Constitución Nacional
Art. 41.- Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo.
El daño ambiental genera prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley.
Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales.
Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquellas alteren las jurisdicciones locales.
Se prohibe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos y de los radiactivos.
INFORME PRINCIPAL
CONTENIDO:
LISTADO DE FIGURAS Y TABLAS
CONTENIDO DE INFORMES TECNICOS
ABREVIACIONES
PARTICIPANTES PRINCIPALES
RESUMEN EJECUTIVO
EXECUTIVE SUMMARY
1. ANTECEDENTES
1.1 Consideraciones Previas
1.2 Metodología Interdiciplinaria y Participativa
1.3 Taller Público
2. SITUACIÓN ACTUAL
2.1 La Patagonia
2.2 Situación Económica
2.3 Situación Social
2.4 Situación Ambiental
2.4.1 Suelos
2.4.2 Clima
2.4.3 Vegetación
2.4.4 Recursos Forrajeros
2.4.5 Recursos Hídricos
2.4.6 Fauna
2.4.7 Biodiversidad
2.5 Uso de los Recursos Naturales.
2.6 Sistema Tradicional de Producción Ganadera
2.7 Desertificación
2.7.1 Estado de Desertificación.
2.7.2 Causas y Procesos
2.7.3 Investigaciones y Conocimientos
2.7.4 Prácticas de Manejo Aplicadas
2.7.5 Valorización del ambiente y el costo de la desertificación
2.8 Situación Política e Institucional
2.8.1 Provincias
2.8.2 Nacional
2.8.3 Extensión
2.8.4 Legislación
2.9 Comparación con Otras Latitudes
3. PROBLEMATICA Y CAUSAS SUBYACENTES
4. ESTRATEGIA PROPUESTA
4.1 Objetivos
4.2 Estrategia Integral y Promoción de Actores
4.2.1 Los Productores
4.2.2 Las Instituciones Gubernamentales
4.3 Opciones
4.3.1 Producción Ganadera Extensiva
4.3.2 Producción Ganadera Intensiva
4.3.3 Otras Alternativas Productivas
4.3.4 Areas en Reserva
4.4 Políticas y Fomento Institucional
4.5 Aspectos Sociales
5. ACCIONES SUGERIDAS
5.1 Fundamentos
5.2 Acciones Institucionales
5.3 Acciones Económicas
5.4 Acciones Sociales
5.5 Acciones Ambientales
5.6 Acciones Técnicas
5.7 Inversiones y Financiamiento del Plan de Largo Plazo (aproximación)
6. CONCLUSIONES
ANEXO 1 - REACCIONES AL DOCUMENTO
ANEXO 2: PERFILES DE PROYECTO
1. Seguimiento de los Cambios en los Recursos Naturales Patagónicos
2. Desarrollo Integral de Minifundios en el Norte de Neuquén
3. Creación de Areas de Conservación en la Patagonia Extra-andina
4. Producción y Diversificación Agrícola en el Valle del Río Santa Cruz
5. Utilización de Fauna Silvestre en la Estepa Patagónica.
6. Concurso de Proyectos de Investigación Básica y Aplicada para Patagonia.
7. Revegetación de Areas Denudadas a Causa de las Actividades Petroleras
8. Fortalecimiento Institucional de Organizaciones Intermedias
9. Inventario Agro-ecológico de los Recursos Naturales en un GIS
LISTADO DE FIGURAS Y TABLAS
Fig. 1 - Mapa general de la Patagonia
Fig. 2 - Evolución de la carga ganadera en unidades
ganaderas ovinas (ugo) (Huerta).
Fig. 3 - Precio de la Lana en U$S de 1996
Fig. 4 - Tendencias en la precipitación (período
1960-1996).
Fig. 5 - Mapa de biozonas de la Patagonia extra-andina
(Paruelo, Jobaggy y Sala).
Fig. 6 - Mapa del estado actual de la desertificación en
Patagonia (H.F. del Valle, N.O. Elissalde, D.A., Gagliardini y J. Milovich).
Fig. 7 - Evolución del Indice de Diversidad (Shannon-Wiener) bajo distintos tratamientos
de pastoreo continuo en la estepa magallánica seca. (Oliva et al, 1998)
Fig. 8 - Evolución del Indice de Diversidad (Shannon-Wiener) en varios establecimientos
aplicando TME bajo distintos tratamientos de pastoreo continuo.
Fig. 9 - Falta de coordinación inter-institucional
Fig. 10 - La rentabilidad de un empredimiento con 6,000
ovejas ha caida de 30-40% al inicio del siglo hasta 0-4% al fin del siglo
Fig. 11 - Esquema conceptual del valor ambiental y del valor de la lana
Fig. 12 - Canalización por organizaciones intermedias
Fig. 13 - Esquema de los papeles de los actores principales
Fig. 14 - Esquema de las opciones planteadas
Fig. 15 - Mapa del escenario de receptividad ovina
Tabla 1 - Distribución del PBG de
la Patagonia por subsectores en 1995 (Penna)
Tabla 2 - Estimaciones de rentabilidad (CORFO Chubut e INTA)
Tabla 3 - Estratos de establecimientos rurales en función
de su superficie (Casas)
Tabla 4 - Clasificación de los establecimientos rurales
según sus posibilidades de reestructuración
Tabla 5 - Representación de ecosistemas en el Sistema
Nacional de Areas Protegidas
Tabla 6 - Productividad y rendimientos del mallín y del
valle degradado y recuperado
Tabla 7 - Diagnóstico de la intensidad de pastoreo mediante
la altura promedio de la especie clave (mm).
