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Protección Social

La protección social permite hacer frente a las vulnerabilidades de los hogares rurales y desempeña un papel fundamental en la mejora de la seguridad alimentaria y nutricional y la reducción de la pobreza rural. La predictibilidad de los instrumentos de protección social permite a las familias gestionar mejor los riesgos y contar medios de vida más rentables. El impacto de los sistemas de protección social es mayor si se coordinan con estrategias más amplias de seguridad alimentaria y nutricional, desarrollo rural y de reducción de la pobreza.

El papel de la FAO en la protección social

Alrededor del 73 por ciento de la población mundial no tiene acceso a una protección social adecuada (OIT, 2014). La mayoría de las personas sin protección social viven en las zonas rurales de los países en desarrollo y muchos de ellos dependen de la agricultura para ganarse la vida. Los hogares rurales pobres ya sufren limitaciones por el escaso acceso a los recursos, la baja productividad agrícola y mercados que operan de forma inadecuada, lo que reduce su capacidad para hacer frente a los vaivenes y las crisis económicas y naturales que amenazan sus medios de subsistencia.

Facilitarles acceso a protección social les ayuda a gestionar mejor los riesgos sociales y económicos y las amenazas ambientales a los que están expuestos. A través del apoyo directo a los ingresos de los hogares más vulnerables, la protección social ayuda a aliviar la pobreza extrema y a superar la inseguridad alimentaria. Al mismo tiempo, al proporcionar más seguridad en los ingresos e invertir en los medios de vida rurales, la protección social puede contribuir a mejorar la productividad agrícola, estimular el desarrollo económico local, crear resiliencia, fomentar los usos sostenibles de los recursos naturales y promover la inclusión social. 

Si se diseña adecuadamente, la protección social tiende a beneficiar a las mujeres, al tiempo que promueve su empoderamiento económico y social. Del mismo modo, también puede beneficiar a los niños y a los jóvenes, ya que la protección social contribuye a mejorar los resultados nutricionales y de salud, a la vez que la seguridad de ingresos de los hogares permite que los jóvenes permanezcan en la escuela más tiempo y los programas de “dinero en efectivo por trabajo” ayudan a mejorar las oportunidades de empleo para los jóvenes.

Sinergias con la alimentación y la agricultura y las políticas de desarrollo rural

La FAO se ha comprometido a apoyar a los gobiernos y a sus socios para hacer frente a los principales desafíos para la incorporación de la protección social en las estrategias y acciones nacionales para luchar contra el hambre y en la promoción de una mayor coherencia de las políticas y las sinergias entre la protección social, la seguridad alimentaria y nutricional, el desarrollo agrícola, la gestión de los recursos naturales y la reducción de la pobreza rural. La labor de la FAO se centra en:

  • Incorporar la protección social en las estrategias y acciones nacionales para luchar contra el hambre y la malnutrición.
  • Maximizar las sinergias entre la protección social y las políticas agrícolas y articular una estrategia coordinada para el desarrollo rural y la reducción de la pobreza;
  • Incorporar la protección social en las estrategias y planes de inversión para aumentar la resiliencia y la adaptación a las crisis.
  • Apoyar a los gobiernos en la expansión de los sistemas de protección social en las zonas rurales;
  • Apoyar a los gobiernos y a otras partes interesadas, incluidas las organizaciones de la sociedad civil, en el desarrollo de sistemas de buena gobernanza.

Esto supone:

  • Fortalecer las capacidades humanas e institucionales para gestionar los procesos de políticas de manera coherente, prestar asesoramiento y apoyo a las políticas para el diseño e implementación de los programas.
  • Facilitar los diálogos sobre políticas entre las partes interesadas y aportar conocimientos basados en pruebas objetivas y desarrollo de capacidades en el uso de herramientas de políticas pertinentes para apoyar a los países en el fortalecimiento de los vínculos entre protección social, agricultura y desarrollo rural.
  • Sensibilizar a las partes interesadas sobre el papel de la protección social en la reducción de la pobreza rural y el aumento del empoderamiento económico y social.
  • Generar y difundir conocimientos a nivel local, nacional, regional y mundial mediante la recopilación y compilación de información, datos y buenas prácticas sobre el impacto de los planes de protección social en la pobreza rural, la seguridad alimentaria y nutricional y áreas relacionadas.
  • Compartir métodos y herramientas analíticas para evaluar la eficacia de las iniciativas de protección social en la reducción de la pobreza rural y la seguridad alimentaria.

 

En el logro de estos objetivos, la FAO ha reforzado su compromiso situando la protección social en el centro de su marco estratégico renovado y estableciendo un equipo interdivisional que trabajará en colaboración con todas las partes interesadas a nivel internacional, regional y nacional.

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