Madera blanda aserrada
Maderas duras aserradas
El gran resurgimiento que durante 1950 y principios de 1951 se notó en la situación de las materias primas y de los artículos de consumo en todo el mundo, como consecuencia de los temores de que la guerra de Corea se propagase, ejerció también un efecto estimulante sobre la producción y comercio mundiales de madera aserrada. A fines de 1950, la formación de reservas y la aceleración de los programas de defensa en la mayor parte de los países había ya necesitado abastecimientos cada vez mayores de madera aserrada, sea que procedieran de la producción interior (Cuadro 1), o de las importaciones (Cuadro 3). El único país importante en el cual los acontecimientos ocurridos en 1950 fueron contrarios a la tendencia general fué el Reino Unido, que por ciertas razones económicas se vió forzado a disminuir considerablemente sus importaciones de madera aserrada; y en consecuencia, el nivel de las provisiones en ese país, hacia la terminación de 1950, llegó a considerarse peligrosamente bajo. La disminución general de la demanda de materias primas durante los primeros meses de 1951 condujo, no obstante, a un notable descenso en los precios de la mayor parte de los productos esenciales, descenso que en el verano de 1951 se reflejó también en los bienes de consumo. Lo razonable hubiera sido que ocurriese una contracción en la demanda prevista para la madera aserrada, con disminución de precios e interrupción del ambiente favorable que presentaba la situación. Pero, en realidad, ésto sucedió únicamente en los Estados Unidos, donde la demanda disminuyó considerablemente y dió lugar a una baja general de los precios, si bien en moderadas proporciones. En otros países, los movimientos del mercado de madera blanda aserrada siguieron la dirección opuesta. La mejor situación de la balanza de pagos en la zona de la esterlina y el reducido volumen de las existencias de madera aserrada hicieron que el Reino Unido efectuase cuantiosas compras de madera blanda aserrada durante el segundo semestre de 1950 y a principios de 1951, con el fin de renovar sus existencias y, al mismo tiempo, de constituir una reserva estratégica. De los otros países de la Mancomunidad británica, Australia y la Unión Sudafricana siguieron también esta campaña de compras. En esta forma, la mayor demanda que en lo que respecta a madera blanda aserrada se notó en la zona de la esterlina fué más que suficiente para compensar la disminución ocurrida en otros países e hizo posible que continuase la situación de auge excepcional casi hasta finales de 1951. Por consiguiente, el mercado mundial de madera blanda aserrada estuvo caracterizado en 1951 por dos tendencias opuestas y distintas: por una parte, una menor demanda en los Estados Unidos, con el consiguiente descenso de los precios; y por otra parte, una creciente demanda y un aumento de precios en Europa. Particularmente en este último continente, las compras en gran escala efectuadas por el Reino Unido en algunos países europeos, así como las procedentes de otras fuentes, hicieron que las demás naciones importadoras temieran que sus necesidades para 1951, si bien inferiores a las de 1950, no llegaran a satisfacerse. Esto produjo una competencia entre el Reino Unido y los otros países importadores para adquirir las provisiones existentes en los países exportadores, resultando de ello que los precios en Europa fueron aumentando en el curso de 1951 hasta alcanzar cifras sin precedentes. La disminución de la demanda en los Estados Unidos y los elevados precios a que se cotizó en Europa la madera blanda aserrada fueron también la causa de que Norteamérica vendiese grandes cantidades a este último continente, las cuales correspondieron principalmente a los embarques del Canadá al Reino Unido.