Tabla 8 - Inversiones requeridas para el Plan a Largo Plazo
Tabla 9 - Financiamiento requerida para el Plan a Largo
Plazo
CONTENIDO DE INFORMES TECNICOS
1. RECURSOS NATURALES
1.1. Clima (J. Paruelo et al.)
1.2. Biozonas (J. Paruelo et al.)
1.3. Vegetación (R.J.C. León et al. )
1.4. Estructura y funcionamiento de ecosistemas Patagónicos (M. Aguiar)
1.5. Estructura y funcionamiento del Monte Patagónico (M. Bertiller)
1.6. Fauna silvestre (N. Bonino)
1.7. Mallines, valles y áreas ribereñas (V. Nakamatsu)
1.8. Hidrología (F. Horne et al.)
1.9. Geomorfología y suelos (J.C. Salazar).
1.10. Degradación de suelos (J.C. Salazar).2. DESERTIFICACIÓN Y CONSERVACIÓN
2.1. Modelos de estados y transiciones para la vegetación (M. Aguiar et al.)
2.2. El proceso de desertificación (M. Oesterheld et al.)
2.3. Efectos de los cambios globales (O. Sala et al.)
2.4. Efectos de la exploración y explotación petrolera (R. Golluscio)
2.5. Reservas y conservación del medio ambiente (J. Paruelo)
3. UTILIZACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES
3.1. Utilización actual y alternativas (P. Borrelli, C. Giraudo, R.A. Golluscio et al.)
3.2. Nuevos cultivos (D. A. Ravetta)
3.3. Mejoramiento genético en la producción ovina (J. Mueller)
3.4. Control del zorro colorado (J. Bellati)
3.5. Salud animal (C. Robles)
3.6. Ecosistemas forestales y desertificación (T. Schlichter)
3.7. Transferencia de tecnología (A. Vázquez et al.)
3.8. Energía eólica (M. Garbulsky y M. Aguiar)4. ASPECTOS SOCIO-ECONÓMICOS
4.1. Características sociales (C. Peralta)
4.2. Aspectos sociales (G. Casas)
4.3. Análisis macro-económico (J. Penna)
4.4. Análisis económico (G. Gargiulo y G. Huerta)
4.5. Valoración económica de la desertificación (T. Schlichter y P. Laclau).5. ASPECTOS LEGALES (C. Silva)
6. INFORMES DE EXPERTOS INTERNACIONALES
6.1. The state of rangelands and options for use (L. t Mannetje)
6.2. Desertification in Patagonia (B. Lauenroth)
6.3. The state of natural resources and options for sustainable development and conservation.(G.W. van Barneveld)
7. INFORME DEL TALLER
7.1 Informe del taller (T. Finkel)
7.2 Resúmenes de los trabajos de las comisiones
7.3 Informe de los coordinadores
7.4. Comentarios y aportes posteriores al taller.
7.4.1. Federación Lanera Argentina
7.4.2. Secretaría de la Producción. Río Negro.
7.4.3. Sociedad Rural del Noroeste Neuquino
7.4.4. Asociación Crianceros Unidos
7.4.5. Ente de Desarrollo de la Región Sur
7.4.6. Federación de CorSur
8. BIBLIOGRAFÍA
ABREVIACIONES
CENPAT Centro Nacional Patagónico (CONICET)
CONICET Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica
CORFO Corporación de Fomento Agropecuario (Chubut)
DHV Consultor Internacional, Holanda
EO Equivalente Ovina
FAO Food and Agriculture Organisation
FAUBA Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires
FOB Free on Board
GTZ Agencia de Cooperación Internacional de Alemania
IADIZA Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Aridas (CONICET)
IFEVA Instituto de Fisiología y Ecología Vegetal aplicada a la Agricultura (UBA)
INTA Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
IUCN International Union for Conservation of Nature and Natural Resources
IVN Indice verde
MAB Man and Biosphere reserve
MS Materia seca
NDVI Indice Verde
ONG Organizaciones No Gubernamentales
PAN Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertización (SRNDS)
PBG Producto Bruto Geográfico
PBI Producto Bruto Interno
PDP Puros de Pedigree
PNUMA Programa de Naciones Unidas del Medio Ambiente
PPC Puros por Cruza
PPT Precipitación
PRODESAR Proyecto de lucha contra la Desertificación en Argentina (INTA/GTZ)
PROLANA Proyecto Lana
PROVINO Proyecto Ovino
PyMES Productores Pequeños y Medianos
PPNA Productividad Primaria Neta por Area
RA República Argentina
RRNN Recursos Naturales
SAGPyA Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación
SBS Secretaría de Bienestar Social
SNAP Sistema Nacional de Areas Protegidas
SRNAH Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano
SSDR Sistema de Soporte de Decisiones Regional (INTA)
SWEDFOREST Consultor Internacional, Suecia
Tdc Tasa de crecimiento
TME Tecnología de Manejo Extensivo
UGO Unidad Ganadera Ovina
UNEP United Nations Environmental Programme
UNESCO United Nations Education, Scientific and Cultural Organisation
US Dólares (EE UU)
WWF World Wide Fund for nature
WRI World Resources Institute
PARTICIPANTES PRINCIPALES
FAUBA:
- Dr. M. Aguiar (ecología)
- Dr. V.A. Deregibus (forrajes y coordinador nacional del proyecto)
- Ing.Agr. M. Garbulsky (asistente)
- Ing.Agr. R. Golluscio (ecología y uso de los recursos naturales)
- Dr. M. Oesterheld (desertificación y impacto ambiental)
- Dr. J. Paruelo (clima y sistemas)
INTA:
- Ing.Agr. N. Bonino (fauna)
- Ing.Agr. P. Borelli (pastizales y manejo ganadero)
- Ing.Agr. D. Bran (vegetación)
- Ing.Agr. C. Giraudo (pastizales y manejo ganadero)
- Ing.Agr. G. Huerta (economía)
- Ing.Agr. L. Montes (coordinador por parte del INTA)
- Ing.Agr. V. Nakamatsu (mallines)
- Dr. J. Penna (macroeconomía)
- Ing.Agr. J. Peralta (sociología)
- Ing.Agr. J. Salazar (suelos)
- Dr. T. Schlichter (forestal y economía ambientental)
CENPAT
- Dr. M. Bertiller (vegetación)
- Ing.Agr. H. del Valle (desertificación y suelos)
Universidad de Comahue
- Dr. G. Horne , C Dufilho, A Bruce y G. Polla (hidrología)
Consultores Nacionales
- Lic. G. Casas (sociología)
- Lic. R.G. Gargiulo (macro-economía)
- Ing.Agr. G. Cechi (pastizales y manejo ganadero)
- Dr. C. Silva (legislación)
Consultores Internacionales
- Ing.Agr. G.W. van Barneveld (suelos y
recursos naturales)
- Dr. W. Lauenroth (manejo de pastizales)
- Dr. L. 't Mannetje (manejo de pastizales)
- Ing.For. N.J. Bech (forestal y coordinador internacional del proyecto)
RESUMEN EJECUTIVO
DIAGNÓSTICO Y ANÁLISIS
La Patagonia es un semi-desierto frío, cruzado por numerosos arroyos y varios ríos que se originan en los Andes y desembocan en el Océano Atlántico. Sus 730.000 km2 está cubiertos por una estepa graminosa-arbustiva salpicada (5% de la superficie) con numerosos oasis y praderas húmedas. Su población habita en ciudades situadas a lo largo de la costa, en las estribaciones de los Andes, y en el valle irrigado del Río Negro. La densidad de la población rural que habita la estepa es muy baja, contabilizándose unos 13,000 productores rurales, cuando se excluyen aquellos que habitan las áreas de regadío. Usualmente son clasificados según el tamaño de sus empresas en tres categorías: estancias de gran tamaño (distribuidas en las provincias del sur y al oeste), empresas familiares de tamaño mediano y, pequeños emprendimientos de subsistencia de indígenas (principalmente en el Norte y Nor-Oeste).
Desde fines del siglo pasado la totalidad de la estepa Patagónica es explotada mediante una monocultura ganadera ovina. La renta de esta actividad productiva fue el motor determinante de colonización en la Patagonia, hasta ese momento prístina. El número de ovinos que pastorea las estepas patagónicas superó por décadas los 20 millones, decayendo constantemente en la última década hasta ser menos de 8 millones. Actualmente el sector productor de ovinos en Patagonia está en crisis, contribuyendo sólo en 1% al Producto Bruto Regional de la Patagonia (provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego). La rentabilidad ha decaído debido a:
Los productores han perdido su capital de trabajo, no han podido mantener las mejoras e instalaciones en sus predios y, hoy procuran sobrevivir aún a expensas del ambiente. La crisis se manifiesta en lo social provocando el éxodo de la población rural, abandonándose tanto minifundios (que no alcanzan a cubrir las necesidades básicas) como campos comerciales (que no alcanzan a ser económicamente competitivos). En 1998 se estimó que solo el 6% de los productores tienen la escala mínima para producir lana en forma competitiva.
Existen muchas evidencias de desertificación en la Patagonia, causada principalmente por el pastoreo de las ovejas. A esto deben agregarse otras causas como el desmonte, la construcción de rutas y caminos, y la explotación del subsuelo (petróleo y minería). Es difícil evaluar adecuadamente la magnitud del proceso de degradación ambiental y/o de las posibilidades de recuperación en una gran parte de la Patagonia, ya que son escasos los conocimientos sobre el estado original (de referencia) de los recursos naturales. Pese a su variabilidad, el análisis de las precipitaciones y temperaturas registradas en lo que va del siglo sugiere que el clima no ha cambiado.
La errónea estimación realizada por los ganaderos de la capacidad de carga de los distintos potreros y la mala distribución de los animales habrían sido las causas mas extendidas de la desertificación. Por otra parte, el pastoreo selectivo de las ovejas (sobre-pastoreo) afecta más las especies palatables, que la carga animal excesiva, ya que la vegetación la estepa es considerada robusta y resiliente al pastoreo. Por ello, el fenómeno de desertificación habría sido potenciado por el pastoreo continuo tradicional en la región y, agravado por la falta de separación de ambientes y por una deficiente ubicación de las aguadas. En función de todo esto, podemos afirmar que la desertificación por el pastoreo no es causada por la presencia de los animales en sí, sino por la forma en que se produce ese pastoreo. Los productores Patagónicos son expertos en el cuidado de su ganado y carecen del entrenamiento necesario para cuidar sus recursos forrajeros. Este fenómeno es agravado en los años secos.
Los pastizales húmedos de la región (que ocupan entre un 8 al 3% de los predios) habrían alentado el uso de cargas elevadas. Por su alta productividad, aportaron el forraje de calidad necesario para la lactancia y producción de ovejas y vacas. Contrariamente a la estepa, estos lugares han mostrado ser altamente sensibles al sobre-pastoreo y mal uso, deteriorándose significativamente. Resumiendo, se puede afirmar que las situaciones graves se manifiestan en forma localizada ( en las áreas húmedas o en sus proximidades ó, en sectores cálidos utilizados durante el invierno) o en extensiones de regular tamaño (ciertos campos muy sobre-pastoreados), pero no comprenden la generalidad de la superficie de la Región. En la opinión de expertos internacionales, conocedores de la situación ambiental en regiones semejantes de Australia, EE.UU y Sudáfrica, la desertificación en Patagonia podría ser considerada como moderada en general, con varios puntos graves en las praderas húmedas (mallines) y en las tierras fiscales. Esto sugiere que, en muchos ambientes, todavía podrían revertirse las tendencias al deterioro.
Si bien han existido hace décadas señales de alarma y la conciencia sobre el proceso de desertificación en la Patagonia ha sido instalada en la sociedad durante los últimos años, los productores y los decisores políticos no dan aún mayor prioridad a esta problemática. Solo un puñado de productores han aplicado pautas de manejo de pastizales procurando conservar del ambiente. Generalmente, las instituciones provinciales carecen de la determinación política y de los recursos técnicos, financieros y humanos para atender técnicamente a los sectores agropecuarios, orientar el desarrollo rural, cuidar el medio ambiente y ordenar la posesión de la tierra. El Estado Nacional ha otorgado subsidios de alrededor de $ 20 millones anuales procurando aliviar los efectos de la baja rentabilidad pero, lamentablemente, esta acción no ha contribuido a una reestructuración del sector productivo ganadero. Son aún incipientes las acciones orientadas a implementar otras actividades rurales mucho mas rentables, que hagan uso de los ambientes húmedos (hortalizas, frutas finas, etc.) y escenarios naturales (agro-turísmo).
