Infraestructura urbana de mercado y su administración
Muchos mercados han sido destruidos en los últimos años en distintos países en el mundo por razones de inadecuación de las estructuras, su mantenimiento, gestión, falta de respeto de las normas anti-incendios... o para obligar a los comerciantes a trasladarse a nuevos mercados.
Los mercados y las facilidades existentes son a menudo insuficientes. Consecuentemente, la ocupación de espacios por parte de los comerciantes de alimentos a lo largo de las vías crea grandes interrupciones al tráfico, ocasiona mayor uso de combustible y eleva los costos operacionales.
Los mercados urbanos son usualmente vistos como una fuente de ingreso para las arcas de la ciudad, pero esos fondos a menudo no se reinvierten en el mantenimiento de la infraestructura y en mejores servicios. Esto hace que los comerciantes sientan que los impuestos no son justificados y llega incluso a provocar motines.
La capacidad de almacenamiento en frío suele ser insuficiente y de alto costo. Muchas de las bodegas construidas por los administradores de los mercados son ineficaces debido a mal diseño o no trabajan por falta de mantenimiento.
En las cercanías de La Habana, Cuba, existen varios miles de metros cúbicos de espacio de almacenamiento en frío sin utilizar debido a que las instalaciones fueron construidas sin una correcta planificación.
La administración de los mercados públicos raramente es adecuada. Esto se debe a que las autoridades de los mercados:
Mercados mayoristas
En muchos países latinoamericanos y asiáticos, la creación y expansión de mercados mayoristas ha quedado a la zaga del crecimiento de las poblaciones urbanas y del flujo de alimentos. Los mercados de São Paulo, Bogotá, Caracas y Ciudad de México, entre otros, son claramente insuficientes para las necesidades de su población actual.
La insuficiencia de instalaciones mayoristas es causa de pérdidas de alimentos, problemas de congestión de tráfico, higiene y seguridad. También es un impedimento hacia el logro de un eficaz sistema de comercialización de alimentos.
Venta al detalle
Los consumidores de ingresos medios y altos compran en los supermercados mientras los consumidores de bajos ingresos, que gastan casi el 80 por ciento de sus ingresos en alimentos, acuden a tiendas locales, a mercados públicos cercanos a sus hogares o compran a vendedores ambulantes.
Los mercados al por menor no se han expandido con suficiente rapidez en las áreas recientemente urbanizadas y los ya existentes no han podido dar cabida al creciente número de pequeños vendedores.
La falta de espacio y las nuevas oportunidades de venta en distritos satélites son por lo tanto la causa de mercados espontáneos. En Lima, Perú, el 80 por ciento de los mercados ha aparecido espontáneamente, a menudo cerca de barriadas pobres donde hay poca disponibilidad de servicios públicos. Los mercados espontáneos juegan un papel importante en la cadena de distribución, pero su naturaleza no planificada es a menudo la causa de problemas de tráfico, higiénicos y ambientales.
En los barrios pobres de las ciudades latinoamericanas, muchas tiendas tradicionales de alimentos se reparten el mercado local. Esta competencia, agudizada por los supermercados e hipermercados, la falta de una actitud empresarial así como de conocimientos técnicos y de gestión, conducen muchas veces a niveles reducidos de rentabilidad que hacen difícil invertir en el mejoramiento del negocio.
Distribución informal de alimentos
Las ventas informales al por menor y las ventas en la calle son importantes fuentes de alimentos baratos para los consumidores urbanos de bajos ingresos. Las actividades informales generan también empleo e ingresos para los pobres, particularmente mujeres.
Sin embargo, debido a su condición ilegal, los comerciantes informales son a menudo acosados por la policía municipal. Quienes no tienen acceso a los mercados y sus servicios porque no pueden pagar los derechos o tasas correspondientes, terminan vendiendo en las calles.
Planificación de mercados
Los proyectos de desarrollo de mercados lejos de los centros urbanos a menudo resultan en una subutilización de éstos. Ello se debe a que:
El nuevo mercado mayorista de Cali, Colombia, estuvo grandemente sub-utilizado luego de ser inaugurado a mediados de los años 70 porque tanto minoristas como consumidores consideraban que se encontraba demasiado alejado del centro de la ciudad.
Mercados urbanos: higiene, salubridad, seguridad y ambiente
Las autoridades de los mercados son responsables de la limpieza al interior de éstos. En realidad, los servicios sanitarios son raros y nunca están limpios, a la vez que los puntos de agua, drenaje y alcantarillado son a menudo insuficientes.
La inadecuada iluminación en los mercados expone a los usuarios y a los productos a riesgos adicionales.
Las precarias condiciones higiénicas de los mercados establecidos y espontáneos, las crecientes cantidades de sus desechos, y el cada vez mayor número de camiones utilizados para el transporte de los alimentos, tienen un impacto adverso sobre el ambiente, ya que contaminan el aire y el agua, incrementan el ruido, y atentan contra la salud pública.
Legislación y reglamentación
La racionalización del sistema de mercadeo de alimentos puede requerir cambios en las reglas que gobiernan las actividades comerciales. Un ejemplo es el caso de las frutas y hortalizas en la ciudad de Rabat, Marruecos, donde la legislación nacional y los reglamentos locales obligaban a que los alimentos transitaran a través de una serie de mercados mayoristas en los cuales pasaban por intermediarios innecesarios pero obligatorios y eran gravados por una serie de impuestos, lo que ocasionaba mayores precios al por menor.