CUADRO 1. - PRODUCCIÓN DE MADERA ASERRADA
El extraordinario aumento en los precios de la madera blanda aserrada, junto con la ya débil demanda de los consumidores en la mayor parte de los países importadores, produjeron a finales de 1951 una resistencia cada vez mayor por parte de los compradores y consumidores para aceptar estos elevados precios. Tales precios parecían constituir un grave peligro para el consumo de madera blanda aserrada como materia prima. Además, la situación adversa en que nuevamente se vió el cambio de la esterlina acabó de inducir al Reino Unido a enmendar sus anteriores políticas de compras, reduciendo considerablemente el volumen de sus importaciones de madera de construcción. Todos estos factores se combinaron hasta producir un estancamiento casi completo en el mercado europeo de madera blanda aserrada, y durante la subsiguiente «guerra de precios» que se notó durante los primeros cuatro o cinco meses de 1952, la situación de los compradores se vió reforzada por el elevado volumen de las existencias de madera blanda aserrada que se habían acumulado en la mayor parte de los países importadores. A últimos del otoño de 1951, el Reino Unido ya había anunciado sus planes de reducir radicalmente sus importaciones en 1952, y se esperaba que, en general, algunos otros países seguirían este ejemplo. La posición de los vendedores ya era difícil a principios de 1952, a causa de los excesivos precios a que se cotizaron las materias primas durante el otoño y el invierno de 1951, especialmente en las naciones de la Europa septentrional. Ante la falta de compras de importancia para 1952, un número cada vez mayor de aserraderos de los países exportadores, se vieron amenazados por dificultades financieras, a pesar de las grandes reducciones de la producción y la necesidad de disponer inmediatamente de dinero en efectivo con que atender a las operaciones en curso se hizo cada vez más evidente. Los pequeños aserraderos fueron los primeros en ceder, pero el nivel de precios, en general, se mantuvo hasta mayo de 1952, momento en que éstos descendieron entre un 25 y un 35 por ciento y, en ocasiones, incluso en una proporción mayor. A partir de junio de 1952 el mercado se reanimó un tanto, pero el volumen vendido o por vender en Europa en 1952, o las cantidades a entregar en dicho año, parece que continúan a un nivel considerablemente inferior al de 1951.
EUROPA
Las razones dadas anteriormente para los cambios ocurridos en el mercado europeo de madera blanda aserrada desde 1950 explican, en líneas generales, el curso de los acontecimientos que se desarrollaron en 1951 y 1952. Sin embargo, dentro de la misma Europa pueden observarse tendencias opuestas en distintos países. Tal como se ha mencionado, el aumento de los suministros europeos durante 1951 se debió casi enteramente a la renovación de las existencias del Reino Unido, que se tradujo en un aumento de consideración en el volumen de las importaciones de 1951, a pesar de que las realizadas por la mayor parte de los restantes países mostraron claramente una disminución.
CUADRO 2. - EXISTENCIAS DE MADERA ASERRADA.
|
|
Madera blanda aserrada |
Madera dura aserrada |
||||||
|
31 Dic. |
30 Junio |
30 Junio |
31 Dic. |
30 Junio |
31 Dic. |
30 Junio |
|
|
|
1950 |
1951 |
1952 |
1950 |
1951 |
1951 |
1952 |
1952 |
|
|
Miles de standards |
Miles de m.³ (s) |
|||||||
|
Europa Occidental a) |
925.7 |
1037.1 |
1281.0 |
1734.0 |
1210.2 |
1486.5 |
1243.7 |
2111.7 |
|
Estados Unidos |
1739.9 |
|
1938.3 |
|
2871.9 |
|
3408.2 |
|
|
Canadá |
530.0 |
536.8 |
545.1 |
581.8 |
224.7 |
274.9 |
230.8 |
297.9 |
a) Incluye únicamente: Alemania Occidental, Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Grecia, Islandia, Luxemburgo, Países Bajos, Reino Unido, Suiza, Turquía y Yugoeslavia.
