4. Metas y objetivos estratégicos futuros
Generación y transferencia de tecnología
Acceso a los recursos productivos
Capacitación, investigación, sistematización e información
Al diseñar metas y objetivos estratégicos para las mujeres rurales es preciso partir, en primer lugar, de un conocimiento lo más específico posible de las características sociales y económicas de las mujeres en sus diferentes ámbitos. Han de contribuir a este conocimiento, desde distintas esferas de trabajo, tanto las instituciones como los investigadores sociales y los organismos no gubernamentales, con la finalidad de producir información y estadísticas relativas a la mujer y sus rasgos culturales y organizativos, dinámica económica y labores productivas. De esta manera, la formulación de proyectos se verá facilitada y el propio diseño de indicadores para la evaluación de resultados podrá realizarse sin mayores dificultades.
La dimensión tecnológica debe formar parte de los proyectos, tanto en las tareas productivas como reproductivas, con el propósito de incidir en el incremento de la productividad y reducir la prolongada jornada laboral ahorrando tiempo y energía e incrementando los ingresos de las mujeres. En el caso de las tareas productivas, se ha comprobado que existen destrezas en el procesamiento de alimentos con tecnologías tradicionales que es preciso explotar. Sería conveniente desarrollar las tecnologías locales, con el propósito de mejorarlas, incrementar la productividad, ponerlas al alcance de los medios financieros de las mujeres rurales y adecuarlas al uso racional del medio ambiente.
Se recomienda:
- Incentivar, apoyar y financiar la generación y transferencia de tecnologías ad hoc para mujeres, en el campo de la producción, transformación y comercialización de alimentos, que recojan y potencien los conocimientos y habilidades femeninos, y se adecuen a las condiciones sociales y culturales del ámbito de intervención.
- Promover proyectos cuyo objetivo sea la aplicación de las tecnologías apropiadas para la reducción del tiempo y energía asignados alas tareas reproductivas y productivas.
- Ofrecer capacitación y difundir las tecnologías para la producción, transformación, comercialización y consumo de alimentos, así como aquellas destinadas a las tareas reproductivas, a través de revistas especializadas, folletos dirigidos a instituciones que trabajan con mujeres, medios de comunicación de masa, etc., con el fin de darlas a conocer al público en general.
- Revisar los contenidos curriculares en la formación superior de los profesionales vinculados al agro, y generar metodologías apropiadas de transferencia tecnológica.
Es necesario proponer políticas precisas que expliciten los derechos de las mujeres respecto a los recursos productivos: tierra, agua, crédito y comercialización.
Tierra y agua. El proceso de titulación de tierras debe mejorar el acceso de las mujeres a la propiedad y apoyar su participación en las juntas de usuarios, principalmente en los sectores de la pequeña propiedad de la Costa y Sierra.
Gestión del crédito. En los proyectos empresariales se requiere una amplia colaboración, concertación y trabajo conjunto entre diferentes instituciones, a fin de asumir riesgos y facilitar la disponibilidad de fondos mayores. Para apoyar experiencias microempresariales se podría diseñar un programa de financiamiento rural, crédito a grupos solidarios de mujeres y/o programas de crédito con fondos de garantía y cajas rurales.
Comercialización. Se necesita apoyar las iniciativas de inserción de los productos ofrecidos por las mujeres en los mercados. La mujer rural debe participar con igualdad de oportunidades en el mercado de trabajo.
Capacitación sobre asuntos relativos a la mujer rural y las perspectivas de género
Se necesita realizar un trabajo de sensibilización y entrenamiento de los funcionarios responsables de las políticas económicas, agrarias y sociales en las concepciones y prácticas particulares del trabajo con mujeres. Con esta finalidad se pueden crear espacios de concertación en los que converjan representantes del Estado, especialistas en el tema, organizaciones populares de mujeres, etc. Un buen ejemplo de ello son los talleres <<Mujer y Desarrollo» organizados por el Centro de la Mujer Perúana «Flora Tristán».
La capacitación de género no sólo implica desarrollar destrezas y habilidades (apoyo técnico, administrativo y financiero), sino ante todo impulsar y sostener un proceso de autovaloracióna partir de las propias experiencias positivas de las mujeres. Muchas veces, éstas no logran constituir un grupo social que pueda comunicar sus necesidades efectiva, inmediata y activamente. Por lo tanto, es necesario darles incentivos para que pidan soluciones a sus problemas y planteen propuestas que respondan a sus necesidades e intereses.
Hasta ahora, la capacitación se ha orientado especialmente a las mujeres madres de familia, por lo general organizadas. Es necesario también presentar alternativas a las jóvenes, que forman una población muy numerosa.
Capacitación en gestión y mercadeo
Se necesita capacitar a las promotoras y mujeres participantes en los proyectos, en los siguientes campos:
- en los aspectos organizativos y contables, con énfasis en el manejo de costos e ingresos, finanzas y asuntos gerenciales, para mejorar la capacidad de solicitar y administrar los escasos recursos financieros disponibles;
- en la identificación y conocimiento de mercados potenciales, mercadeo y comercialización, y en la elaboración de proyectos. Se requiere establecer una carpeta de proyectos productivos, para lo cual se sugiere que se explore la posibilidad de impulsar proyectos de procesamiento de alimentos. Se podrían brindar servicios de asesoría técnica en la elaboración y gestión de proyectos y en manejo de crédito.
