Cuestiones planteadas en el 33er Período de Sesiones de la Conferencia de la FAO. La reforma de la FAO. Parte I: Propuestas revisadas del Director General. Parte II: Una visión para el Siglo XXI
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
1. Instó a los países de la Región a poner la seguridad alimentaria y el desarrollo rural en el primer plano de las prioridades nacionales y regionales.
2. Recordó la importancia de que los países de la Región acompañen y apoyen el proceso de reforma de la FAO.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
3. Señaló que las restricciones presupuestarias y la magnitud de los desafíos hacen necesario introducir una amplia reforma en los métodos de trabajo, en las estructuras administrativas y en las normas que regulan la distribución de las tareas de la Organización.
4. Reiteró la necesidad que el proceso continúe siendo transparente, incluyente y participativo. En este sentido, consideró importante que los contenidos y los tiempos de la reforma sean determinados por la obtención del consenso.
5. Manifestó que es importante tener en cuenta la Evaluación Externa Independiente, considerando que la Reforma y la Evaluación Externa Independiente son dos procesos paralelos que deben apoyarse mutuamente.
6. Destacó que es necesario fortalecer la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe. Igualmente reconoció la importancia de crear nuevas Oficinas Subregionales, dando prioridad a la creación de la Oficina para Centroamérica.
Informe sobre las actividades de la FAO (2004 – 2005) enfocado al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y acciones tomadas sobre las principales recomendaciones de la 28ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
7. Reconoció la importancia de fortalecer las iniciativas para mejorar la productividad, y aumentar el empleo y el ingreso rural, a fin de contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular, el Objetivo 1: “Erradicar la pobreza extrema y el hambre”.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
8. Estableció siete líneas prioritarias para la cooperación técnica de la FAO en la Región durante el bienio 2006-2007: iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025”; grupos multidisciplinarios subregionales, incluyendo también la Cuenca Amazónica; ampliación de la escala en los Programas Especiales para la Seguridad Alimentaria en los países de la Región; acciones inmediatas en beneficio de los que sufren hambre, especialmente la cooperación Sur-Sur y la atención de corto plazo a Haití; enfermedades transfronterizas, particularmente, la protección respecto a la influenza aviar altamente patógena y el control de la fiebre aftosa; inocuidad de los alimentos, incluyendo, entre otros temas, la armonización de normas, la bioseguridad –considerando, entre otros aspectos, organismos genéticamente modificados (OGM) y requisitos de etiquetado-; cooperación interagencial y gestión de información.
América Latina y el Caribe sin Hambre 2025: Aportes para un marco de acción
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
9. Decidió adoptar como suya la iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025”.
10. Reiteró que el paso inicial para instrumentar dicha iniciativa se orienta a que todos los países firmen un compromiso para lograr que en 2025 ningún país tenga una población subnutrida superior al 5% de la población total.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
11. Recomendó a la FAO que bajo la orientación y coordinación de su Oficina Regional en Santiago, promueva los medios necesarios humanos y financieros, incluso con la contribución de terceros países y otros organismos internacionales, para la plena realización de la iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025”.
12. Recomendó a la FAO que por intermedio de su Oficina Regional en Santiago, apoye técnicamente los mecanismos para la instrumentación de la iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025”.
13. Indicó la necesidad de que la Oficina Regional en Santiago de Chile cuente con un Oficial de Seguridad Alimentaria y un equipo de apoyo adecuado para las actividades de cooperación técnica respecto de la instrumentación de la iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025”.
Fortalecimiento de la capacidad regional para la prevención y control de la Influenza Aviar altamente patógena en América Latina y el Caribe
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
14. Reconoció el carácter y alcance del riesgo de que la influenza aviar altamente patógena H5N1 pudiera afectar a la Región.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
15. Recomendó que la FAO, en coordinación con la OPS, la OMS y la OIE, promueva y apoye actividades de intercambio y cooperación entre países de la Región, para el abordaje de medidas de protección contra el riesgo de la influenza aviar.
16. Solicitó que la FAO apoye la cooperación entre las redes de laboratorios de los países de la Región.
17. Sugirió que la FAO coopere técnicamente para que la propiedad intelectual sobre medicamentos y reactivos no constituya barreras para el abordaje de la pandemia.
Informes de las comisiones regionales: Comisión de Pesca para el Atlántico Centro (COPACO); Comisión de Pesca Continental para América Latina (COPESCAL); y la Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC)
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
18. Señaló la importancia de las políticas de ordenamiento de los recursos pesqueros, marítimos y fluviales, para asegurar el uso sustentable de los mismos y optimizar la producción.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
19. Recomendó que la FAO promueva y apoye técnicamente los intercambios de experiencias entre países y las posibilidades de alianzas sobre el tema de bioenergía como una línea de cooperación prioritaria.
20. Solicitó que la FAO, en cooperación con los países de la Región, impulse y apoye técnicamente la realización de estudios para monitorear los recursos pesqueros y en general para mejorar la calidad de la información sobre la pesca.
21. Recomendó que la FAO brinde apoyo técnico para la capacitación en la comercialización, manipulación de productos pesqueros y educación en el consumo de estos productos, a fin de garantizar su calidad e inocuidad.
22. Solicitó la realización de estudios sobre los vínculos entre pesca y nutrición; así como sobre la estrategia para mejorar las condiciones de vida de los pescadores artesanales.
23. Solicitó que la FAO apoye intercambios de experiencias entre países en el tema de reforestación, en particular, reforestación productiva con la utilización de árboles frutales.
Mesa Redonda “Hacia un mercado común agrícola regional: problemas y perspectivas”
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
24. Reconoció que el proceso de integración agrícola requiere atender las asimetrías en los niveles de desarrollo de los países, la armonización de las normativas comerciales y agrícolas, la coherencia en los sistemas y normas en materia de sanidad e inocuidad de alimentos y la compatibilización en la multiplicidad de acuerdos.
25. Respaldó la posición de Haití, en el sentido de que la solidaridad se exprese, también, en la búsqueda de mejores condiciones para las exportaciones de este país.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
26. Solicitó que la FAO dirija su apoyo técnico al proceso de integración comercial agropecuaria, en particular a la negociación de aspectos sanitarios y la capacitación para la protección aduanera respecto de plagas y enfermedades transfronterizas.
27. Sugirió que la FAO apoye intercambios de experiencias y cooperación entre países de la Región respecto a la incorporación de la agricultura familiar al circuito comercial de manera más eficiente y equitativa, como forma de mejorar la seguridad alimentaria y nutricional y la inclusión social.