CUADRO 3. - IMPORTACIONES MADERA ASERRADA.
|
IMPORTACIONES |
||||||||
|
|
Madera blanda aserrada |
Madera dura aserrada |
||||||
|
1950 |
1951 |
Enero-Junio |
1950 |
1951 |
Enero-Junio |
|||
|
1951 |
1952 |
1951 |
1952 |
|||||
|
Miles de standards |
Miles de m.³ (s) |
|||||||
|
Europa: |
a) 2300 |
a) 3000 |
b) 920 |
b) 1000 |
c) 1620 |
c) 1580 |
d) 770 |
d) 520 |
|
Reino Unido |
800 |
1640 |
562 |
498 |
1180 |
1098 |
520 |
362 |
|
Estados Unidos |
1597 |
1143 |
. . |
. . |
667 |
617 |
. . |
. . |
|
Australia |
130 |
202 |
. . |
. . |
23 |
44 |
. . |
. . |
a) Alemania Occidental, Austria, Bélgica-Luxemburgo, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquía, y cifras dadas por los países que efectuaron exportaciones con destino a la Alemania Oriental, Checoslovaquia, Hungría, Polonia y la URSS.b) Alemania Occidental, Austria, Bélgica-Luxemburgo, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Italia, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquía, y cifras dadas por los países que efectuaron exportaciones con destino a la Alemania Oriental, Checoslovaquia, Hungría, Polonia y la URSS.
c) Alemania Occidental, Austria, Bélgica-Luxemburgo, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquía, y cifras dadas por los países que efectuaron exportaciones con destino a la Alemania Oriental Checoslovaquia, Hungría y Polonia.
d) Alemania Occidental, Austria, Bélgica-Luxemburgo, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Italia, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquía, y cifras dadas por los países que efectuaron exportaciones con destino a la Alemania Oriental y Hungría.
Producción
Durante el período 1950-51, la mayor demanda ocasionada por el Reino Unido y por otros países de la zona de la esterlinas y el consiguiente aumento de los precios estimuló la producción europea (excepto la URSS) e madera blanda aserrada, que ascendió de 8.388.000 standards en 1950, a 8.611.000 standards en 1951 (Cuadro 1). Este aumento se debió casi por entero a la mayor producción de los principales países exportadores (a saber: Austria, Finlandia y Suecia), mientras que la de otros países permaneció invariable o incluso descendió ligeramente. La disminución que se notó en la demanda a partir del otoño de 1951, parece haber afectado adversamente sólo a la producción de las naciones exportadoras mencionadas, aunque las cifras correspondientes a la primera mitad de 1952 tienden a indicar que la totalidad de la producción europea de madera blanda aserrada también continuará en 1952 muy por debajo del nivel de producción alcanzado en 1950. El volumen de las cortas de trozas de aserrío efectuadas durante la temporada de 1951/52 en los principales países exportadores, fué bastante más bajo que durante la temporada precedente y, en consecuencia, no parece muy probable que la producción pueda alcanzar en 1953 las elevadas cifras registradas en 1951, aún cuando, durante aquel año ocurra un aumento más señalado en la demanda europea de madera blanda aserrada.
CUADRO 4. - EXPORTACIONES DE MADERA ASERRADA.
|
|
EXPORTACIONES |
|||||||
|
Madera blanda aserrada |
Madera dura aserrada |
|||||||
|
Enero-Junio |
Enero-Junio |
|||||||
|
1950 |
1951 |
1951 |
1952 |
1950 |
1951 |
1951 |
1952 |
|
|
Miles de standards |
Miles de m.³ (s) |
|||||||
|
Europa: |
a)2630 |
a)2840 |
b)1020 |
b)760 |
c)1190 |
c)1000 |
d)510 |
d)230 |
|
Europa Septentrional |
1486 |
1774 |
511 |
406 |
129 |
84 |
24 |
7 |
|
Canadá |
1854 |
1799 |
873 |
894 |
548 |
426 |
196 |
135 |
|
Estados Unidos |
195 |
413 |
.. |
.. |
149 |
232 |
.. |
.. |
a) Alemania Occidental, Austria, Finlandia, Francia, Noruega, Portugal, Suecia y Yugoeslavia, y cifras dadas por los países que recibieron importaciones procedentes de la Alemania Oriental, Checoeslovaquia, Polonia, Rumanía y la URSS.b) Igual que a), menos Portugal.
c) Alemania Occidental, Austria, Bélgica-Luxemburgo, Dinamarca, Finlandia, Francia, Italia, Irlanda, Países Bajos, Reino Unido, Suecia, Suiza, Turquía y Yugoeslavia, y cifras dadas por los países que recibieron importaciones procedentes de Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumania y la URSS.
d) Igual que c), menos Irlanda y la URSS.