En Patagonia existen conocimientos suficientes para detener el proceso de deterioro. Estudios realizadas por técnicos del INTA confirman que no sería necesario reducir la carga de animales en muchos establecimientos evaluados, sino que habría que distribuirlos mejor. La implementación de estas y otras premisas de manejo contenidas en paquetes tecnológicos relativamente sencillos, han dado resultados exitosos y permitido aumentar la receptividad animal. El verdadero problema surge cuando se procura difundir estas exitosas prácticas en el actual contexto socio-político. Lamentablemente, ha sido escasa la demanda de tecnología que significa un mejoramiento en las medidas de control, algún entrenamiento e inversiones en alambrados y desarrollo de aguadas. Muchos productores carecen de los recursos económicos necesarios por haberse endeudado o por la falta de rentabilidad, se niegan a solicitar préstamos, se resisten a cambiar su forma de explotar la tierra o a implementar otras alternativas productivas que les permitan aprovechar mejor las heterogeneidades existentes en la Patagonia. Otro problema fundamental es la debilidad del sistema de extensión y el bajo nivel de organización de los productores aislados. Hasta el momento, las autoridades no han podido conducir un cambio, por faltarle recursos y políticas de largo aliento que procuren la reestructuración del sector.
Patagonia ha sido homogéneamente utilizada durante un siglo, sin tenerse en cuenta que la diversidad de ambientes y recursos determinan potencialidades para producir muchos otros productos y servicios, que hoy son altamente demandados. Algunos productores que poseen suficiente agua han variado su esquema productivo y, tras ellos, las agencias provinciales promueven la diversificación productiva. Sin embargo, muchos productores se resisten a embarcarse en tal diversificación porque carecen de los recursos técnicos y financieros necesarios, y porque dudan del tamaño del mercado y de la demanda real de cada producto.
ESTRATEGIA
Si no se modifican la forma y objetivos de producción, el stock ganadero Patagónico continuará decreciendo y el ambiente continuará desertificándose acompañado por un proceso de deterioro económico y social. Ello contribuirá a la descapitalización de los productores, al desmejoramiento de las majadas y al paulatino abandono de la actividad. Como consecuencia, se producirán migraciones de la población rural que trataría de reinsertarse, con sus escasos medios y habilidades, en centros urbanos. Para contrarrestar este proceso se requiere combinar dos objetivos principales en una misma estrategia: i) recuperar la rentabilidad de las empresas y ii) revertir el proceso de deterioro. El Gobierno Nacional y los Provinciales deberán promover, facilitar y controlar un proceso de reconversión productiva y conservación ambiental. Esto requiere un cambio drástico en las actitudes de los productores y decisores políticos. La idea guía es que en Patagonia existe la posibilidad modificar esta tendencia implementando un conjunto de alternativas de producción y servicios rurales. Para reestructurar el sector rural se requiere mucho mas que medidas y subsidios.
No existe una solución a corto plazo ni fácil para los problemas de la Patagonia. La solución requerida debe ser integral, con intervención del Estado como promotor. Este deberá definir y orientar la implementación de un conjunto de acciones de largo plazo tendientes a utilizar en forma comercialmente sostenible los muy diversos recursos naturales de la región. Es posible tratar de revertir este proceso y desarrollar una estrategia tendiente al logro de sostenibilidad, competitividad y equidad, beneficiando al mayor número posible de productores y limitando perjuicios futuros.
Para dinamizar y dar estabilidad al accionar propuesto, consideramos que las instituciones representativas de los productores deben tener mayor participación y las decisiones deben tener su consenso. A estos efectos, la relación entre gobiernos y productores debe robustecerse, canalizándola a través de entes de fomento y otras asociaciones que representen sus intereses. El papel de los gobiernos, como promotores y orientadores de políticas, sería el de garantir el desarrollo equitativo y sostenible de la región. Estas orientaciones requiere de un análisis particular de cada predio rural y micro-región, para señalar las potencialidades ambientales, económicas, sociales y productivas, como así también de las necesidades de apoyo técnico, capacitación, financiación y estímulo fiscal.
En lugar de crear esquemas generales, se propone como actores claves a los integrantes de las comunidades de productores. Esto exige cambios en la organización de las acciones públicas y el establecimiento de mecanismos descentralizados que manejen transparentemente los recursos, dotados de gran flexibilidad y coordinados con otras entidades nacionales, provinciales y privadas. Ello aseguraría el uso eficiente de los recursos y el compromiso de los habitantes de la región en los programas a implementar. Las instituciones encargadas de ejecutar un plan tan complejo de reestructuración de establecimientos, necesitan una red de organizaciones intermedias que actúe como tejido social y se sustente en el consenso. Esto significa fortalecer dichas organizaciones o alentar su formación.
El estado y los productores organizados deberán llevar a cabo las siguientes acciones:
OPCIONES PARA UN USO SOSTENIBLE
Resulta fundamental que, de ahora en más, se atienda y subsidie solo a los productores que implementen sistemas productivos sustentables. No es recomendable continuar con esquemas generales que no discriminen la forma en que se manejan los recursos. En general el proceso de desertificación es moderado y aún reversible si se aplican pautas de manejo adecuadas. Además, la riqueza hídrica del semi-desierto, permitirá el desarrollo de sistemas de explotación alternativos.
a) Producción ganadera extensiva:
Pocos pastizales no responden positivamente a medidas de manejo racionales, por lo cual se recomienda actuar rápidamente para estabilizar la situación y detener el proceso de degradación de la vegetación. En áreas muy deterioradas habrá que brindar largos descansos. Pero, la producción ovina es posible en áreas con una receptividad de más de 0.1 equivalente oveja por hectárea. Por ello, toda vez que las empresas adquieran una escala mínima (propia o por asociación de productores) y utilicen una tecnología adecuada, podrán continuar produciendo exclusivamente lana. Las pautas básicas para un adecuado manejo de estos pastizales son:
a) adecuación de la carga;
b) mejor distribución de los animales (aguadas);
c) separación de ambientes distintos;
d) implementación de descansos al pastizal.
Se espera que la efectividad de estas pautas para detener el deterioro será de un 70-80%, y se estima que las mismas son aplicables a todas las situaciones y que su costo es mínimo. Por ello se considera injustificable que no sean implementadas por todos los productores. La Tecnología de Manejo ganadero Extensivo (TME) propuesta por INTA asocia a estas pautas otras recomendadas para un adecuado manejo de los rodeos: esquila pre-parto, manejo de los rodeos, control de depredadores, suplementación estratégica, pastoreo con mas de una especie animal, realización de reservas forrajeras.
b) Producción ganadera intensiva
Es posible producir carne o leche en las áreas de alto potencial forrajero de los ambientes húmedos, mejorando la alimentación animal y controlando los factores ambientales. Quien realiza una producción ganadera intensiva cuidará esmeradamente el ambiente. Afortunadamente, en muchos ambientes que han perdido su condición de pastizal húmedo de alta calidad, continúa existiendo la fuente de agua que lo origina. Mediante elementos mecánicos y la construcción de obras de arte muy elementales podrán estabilizarse las cárcavas y regularse las escorrentías.
c) Alternativas productivas
Para ser competitivos, la mayoría de los 13.000 productores deberán complementar o sustituir la producción de lana con otro tipo de ingreso. Según las potencialidades ambientales específicas, podrán iniciar actividades de granja, alternativas agrícolas, hortícolas o frutícolas, forestación, el agro y eco-turismo, y el aprovechamiento de la fauna silvestre. La Patagonia puede ser considerada como un desierto con mucha agua, que no está bien aprovechada.
Consideramos que el futuro agrícola de las áreas húmedas requiere de estudios profundos antes que los laboreos y obras de irrigación perjudiquen estos oasis. Existen sobradas experiencias de la degradación de estos frágiles ecosistemas y sería saludable para estos valiosos recursos húmedos la promulgación de políticas oficiales que controlen su desarrollo económico.
d) Protección ambiental
Existen extensas áreas, privadas o fiscales, no aptas para producciones ovinas comercialmente competitivas, y carentes también de recursos naturales que les permitan implementar otras alternativas productivas. Además, debe hacerse notar que en la Red Nacional de Areas Protegidas no existen representantes de las estepas frías de Patagonia. Por ello se propone proteger con distinta rigurosidad, áreas no aptas para la producción comercial. En tales casos se sugiere subsidiar a los productores que se comprometan a cuidar el ambiente, dado el interés de la sociedad de realizar actividades turísticas y promover la recuperación de la fauna silvestre. También se debería propender a desarrollar usos novedosos de los recursos naturales existentes (como sería la extracción de resinas de Grindelia, la utilización industrial de otras especies autóctonas, o la caza de la fauna autóctona).