Mesa Redonda “Desafíos institucionales para la innovación tecnológica nacional, subregional y regional”
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
28. Señaló la necesidad de reconocer que entre productividad y seguridad alimentaria y nutricional no hay solamente una relación directa y simple, sino un proceso socio-económico complejo que requiere tanto de una mayor participación del sector privado como de una presencia fuerte del Estado.
29. Valorizó el aporte de los centros de investigación en tecnología, más allá de la adopción de tecnologías generadas en países desarrollados y también reconoció los esfuerzos que la Región ha realizado en materia de extensión.
30. Señaló que el análisis del proceso de innovación tecnológica debe abordar los temas de biotecnología, en atención a la sostenibilidad ambiental.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
31. Recomendó revisar y corregir el documento base presentado, a fin de reflejar mejor la complejidad del tema y afinar el análisis sobre el sistema de innovación tecnológica en las condiciones específicas de la Región.
Políticas territoriales para el desarrollo económico y social del espacio rural
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
32. Destacó la necesidad de analizar la relación entre crecimiento económico y desarrollo, evitando identificaciones simplificadoras, ya que en algunos casos el mero crecimiento agrícola no se ha traducido en una mejora significativa de las condiciones de vida y de las oportunidades de la población rural.
33. Reconoció la importancia del papel del Estado, incluyendo las instancias de gobierno descentralizadas, en la definición y la instrumentación de las políticas territoriales, y reafirmó la necesidad de que estas políticas tengan un carácter ampliamente democrático y participativo, incorporando a los diversos agentes de la sociedad civil, articulando a los sectores público y privado, y con coordinación interinstitucional en el ámbito territorial específico.
34. Señaló que el desarrollo rural incorpora el conjunto de actividades productivas en el medio rural, en un enfoque de base territorial; abarca, además, las formas de vinculación con los canales comerciales y la incorporación a las cadenas productivas; y debe incluir, asimismo, las condiciones de vida, la seguridad, la vivienda y el acceso a los servicios.
35. Enfatizó la necesidad de que las políticas de desarrollo rural evolucionen del enfoque asistencialista tradicional a un tratamiento estructural que favorezca una nueva dinámica política, social y económica en los territorios rurales, creando oportunidades de acceso a activos y nuevas vías de inserción en los mercados, generando mayor ingreso con inclusión social.
36. Manifestó la necesidad de promover mecanismos de integración solidaria dentro de la Región, haciendo especial énfasis en la República de Haití, a fin de contribuir con los esfuerzos que hace la nación haitiana para alcanzar su desarrollo.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
37. Recomendó que la FAO continúe profundizando y ampliando los análisis en este tema y solicitó que los estudios que se están realizando actualmente con el apoyo de la FAO en tres países (Brasil, Chile y México) sean extendidos a otros países de la Región, incluyendo particularmente las especificidades de las islas del Caribe.
Sanidad e inocuidad agroalimentaria. Tendencias y desafíos para América Latina y el Caribe
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
38. Reiteró el compromiso de los países de la Región con la salud de su población y con su participación dentro de los mercados internacionales, dentro de un comercio que asegure la sanidad e inocuidad de los alimentos.
39. Destacó la relevancia actual de la sanidad e inocuidad agroalimentaria para los países de la Región, considerando que el rápido incremento en la circulación de personas y de mercancías amplía las posibilidades de progreso, pero también los riesgos de propagación de plagas y enfermedades y llamó a enfrentar estos riesgos de manera conjunta, dentro de mecanismos de cooperación y con procedimientos compartidos.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
40. Apoyó la solicitud del Comité Regional del Codex para América Latina y el Caribe (CCLAC) para que se modifiquen los parámetros que rigen la distribución de fondos y se garantice una distribución equitativa de los mismos, ya que actualmente sólo un país de la Región podría llegar a ser asistido para participar en tres reuniones del Codex; los restantes recibirían financiamiento solamente para una reunión.
41. Indicó que las actividades de capacitación que realiza la FAO deben estar asociadas a la modernización de las estructuras existentes de administración y control de los países, dentro de programas integrales que cuenten con financiamiento de diversas instituciones que apoyen la cooperación de la FAO.
42. Expresó su interés en que a través de la FAO se coordinen acciones de capacitación con la Organización Mundial del Comercio (OMC) relativas al “Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (SPS)” y al “Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (TBT)” de la OMC.
Tendencias y desafíos en la agricultura, los montes, la pesca y la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
43. Destacó la necesidad de un enfoque amplio que ubique el desarrollo agrícola y rural dentro de los procesos de desarrollo global y de los cambios en el contexto internacional. Asimismo, señaló la importancia de balancear este enfoque con el complemento de la orientación del desarrollo agrícola y rural de los países de la Región hacia el logro de la seguridad alimentaria desde la perspectiva interna del ámbito rural, rescatando los modos de vida de esta población, así como su relación con el medio ambiente.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
44. Solicitó que los análisis de tendencias y desafíos de la agricultura incluyan el análisis de la base de productos agrícolas comerciables, ambientalmente sostenibles y asegurando los aspectos de sanidad, como base para un mayor crecimiento económico.
45. Sugirió incorporar, dentro de los desafíos identificados, la aplicación de políticas de desarrollo que favorezcan la inclusión social, particularmente de grupos que sufren de marginación, como los campesinos, pescadores artesanales y acuicultores rurales.
46. Recomendó la profundización de los análisis desarrollados en el tema de tendencias y desafíos de la agricultura de América Latina y el Caribe, dentro de una orientación hacia un desarrollo con equidad que asegure una mejor distribución de los beneficios del progreso económico.
Informe sobre los resultados de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural
A la atención de los gobiernos
La Conferencia:
47. Hizo suyas las recomendaciones contenidas en la Declaración Final de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural.
48. Acogió las proposiciones en cuanto a promover la realización de seminarios subregionales y mesas de discusión, organizados por grupos de países, con amplia participación de los movimientos sociales.
49. Declaró que los marcos institucionales sobre tenencia y usufructo de la tierra son fundamentales para el desarrollo agrícola y rural.
50. Reconoció que la redistribución de tierras debe ir acompañada de numerosos soportes, como transferencia tecnológica, crédito y financiamiento, sistemas de innovación y gestión, y otros mecanismos que posibiliten la modernización de los procesos productivos de los agricultores y su incorporación a los circuitos comerciales.
A la atención de la FAO
La Conferencia:
51. Recomendó que los órganos pertinentes de la FAO tomen las acciones necesarias para la implementación de las recomendaciones contenidas en la Declaración Final de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural.