Consumo y existencias
El consumo de esta clase de madera en Europa, durante 1951, tomando como base las cifras de las existencias dadas para distintos períodos, parece que refleja una ligera pero continua disminución en la mayor parte de los países desde al verano de dicho año. Aparentemente la razón de este descenso ha sido, en parte, las mayores restricciones impuestas a la construcción de edificios en algunos países y, en parte, aunque no en la misma proporción, la creciente resistencia de los consumidores a aceptar los elevados precios de la madera blanda aserrada y el subsiguiente empleo de materiales substitutivos. En consecuencia las reservas de madera blanda aserrada mantenidas en la Europa Occidental (Cuadro 2) aumentaron continuamente desde finales de 1950, no obstante la reducción que en sus importaciones hicieron la mayor parte de los países en 1951 y, especialmente, en la primera mitad de 1952. Sin embargo, la caída de los precios de la madera blanda aserrada que se observó en mayo de 1952, junto con la esperanza de acometer con mayor ímpetu las actividades de construcción durante la segunda mitad de 1952 y en 1953, tanto en lo que se refiere a la construcción civil como a la militar, han reanimado las esperanzas de que ocurra un aumento en la demanda y en el consumo de madera blanda aserrada, si bien se cree que, en general, los importadores no se mostrarán en 1953 tan ansiosos para precipitarse a comprar como en 1951, a causa del satisfactorio volumen que alcanzaron las existencias a finales de junio de 1952.
Importaciones
Las importaciones de madera blanda aserrada efectuadas por los países europeos que han comunicado los datos respectivos, llegaron en 1951 a un volumen muy superior al de 1950 debido a la ya mencionada renovación de existencias en el Reino Unido, pero descendieron notablemente durante la primera mitad de 1952 (Cuadro 3). Las importaciones europeas procedentes de los países de ultramar, que en el período de enero-junio de 1951 habían sido de 261.800 standards y en todo el año, de 608.700 standards, se habían elevado a 326.000 standards en el semestre enero-junio de 1952. Esto se debió a los embarques del Canadá al Reino Unido, en cumplimiento de los contratos suscritos en 1951, efectuados en 1952. Las importaciones de los países de la Europa Occidental procedentes de la Europa Oriental y de la URSS descendieron también, llegando a 26.800 standards en la primera mitad de 1952, en comparación con 34.000 standards en el período enero-junio de 1951 y con 179.300 standards durante todo aquel año.
Por otra parte, las importaciones efectuadas por los países de la Europa Oriental con procedencia de la Europa Occidental, sobre todo las recibidas de Finlandia por la URSS, ascendieron en forma notable y excedieron al volumen de importaciones procedentes de la Europa Oriental con destino a los países de la Europa Occidental.
Exportaciones
De forma simultánea con el volumen cada vez mayor de las importaciones, las exportaciones efectuadas por los países europeos que han informado al respecto mostraron un aumento cuantioso entre 1950 y 1951 (Cuadro 4). Las que se destinaron a la Europa Occidental también aumentaron, y se produjo un ascenso muy sensible en el volumen de las exportaciones de madera blanda aserrada con destino a los países de ultramar y a los de la Europa Oriental, aumento que, en el último caso, comprendió principalmente a las efectuadas por Finlandia. La mayor parte del aumento en las exportaciones a ultramar correspondió a los embarques que se enviaron a los países latinoamericanos y a los de la Mancomunidad británica, en particular, a la Unión Sudafricana. Durante la primera mitad de 1952, sin embargo, se produjo una disminución muy señalada en las exportaciones con destino a las naciones de la Europa Occidental y a las de ultramar, mientras que las exportaciones a los países de la Europa Oriental, notablemente las efectuadas por Finlandia con destino a la URSS, aumentaron de nuevo.