CONCLUSIONES
Desde el punto de vista extensivo, la producción ovina es la principal actividad rural y determina la progresiva degradación de un extenso y muy valorado ambiente (por su biodiversidad y valor turístico). Solo las empresas que se beneficien de la economía de escala y empleen técnicas compatibles con el cuidado ambiental, podrán continuar produciendo lana en forma competitiva. Las otras deberán diversificar su producción utilizando los muchos nichos de recursos naturales, para poder continuar. Para ello se requiere: modificar la actitud de los productores y decisores políticos; fortalecer organizaciones intermedias; descentralizar la toma de decisiones para planear e implementar proyectos hechos a medida y canalizar los recursos. Sólo los productores que procuren cambiar, aplicando técnicas ambientalmente amigables, deberán ser estimulados y recompensados.
EXECUTIVE SUMMARY
DIAGNOSIS AND ANALYSIS
Patagonia is a cold semi-desert, crossed by various rivers that sprout in the Andes and run all the way to the east, towards the Atlantic Ocean. Its area of 73 million ha, is mostly covered by a shrubby steppe, while 5% is occupied by oasis and wet meadows (mallines). Its population is concentrated in cities along the coast, the Andes and the irrigated valley of Río Negro in northern Patagonia. Rural population density on the steppe is very low, including some 13,000 sheep farmers, which are often sub-divided into three categories: large commercial farms (mostly in the southern provinces and western areas), medium scale family farms, and small scale subsistence farmers including indigenous tribes (mostly living in the north and north west).
Since the end of the last century, the entire Patagonian steppe has been used almost exclusively for sheep grazing. The profitability of this activity was the principal colonisation and development factor of Patagonia, which up to that time had been pristine. The number of sheep that grazed the Patagonian steppe used to fluctuate around the 20 million mark, but lately numbers have been declining steadily to less than 8 million. Today, the sheep sector is in crisis, producing merely 1% of the Gross Domestic Product of the Region. Profitability has sharply declined due to the following reasons:
Farmers have lost their running capital, nor maintained farm improvements and are now struggling to survive, often at the expense of the environment. Others, have left their farms because they can no longer fulfil their basic needs (smallholders) or because they do not obtain a net profit (many medium scale farmers, particularly in the central plains of Santa Cruz and Chubut). It is estimated that only 6% of the farms have the minimum scale required to produce exclusively wool in a competitive manner.
There are numerous evidences of desertification in Patagonia, mainly caused by sheep grazing. Other causes include deforestation, road construction and last but not least wide scale oil and mining exploration and exploitation activities. It is difficult to make a proper assessment of the process and degree of desertification in the absence of information on the original state of the Patagonian environment (point of reference). Analysis of climatic data during the last century does not indicate any significant change in rainfall, although it is noted that annual variability in rainfall is high.
The main causes of degradation of these steppe is the continuous grazing with too high stocking rates, although only a part of the vegetation (palatable species) seems to be mostly affected by repeated animal consumption. Because of this, much of the dry steppe is considered rather robust and very resilient to overgrazing. Deterioration occurred as in traditional range management system, animals were kept throughout the year in large paddocks without subdivision of distinct pastures. Patagonian farmers were experts in tending their animals, but lay men with regards to range management. Then, degradation was not the result of sheep grazing per se, but rather the way these ranges were managed, i.e. the lack of proper distribution of the animals in time and space. Dry spells, of course, have aggravated the process.
The widespread occurrence of highly productive oasis and meadows in Patagonia have significantly contributed to the initial success of sheep flocks. Based on this experience, many farmers overestimated the carrying capacity of the range, thus applying too high stocking rates. Contrary to the steppe, these humid areas are rather sensitive to over grazing, and had disappeared or show serious signs of degradation. According to a group of international experts visiting the area and comparing it to similar regions in the United States, Southern Africa and Australia, desertification in Patagonia was rated as generally moderate, with locally severe degradation in humid areas (mallines) and on public lands. It implies that there is ample possibility for recuperation of the range lands and to revert the present degradation process.
Although the issue of desertification in relation to sheep grazing has been widely publicised during the last decades, farmers and government decision makers have not given it due priority. Only a hand full of farmers apply improved range management techniques paying attention to environmental conservation. Provincial governments lack financial and human resources as well as political commitment to address issues related to land use, development and environmental conservation of these vast and sparsely populated rural areas. The national government has been assigning annually about U$S 20 million in subsidies to alleviate the situation of sheep farmers, but this has not resulted in a revitalisation or restructuring of the sector. As yet, there are few actions directed towards diversification, taking advantage of the many humid areas (for the production of fruits, vegetables, etc.) or of Patagonias beauty (eco- and agro-tourism).
There is sufficient knowledge on proper range management to stop the degradation process in Patagonia. In many cases it is not necessary to reduce animal numbers, but to re-distribute the animals and sub-divide the paddocks into range sites. Implementation of such management methods have been successful in a number of commercial trials. The issue, however, is how to actually implement these improved range management methods on a wide scale in the present political and socio-economic context. The demand of farmers has been very low so far to apply techniques that require improved control, training and investment in range subdivision and water development. Some farmers are in debts and most of them are reluctant to borrow from banks, many are reluctant to change their traditional range management methods, most farmers are not organised, and the extension system is weak. And the political system has not been conducive so far, lacking resources and long term policies aimed at restructuring.
Patagonia had been homogeneously used throughout a century. However, its diversity in environments and resources give potential to produce many other highly demanded goods. Some farmers that own abundant water resources have varied their production scheme and, following them, provincial government agencies are promoting farming diversification. However, many farmers are reluctant to embark on diversification, lacking financial and technical resources or doubting about the real size of each product market demand.
STRATEGY AND APPROACH
Clearly there is evidence of widespread environmental degradation in Patagonia as a result of more than one century of continuous sheep grazing without proper range management. It is also obvious that sheep farming had been suffering a reduction in profit for decades, that has now turned into a very difficult situation with the present low wool prices. Therefore, an approach with two simultaneous objectives is required: i) to help farmers to regain a profitable enterprise whilst ii) at the same time reverting the degradation process. The government, both national and provincial should facilitate and monitor the process of restructuring and environmental conservation. All this requires drastic changes in attitudes of farmers and decision makers. The breakthrough idea must be that Patagonia is not only suitable for sheep farming but able to produce a diversity of goods and services. To restructure the rural sector requires more than general measures and subsidies.
Long term policies are required, providing a framework for decentralised planning and implementation of activities, based on the local conditions of the natural resources and the socio-economic context. It is elementary to recognise that Patagonia is heterogeneous. Medium scale farmers require other solutions than smallholders in the north. Indebted sheep farmers may need other assistance than farmers in the process of diversification. Farmers in the Andes have other options than those on the steppe. Therefore, farmers must be major stake holders in both planning and implementation of all activities. Channelling of communication, information and resources between government and farmers is best achieved through intermediate representative organisations, such as co-operatives and farmers associations. Therefore, decentralisation of decision making is required as well as strengthening of these intermediate organisations.
The governments and the farmers will have to initiate the following activities:
SUSTAINABLE USE OPTIONS
In general the desertification process is moderate and still reversible by applying sustainable range management practices. Moreover, despite being a semi desert, Patagonia is rather rich in water resources, which so far have been hardly used for alternative production systems. Sustainable resource use options are the following:
i) Extensive sheep farming
Although some degraded pastures may require temporary closure for its recuperation, many pastures with a carrying capacity higher than 0.1 sheep equivalent/ha, are considered able for sheep grazing. Those farm holdings which have or may acquire a minimum size, are able to produce on a economic and sustainable basis, when applying a management technology consisting of the following principles:
TME management packages have been developed by INTA, including these principles and other technologies as early shearing, sanitary and genetic herd improvement, predator control, supplementary feeding, etc.
ii) Intensified livestock farming
Dairy and beef or mutton production is possible in the humid meadows. Any intensification in livestock keeping automatically provides environmental care, since good quality pastures are required. Although most humid areas have been more severely degraded than the steppe, in most cases the water sources and dynamics are less affected. Because of this, these areas may be recuperated by direct seeding, soil cultivation, construction of dams, and other measures which enhance water infiltration and reduce accelerated run off.
iii) Product Diversification
Most of the 13,000 farmers in Patagonia will have to complement their income with some other production systems additional to sheep farming. Patagonia has various resources which, so far, have been hardly used, is possible to list among the alternatives:
- horticulture;
- forestry;
- agro-tourism;
- game management;
- small stock farming;
- wind farming.
