Apreciar el hecho que el mejoramiento de la seguridad alimentaria de los ciudadanos requiere una correcta comprensión del sistema de comercialización de alimentos. En efecto, intervenciones aisladas pueden tener consecuencias para otros elementos del sistema y anular los beneficios esperados.
Apreciar que una ciudad no es una entidad aislada: la eficiencia del sistema de comercialización resulta afectada por lo que sucede en las áreas rurales, periurbanas y urbanas con respecto a la producción, manejo, almacenamiento, transporte, mercadeo y procesamiento de los alimentos. Se requiere colaboración interinstitucional para mejorar la eficiencia del sistema.
Desarrollar una visión estratégica de cómo se espera que la ciudad evolucione en el mediano (4-6 años) y largo plazo (10-15 años), con respecto al desarrollo espacial, demográfico y económico así como a los requerimientos alimentarios. Esto significa que cada ciudad debe tener una adecuada política de abastecimiento y distribución de alimentos y programas específicos.
Estudiar las situaciones locales desde un punto de vista interdisciplinario y con una perspectiva que supere la visión de corto plazo típica de los políticos, a fin de formular políticas y planes de acción mirados a:
Reforzar la colaboración con el Gobierno Central con miras a:
Promover cambios legislativos y reglamentarios así como incentivos para estimular las inversiones privadas en este sector y racionalizar la estructura de distribución.
Desarrollar, en las áreas urbanas de bajos ingresos, formas de distribución de alimentos de bajo costo, tales como: ferias libres, cadenas voluntarias, mercados itinerantes y cooperativas.
Analizar las necesidades de alimentos a mediano y largo plazo en relación a las áreas de abastecimiento para identificar las inversiones necesarias en carreteras e infraestructuras de transporte, y para planificar los flujos de tráfico en las áreas urbanas.
Proveer la infraestructura de mercado necesaria en conformidad con la expansión urbana prevista, gerenciar y mantener los mercados urbanos en colaboración con los usuarios.
Planificar la descentralización de algunas funciones de los mercados (por ejemplo, la redistribución) para descongestionar los mercados urbanos.
Promover la organización de asociaciones de consumidores, comerciantes y transportistas y reforzarlas.
Mantener un diálogo constructivo con los operadores comerciales privados e involucrarlos en las decisiones de planificación y gestión.
Aumentar la competencia técnica de su personal, a todo nivel, mediante actividades de información y capacitación.
Realizar programas de información y capacitación para mejorar las destrezas de los tenderos, comerciantes, transportistas y gerentes de mercados.
Colaborar con otras Autoridades municipales en el mismo país en la preparación de programas municipales, en la revisión de los impuestos locales, en el intercambio de información y experiencias.
Establecer intercambios de asistencia y cooperación técnica con Autoridades municipales de países desarrollados (Norte-Sur) y en desarrollo (Sur-Sur).
Establecer relaciones con las agencias internacionales de cooperación y los donantes.