Precios
Durante el año de 1951, el aumento gradual en los precios de la madera blanda aserrada, desde un nivel que oscilaba entre 72-75 libras esterlinas f. o. b. por standard para las tablas no especificadas de 7 pulgadas de espesor, de pino norte-europeo de calidad reconocida hasta cifras tan sin precedentes como 90 y 93 libras esterlinas por standard para la madera aserrada de las mismas dimensiones y calidad, alcanzó un punto de estabilidad a finales de dicho año y las cotizaciones continuaron prácticamente invariables durante los cuatro primeros meses de 1952. En este período, la debilitación de los precios de la madera blanda aserrada se hizo evidente y la resistencia de los compradores y consumidores dió como resultado en mayo de 1952 una reducción radical de los precios de todas las categorías y calidades, que varió entre un 25 y un 35 por ciento, llegando en algunos casos a ser aún mayor. De esta forma, los precios volvieron al nivel que alcanzaron en el último mes de 1950, que fué alrededor de 60 a 64 libras esterlinas por standard para las tablas no especificadas de 7 pulgadas de espesor, de pino norte-europeo de calidad reconocida, de modo que el extraordinario aumento que se había producido en 1951 quedó eliminado por completo en un mes. El Cuadro 5, que da las cotizaciones medias de exportación para la madera aserrada sueca desde 1950/51 hasta agosto de 1952, muestra con toda claridad tal movimiento de precios. Esta baja de los precios de exportación se acentuó más con un descenso en los fletes, que fué de casi un 50 por ciento a fines de 1951. De esta manera, la situación se tornó aún más favorable para los importadores.
- PRECIOS DE VENTA AL POR MAYOR EN SUECIA PARA LA MADERA ASERRADA.
Respecto a los precios que prevalecieron para la madera blanda aserrada de producción local en los países importadores, no se produjeron los mismos acontecimientos. A principios de 1951 estos precios habían sido notablemente inferiores a los que rigieron para la importación de esta clase de maderas en casi todos los países importadores, pero se habían elevado gradualmente en el curso de dicho año, permaneciendo siempre, sin embargo, por debajo de los que se pagaron por la madera blanda aserrada que se importó. El aflojamiento de la demanda de madera blanda aserrada procedente de la importación reforzó, por consiguiente, la posición de la madera aserrada de producción local en estos países, y el descenso en los precios de la madera importada, ocurrido en mayo de 1952, si bien hizo que en cierto modo ésta adquiriese de nuevo un carácter de competición, sirvió para ajustar la relación entre las cotizaciones que prevalecieron para estas dos categorías de madera blanda aserrada, haciéndoles alcanzar un nivel más razonable, en vez de haber debilitado seriamente la situación de la madera blanda aserrada de producción local, aunque en algunos casos los precios de esta última llegaron a disminuir. Cualquiera de estos cambios, sin embargo, debe considerarse como resultado de la inquietud general que se notó en el mercado, más que como una necesidad real de reducir los precios.
AMÉRICA DEL NORTE
Conforme se ha mencionado, en los Estados Unidos se pudo observar una disminución en la demanda de madera blanda aserrada, durante los primeros seis meses de 1951. Esta reducción fué ocasionada principalmente por una disminución en las actividades de construcción de viviendas y de edificios, en general. Hacia fines de 1951, sin embargo, la demanda quedó reforzada al intensificarse este tipo de actividades, sobre todo, en lo que respecta a construcciones de carácter público y militar, y en el verano de 1952 el consumo pareció haber alcanzado su volumen anterior. El bajo nivel de la demanda de los Estados Unidos, que es el principal país importador de madera blanda aserrada procedente del Canadá, afectó asimismo a los aserraderos industriales de este último país. No obstante, el Canadá pudo compensar este descenso en la demanda de los Estados Unidos efectuando mayores exportaciones con destino a Europa, particularmente al Reino Unido, y a otros países, como Australia y la Unión Sudafricana.