Some progressive farmers are producing cherries, berries, tulips, garlic, etc. with varying degrees of success. A major effort is required to assist these farmers technically and in market development. Furthermore, it is important to ensure environmental sustainability, specially with the implementation of irrigation schemes.
iv) Environmental protection
There are vast areas (both private and public) which are not suitable for sheep farming, many of which have been abandoned during the last two decades. Much of these lands also lack other natural resources for alternative production systems. In addition, it is noted that the National System of Protected Areas lacks representation of most of the steppe types occurring in Patagonia. Combining these issues, it is proposed to create a series of protected areas in Patagonia, consisting of degraded and unproductive areas. Farmers still living in these areas, should be compensated and could be employed as park wardens and tourist guides.
Sustainable natural resources use must be monitored systematically. A system should be developed for monitoring climate, rangelands condition in general and of individual farms, and other resource uses. Special mention is required of the need to monitor and mitigate the widespread negative impacts of oil exploration and exploitation industry in Patagonia.
CONCLUSION
Although areawise, sheep farming for wool production has been and still is the principal rural activity, it is clear that todays contribution to the Gross Product of Patagonia has become insignificant (less than 1%). In addition, no sustainable range techniques are applied, leading to degradation of the regions great environmental value (biodiversity and tourism).
Large commercial sheep farms, using scale economies and improved technologies, will be able to continue producing in a competitive way. Smaller farmers need to diversify using any of Patagonias many natural resources niches, in order to survive. There are a series of alternatives, such as agro-tourism, game management, horticulture, forestry, etc. Special assistance is required for small holders and small farmers living on public lands with few resources.
The radical change that is proposed requires a modification in attitude of both farmers and decision makers. Previous general programmes and subsidies alleviate but have not achieved any restructuring of the rural sector nor prevented further environmental degradation. Intermediate organisations (NGOs, farmers associations, co-operatives, etc.) must be used and strengthened to decentralise decision making, to improve communication between farmers, government and the market, to plan and supervise implementation of tailor made projects, and to channel resources. Only those farmers who are willing to diversify and to apply environmentally friendly techniques must be stimulated and rewarded.
1. ANTECEDENTES
1.1 Consideraciones Previas
01. Este es el documento principal del proyecto "Estado actual de los conocimientos sobre los procesos de desertificación en Patagonia, su prevención y control, estudio comparativo con regiones homologas: conclusiones y estrategias". En el mismo se resume la información aportada en los numerosos trabajos que figuran en anexos y, las ideas y comentarios recogidos en diversas reuniones de trabajo y en el Taller llevado a cabo el 5 de noviembre de 1998 en Trelew (Chubut), del cual participaron autoridades y representantes de instituciones fuerzas vivas de la región.
02. Este documento (y en los anexos que se adjuntan) se procura cumplir con los objetivos específicos encomendados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA), a través del Proyecto Forestal de Desarrollo (co-financiado por la Nación Argentina y el Banco Mundial - Convenio BIRF 3948-AR). Estos fueron:
03. Este documento analiza y propone soluciones alternativas al problema productivo rural de la Patagonia, teniendo en el efecto de éstas sobre el ambiente. Por lo tanto, el documento no es un estudio exhaustivo de todos los problemas ambientales de la región, sino de los problemas productivos rurales y de la relación entre éstos y el ambiente. Tal es el orden de prioridades establecido por los términos de referencia.
04. El estudio fue ejecutado por un consorcio de empresas consultoras: DHV Consultants BV (de Holanda) & CSSwedforest (de Suecia), que coordinaron la labor de técnicos de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), del Centro Nacional Patagónico dependiente del Concejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CENPAT), de la Universidad de Comahué, y varios otros consultores individuales. El consorcio internacional, por ser el contratante principal, toma toda la responsabilidad del contenido de este documento.
05. Este informe final es entregado a la SAGPyA, destinataria final y propietaria del mismo, como insumo para la toma de decisiones, marco en el cual fue diseñado y contratado.
06. En los distintos párrafos se citan los autores de aquellas contribuciones técnicas donde se hallará la información que fundamenta cada afirmación. Por ello todos los que hayan realizados significativos aportes a este documento, son considerados como coautores del mismo, y figuran en el índice correspondiente.
07. Este documento considera como pertenecientes a la Patagonia las cinco provincias australes de Argentina: Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Comprende por lo tanto las Regiones Fitogeográficas de Patagonia y Monte Austral. Este estudio no incluye los grandes valles irrigados de la región, ni sus costas, ni los bosques de la región montañosa andina.
08. La desertificación ha sido definida como la "degradación de la tierra en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, que resulta de varios factores que incluyen variaciones climáticas y actividades humanas" (Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, Río de Janeiro, 1992).
09. Argentina es signataria de la Convención sobre desertificación de las Naciones Unidas, lo que ha sido ratificado por la Ley Nacional 24.295. Actualmente, se está desarrollando un Programa de Acción Nacional (PAN) de lucha contra la desertificación, bajo la responsabilidad de la Dirección de Suelos, que depende de la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de la Nación.
1.2 Metodología Interdiciplinaria y Participativa
10. Para diagnosticar la problemática, analizarla, evaluar las posibles opciones y recomendar una estrategia, se realizó un acercamiento interdisciplinario. En función de éste afirmamos que la desertificación es el principal problema ambiental de la Patagonia, pero no es necesariamente el principal causante de su deterioro económico y social, sino uno de los aspectos determinantes. Muchos otros factores (políticos, económicos, culturales, étnicos y ambientales) han contribuido a la presente situación de uso y manejo de la tierra y de sus recursos, a la disminución de las majadas, a la marginalidad social, a la distribución de la población, al empobrecimiento de la región, etc. Tomar a la desertificación y a la ganadería ovina como único punto de partida no permite una visión integral de los problemas y del potencial de la Patagonia.
11. La primera fase del estudio consistió en realizar un diagnóstico basado sobre un estudio bibliográfico, una recopilación de información existente y múltiples visitas al terreno. En la segunda fase de análisis, se procuró la participación activa de los distintos actores realizando tres giras por las provincias patagónicas, para recoger información y las opiniones de:
12. Al mismo tiempo que se realizó la
tercera gira provincial, se ha distribuido ampliamente un borrador del informe
preliminar, para recoger comentarios antes de elaborar la versión final de dicho
documento. Este último y todos los informes que le dieron origen fueron presentados en un
Taller Público realizado en Trelew en Noviembre de 1998, donde se brindó a los distintos
actores otra posibilidad de comentar y opinar sobre el documento (ver abajo).
1.3 Taller Público
13. Al concluir la compilación del documento preliminar, la SAGPyA invitó a representantes de otros ministerios, de las provincias patagónicas, de numerosas instituciones, organizaciones e individuos de toda la región, y al público en general, a asistir a la presentación los resultados del estudio y brindar un espacio para discutir sobre las conclusiones y propuestas del mismo.
14. Debido a la actualidad, complejidad y sensibilidad de la problemática planteada, la convocatoria tuvo gran repercusión entre las instituciones. Días antes de que se llevase a cabo el taller, muchos organismos involucrados mostraron sus inquietudes respecto al tema, y solicitaron espacio durante el taller para exponer sus comentarios y observaciones sobre el informe. Una muestra de este interés es la participación en el evento de 110 personas, un número mucho mayor de lo que se había previsto. El programa del taller, la lista de los participantes, las presentaciones, y los trabajos en comisiones se encuentran en el Informe Técnico No. 7. El programa del taller fue coordinado por el grupo de consultores con los responsables de la SAGPyA y discutido de antemano con el moderador. El día estuvo dividido en dos partes.
15. Realizaron la apertura del evento el Subsecretario de Agricultura y Ganadería de la Nación, Dr. Miguel Sobrero y el Director del Proyecto Forestal de Desarrollo, Ing. Ricardo Larrobla. En la primera parte del día se presentaron las conclusiones y resultados del estudio y se les dio la oportunidad a los participantes de hacer preguntas aclaratorias y observaciones. Las preguntas formuladas por los participantes fueron variadas, cubriendo aspectos técnicos, económicos, sociales e institucionales. Muchas de las preguntas fueron contestadas en forma satisfactoria por parte de los técnicos y expertos presentes. En algunos casos, se generaron fuertes discusiones por las discrepancias entre los puntos de vista entre quienes habían formulado la pregunta y los panelistas. Se debatió largamente el tema de los auxilios financieros, y la problemática de los minifundistas y de las indígenas.
16. Después de la ronda de preguntas aclaratorias, los participantes tuvieron la oportunidad de presentar sus observaciones al documento principal. Antes de iniciar el taller, algunas instituciones ya habían anticipado su interés en aprovechar esta posibilidad y articular su puntos de vista con comentarios respecto al documento. Otras instituciones se sumaron a éstas durante el desarrollo de esta etapa del taller. Una síntesis de lo que dijeron los representantes de distintas instituciones se encuentra en el Informe Técnico 7.