52. Señaló que es fundamental que en el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y en el Consejo de la FAO, la Región pueda dar seguimiento a la CIRADR, incluyendo la posible elaboración de Directrices Voluntarias para la Realización Nacional del Derecho a la Tierra.
53. Solicitó que, a través del Secretariado Técnico de la CIRADR y bajo la coordinación de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe, la FAO organice y lleve a cabo seminarios y mesas de discusión, organizados por grupos de países, con amplia participación de los movimientos sociales, para sentar las bases de un Plan de Acción que permita resolver, sobre una base voluntaria, los problemas más urgentes identificados por la CIRADR.
54. Solicitó que el Secretariado Técnico de la CIRADR en FAO, bajo la coordinación de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe, prepare un documento a ser presentado para discusión y aprobación en la sesión 131 del Consejo de la FAO, en noviembre de 2006, para respaldar la realización de los seminarios subregionales, a fin de generar insumos para la preparación y futura implementación de un Plan de Acción de la CIRADR.
55. Recomendó a la FAO que a través de las unidades correspondientes (en particular el Servicio de Elaboración del Programa de Campo, TCAP) prepare una propuesta, por ejemplo, un Programa Especial para la Reforma Agraria y el Desarrollo Rural, para asegurar el apoyo necesario a la realización de las actividades de seguimiento de la CIRADR.
56. La 29ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe se celebró en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, del 24 al 28 de abril de 2006. El Comité Técnico se reunió los días 24 y 25 de abril. Asistieron delegaciones de 28 Estados Miembros de la FAO en la Región y observadores de países de otras regiones, así como representantes de diversos organismos de Naciones Unidas y organizaciones intergubernamentales. La lista de participantes figura en el Apéndice D.
57. La Conferencia fue inaugurada por el Vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela, el Excmo. Sr. Don José Vicente Rangel. La ceremonia inaugural contó con la presencia del Ministro de Agricultura y Tierras de la República Bolivariana de Venezuela, el Director General de la FAO y el Presidente Independiente del Consejo de la FAO.
58. El Presidente Independiente del Consejo, después de agradecer al Gobierno y al pueblo de Venezuela por la hospitalidad, llamó la atención de los participantes sobre la flagrante contradicción de que, simultáneamente a los impresionantes niveles de progreso alcanzados en el mundo, existan 3 000 millones de personas viviendo con menos de dos dólares diarios y que cada día 25 000 niños mueran por causa del hambre y la malnutrición. Declaró, asimismo, su esperanza de que América Latina y el Caribe pueda mejorar significativamente las condiciones de vida y de seguridad alimentaria del conjunto de su población, por la fuerza de sus pueblos y sus raíces históricas; pero, además, por las iniciativas recientes de políticas como Hambre Cero, cooperación Sur-Sur, reforma agraria y desarrollo rural, y el derecho a la alimentación.
59. A continuación, el Director General de la FAO, expresó su satisfacción por la oportunidad de intercambiar ideas con los dirigentes del sector agrícola de América Latina y el Caribe y después de agradecer al Presidente Hugo Chávez, al Gobierno y al pueblo de la República Bolivariana de Venezuela por haber hospedado esta Conferencia, declaró su preocupación porque diez años después de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, los progresos alcanzados no permiten asegurar el logro de las metas en 2015.
60. De mantenerse las tendencias actuales, América Latina y el Caribe sería la única Región del mundo en desarrollo que podría alcanzar, en promedio, la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Sin embargo, en Centroamérica y el Caribe el número de personas subnutridas no está disminuyendo, sino se está incrementando.
61. El Director General hizo un recuento de los progresos económicos y agrícolas en la Región que, sin embargo, dejan aún severos problemas al desarrollo rural y la seguridad alimentaria en la mayor parte de los países, especialmente en los países de América Central y del Caribe.
62. El Director General expresó su satisfacción e interés por la iniciativa de los Presidentes Ignacio Lula da Silva, de Brasil, y Oscar Berger, de Guatemala, “América Latina y el Caribe sin Hambre para el 2025” (ALCSH 2025).
63. Finalmente, explicó los resultados del Trigésimo-Tercer Período de sesiones de la Conferencia de la FAO y el inicio de las acciones de descentralización en el marco de la Reforma de la FAO.1
64. El Vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela, el Excmo. Sr. Don José Vicente Rangel, después de dar la bienvenida a los participantes en la Conferencia, explicó que la política de desarrollo rural de su país se orienta hacia un desarrollo endógeno, productivo, participativo y sustentable, que descansa en la coordinación nacional y la cooperación internacional, y busca la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza rural.
65. En particular, el Plan 2001-2007 tiene entre sus principales objetivos lograr la soberanía alimentaria y superar la exclusión social, la inequidad y la pobreza.
66. Expresó los avances alcanzados en la eliminación del latifundio, el cual limita severamente las posibilidades de desarrollo humano y agrícola en el campo; asimismo, explicó los logros en la producción y distribución, en la construcción de infraestructura, en el financiamiento a la agricultura, en la sanidad e inocuidad de alimentos, y en los procesos organizativos, institucionales y de desarrollo de capital social en el medio rural. Instó a que la base de datos de la FAO sea lo más actualizada posible. Finalmente, deseó éxito a los trabajos y declaró inaugurada la 29ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
67. La Conferencia eligió por unanimidad a los integrantes de la Mesa de la Conferencia que figuran en el Apéndice D.
68. La Conferencia aprobó en general el programa y el calendario, con la inclusión de tres temas adicionales propuestos por el GRULAC en Roma y un cuarto tema sugerido por el Director General:
• resultados y consecuencias políticas de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural;
• la iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025” (ALCSH);
• financiación de la Evaluación Externa Independiente; y
• financiamiento de 15 millones de dólares EE.UU. de costo de transición del presupuesto 2006-2007.
69. El Presidente Independiente del Consejo de la FAO agradeció la oportunidad de participar en el Comité, destacando la importancia de la comunicación directa dentro del proceso de toma de decisiones.
70. El Comité fue informado de la necesidad de resolver el problema de los atrasos en los pagos de las contribuciones, los que no solamente reducen los recursos disponibles, sino que constituyen un desincentivo para que se generen nuevos aportes. También fue informado sobre la importancia del proceso de Evaluación Externa Independiente que se está desarrollando y sobre las dificultades para el financiamiento de dicho proceso. En este sentido, el Presidente Independiente del Consejo exhortó a los países de la Región a realizar aportes voluntarios en la medida de sus posibilidades para avalar esta iniciativa.