Producción
Por las razones mencionadas anteriormente, la producción de madera blanda aserrada en los Estados Unidos y en el Canadá fué en 1951 alrededor de un 3 por ciento inferior al volumen de la producción de 1950. La disminución que en 1951 se observó en la producción norteamericana de madera blanda aserrada se debió totalmente a un descenso de un 5 por ciento que experimentó la producción de madera blanda aserrada de los Estados Unidos (Cuadro 1).
Consumo y existencias
La disminución del consumo en los Estados Unidos parece haber sido mayor que el descenso de la producción de madera blanda aserrada y, en consecuencia, las reservas tanto en dicho país como en el Canadá aumentaron durante 1951, de modo que a finales de dicho año eran cerca de un 8 por ciento mayores que a principios del mismo.
A fines de junio de 1952 no se disponía todavía de cifras sobre las reservas de madera blanda aserrada (Cuadro 2) mantenidas en los Estados Unidos, pero parece probable que las existencias han debido soportar los primeros efectos de un aumento en el consumo y, por consiguiente, es de esperar que disminuyan un tanto del nivel que alcanzaron a principios de 1952.
Comercio
Debido a que las exportaciones del Canadá a los Estados Unidos disminuyeron notablemente en 1951, las exportaciones de madera blanda aserrada efectuadas por la América del Norte, en su totalidad, con destino al Reino Unido, a Europa y a otras regiones, aumentaron en forma visible. Como se indicó más arriba, tal acontecimiento compensó sobradamente la reducción del consumo en los Estados Unidos. Parece también que las altas cotizaciones que regían en el mercado internacional de madera aserrada estimularon las exportaciones, sobre todo por el hecho de que los precios pagados en el extranjero durante la última parte de 1951 excedieron a los que prevalecían en el mercado interno. Desde finales de 1951, la tonificación de la demanda en los
Estados Unidos parece que ha estabilizado las exportaciones canadienses con destino a dicho país, y así estas exportaciones fueron, durante la primera mitad de 1952, más o menos iguales que en la segunda mitad de 1951.
Precios
Se ha indicado que la disminución en la demanda de los Estados Unidos, ya evidente al terminar el primer semestre de 1951, dió lugar a un descenso en los precios de la madera blanda aserrada. De esta forma, el precio al por mayor para el abeto Douglas N°. 1, de calidad común, 2 × 4 pulgadas, no cepillado (R. L.), descendió de 167 dólares por standard en marzo de 1951, a 164 dólares por standard en junio de 1951, disminución equivalente a casi un 2 por ciento, pero desde entonces parece haber permanecido bastante firme. La correspondiente reducción en el precio del pino amarillo del Sur N°. 1, de calidad común, que era de 176 dólares por standard, llegó a 173,50 dólares por standard. Los precios canadienses de venta al por mayor, según los ha comunicado la Oficina de Estadística del Dominio, reflejaron un continuo aumento desde enero de 1951 en adelante, mientras que el índice de precios al por mayor para las maderas blandas pareció seguir más bien el movimiento de precios de los Estados Unidos. De esta manera, los precios de venta de mediados de mes, al por mayor, para el pino blanco canadiense N°. 1 y N°. 2, de 1 × 4 pulgadas en dólares canadienses por millar de pies tablares, subieron de 128 dólares en enero de 1951 a 140 dólares en junio, llegando hasta 141 dólares a finales de dicho año. Hacia mayo de 1952, estos precios habían seguido ascendiendo hasta llegar a 155 dólares y, a partir de entonces, se han mantenido invariables. Las variaciones correspondientes de los precios de la picea comercial del Canadá, en tablones de 1 × 6-7 pulgadas, por millar de pies tablares, fueron de 74,50, 82,25, 82,25, y 85,75 dólares canadienses, respectivamente. Al mismo tiempo, el índice de precios al por mayor (1935-39 = 100) para la picea varió desde 368,80 dólares en enero de 1951, hasta 398,60 en mayo, descendiendo hasta 390,70, en diciembre de dicho año. A partir de enero de 1952, sin embargo, el índice se elevó nuevamente y alcanzó la cifra de 427,80 dólares en mayo del mismo año. El movimiento correspondiente en el índice de precios al por mayor, para el abeto, fué de 547,00, 576,80, 570,80 y 531,00 dólares respectivamente. Este último índice parece haber quedado afectado principalmente por los cambios experimentados en los precios de la madera destinada a la elaboración de pasta al sulfato.
