institucionales, mediante una mayor participación de los interesados locales y mediante la integración de la ordenación del bosque secundario en los PRSP y otras estrategias de erradicación de la pobreza.
La tipología general y la definición de los bosques secundarios deben adaptarse a las condiciones específicas generales de los países.
La armonización de las definiciones y tipologías de los bosques secundarios puede mejorar la comunicación y la colaboración entre los interesados y puede ayudar a atraer nuevos recursos. Ello debe mejorar también su evaluación. Sin embargo, es importante considerar, tanto por razones operativas como políticas, el adaptar las definiciones genéricas y las tipologías a las condiciones nacionales y regionales. Esto debe hacerse en un proceso consultivo y mediante talleres nacionales para lo cual se considera importante utilizar los conocimientos locales existentes para estratificar y clasificar los tipos de vegetación local.
Los bosques secundarios deben ordenarse como una parte integrante del uso general de las tierras y no de forma aislada (método del paisaje).
Las relaciones socioeconómicas y ecológicas entre los bosques secundarios y otros usos de las tierras son intrincadas y de carácter múltiple. La planificación integrada se traduce en el uso óptimo de los recursos pero debe estar respaldada mediante políticas y legislación adecuadas y ser de naturaleza participativa. La viabilidad y eficacia de los planes integrados de ordenación aumenta cuando los intereses de los actores principales se ajustan adecuadamente y cuando ello contribuye a una mejor comprensión y demarcación de los límites y de la autoridad competente en el terreno.
Se necesita un método de ordenación e investigación participativo y adaptable, para incrementar la base de conocimientos ecológicos y tecnológicos para la ordenación del bosque secundario.
La información y comprensión de los procesos ecológicos y de la dinámica de los bosques secundarios, tanto a nivel de especies como de ecosistemas, son deficientes. Los vacíos de conocimientos incluyen, entre otros, el papel de los incendios y de los animales; la selvicultura y economía de las especies elegidas; cómo sostener, mejorar y vigilar la productividad y la biodiversidad relacionadas con este recurso. El desarrollo de los conocimientos debe orientarse a todos los componentes y procesos del ecosistema; esto requiere un método multidisciplinar en el que se unan los conocimientos prácticos y la experiencia local con la investigación formal. Ello debe traducirse en directrices técnicas y tecnologías que sean abordables y compatibles con las capacidades de los usuarios locales y en estrategias de ordenación que produzcan la máxima cantidad de bienes y servicios para las comunidades locales.

Terreno arbolado de miombo maduro con un sotobosque abierto, Mwekera, cerca de Kitwe en Copperbelt, Zambia, antes de su corta para carbón vegetal.
Una mejor ordenación del bosque secundario requiere unos mejores inventarios y un mejor acceso a la información y su difusión.
Los bosques secundarios constituyen actualmente un recurso en gran parte “escondido” que no aparece actualmente en las estadísticas nacionales e internacionales. Deben proporcionarse recursos adecuados para inventarios para evaluar también los tipos de bosque secundario. Aunque se necesita más información y conocimientos, hay mucho a conseguir mediante síntesis, mejor acceso y difusión de los conocimientos existentes. Es fundamental a este respecto un mejor trabajo en red y la colaboración entre instituciones forestales nacionales e internacionales, ONGs y expertos individuales, utilizando tecnologías modernas de información y comunicación. Los gobiernos nacionales y otros interesados, con apoyo exterior si se requiere, deben elaborar estrategias nacionales de información y proporcionar facilidades para comunicación de la tecnología de información.
OAM Organización Africana de la Madera
CIFOR Centro de Investigación Forestal Internacional
EC-LNV Centro Nacional de Referencia para Agricultura, Naturaleza y Calidad Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Ordenación de la Naturaleza y Calidad Alimentaria de los Países Bajos
FAO Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
ICRAF Centro Agroforestal Mundial
IPGRI Instituto Internacional de Recursos Fitogenéticos
GTZ Deutsche Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit
PFNM Productos Forestales no Maderables
PRSP Programa Estratégico de Reducción de la Pobreza
FAO
Froylán Castañeda
Departamento de Montes
00100 Roma, Italia
Tel.: +39 06 5705 3834
Fax: +39 06 5705 5137
E-mail: [email protected]
Mirjam Kuzee
Departamento de Montes
00100 Roma, Italia
Tel.: +39 06 5705 6103
Fax: +39 06 5705 5137
E-mail: [email protected]
CIFOR
Unna Chokkalingam
PO Box 6596 JKPWB
Jakarta 10065, Indonesia
Tel.: +62 251 622 622
Fax: +62 251 622 100
E-mail:
[email protected]
Centro Agroforestal Mundial
ICRAF
Bashir Jama
PO Box 30677
Nairobi, Kenia
Tel.: +254 2 524000; 524230
E-mail: [email protected]
GTZ
Helmut Dotzauer
Kotak Pos 1202
Samarinda 75001
KT, Indonesia
Tel.: +62 541 733434
E-mail: [email protected]
EC - LNV
Herman Savenije
National Reference Centre for Agriculture, Nature & Food Quality (EC
LNV)
POB 482, 6710. BL, Ede
The Netherlands
Tel.: +31 318 822 935
E-mail: [email protected]
Colofón
Este documento se ha elaborado en base a los resultados del Taller sobre la “Ordenación del Bosque Tropical Secundario en África: realidad y perspectivas”, de 9 a 13 de diciembre de 2002, Nairobi, Kenia.
Pueden solicitarse copias por e-mail o escribiendo a cualquiera de los contactos, mencionando “Propuesta de Acción de Nairobi” y el número de copias requerido.
Pueden citarse partes del texto y hacer referencia a ellas, siempre que se mencione la fuente.
Preparado por: Comité Organizador
Edición y coordinación: Mirjam Kuzee, Herman Savenije y Froylán Castañeda
15 Obtenido a partir de los Resultados del Taller sobre la Ordenación del Bosque Tropical Secundario en África: realidad y perspectivas, Nairobi, Kenia, 9 a 13 de diciembre de 2002.
16 Dependiendo de la definición de “bosque secundario”, las áreas potenciales estimadas de este recurso en Asia y América Latina son de 87,5 y 165 millones de ha. respectivamente (FAO 1996).
17 Emrich, A., Benno Pokorny y Cornelia Sepp. 2000. The Significance of Secondary Forest Management for Development Policy (La Importancia de la Ordenación del Bosque Secundario para la Política de Desarrollo). Publicado por GTZ/TOB/TWRP. TOB Series Nº FTWF-18e. Eschborn.
18 Iremonger, S., C. Ravilious, T. Quinton, 1997. "A statistical analysis of global forest conservation" (“Análisis estadístico de la conservación mundial del bosque”), Procedencia de los Datos: Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación (CMVC).
19 “Taller internacional sobre el estado actual y potencial de la ordenación y desarrollo de los bosques tropicales secundarios en América Latina”, por el Tratado de Cooperación Amazónica (TCA), la Comisión Centro Americana sobre Bosques (CCAB) , GTZ, & EC-LNV. Pucallpa, Perú. Junio de 1997.
20 “Taller internacional sobre los bosques tropicales secundarios de Asia - Realidad y perspectivas”, Por CIFOR, GTZ, & EC-LNV. Samarinda, Indonesia. Abril 2000.
21 FAO – EC NLV – GTZ – CIFOR – ICRAF. 2003. Actas del Taller sobre la Ordenación del Bosque Secundario en África: realidad y perspectivas; Nairobi, Kenia; de 9 a 13 de diciembre de 2002 (en prensa).