71. El Comité fue instado a difundir ampliamente las Directrices Voluntarias para el Derecho a la Alimentación, considerando que la alimentación es un derecho humano.
72. El Comité destacó la relevancia de tres procesos simultáneos que inciden en la acción de la FAO: la Reforma de la FAO, la Evaluación Externa Independiente, y el proceso de participación ampliada de la sociedad organizada en instancias como el Foro Especial que tendría lugar dentro del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural.
73. Asimismo, el Comité destacó la importancia de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural recientemente realizada, y la necesidad de incorporar sus resultados en las orientaciones de la actividad de la FAO.
74. La Primera Dama del Paraguay señaló que el hambre es una de las agresiones más violentas contra los derechos humanos; ninguna lógica basada en racionalidad económica serviría para justificar el hambre. Expresó también su respaldo a las acciones de la FAO para dar soluciones a las poblaciones pobres y desnutridas. Finalmente informó sobre las actividades de cooperación de la FAO con las Primeras Damas de los países de la Región, particularmente el Programa “Solidaridad para Vencer el Hambre”.
75. El Director General se refirió a la propuesta de Reforma de la FAO e informó que en la Conferencia de la FAO en noviembre de 2005 se decidió iniciar el proceso de descentralización en una Región (Africa) y una Subregión (en Asia Central). Explicó las distintas instancias de seguimiento que fueron previstas, así como los principales lineamientos de su orientación, concentrando los esfuerzos en la eficiencia de la Organización, enfatizando la creación de capacidades y una mejor difusión de la información.
76. El Director General explicó el proceso de descentralización, los cambios en el diseño administrativo de la Organización, considerando ocho departamentos, las relaciones entre la Sede, las Oficinas Regionales y las Subregionales, así como la composición de los equipos técnicos de estas últimas, incluyendo expertos nacionales. Detalló algunos de los efectos de esta Reforma en ahorro de gastos administrativos y también en la capacidad de reaccionar con mayor eficiencia y rapidez a las demandas de cooperación técnica de los países. Finalmente, manifestó la importancia de contar con el apoyo del GRULAC a esta Reforma.
77. El Director General expuso las graves reducciones de recursos destinados al sector agrícola, tanto los provenientes de la cooperación internacional bilateral, como los apoyos de la bancos de desarrollo multilaterales, e incluso los provenientes de los propios países. En este sentido, hizo un llamado a los países para poner la seguridad alimentaria y el desarrollo rural en el primer plano de las prioridades nacionales y regionales, tanto en el incremento de la cooperación Sur-Sur, como en las solicitudes que se formulen a los organismos internacionales.
78. La Conferencia reconoció los esfuerzos realizados para la Reforma de la FAO, en el contexto más amplio de la Reforma del Sistema de las Naciones Unidas, considerando que ese proceso es de vital importancia para que la Organización pueda cumplir con los postulados que inspiraron su creación, tanto en los aspectos normativos como los operacionales. Asimismo, reconoció que esta Reforma propone lograr mayor eficiencia, efectividad y legitimidad en un marco de participación y consenso.
79. La Conferencia recordó que la reciente elección del Director General para un nuevo período de seis años ratificó la plena confianza en su liderazgo y capacidad de conducción. Al mismo tiempo, señaló que las restricciones presupuestarias y la magnitud de los desafíos hacen necesario introducir una amplia reforma en los métodos de trabajo, en las estructuras administrativas y en las normas que regulan la distribución de las tareas de la Organización. Además, indicó que la Reforma debe preservar y fortalecer aspectos que la Conferencia considera fundamentales, entre otros, el Programa de Cooperación Técnica y el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria.
80. La Conferencia hizo presente que los países de la Región han seguido con interés el proceso de Reforma, cooperando y apoyando su avance. Igualmente reiteró la necesidad que el proceso continúe siendo transparente, incluyente y participativo. En este sentido, considera importante que los contenidos y los tiempos de la reforma sean determinados por consenso.
81. La Conferencia manifestó que a partir de las acciones aprobadas por la Conferencia de la FAO en noviembre de 2005 y de la autorización de algunas acciones de inicio de la Reforma y una perspectiva de cronograma, es importante tener en cuenta la Evaluación Externa Independiente que debe culminar en julio de 2007, considerando que la Reforma y la Evaluación Externa Independiente son dos procesos paralelos que deben apoyarse mutuamente.
82. La Conferencia destacó que en el marco de la descentralización es necesario fortalecer la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe. Igualmente reconoció la importancia de crear nuevas Oficinas Subregionales, dando prioridad a la creación de la Oficina para Centroamérica.
83. La Conferencia fue informada por el Subdirector General de la FAO y Representante Regional para América Latina y el Caribe sobre la contribución de la FAO al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Se destacó de modo especial la contribución al logro del Objetivo 1: “Erradicar la pobreza extrema y el hambre”, a través del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, la promoción de alianzas contra el hambre, incluyendo la Alianza Internacional contra el Hambre, y las iniciativas para mejorar la productividad, y aumentar el empleo y el ingreso rural. Respecto de los demás Objetivos de Desarrollo del Milenio fueron señaladas las contribuciones indirectas de los programas de educación alimentaria y nutricional; la integración del enfoque de género en las políticas públicas; las actividades para mejorar la inocuidad de los alimentos y los programas de información sobre nutrición en los hogares, especialmente a las madres; el programa de la FAO sobre VIH/SIDA; el fomento del pago por servicios ambientales; la implementación de buenas prácticas agrícolas y el apoyo al Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA); y la cooperación para la aplicación de marcos reguladores del comercio.
84. La Conferencia también fue informada por el Subdirector General de la FAO y Representante Regional para América Latina y el Caribe sobre las acciones tomadas en atención a las recomendaciones de la 28a Conferencia Regional en materia de seguridad alimentaria; la inserción competitiva de pequeños agricultores en el mercado; temas emergentes, como el desarrollo rural de base territorial y la capacitación en biotecnología y bioseguridad; los estudios de gasto público en las áreas rurales; el control de enfermedades transfronterizas animales; y la cooperación interagencial e interinstitucional.