AUSTRALIA
El fortalecimiento de la demanda en 1951, a consecuencia del aumento que se notó en las necesidades de materiales de construcción para atender a la expansión de la inmigración y de la actividad industrial, junto con la situación favorable que mostró la balanza de pagos de la zona de la esterlina, se tradujeron en un incremento de la producción doméstica y de la importación de madera blanda aserrada. Realmente en 1951 las importaciones australianas de estas maderas alcanzaron un volumen sin precedentes. Se han recibido informes de que este aumento fué de casi un 55 por ciento con respecto a las importaciones de 1950. La producción total de madera aserrada, tanto de coníferas como de frondosas, durante la temporada de 1950/51, fué de unos 2,9 millones de metros cúbicos (1.234 millones de pies tablares), es decir, notablemente superior a la producción media de anteguerra, que llegó a 1,7 millones de metros cúbicos (700 millones de pies tablares). Una gran parte de estas importaciones, que procedieron principalmente de Europa y de Norteamérica, sirvieron para renovar las existencias. Al terminar el año de 1951, la situación de la balanza de pagos en la zona de la esterlina forzó a Australia, lo mismo que a otros países de la Mancomunidad británica, a reducir seriamente sus importaciones para 1952. La situación de la oferta en 1952 pareció, sin embargo, ser bastante satisfactoria, y se recibieron noticias de que las reservas de madera aserrada importada eran «muy superiores en volumen a lo que la industria de la construcción podía absorber». Además, ciertos insectos que se encontraron en algunas maderas blandas aserradas provenientes de la importación, hicieron concebir el temor de que las provisiones locales quedasen contaminadas por éstos (Sirex), por lo cual, se tomaron enérgicas medidas para proteger las coníferas del país. A este respecto, se tomó la decisión de que toda la madera blanda aserrada que se importase debería secarse al vapor, a determinada temperatura de desinfección, antes del embarque, y que las autoridades del país exportador habrían de emitir un certificado oficial en el que se hiciese constar que se había efectuado tal desinfección.
UNIÓN SUDAFRICANA
El resurgimiento del mercado de madera blanda aserrada en 1951 se hizo sentir también en la Unión Sudafricana y, en consecuencia, aumentaron las importaciones efectuadas por este país. A pesar de esto, la buena situación de la oferta en 1951 no dió como resultado un aumento correspondiente en el consumo. Los elevados precios de la madera blanda aserrada habían tropezado con una creciente resistencia por parte de los consumidores y, por esta razón, las existencias adquirieron proporciones excepcionalmente altas a fines de 1951. La resistencia de los compradores causó una inquietud general en el mercado sudafricano de este tipo de maderas, y muchos importadores redujeron sus precios de reventa durante la primera mitad de 1952. Además, la negociación de contratos para 1952, que ya había aflojado al finalizar el año de 1951, llegó prácticamente a un punto muerto durante el primer semestre de 1952. Como, al parecer, las existencias eran muy satisfactorias, incluso durante el verano de 1952, los compradores se mostraban algo renuentes a iniciar compras en gran escala antes de que sintiesen realmente la necesidad de adquirir nuevas provisiones. Por esta causa, pudieron observarse algunos temores de que durante la segunda mitad de 1952 se produjese una escasez de madera blanda aserrada. No obstante, los futuros acontecimientos parecen depender grandemente de que se restablezca o no la confianza en el mercado.