17. En la segunda parte del día se analizó en comisiones el "qué hacer" en cuatro temas importantes:
Las conclusiones arribadas por las comisiones, que fueron presentados al finalizar el día a la audiencia del taller, se reproducen en el Informe Técnico No. 7.
18. Al sintetizar la labor del día, el grupo de consultores se comprometió a tomar en cuenta los aportes de los participantes en la elaboración del documento final. Se reconoció que faltó información sobre el impacto de la actividad petrolera, las retenciones, los minifundistas y las indígenas. El grupo de consultores ofreció considerar cualquier otro aporte fundamentado en el que se destacasen falencias del documento, que se les hiciera llegar. Un resumen de las reacciones por escrito al documento presentado en el taller se encuentra en el Anexo 1.
19. Del taller surgió la necesidad de fortalecer las estructuras institucionales. En el taller hubo políticos, técnicos y productores que podrían juntarse para armar y aceitar dichas estructuras. Con dichas estructuras se podrían diagnosticar correctamente cada caso y cada problemática, planificar su recuperación y poner en marcha las acciones.
2. SITUACIÓN ACTUAL
2.1 La Patagonia
20. La Patagonia es una vasta región (750,000 km2), que cubre un amplio rango latitudinal (36-550 S), limitada al oeste (O) por la Cordillera de los Andes y al este (E) por el Océano Atlántico. En su interior se escalonan áridas mesetas, relativamente homogéneas, y entre ellas, valles donde se observa una importante heterogeneidad de ecosistemas .
21. La homogeneidad fisonómica está dada por una estepa graminosa-arbustiva, que compone un semi-desierto frío. Por los valles circulan, de O a E, caudalosos ríos y numerosos arroyos que constituyen la principal cuenca hídrica Argentina después de la Río de la Plata. La heterogenidad en el paisaje brindada por estos cauces, es aumentada por la infinidad de oasis (mallines o vegas) que ocupan desde un 8 a un 3% de su superficie. La densidad de población en las áreas rurales es muy baja (0,1 hab/km2) y se concentra en ciudades de la periferia de la Región (Precordillera, costa y grandes valles).
22. Los relatos de numerosos viajeros que recorrieron la Región durante el siglo pasado dan cuenta de una vegetación abierta en la zona de Monte, en el norte de la Patagonia, y de millones de guanacos que pastaban densos pastizales. También se informa sobre la existencia de depredadores mayores, aves de rapiña, y significativa fauna menor.
23. La colonización Patagónica se inició a fines del siglo pasado con el asentamiento de productores de lana en distintas áreas de la estepa. La lana no requería un proceso de conservación especial y era altamente demandada por el mercado mundial. Ello determinó una interesante rentabilidad de la cría ovina, estimada en un 30-40%, y justificó la monocultura lanera.
24. Las primeras señales de alarma sobre las consecuencias del pastoreo ovino no tardaron en aparecer. Ya en 1914, Bailey Willys, un geólogo Norteamericano que estaba trabajando en Río Negro, describió con notable precisión el sobrepastoreo de los campos Patagónicos. En 1951 Vaino Auer, en 1958 Soriano, y en 1965 Amigo comunicaron los efectos del deterioro sobre la vegetación. En 1962, los técnicos del INTA de toda la Patagonia recomendaron reducir las cargas en un 30% para detener el proceso de desertificación.
25. Desde hace 10 años, el INTA en colaboración con la GTZ alemana, ha estudiado y diagnosticado el proceso de desertificación en Patagonia. Como resultado de esta labor existen algunas informaciones sobre el proceso (en mayoría en forma de datos y material no editado), y se ha instalado el tema en las discusiones privadas y públicas.
26. El uso de las pasturas naturales de las extensas mesetas y llanuras para la ganadería ovina de secano ha sido y sigue siendo la principal actividad rural de la Patagonia. Esta monocultura productiva no ha tenido en cuenta la existencia de ambientes diferentes, por lo que su alto y variado potencial no ha sido bien aprovechado.
Fig. 1 - Mapa general de la Patagonia con Unidades Fisionómicas-Florísticas (J.M. Paruelo)
27. Existen muchos indicios de desertificación en la Patagonia y de que la explotación ovina sería su causa principal. Sin embargo, son escasos los conocimientos sobre el estado original (de referencia) de los recursos naturales y su funcionamiento. Sólo en unas pocas áreas se han realizado estudios de mediano y largo plazo (más de 10 años) sobre el funcionamiento de los ecosistemas. Esto dificulta una adecuada evaluación de la magnitud del proceso de degradación ambiental, de sus posibles causas, y de las posibilidades de recuperación.
28. Existen además, otros factores que han contribuido al deterioro de la producción, entre ellos un aumento en la depredación por parte de zorros y pumas, el abigeato y el deterioro de la oferta forrajera. Este último proceso de degradación es el resultante de un siglo de extracción de forraje sin aplicar una tecnología de manejo adecuado de los campos (adecuación de la carga, mejoramiento de la distribución de los animales en el espacio y el tiempo). La mayoría de los establecimientos tiene una infraestructura obsoleta, y se han visto obligados a disminuir el personal y consecuentemente han perdido capacidad para atender las majadas.
2.2 Situación Económica
29. Aunque anteriormente, la ganadería ovina fue la principal actividad económica y motor de desarrollo regional, hoy ya no lo es. Actualmente la producción ganadera representa menos de 1% del Producto Bruto Geográfico (PBG) de la Patagonia y tiene una tendencia decreciente (tabla 1). Otros sectores aportan mucho más a la economía Patagónica. La explotación minera y petrolera, la pesca, la fruticultura (en el valle de Río Negro), los servicios y el turismo muestran una elevada tasa de crecimiento (Penna y Huerta).
Tabla 1 - Distribución del PBG de la Patagonia por subsectores en 1995 (Penna)
| . | Chubut |
Neuq. |
R.N. |
S.Cruz |
TdelF. |
Patagonia |
% del PBG Agr. Caza, Silv. y Pesca |
5,24 |
6,73 |
10,38 |
7,29 |
6,44 |
7,5 |
% del PBG Agropecuario |
3,61 |
6,66 |
10,15 |
1,18 |
0,69 |
5,3 |
% del PBG subsector ganadería |
1,10 |
0,45 |
1,19 |
0,96 |
0,66 |
1,0 |
30. La caída en las existencias ganaderas, como muestra el gráfico siguiente, es uno de los indicadores de la declinación de actividad ovina (Huerta). Las Provincias de Santa Cruz y de Chubut han sido las más afectadas por la disminución de la carga ganadera (fundamentalmente ovina).
31. La sustitución de las lanas por fibras sintéticas ha reducido la demanda mundial de este commodity y ha ocasionado un descenso continuo del precio internacional. Como los costos fijos continuaron creciendo, lo que ha generado una progresiva caída del ingreso neto de los productores. Entre 1910 y 1930, el precio de la lana (en dólares constantes) era cinco veces superior al de 1992/96. Si bien hubo períodos de recuperación (1951 y 1974) hubo una clara tendencia declinante. El consumo mundial por habitante ha caído de 0.35 kg en 1987/9 a 0.25 kg en 1996/7 (Gargiulo).
Fig. 2 - Evolución de la carga ganadera en unidades ganaderas ovinas (ugo) (Huerta).

32. Los precios pagados a los productores locales se han fijado en relación con los precios internacionales. A partir de 1994, el PROLANA comenzó a publicar precios de referencia de las operaciones realizadas en el país. En ese entonces los valores obtenidos localmente eran un 40% menores que los precios internacionales para calidades semejantes. Las mejoras introducidas por la clasificación de las fibras en los establecimientos y por su presentación en fardos contribuyeron a mejorar la capacidad negociadora de los productores y en 1997/8 las diferencias entre las cotizaciones locales respecto a las internacionales se redujeron al 8%. Esto ilustra cómo una política activa colabora a "construir" un mercado Lamentablemente hoy, el productor que realiza esta práctica, no recibe el beneficio adicional de $0,05/kg (Gargiulo).
33. A partir de 1950, el precio de la lana, en moneda constante, muestra una de las tendencias declinantes más pronunciadas dentro de los productos agropecuarios. Esta disminución de los precios fue parcialmente compensada por la mejora tecnológica y la productividad que elevaron la cantidad de lana obtenida por animal. De todas maneras, los establecimientos laneros sufrieron el impacto negativo de la disminución de las cotizaciones. Frente a una tendencia como la indicada puede suponerse que la misma continuará (Gargiulo).
34. Algunas estimaciones de rentabilidad fueron elaboradas por CORFO Chubut e INTA (Menedín F. y Nápoli, N, 1996) para diferentes tamaños de explotaciones localizadas en las tres áreas principales: la costa, la meseta y la precordillera. En la Tabla 2 se reproducen los resultados que muestran diferencias de rentabilidad con relación al tamaño y sub-región. En todos los casos, se obtuvieron tasas inferiores a las que abonan los bancos a un pequeño inversor (alrededor del 6%).