85. La Conferencia fue finalmente informada sobre la propuesta de prioridades para el programa de trabajo de la FAO en América Latina y el Caribe, considerándose siete líneas prioritarias: iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025”; grupos multidisciplinarios subregionales, incluyendo también la Cuenca Amazónica; ampliación de la escala en los Programas Especiales para la Seguridad Alimentaria en los países de la Región; acciones inmediatas en beneficio de los que sufren hambre, especialmente la cooperación Sur-Sur y la atención a corto plazo a Haití; enfermedades transfronterizas, particularmente la protección respecto a la influenza aviar y el control de la fiebre aftosa; inocuidad de los alimentos, incluyendo, entre otros temas, la armonización de normas y la bioseguridad –considerando, entre otros aspectos, organismos genéticamente modificados (OGM) y requisitos de etiquetado-; cooperación interagencial y gestión de información.
86. La Conferencia tomó nota de la exitosa realización de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural y hace suyas las recomendaciones contenidas en la Declaración Final para que los órganos pertinentes de la FAO tomen las acciones necesarias para su implementación. Acogió las proposiciones en cuanto a promover la realización de seminarios subregionales y mesas de discusión, organizados por grupos de países, con amplia participación de los movimientos sociales. Solicitó, asimismo, a la FAO asegurar la continuidad de los servicios técnicos relacionados con el tema de la reforma agraria y el desarrollo rural.
87. El Secretario de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Guatemala recordó que el esbozo técnico sobre esta iniciativa ya ha sido conocido por los participantes en la Conferencia, reiterando que el paso inicial se orienta a que todos los países firmen un compromiso para lograr que en 2025 ningún país tenga una población subnutrida superior al 5% de la población total.
88. La Conferencia fue informada sobre los cinco componentes de la iniciativa: fortalecimiento institucional de los sistemas nacionales de seguridad alimentaria y nutricional; cooperación Sur-Sur, incluyendo campesinos, emprendedores, técnicos y políticos, así como el establecimiento de otros acuerdos de cooperación; formación de una masa crítica de profesionales y líderes para formular e instrumentar programas de seguridad alimentaria y sensibilizar al conjunto de la sociedad sobre esta prioridad nacional; establecimiento de intercambios de cooperación para compartir experiencias entre los países de la Región; y monitoreo e investigación aplicada, incluyendo la creación del Observatorio Latinoamericano y Caribeño del Hambre y la Pobreza.
89. La Conferencia tomó nota con gran interés de la propuesta de Venezuela sobre cooperación en materia de Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria, consistente en Proyectos de Cooperación en Desarrollo Rural Integrado y un Fondo de Bienes Agrícolas Nutricionales de carácter solidario, cuyo procedimiento se adjunta en el Apéndice F y F-1).
90. La Conferencia acogió con gran interés de la propuesta de Guatemala y Brasil sobre “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025”, que contó con el apoyo del conjunto de los países de América Latina y el Caribe, reunidos como GRULAC, en Roma, con la recomendación de que fuera adoptada por la Conferencia. (Se adjunta como Apéndice G la propuesta aprobada).
91. La Conferencia solicitó el apoyo de la FAO para la instrumentación de esta iniciativa, y sugirió, de modo específico, la participación del Subdirector General y Representante Regional para América Latina y el Caribe, señor José Graziano da Silva, dentro de la coordinación de la acción de la FAO. Asimismo, indicó la necesidad de que la Oficina Regional en Santiago de Chile contara con un Oficial de Seguridad Alimentaria y un equipo de apoyo adecuado para estas actividades.
92. La Conferencia fue informada sobre el carácter y alcance del riesgo de que la influenza aviar de altamente patógena H5N1 pudiera afectar a la Región. Asimismo, recibió la información sobre las medidas de protección que se han tomado.
93. La Conferencia solicitó que la FAO, en coordinación con la OPS, la OMS y la OIE, promueva y apoye actividades de intercambio y cooperación entre países de la Región, para el abordaje de medidas de protección contra el riesgo de la influenza aviar. En particular, sugirió que la FAO apoye la cooperación entre las redes de laboratorios de los países de la Región.
94. La Conferencia solicitó que la FAO promueva la investigación acerca de las distintas formas de producción avícola, sostenibles desde el punto de vista ambiental y social, así como su vulnerabilidad a la influenza aviar y otras enfermedades, y las medidas de protección correspondientes en cada caso.
95. La Conferencia recomendó que la FAO coopere técnicamente para que la propiedad intelectual sobre medicamentos y reactivos no constituya barreras para el abordaje de la pandemia.
96. La Conferencia fue informada sobre los resultados y conclusiones de las reuniones de las comisiones regionales COPACO, COPESCAL, y COFLAC. En cada caso, se destacaron las tendencias identificadas y se explicaron las recomendaciones acordadas. Asimismo, tomó nota de que la próxima reunión de la COPESCAL tendría lugar en Leticia, Colombia.
97. La Conferencia destacó la importancia de las políticas de ordenamiento de los recursos pesqueros, marítimos y fluviales, para asegurar el uso sustentable de los mismos y optimizar la producción.
98. La Conferencia solicitó que la FAO, en cooperación con los países de la Región, impulse y apoye técnicamente la realización de estudios para monitorear los recursos pesqueros y, en general, para mejorar la calidad de la información sobre la pesca.
99. La Conferencia solicitó que la FAO brinde apoyo técnico para la capacitación en la comercialización, manipulación de productos pesqueros y educación acerca del consumo de estos productos, a fin de garantizar su calidad e inocuidad. Además, la realización de estudios sobre los vínculos entre pesca y nutrición; así como para la mejora de las condiciones de vida de los pescadores artesanales.
100. La Conferencia sugirió que la FAO apoye intercambios de experiencias entre países en el tema de reforestación, en particular, reforestación productiva con la utilización de árboles frutales.
101. La Conferencia solicitó que la FAO promueva y apoye técnicamente los intercambios de experiencias entre países y las posibilidades de alianzas sobre el tema de bioenergía, como una línea de cooperación prioritaria.
102. La Conferencia fue informada sobre los avances en diversos mecanismos de integración comercial entre los países de la Región, a través de tratados y convenios de diferentes características. Fue informada también sobre los desafíos para el desarrollo de este proceso, en particular, las asimetrías en los niveles de desarrollo de los países; la necesidad de armonización de las normativas comerciales y agrícolas; la coherencia en los sistemas y normas en materia de sanidad e inocuidad de alimentos; y la propia multiplicidad de acuerdos que exigen su compatibilización.
103. La Conferencia fue informada sobre los progresos de integración subregional en el CARICOM, Mercosur, Mercado Común Centroamericano y Comunidad Andina, así como sobre la explicación de los avances de la integración en cada caso, sus prioridades actuales y los posibles efectos de un mercado común agrícola de alcance regional.