PERSPECTIVAS
La menor producción de madera blanda aserrada en 1952, combinada con la reducción de las importaciones y con una situación de inquietud general en el mercado, parecen indicar que, durante el año en curso, el consumo de estas maderas en muchas partes del mundo, se satisfará principalmente a base de las reservas existentes y, en consecuencia, es posible esperar que estas últimas disminuyan en grado considerable a finales de 1952. Como se perciben indicios de que en 1953 habrá un aumento en la actividad industrial en general y en la industria de construcciones, tanto civiles como militares, es probable que el correspondiente incremento de la demanda dé como resultado un mayor volumen de provisiones frescas de madera blanda aserrada, aunque es aún dudoso que se alcancen los niveles medios que se lograron en 1950 y 1951. La estabilidad que, a la terminación de la primera mitad de 1952, han mostrado los precios de la madera blanda aserrada, los cuales han llegado a un nivel más razonable, puede inducir a algunos consumidores a utilizar la madera, por lo menos en cierta proporción, como materia prima en los casos en que se han venido empleando, cada vez en mayor cantidad, otros materiales como sustitutos. Aunque no existen datos definitivos sobre los programas de importación que han formulado los principales países importadores para 1953, con excepción de los 500.000 standards fijados por el Reino Unido para la libre importación al país en dicho año, puede suponerse razonablemente que en 1953 el volumen comercial de la madera blanda aserrada será superior al de 1952, pero probablemente continuará aún inferior al de 1951, sobre todo en lo que se refiere a Europa.
En lo que respecta a maderas aserradas, un auge parecido al que se observó en 1951 en el mercado de las maderas blandas se notó desde mucho antes en el de las frondosas. La producción de esta última clase de madera (Cuadro 1) aumentó en todas las partes del mundo, incluso en los Estados Unidos, donde la producción de la primera había disminuido. La demanda mundial de madera dura aserrada alcanzó en general un volumen bastante elevado durante la primera mitad de 1951, y el consumo pareció también ir en aumento. En los Estados Unidos, este tipo de maderas llegó a substituirse, en cierto grado, por madera blanda aserrada. Al terminar el año de 1951, la inquietud general en todos los mercados de la madera aserrada tuvo cierta influencia sobre el mercado de la madera dura, y la demanda disminuyó. En consecuencia, las reservas (Cuadro 2) de la mayor parte de los países alcanzaron un nivel bastante elevado a finales de 1951, y las transacciones sobre las nuevas provisiones para 1952 fueron muy moderadas a principios del año. Sin embargo, estos cambios en la demanda de la madera dura aserrada afectaron, sobre todo, a los países de Africa y del Sur de Asia, ya que el comercio de madera dura en estos países se basa, casi enteramente, en las exportaciones que hacen con des tino a Europa y a Norteamérica y, en particular, al Reino Unido. Por consiguiente, se esperaba que la disminución de las importaciones previstas en el Reino Unido para 1952, como resultado de un empeoramiento en la situación de la balanza de pagos y de la menor demanda por parte de las fábricas de muebles, había de ocasionar una reducción en el volumen de la producción y del comercio de maderas duras aserradas en estos países. La producción y comercio de estas maderas en Norteamérica y en Europa muestran un carácter más regional que en Africa y en Asia, desde el momento en que la mayor parte de la madera dura aserrada que se produce se utiliza dentro de estos continentes y, en muchos casos, incluso dentro del propio país productor. En consecuencia, los cambios sufridos por las condiciones del mercado en otras regiones afectan poco o nada a la producción y comercio de maderas duras en estos países.
En el verano de 1952 se observaron indicios de un cierto resurgimiento del mercado de la madera dura aserrada, si bien la situación no llegaba a ser tan buena como en el caso del mercado de la madera blanda aserrada, y las perspectivas para 1953 eran aún algo inciertas en el momento de redactarse este informe.