AQUASTAT - Sistema mundial de información de la FAO sobre el agua en la agricultura

    Desafíos

    Desafíos

    AQUASTAT es clave para comprender los recursos hídricos del mundo y sus usos, pero el trabajo realizado se enfrenta a varios desafíos.

    La falta de series temporales completas de las variables que AQUASTAT mantiene dificulta el desarrollo de tendencias y la comprensión del agua en un contexto socioeconómico. En AQUASTAT existen lagunas de datos por diversas razones, pero sobre todo se atribuye a la falta de información y capacidad a nivel nacional y a la falta de recursos a todos los niveles. AQUASTAT hace algunos modelos para suplementar los datos a nivel nacional, pero al mismo tiempo siente que es importante que la mayor parte de los datos sigan siendo presentados por los propios países.

    Esta falta de series temporales completas limita las posibles interpretaciones de los datos de AQUASTAT, pero—maliciosamente—también hace que algunos usuarios reciclen los datos, atribuyéndolos a veces a años más recientes a los registrados en AQUASTAT. A menudo, esto aumenta la confusión, sobre todo para entidades nacionales que creen que se trata de un dato obtenido mediante modelos por AQUASTAT.

    AQUASTAT se enorgullece de presentar datos con el mayor nivel posible de calidad. Desafortunadamente, con frecuencia los mejores datos no son satisfactorios. AQUASTAT rechaza una cantidad considerable de los datos que recibe, y solo acepta datos que hayan superado varias rondas manuales y automáticas de garantía de calidad. Aun así, hay casos frecuentes en los que la actualización de datos invalida series anteriores debido a una corrección de la metodología a nivel nacional, o a la detección de un error previo, entre otros, y de este modo la cantidad de datos disponibles se reduce, en vez de incrementarse. Este esfuerzo continuo requiere revisitar de forma interminable los datos y la metodología, la validación y las reglas de cálculo, así como cualquier información derivada de esos datos. Este problema se agrava por el hecho de que los países usan terminología inconsistente y diferente de la de las organizaciones internacionales, que a su vez también presentan diferencias entre ellas.

    El problema de los datos insuficientes y de dudosa precisión construye una imagen que, si se interpreta como producto final, puede llevar a asunciones incorrectas, lo que es del todo inaceptable. Esto empeora con la impaciencia de aquellos que dependen de las actualizaciones de datos para generar contenido, aparentemente sin tener en cuenta la calidad de los propios datos. La percepción del nivel de comprensión es una situación perniciosa y generalizada que en última instancia daña considerablemente el objetivo de cualquier iniciativa de divulgación de datos: la clarificación. Evidentemente se puede entender que todos tenemos presiones y plazos que cumplir, lo que explica el comportamiento de las organizaciones que dependen de los datos. Puesto que esta situación no tiene solución, la única forma de mejorar las cosas es aportar información de la mejor calidad posible, y ser transparente sobre las limitaciones de la posible interpretación de los datos. Obviamente esto es costoso. Sin embargo, aunque el coste de recoger datos es considerable, el coste de diseñar políticas a partir de datos incorrectos es seguramente mayor. Por este motivo, AQUASTAT siempre apoya la intensificación de iniciativas para reforzar los datos dentro de los países, aunque solo sean un granito de arena teniendo en cuenta las mejoras necesarias en los datos a nivel global.

    Los responsables políticos necesitan información desagregada para tomar decisiones científicamente justificadas. Aún así, el coste financiero de aportar mucha más información desagregada requiere inversiones de un orden de magnitud diferente al de las inversiones con las que cuenta AQUASTAT en este momento, y por lo tanto, las estadísticas nacionales siguen siendo el principal foco de atención. Desafortunadamente, la descripción a nivel nacional esconde a menudo problemas internos, lo que impide que las comisiones de planificación de cuencas fluviales optimicen el uso de los recursos disponibles dentro de las mismas. Por lo tanto, los datos de AQUASTAT siguen siendo un primer paso necesario e importante pero insuficiente en la cuantificación de la información sobre gestión hídrica.

    Las limitaciones financieras se deben a la percepción global de que “los datos son fáciles… solo hay que tomarlos”. Por desgracia, este es un problema con el que se encuentran los colaboradores de AQUASTAT de todo el mundo, tanto en centros nacionales como en otras agencias internacionales.

    Los problemas asociados con la recopilación y divulgación de datos son sistemáticos. Ningún país, ni ninguna agencia internacional, son perfectos. La imprecisión en los datos solo podrá identificarse y eliminarse iterativamente mediante una comunicación bidireccional frecuente, honesta y oportuna.