104. La Conferencia reconoció los méritos del documento introductorio y señaló la necesidad de considerar las condiciones específicas de los distintos países. En particular, se señaló que la sugerencia de utilización del Mecanismo Especial de Salvaguardia Agropecuario acordado en la Cumbre de Hong Kong de la Ronda de Doha de la OMC, plantearía la necesidad de negociar una diferenciación en la utilización del mismo, para los países desarrollados y para los países en desarrollo.
105. La Conferencia sugirió que la FAO dirija su apoyo técnico al proceso de integración comercial agropecuaria, en particular, a la negociación de aspectos sanitarios y la capacitación para la protección aduanera respecto de plagas y enfermedades transfronterizas.
106. La Conferencia sugirió que la FAO apoye intercambios de experiencias y cooperación entre países de la Región respecto a la incorporación de la agricultura familiar al circuito comercial de manera más eficiente y equitativa, como forma de mejorar la seguridad alimentaria y nutricional y la inclusión social.
107. La Conferencia respaldó la posición de Haití, en el sentido de que la solidaridad se exprese, también, en la búsqueda de mejores condiciones para las exportaciones de este país.
108. La Conferencia fue informada sobre la posición de la República Bolivariana de Venezuela en el sentido de que, respetando plenamente otras posiciones, enfatizó no estar dispuesta a seguir procesos de integración a partir de esquemas que considera agotados, como los Tratados de Libre Comercio (TLC). La delegación venezolana manifestó que la integración sólo tiene sentido desde otra perspectiva radicalmente diferente, identificada como integración solidaria, la cual ya se está llevando a cabo con varios países en el marco de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
109. La Conferencia fue informada sobre el alcance del concepto, los avances y las deficiencias institucionales en el proceso de innovación tecnológica agropecuaria dentro de la Región, así como sobre las sugerencias y lineamientos para un mejor desarrollo en este tema. Asimismo, fueron presentados los sistemas de cooperación internacional para la innovación tecnológica agropecuaria.
110. La Conferencia, aún reconociendo los méritos del documento presentado, señaló que éste debe ser revisado a fin de complementar y corregir diversos aspectos importantes: la necesidad de reconocer que entre productividad y seguridad alimentaria y nutricional no hay solamente una relación directa y simple, sino un proceso socio-económico complejo; el comercio no depende de manera lineal del desarrollo en la innovación tecnológica, porque las barreras y distorsiones en los mercados producen una fuerte incidencia; el énfasis en la participación del sector privado dentro del proceso de innovación debería ser balanceado con una mayor presencia del Estado; el aporte de los centros de investigación en tecnología debe valorizarse mejor, más allá de la adopción de tecnologías generadas en países desarrollados; los esfuerzos que la Región ha realizado en materia de extensión deben reconocerse; y los temas de biotecnología deben abordarse en atención a la sostenibilidad ambiental.
111. La Conferencia recomendó que la FAO apoye procesos de innovación tecnológica orientados a mejorar los sistemas productivos de los pequeños productores y la agricultura familiar. Asimismo, señaló que para incrementar aún más la productividad de los pequeños productores es importante trabajar en innovaciones en las formas de organización social de la producción que permitan un uso más eficiente y equitativo de los recursos sociales, económicos y ambientales.
112. La Conferencia reconoció la utilidad de las acciones del proyecto FODEPAL para apoyar la cooperación Sur-Sur, y capacitar formuladores y gestores sobre políticas orientadas a la seguridad alimentaria y nutricional, a través de nuevas tecnologías de información y comunicación. Se hizo particular énfasis en la necesidad de ampliación en la cobertura del Proyecto, con la incorporación de nuevos países y de nuevos actores, especialmente los movimientos sociales, al proceso de formación permanente. La Conferencia reconoció también el interés en promover este tipo de acciones para fomentar la sostenibilidad y la cohesión regional, la seguridad alimentaria y nutricional y para contribuir a la superación de la brecha digital.
113. El Subdirector General y Representante Regional de la FAO inauguró el Comité Técnico, dando la bienvenida a los delegados y observadores, y agradeciendo al Gobierno y al pueblo de la República Bolivariana de Venezuela su patrocinio en la realización del evento.
114. El Comité eligió por unanimidad a los integrantes de la Mesa del Comité Técnico que figuran en el Apéndice D.
115. El Comité aprobó el programa y el calendario, documentos LARC/06/1 y LARC/06/INF/2 (ver Programa en el Apéndice C), incorporándose, a solicitud de las delegaciones del GRULAC, el tema “Informe sobre los resultados de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural”, y el tratamiento en la Sesión Plenaria de este tema y de la Iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre 2025”.
116. El Comité destacó la necesidad de analizar la relación entre crecimiento económico y desarrollo, evitando identificaciones simplificadoras, ya que en algunos casos el mero crecimiento agrícola no se ha traducido en una mejora significativa de las condiciones de vida y de las oportunidades de la población rural.
117. El Comité reconoció la importancia del papel del Estado, incluyendo las instancias de gobierno descentralizadas, en la definición y la instrumentación de las políticas territoriales. Reafirmó la necesidad de que estas políticas tengan un carácter ampliamente democrático y participativo, incorporando a los diversos agentes de la sociedad civil, articulando a los sectores público y privado, y con coordinación interinstitucional en el ámbito territorial específico.
118. La agricultura es un sector económico fundamental para el desarrollo social y económico y para la seguridad alimentaria de los países de la Región. Además de su contribución directa en la generación de trabajo e ingresos, es la base de una gran parte de las actividades de manufactura y de comercio, así como el origen de una proporción significativa de sus exportaciones. Adicionalmente, juega un papel esencial en el ordenamiento territorial y en el dinamismo económico del medio rural. Por otro lado, la agricultura también es para la Región un modo de vida estrechamente vinculado a las prácticas ancestrales, el conocimiento tradicional y la relación con el medio ambiente y su protección.
119. El Comité señaló que el desarrollo rural incorpora el conjunto de actividades productivas en el medio rural, en un enfoque de base territorial; incluye la democratización del uso y tenencia de la tierra, así como el fomento, cuando corresponda, de formas asociativas de producción libremente definidas; abarca, además, las formas de vinculación con los canales comerciales y la incorporación a las cadenas productivas; y debe incluir, asimismo, las condiciones de vida, la seguridad, la vivienda y el acceso a los servicios. En este sentido, enfatizó que las políticas territoriales deben formar parte de las políticas nacionales de desarrollo.