Fig. 3 - Precio de la Lana en U$S de 1996

35. Las estimaciones realizadas para diferentes zonas de la Provincia de Río Negro resultan complementarias (Huerta, 1998). Se analizaron los costos y beneficios de cinco explotaciones de un mismo tamaño (2001 a 4500 cabezas). Empleando tecnología mejorada y contando con un 25% de aumento en el precio de las lanas, que es un escenario "deseable" los valores estimados de la rentabilidad fueron bajos: 5.8%, 4.1%, 2.5% 1.6% y 0.3%.
Tabla 2 - Estimaciones de rentabilidad (CORFO Chubut e INTA)
tamaño en cabezas |
zona |
capital total ($) |
ingresos ($) |
rentabilidad (%) |
2000 |
costa |
394572 |
8004 |
2.03% |
| . | meseta |
428423 |
952 |
0.22% |
| . | precordillera |
349465 |
8442 |
2.42% |
4000 |
costa |
718927 |
22934 |
3.19% |
| . | meseta |
786229 |
9230 |
1.17% |
| . | precordillera |
624701 |
24624 |
3.94% |
6000 |
costa |
1049726 |
36781 |
3.50% |
| . | meseta |
1150681 |
16225 |
1.41% |
| . | precordillera |
912802 |
39300 |
4.31% |
diferencia |
costa |
655154 |
28777 |
1.47% |
6000-2000 |
meseta |
722258 |
15273 |
1.19% |
| . | precordillera |
563337 |
30858 |
1.89% |
Fuente: Menedín, F y Nápoli, N., (1996)
36. Si las rentabilidades actuales se comparan con las obtenidas cuando se colonizó Patagonia, no queda lugar a dudas de las razones principales de la situación actual. Un estudio histórico (Barbería, 1996) muestra los resultados obtenidos por los productores en la década de 1910. En algunos casos (40.000 ha) la tasa de retorno anual sobre capital llegaba al 50% y el margen bruto de explotación superaba el 80% del precio de venta. Tales valores permiten duplicar el capital cada 2-3 años, algo impensable en las actuales condiciones de mercado. La falta de rentabilidad, especialmente en la última década, ha acentuado la presión sobre el ambiente.
37. En resumen, los productores han experimentado una progresiva reducción de rentabilidad sobre capital, por lo que en la actualidad, sólo los establecimientos con majadas de 6000 ovejas alcanzarían una rentabilidad similar a la que abonan los Bancos a los pequeños inversores. La disminución de rentabilidad ha elevado el endeudamiento y ha llevado al abandono de 500 campos en Santa Cruz. Otros efectos han sido la emigración de la población rural y la obsolescencia de la infraestructura por falta de inversiones.
38. Hay que señalar que, en general, muchos productores no reaccionaron empresarialmente cuando fueron afectados por esta reducción de rentabilidad. Lo que ocurrió en la Patagonia ha ocurrido en otras regiones del país a empresas dedicadas a las más diversas actividades. En dichas latitudes, las empresas lograron sobrevivir en función de continuas modificaciones e innovaciones en los procesos productivos y en los productos ofrecidos, surgida de desarrollos y de asumir los riesgos que involucra todo cambio. El inmovilismo ocurrido en Patagonia se puede justificar por la baja rentabilidad y las continuas emergencias sufridas en los ´90.
39. Antes del ajuste fiscal y de la estabilidad monetaria de los años ´90, el estado recaudó a través de impuestos a la exportación de productos agropecuarios (que llegaron al 30% en 1987/8), denominados retenciones. Estas eran mayores para las lanas sucias que para las lavadas y tops y, se justificaron para reducir el beneficio (presuntamente excesivo) que llegaba al productor con tipos de cambio subvaluados. Una estimación de la Federación Lanera Argentina (1986) para el período 1945/86 indica que el efecto cambiario-impositivo ha motivado una pérdida del 35% sobre el valor F.O.B., y del 59% en los ingresos percibidos por los productores. La reducción artificial de sus ingresos crearon expectativas desfavorables en los productores laneros, que contribuyeron a postergar sus decisiones y que diminuyeron la capacidad de capitalizar las explotaciones. Los derechos de exportación fueron derogados en diciembre de 1990, la tasa de estadística rigió hasta octubre de 1991 y, la contribución para el INTA dejó de exigirse en noviembre de 1992. (Federación Lanera Argentina)
40. El ajuste macroeconómico establecido en 1991, además de estabilidad y crecimiento, creó un nuevo ambiente competitivo, manifestado en nuevas situaciones que influyen sobre el desarrollo de la actividad regional, tales como:
41. En resumen, puede considerarse que la rentabilidad de los productores fue perjudicada por una política que desincentivaba las exportaciones (principal destino de la lana) y, cuando cambió dicha política también se modificó el escenario productivo: precios internacionales cada vez más bajos, emergencias y la exigencia de adecuarse a la nueva estructura económica.
42. Se estima que, actualmente, una carga de 6.000 cabezas ovinas es el mínimo indispensable para obtener una rentabilidad comparable con otro tipo de inversiones. Sólo el 6% de los productores poseen esa cantidad de ovejas o más, siendo propietarios del 38% de las existencias ovinas totales. Muchas empresas laneras con menores poblaciones ovinas, continúan operando gracias a una variada gama de auxilios financieros que la Nación y/o las Provincias otorgan al sector (Penna).
43. El monto promedio de subsidios concedido anualmente a la ganadería por parte de la Nación es de $20-23 millones. Esto equivale aproximadamente a un 10% del valor de la producción ganadera. A ellos deben agregarse otros subsidios provinciales: exenciones de los impuestos a las ganancias e inmobiliario. Este conjunto de medidas, tendientes a reducir los costos de producción, han evitado un mayor cierre de campos y una mayor declinación de la producción. Sin embargo, el hecho de no establecerse una obligación por parte del productor como contrapartida del beneficio otorgado, permitió cierta especulación con la tierra y desestimuló el uso óptimo de los recursos (Penna).
44. Estos estímulos, fueron otorgados como una forma de reducir transitoriamente los problemas de los productores, y no formaron parte de una estrategia de recomposición del sector para hacerlo económicamente competitivo y ecológicamente sustentable. No parece posible que estas ayudas continúen indefinidamente, lo que lleva a la necesidad de buscar nuevos caminos para la reestructuración de la actividad ganadera (Penna).
2.3 Situación Social
45. La escasa población de la Patagonia (1,5 millones según el censo de 1991) crece y se encuentra concentrada en las ciudades y pueblos. Sólo el 14% vive en el área rural y un 4% en establecimientos rurales. Esto representa una muy baja densidad de población que no supera 0,01 persona por km2, y que disminuye por un fuerte éxodo. Este aislamiento obstaculiza el desarrollo de la población rural (Casas).
46. El inhóspito clima y el aislamiento no estimulan los asentamientos rurales permanentes y acentúan el criterio de extracción de recursos naturales (bosques, pesca, petróleo y gas). Solo la actividad ganadera permitió poblar totalmente el territorio de la región, cuando la renta fue muy atractiva. Posteriormente, con ganacias escasas o nulas, el productor debió postponer las amortizaciones, siéndole fue prácticamente imposible mantener las viviendas e instalaciones existente.
47. La carencia de infraestructura social como escuelas, servicios sanitarios, almacenes, redes de electricidad, comunicación, transporte, etc. afecta la calidad de vida de la población rural. Sólo en Neuquén existe una red rural de servicios sociales y se han generado pequeños centros poblados dotados de equipamiento educativo y sanitario, al que se movilizaron numerosas familias. En otras provincias, es reducido el interés político de atender el alto costo de crear escuelas, hospitales, comunicación y transporte y otras formas de desarrollar el área rural. Los subsidios que existen para promover la ocupación de la región Patagónica son generales, operando de manera similar en el área rural y el área urbana (ej. el subsidio al precio de los combustibles) o sólo benefician a la población urbana (ej. subsidio de gas envasado) (Casas).
48. Según la magnitud de la superficie que explotan, es posible distinguir distintos estratos para los casi 13,000 productores de secano:
Tabla 3 - Estratos de establecimientos rurales en función de su superficie (Casas)
Establecimientos |
Neuquén |
R.Negro |
Chubut |
S.Cruz |
TdelF |
Total |
hasta 1,000 ha |
4,861 |
1,605 |
636 |
92 |
11 |
7,205 |
hasta 2,500 ha |
77 |
539 |
424 |
36 |
0 |
1,076 |
hasta 5,000 ha |
52 |
599 |
438 |
54 |
9 |
1,152 |
hasta 10,000 ha |
57 |
457 |
500 |
163 |
23 |
1,200 |
hasta 20,000 ha |
35 |
246 |
416 |
496 |
22 |
1,215 |
más de 20,000 ha |
35 |
96 |
207 |
261 |
14 |
613 |
Total |
5,117 |
3,542 |
2,621 |
1,102 |
79 |
12,461 |
49. Ante la disminución de la renta ganadera y, efectos de aprovechar los recursos de la Región para realizar distintas actividades productivas, sería necesario reestructurar los sistemas de producción en la mayoría de los establecimientos. Los productores de predios medianos y pequeños, que no alcanzan suficiente rentabilidad, serán los que deberían afrontar las reestructuraciones más delicadas. La continuación de la producción ganadera extensiva o el cambio de actividad es una decisión individual de los productores.
