Anexo I: Estadísticas: Principales problemas de las estadísticas
El desarrollo de estudios e investigaciones que permiten describir una determinada realidad social, y favorecer las inferencias inductivas que perfilan futuras situaciones, sólo es posible a partir de las estadísticas sociales. A su vez, los conocimientos obtenidos sirven de base para la toma de decisiones que se encaminan a modificar los problemas sociales identificados.
En el Perú, conseguir la articulación entre la producción de estadística social y la toma de decisiones es un objetivo a lograr. Sólo se da en contados casos, O con información estadística parcial o proyectada de bases muy distantes en el tiempo.
La producción de estadísticas no se ha detenido, y sigue siendo implementada cuantitativamente con la participación de organismos públicos y privados; sin embargo, adolece de una serie de problemas.
En orden de importancia, uno de los problemas principales es la falta de continuidad (periodicidad) de las fuentes de información básicas como son los Censos de Población y Vivienda y los Censos Agropecuarios. En el caso específico de los Censos de Población y Vivienda, existe un desfase de dos años, de acuerdo con la programación histórica (cada diez años). El último censo fue realizado en julio de 1993, y el anterior en 1981. En lo referente a los Censos Agropecuarios, no se trata de un simple desfase, sino de una ausencia de información grave, ya que el censo realizado en 1995 tare el primero en 22 años. Ambas fuentes son prácticamente la base tanto para efectuar las proyecciones como para, a partir de sus resultados, estructurar las muestras estadísticas utilizadas en los estudios e investigaciones en temáticas demográficas' sociales y agropecuarias.
Frente a la realización de diferentes encuestas se plantean problemas de compatibilidad de datos. Es decir que, para encuestas socioeconómicas del mismo tipo, los tablados publicados son parcialmente comparables. Para i lustrar este problema, se observa que en las dos Encuestas Demográficas y de Salud Familiar (ENDES) realizadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INRI) en 1986 y en 1991, los tablados principales publicados eran difícilmente comparables, debido a que se utilizaron distintos parámetros o se realizó otro tipo de desagregaciones temáticas. En el caso de la Encuesta Nacional sobre Medición de Niveles de Vida (ENNIV), el problema viene a ser el tamaño y calidad de las muestras de ambas encuestas: en 1986 el INEI encestó a más de 5 ()()() viviendas dividiendo el territorio nacional en 17 Dominios de Estudio que cubrían la Costa, la Sierra y la Selva, las áreas urbanas y rurales y las zonas Norte, Centro y Sur; en 1991 la ENNIV fue realizada por la empresa Cuánto, S.A., que dividió su muestra de 2 252 viviendas en 9 Dominios de Estudio que cubrían de manera parcial el Norte, Centro y Sur, la Sierra urbana y rural, la Costa urbana y Lima metropolitana. Las razones de la reducción de la cobertura geográfica de la ENNIV, 1991, han sido la situación de violencia de poblados de la Sierra centro y sur, y las limitaciones presupuestarias que impidieron que los centros poblados de la Selva formasen parte de la muestra.
La existencia de datos - obtenidos mediante registros administrativos de entidades estatales - no procesados es una práctica a la que se ha recurrido en el pasado y que se ha hecho más evidente en los últimos años. Preocupa, por ejemplo, lo sucedido con los datos del Banco Agrario, que contienen prácticamente la historia del crédito agrario en el país; una vez liquidado el Banco, no ha sido posible ubicar dichos registros. Paralelamente a este tipo de hechos, es importante señalar que dentro del mismo sector, la Oficina de Información Estadística del Ministerio de Agricultura viene trabajando de manera sostenida en la producción y difusión de información económica y productiva. En cuanto a las Estadísticas Vitales, las dificultades más significativas se encuentran en el acopio y centralización de los datos, los retrasos, y en algunos casos la mala calidad o ausencia de datos de las dependencias de salud (hospitales, postas médicas y unidades zonales).
Los datos consignados en los registros de las dependencias públicas son poco accesibles para las personas o equipos que realizan algún estudio o investigación en temas sociales, económicos, productivos o de recursos naturales. Esta deficiencia es causada por una modalidad de trabajo que ha caracterizado a los trabajadores estatales: la falta de coordinación con instituciones no estatales o la poca claridad respecto a la utilidad y «propiedad» de los datos o informaciones.
En los últimos tiempos se viene tomando mayor conciencia de la variable de género en los diferentes aspectos del trabajo, pero ello aún no se ha traducido en la práctica.
Para mejorar la producción y difusión de estadísticas sociales, es necesario que la información esté actualizada y suficientemente desglosada por sexo en las temáticas sociales y económicas.
Es a partir de la comprensión de este presupuesto que se puede llevar a cabo una serie de actividades para alcanzar el objetivo de una producción permanente de estadísticas sociales.
Para ello, se debe coordinar la labor con diferentes instituciones públicas, privadas, nacionales e internacionales, a fin de poder garantizar en lo posible la realización de los censos dentro de la periodicidad definida como promedio internacional. Las encuestas especializadas sobre temáticas socioeconómicas también deberían llevarse a cabo con una frecuencia que permita la realización de análisis periódicos. Esto debela ser posible aun cuando los trabajos sean realizados por instituciones públicas o privadas, y para ello debe prevalecer una visión nacional.
Es necesario lograr niveles de equivalencia entre las muestras estadísticas de las encuestas socioeconómicas que realizan las instituciones públicas y privadas, para que de esta manera se puedan realizar comparaciones válidas. También es necesario diseñar muestras representativas que consideren, en la medida de lo posible, la totalidad de las regiones naturales del territorio nacional, en el caso de encuestas del tipo de la ENNIV y ENDES, que figuran entre las más importantes. De igual forma, se debe considerar un mínimo de tablados que contengan un mismo diseño, número y tipo de variables, lo que permita hacer un seguimiento del comportamiento de estas últimas en diferentes períodos. Se sugiere que los principales tablados desagreguen la información tomando en cuenta la variable de género y que formen parte del listado de cuadros que son publicados oficialmente.
Se deben promover acuerdos institucionales entre entidades estatales, organismos no gubernamentales y organismos de cooperación internacional para procesar los registros administrativos, seleccionando los de mayor importancia y diseñando formas conjuntas de trabajo.
Se debe hacer accesible la información de registros estadísticos de las diferentes entidades estatales, necesaria para llevar a cabo estudios sociales, en el marco de una promoción de relaciones de intercambio con las personas y/o instituciones que las realizan.
Se ha de proceder a una revisión exhaustiva de los formatos en los cuales se registran periódicamente los datos utilizados por las entidades estatales, a fin de incorporar la variable de género en aquellos relacionados con promotores, técnicos y productores agropecuarios.
Por su parte, las organizaciones no gubernamentales deben organizar su información estadística y hacerla pública, mediante informes periódicos de difusión restringida, facilitando la consulta de interesados en sus respectivas sedes institucionales o concentrando dicha información en algún centro de documentación fácilmente accesible. Los tipos de información estadística pueden ser muy variados, pero se sugiere que toda la que se refiera a sectores poblaciones sea desglosada por género.
Si se quiere revertir la situación de carencia estadística, se deben emprender trabajos interinstitucionales (con entidades estatales sectoriales, universidades, organismos no gubernamentales, organizaciones internacionales), que pueden tomar la forma de proyectos y programas. Dichos trabajos han de identificar las ofertas y demandas, las características e incorporación de los criterios de desglose, as' como las posibilidades de sostener una producción estadística que contribuya al conocimiento de la realidad nacional y a la toma de decisiones.