120. El Comité llamó a un mayor reconocimiento y énfasis en la importancia de incrementar los ingresos rurales. Los bajos salarios y la falta de oportunidades en el campo constituyen la principal causa de la emigración hacia las ciudades, la que muchas veces conduce a frustración y problemas de violencia.
121. El Comité señaló que además del uso eficiente de la tierra y los recursos naturales es indispensable lograr una mayor productividad y complementariedad, así como apoyar procesos de inversión de mediano y largo plazo que favorezcan la seguridad alimentaria, la participación equitativa y justa en los mercados y la mejora de los ingresos rurales.
122. El Comité indicó que en las políticas de desarrollo territorial es necesario un abordaje multidisciplinario, multisectorial y multidimensional.
123. El Comité explicó que muchas veces las desigualdades territoriales se acentúan porque las regiones con mayor progreso tienen también mayor capacidad de captar presupuesto. Para evitar esta polarización es fundamental lograr un verdadero conocimiento de los territorios rurales, más allá de su vocación tecnológica-productiva, para revalorizar el potencial y la identidad del territorio.
124. El Comité manifestó que es necesario que las políticas de desarrollo rural evolucionen del enfoque asistencialista tradicional a un tratamiento estructural que favorezca una nueva dinámica política, social y económica en los territorios rurales, creando oportunidades de acceso a activos y nuevas vías de inserción en los mercados, generando mayor ingreso con inclusión social. Para esto es preciso dotar a los segmentos sociales históricamente excluidos de capacidades para ejercer un protagonismo político que les dé oportunidades de tomar opciones estratégicas para generar, agregar y apropiar ingresos a partir de proyectos innovadores.
125. El Comité declaró que es fundamental que las políticas territoriales puedan ir más allá de la definición de prioridades para la aplicación de recursos gubernamentales. Para romper el ciclo de la pobreza y la desigualdad es necesario poner énfasis en la participación organizada de la población rural, en acción conjunta con los organismos del Estado, para lograr una real participación con las instancias descentralizadas de gobierno.
126. El Comité señaló que en la visión multisectorial de las políticas de desarrollo territorial la inclusión del sector privado empresarial no debe comprometer las orientaciones hacia la inclusión social de los segmentos más pobres.
127. El Comité sugirió que los estudios que se están realizando actualmente con el apoyo de la FAO en tres países (Brasil, Chile y México) sean extendidos a otros países de la Región, incluyendo particularmente las especificidades de las islas del Caribe. Asimismo, recomendó que la FAO continúe profundizando y ampliando los análisis en este tema.
128. El Comité reconoció la cooperación de la FAO para la implementación de proyectos dirigidos a los sectores más vulnerables de la población -tales como las comunidades étnicas y la población desplazada por fenómenos de violencia- en materia alimentaria y creación de empleo rural, entre otros.
129. El Comité manifestó la necesidad de promover mecanismos de integración solidaria dentro de la Región, poniendo especial énfasis en la República de Haití, a fin de contribuir a los esfuerzos que hace la nación haitiana para alcanzar su desarrollo.
130. El Comité señaló la relevancia actual de la sanidad e inocuidad agroalimentaria para los países de la Región, considerando que el rápido incremento en la circulación de personas y de mercancías amplía las posibilidades de progreso, pero también los riesgos de propagación de plagas y enfermedades.
131. El Comité señaló el compromiso de los países de la Región con la salud de su población y con su participación dentro de los mercados internacionales, dentro de un comercio que asegure la sanidad e inocuidad de los alimentos.
132. El Comité expresó su preocupación por los elevados costos económicos y sociales derivados de los episodios sufridos con enfermedades o plagas y llamó a enfrentar estos riesgos de manera conjunta, dentro de mecanismos de cooperación y con procedimientos compartidos.
133. El Comité indicó la necesidad de contar con recursos financieros para asegurar el éxito de los mecanismos de control y erradicación de plagas y enfermedades, señalando, entre otras necesidades, la de contar con un fondo de compensación para los casos de exterminación de poblaciones animales afectadas.
134. El Comité señaló que el Fondo Fiduciario de la FAO/OMS para asistir a los países en desarrollo ha adoptado criterios de distribución que limitan la posibilidad de apoyos para participar en las reuniones del Codex. Actualmente sólo un país de la Región podría llegar a ser asistido para participar en tres reuniones del Codex; los restantes recibirían financiamiento solamente para una reunión. En ese sentido, el Comité apoyó la solicitud del Comité Regional del Codex para América Latina y el Caribe (CCLAC) para que se modifiquen los parámetros que rigen la distribución de fondos y se garantice una distribución equitativa de los mismos.
135. El Comité reconoció la importancia de las actividades de capacitación en materia de inocuidad de alimentos que realiza la FAO. Además, señaló que esta capacitación debe estar asociada a la posibilidad de modernizar las estructuras existentes de administración y control de los países, dentro de programas integrales que cuenten con financiamiento de diversas instituciones que apoyen la labor que en materia de capacitación realiza la FAO.
136. Para fortalecer la capacidad negociadora de los representantes de los diferentes países que trabajan en temas del Codex, el Comité expresó el interés de que a través de la FAO se coordinen acciones de capacitación con la OMC relativa al “Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (SPS)” y al “Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (TBT)” de la OMC.
137. El Comité subrayó que para la atención a los temas sanitarios y de inocuidad alimentaria, la cooperación entre los países es fundamental. Esta cooperación deberá ser apoyada por la FAO y otros organismos internacionales, incluyendo la ampliación del apoyo financiero al Comité Científico del Codex.
138. El Comité indicó la necesidad de un enfoque amplio que ubique el desarrollo agrícola y rural dentro de los procesos de desarrollo global y de los cambios en el contexto internacional. Asimismo, señaló la importancia de balancear este enfoque con el complemento de la orientación del desarrollo agrícola y rural de los países de la Región hacia el logro de la seguridad alimentaria desde la perspectiva interna del ámbito rural, rescatando los modos de vida de esta población, así como su relación con el medio ambiente.
139. El Comité expresó la necesidad de que los análisis de tendencias y desafíos de la agricultura incluyan el análisis de la base de productos agrícolas comerciables, ambientalmente sostenibles y asegurando los aspectos de sanidad, como base para un mayor crecimiento económico.
140. El Comité señaló la necesidad de incluir, dentro de los desafíos identificados, la aplicación de políticas de desarrollo que favorezcan la inclusión social, particularmente de grupos que sufren de marginación, como los campesinos, pescadores artesanales y acuicultores rurales.