Investigación, sistematización e información
Se necesita enfatizar la investigación, sistematización e información como medios que permitan transferir y validar experiencias de unas zonas a otros y entre grupos de mujeres. La mayoría de los proyectos en beneficio de las mujeres no han sido sistematizados de tal forma que se puedan transferir experiencias a otras zonas y grupos de mujeres; por lo tanto, desde el inicio, los proyectos han de sistematizar el proceso, las características de la intervención y los niveles de mediación entre los distintos agentes sociales, a fin de que se pueda documentar debidamente su impacto en los procesos personales de las mujeres.
A nivel de las agencias donantes, se requiere otorgar financiamiento en una fase inicial del proyecto para abordar la realización de diferentes estudios e investigaciones que documenten mejor la realidad, a fin de tomar decisiones con arreglo a una base fundamentada.
Se sugieren las siguientes líneas de investigación:
- Contribución económica de la mujer a la economía nacional.
- Identificación de nichos de oportunidad en la producción y transformación de alimentos.
- Situación de la mujer indígena y las pobladoras de la región selvática en los procesos alimentarios.
- Conservación de recursos naturales y medio ambiente.
- Incidencia de los programas de emergencia social en la actuación de la mujer urbana y rural.
- Efectos de las políticas de ajuste y reformas estructurales en el empleo rural femenino.
- Propuestas de modelos para mejorar la comercialización de productos alimentarios.
- Distribución de tiempo y energía de los miembros de la familia, especialmente de las mujeres, tanto en las actividades productivas como reproductivas, y definición del concepto de trabajo para la mujer rural.
- Dimensión tecnológica, tanto de las tareas productivas como reproductivas, con el propósito de incrementar la productividad y, por consiguiente, el tiempo libre y los ingresos de las mujeres.
- Efectos de la situación de crisis, de la violencia y del narcotráfico en el trabajo de la mujer.
Es necesario asimismo promover el desarrollo de la información estadística macrosocial, sectorial y los censos, teniendo en cuenta la variable sexo.
A nivel de los organismos públicas, las diversas dependencias del sector agrario deben comprometerse a modificar sus formatos de registro de información, para incorporar variables sociales desglosadas por género. El Censo Nacional Agropecuario debe incluir esta perspectiva. En las encuestas de cobertura nacional, los resultados a publicarse deben desglosar por sexo tanto la población que formó parte de la muestra como las proyecciones que se realicen.
A nivel de las instituciones no públicas, es necesario apoyar a los diversos organismos, públicos y privados, para organizar y procesar los datos que generan y convertirlos en información estadística útil para la realización de estudios de interpretación de dicha realidad y/o tomar decisiones. De esta manera se podrá generar un conjunto de informaciones - que en la actualidad no existen - acerca de organizaciones sociales o de dependencias estatales como el Banco Agrarioque prácticamente se están perdiendo. Para dicha tarea, es importante que los organismos internacionales que ofrecen cooperación al Perú brinden apoyo en recursos profesionales y económicos.
Es necesario mejorar la cobertura y calidad de los servicios básicos, especialmente de educación y salud. Se ha de mejorar la infraestructura educativa y diseñar una política integral de salud que atienda las demandas de las mujeres. Se recomienda:
- incorporar el conocimiento de la medicina tradicional;
- capacitar a las promotoras campesinas en materia de salud;
- alfabetizar en las lenguas maternas;
- incorporar en los currículos de educación superior agropecuaria las lenguas maternas, sobre todo para las labores de promoción y extensión;
- masificar las prácticas de saneamiento.
Es necesario fortalecer las redes temáticas de reflexión y trabajo conjunto a fin de construir propuestas comunes en el campo de la tecnología de la cadena alimentaria.
Las fórmulas de concertación entre los sectores público y privado y los organismos de base deberían generalizarse para reforzar las instituciones locales.
En los últimos años la mujer campesina ha participado cada vez más en las diversas instancias gremiales, pero dicha participación todavía no resulta suficiente para garantizarle un adecuado acceso a los cargos directivos y, sobre todo, para generar una movilización más activa de la mujer en los ámbitos locales y regionales. Para ello se requiere una mayor incorporación de la mujer en los trabajos productivos y empresariales.
Se considera importante dotar de condiciones mínimas de salubridad a las poblaciones de la Amazonía y hacer efectivo el servicio educativo respetando las particularidades culturales (bilingüismo), con el objetivo de disminuir las tasas de analfabetismo, en especial el femenino, que alcanza niveles alarmantes.
Los acuerdos financieros deben responder a las demandas de la población femenina rural. debería sostener e incrementarse el nivel de los recursos económicos y financieros en apoyo a la mujer rural.