141. El Comité recomendó la profundización de los análisis desarrollados en el tema de tendencias y desafíos de la agricultura de América Latina y el Caribe, dentro de una orientación hacia un desarrollo con equidad que asegure una mejor distribución de los beneficios del progreso económico.
142. El Comité fue informado por el Secretario Ejecutivo de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, realizada en Porto Alegre, Brasil, en marzo de 2006, sobre los objetivos, desarrollo, temas principales, resultados, recomendaciones y mecanismos de seguimiento de dicha Conferencia.
143. El Comité declaró que los marcos institucionales sobre tenencia y usufructo de la tierra son fundamentales para el desarrollo agrícola y rural. Sin desconocer la gran diversidad de situaciones que a este respecto presentan los países de la Región, la reforma agraria, diseñada según las condiciones específicas del país, constituye un paso importante para el uso eficiente de los recursos naturales y su sostenibilidad económica, social y ambiental. Asimismo, reconoció que la redistribución de tierras debe ser acompañada de numerosos soportes, como transferencia tecnológica, crédito y financiamiento, sistemas de innovación y gestión, y otros mecanismos que posibiliten la modernización de los procesos productivos de los agricultores y su incorporación a los circuitos comerciales. A este respecto, el Comité solicitó el apoyo técnico de la FAO en estas actividades.
144. El Comité manifestó que la Declaración Final de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural tiene un carácter innovador, incorporando conceptos como la visión de derechos humanos; seguridad alimentaria; justicia social; comercio justo; derechos individuales, comunales y colectivos; inclusión social; e inclusión de campesinos sin tierra.
145. El Comité subrayó la importancia de los mecanismos de seguimiento de la CIRADR tanto en el ámbito de los gobiernos como de la sociedad civil. En el primer caso, se consideró la posibilidad de intercambios de información y experiencias entre las instituciones que se ocupan de la reforma agraria en los países de la Región. Por otro lado, en el ámbito de la participación de la sociedad civil, se destacó el mecanismo de diálogo nacional incluyente, como se prevé en el párrafo 29 de la Declaración Final. En este sentido, el Comité señaló que la FAO debe jugar un papel importante en apoyo de este seguimiento.
146. El Comité enfatizó la importancia de la propuesta del GRULAC sobre la realización de seminarios subregionales, con amplia participación de los movimientos sociales, para el seguimiento de la CIRADR e indicó que ya se han identificado fuentes de financiamiento para llevarlos a cabo.
147. El Comité indicó que es fundamental que en el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y en el Consejo de la FAO la Región pueda dar seguimiento a la CIRADR, incluyendo la posible elaboración de Directrices Voluntarias para la Realización Nacional del Derecho a la Tierra.
148. El Comité solicitó a la FAO que, a través del Secretariado Técnico de la CIRADR y bajo la coordinación de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe, organice y lleve a cabo seminarios y mesas de discusión, organizados por grupos de países, con amplia participación de los movimientos sociales, para sentar las bases de un Plan de Acción que permita resolver, sobre una base voluntaria, los problemas más urgentes identificados por la CIRADR.
149. El Comité solicitó que el Secretariado Técnico de la CIRADR en FAO, bajo la coordinación de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe, prepare un documento a ser presentado para discusión y aprobación en la sesión 131 del Consejo de la FAO, en noviembre de 2006, que respalde la realización de los seminarios subregionales mencionados, a fin de generar insumos para la preparación y futura implementación de un Plan de Acción de CIRADR.
150. El Comité recomendó a la FAO que a través de las unidades correspondientes (en particular TCAP) prepare una propuesta, por ejemplo, un Programa Especial para la Reforma Agraria y el Desarrollo Rural, para asegurar el apoyo necesario a la realización de las actividades mencionadas.
151. El Comité aprobó por unanimidad el presente Informe.
152. El Comité reiteró su agradecimiento al Gobierno y al pueblo de la República Bolivariana de Venezuela por su hospitalidad.
153. El Presidente del Comité Técnico agradeció la participación de los delegados y clausuró la reunión del Comité Técnico.
154. La Conferencia tomó nota, con satisfacción, del ofrecimiento de la Delegación de Brasil para hospedar la 30ª Conferencia Regional de la FAO, a ser celebrada en 2008. Este ofrecimiento fue respaldado unánimemente por las delegaciones presentes. Además, solicitó al Director General que tomara en cuenta la recomendación de la Conferencia para decidir el lugar y la fecha de celebración tras consultar con el Gobierno de Brasil.
155. La Delegación de Brasil sugirió que, en su oportunidad, pudiera considerarse la posibilidad de que la Conferencia subsiguiente, en 2010, pudiera ser realizada en Colombia.
156. El Representante Permanente de República Dominicana ante la FAO hizo un llamado a la Conferencia para que los países de la Región realicen aportes voluntarios, en la medida de sus posibilidades, para apoyar el financiamiento de la Evaluación Externa Independiente y, al mismo tiempo, demostrar su apoyo político a esta iniciativa.
157. El Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO dirigió a la Conferencia un mensaje instando a los países de la Región a redoblar los esfuerzos para combatir el flagelo del hambre y mejorar las condiciones de vida de la población rural.
158. El Ministro de Agricultura de Guatemala reiteró el compromiso de dar seguimiento, con acciones concretas inmediatas, a las recomendaciones de la FAO para instrumentar la iniciativa “América Latina y el Caribe sin Hambre -2025”
159. La Conferencia aprobó por unanimidad el Informe, incluido el Informe del Comité Técnico, el cual forma parte integral de este documento.
160. La Conferencia expresó su agradecimiento al Gobierno y al pueblo de la República Bolivariana de Venezuela por haber hospedado la Conferencia y haber brindado todas las facilidades para el desarrollo de sus trabajos.
161. El Subdirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe agradeció a las delegaciones por el trabajo realizado y al Gobierno y al pueblo de la República Bolivariana de Venezuela por la eficiente organización del evento y reiteró el compromiso de la FAO para dar cumplimiento a las recomendaciones de la Conferencia.
162. El Ministro de Agricultura y Tierra de la República Bolivariana de Venezuela congratuló a las delegaciones por los resultados alcanzados en la Conferencia y expresó su convencimiento de que el esfuerzo realizado constituye un avance significativo en la estrategia de lucha contra el hambre en la Región. En nombre del Gobierno y pueblo de la República Bolivariana de Venezuela agradeció a las delegaciones por el trabajo desempeñado y clausuró la 29ª Conferencia de la FAO para América Latina y el Caribe.