50. Puede estimarse la siguiente distribución de los establecimientos según sus posibilidades de reestructuración (tabla 4) (Casas).
51. La integración de los productores y empleados de distintos establecimientos para formar unidades mayores necesitará asistencia para hallar nuevas fuentes de empleo, generar trabajo, u organizar adecuadamente la migración (Casas).
52. Los productores ganaderos han mostrado escasa disposición para asumir riesgos, están poco organizados, y adoptan actitudes conservadoras frente al cambio tecnológico, por lo que han respondido escasamente a los programas de extensión. Por ello, sólo el 10% de los 140 grupos de Cambio Rural que existen en la Patagonia agrupan a productores del área de secano. Las razones de esa escasa respuesta puede estar en que no se presentaron alternativas de producción suficientemente atractivas y afianzadas como para asumir el riesgo del cambio ó a fallas en el proceso de extensión-financiación del paquete de medidas propuestas. Otra causa es que una gran parte de la población rural se caracteriza por una baja tasa de alfabetización y nivel de educación. Asimismo, las irregularidades en la posesión de la tierra que ocupan crean inseguridad y ambivalencia en la toma de decisiones (Casas).
Tabla 4 - Clasificación de los establecimientos rurales según sus posibilidades de reestructuración
1 |
aquellos cuya superficie le permitirá alcanzar el tamaño mínimo de 6.000 ugo para continuar con actividades exclusivamente ganaderas |
600 |
|
2 |
aquellos que, pese a ocupar menores superficies, pueden adquirir tamaño económico mínimo: |
. | |
| . | 2.1 |
aumentando el tamaño de su majada, lo que implica disponer de recursos forrajeros y financieros adicionales |
2.000 |
| . | 2.2 |
asociarse o ceder la gestión de sus establecimientos con/a otros productores, para alcanzar el tamaño mínimo que les permita permanecer en la ganadería extensiva |
7.000 |
3 |
aquellos pequeños productores, que deberán cambiar total o parcialmente su ovinocultura por no ser suficientemente rentable, iniciando nuevas actividades productivas en forma planificada y participativa, con infraestructura y equipamiento adecuado provistos por el Estado, en pequeños centros del área rural |
1.000 |
|
4 |
minifundistas con menos de 1000 ugo quienes deberán contar con un fuerte apoyo del estado promotor que coordine programas que garanticen superar la pobreza estructural (necesidades básicas insatisfechas) y permitan alcanzar el logro de gestión con calidad de vida por persona, de acuerdo a los índices de Desarrollo Humano promovidos por Naciones Unidas. Es la opinión de numerosos operadores que los que actualmente son considerados minifundios pueden transformarse en unidades viables económicamente si se promueve reconvenciones en los sistemas productivos en el tipo de bienes a producir. |
2.000 |
|
Los números de establecimientos son indicativos [ugo = unidad ganadera ovina]
53. Muchos propietarios medianos y grandes no residen en sus predios lo que constituye una causa adicional a la escasa disposición para asumir riesgos. Dichos propietarios tienen otras actividades y sólo pueden mantener producciones extensivas que son de fácil ejecución y control. Por otra parte al no vivir las problemáticas diarias de producción, carecen de elementos suficientes para justificar los gastos que deben incurrirse en procura de soluciones.
54. Los minifundistas y los ocupantes de las tierras fiscales y de las reservas indígenas, parecen tener una responsabilidad mayor como causantes del problema de la desertificación, por lo que se suele sugerir que es allí donde debe ponerse el énfasis en las medidas de control. Sin embargo, hay que reconocer que los pequeños productores siempre fueron marginados y destinados a las áreas más áridas de la Patagonia, de las cuales abusaron para poder sobrevivir con los sistemas de producción tradicionales. También, por falta de políticas de tierras fiscales, los fiscaleros permanecieron marginados, sin seguridad de la propiedad de la tierra, que es el medio fundamental de sus vidas.
55. La cultura Patagónica incluye una mezcla de tradiciones de distintos países europeos y de otras regiones de Argentina. Esta cultura ha sido moldeada por el aislamiento, las características particulares del paisaje, y de la producción tradicional de ovinos.
2.4 Situación Ambiental
56. Como se ha manifestado anteriormente, la Patagonia presenta una marcada heterogeneidad ambiental. Aunque gran parte de ésta región es un semi-desierto, existe una gran variedad de ecosistemas y riqueza de recursos naturales. Tiene 3,000 km de costa con recursos pesqueros; existen muchos valles y mallines con potencial agropecuario; en la pre-cordillera hay bosques, lagos, ríos, sierras y volcanes; es grande la riqueza minera, variados los recursos culturales y turísticos y atractiva la fauna silvestre.
57. La geología, la geomorfología, el clima, los suelos, la vegetación, la fauna, son fuentes de heterogeneidad de los ecosistemas. Este hecho ha sido tradicionalmente poco considerado lo que explica no sólo la mono - utilización de la mayor parte de sus ecosistemas (ganadería ovina) sino también las inadecuadas prácticas de utilización (pastoreo continuo en grandes extensiones). Los ambientes con ecosistemas muy diferentes han sido inadecuadamente aprovechados ya que la gran heterogeneidad ecológica ofrece oportunidades de desarrollo de nuevas formas de utilización de recursos.
2.4.1 Suelos
58. Desde el punto de vista geológico se han descripto para Patagonia nueve regiones o unidades geológicas. Esas unidades tienen materiales originarios (i.e. tipos de rocas) diferentes y resultan de diferentes procesos geológicos. Depósitos basálticos, glaciales y sedimentos marinos son los materiales originarios más comunes (Salazar).
59. La variada geomorfología da cuenta de los procesos de modelado que determinaron la formación de serranías, mesetas, planicies, depresiones y llanuras aluviales. La mayoría de estas formas y sus implicancias para el desarrollo de los suelos se encuentran resumidos en el Atlas de Suelo de la República Argentina (1990) y en el Mapa de Suelos de la Patagonia (1994). Estos trabajos tienen un gran valor porque permitirán diseñar estrategias de utilización basadas en descripciones de los suelos (Salazar).
60. Los suelos actuales dan cuenta del diferente material originario (predominantemente rocas plutónicas y piroclásticas). Es grande la cantidad de sedimentos no consolidados (fundamentalmente arenas y arcillas) derivados de la erosión eólica y fluvial y, en menor medida, glacifluvial. El clima de los últimos mileños ha sido fundamentalmente árido lo que ha determinado una biota particular y una lenta formación de suelos. El manto de caliche cercano a la superficie (menos de un metro de profundidad) en muchos casos indica la juventud de los suelos (Salazar).
61. La principal forma de degradación actual de los suelos es la erosión eólica. Este proceso se desencadena por la fuerte acción de los vientos en conjunción con una caída de la cobertura vegetal debido a la acción del sobrepastoreo. Este efecto de la erosión puede ser particularmente perjudicial en suelos paleoargids. Estos suelos están caracterizados por un material grueso (arenoso) en superficie y por un paleosuelo fuertemente arcilloso debajo. En algunos casos la erosión remueve el suelo superficial, quedando expuesto el suelo arcilloso, lo que determina una situación novedosa para la flora actual. Al menos 30% de los suelos de las provincias de Chubut y Santa Cruz se encontrarían en esta situación (Salazar).
2.4.2 Clima
62. La cordillera de los Andes juega un papel central como determinante del clima patagónico. La distribución N-S de la cordillera genera una fuerte barrera orográfica para las masas de aire húmedas provenientes del océano Pacífico. Estas masas de aire se calientan y desecan a medida que atraviesan la cordillera y el continente. La Patagonia extra-andina se caracteriza por precipitaciones anuales menores de 500 mm (principalmente menores de 200 mm), siendo las precipitaciones predominantemente invernales o tempranas en la primavera. Esta distribución invernal de las precipitaciones determina una asincronía entre la estación húmeda y la estación de crecimiento de la vegetación. Así surge una de las características sobresalientes de la Patagonia: su aridez. Si bien en algunas partes las precipitaciones superan la demanda atmosférica, la gran mayoría de la región experimenta déficits hídricos estivales muy marcados. En cambio, en la provincia del Monte las precipitaciones son menos estacionales. Por ello, el verano, con muy altas temperatura, se presenta como un período de muy poco crecimiento debido a un marcado déficit hídrico. En la medida que las temperaturas son menores (primavera u otoño) el balance es menos negativo y el crecimiento mayor (Paruelo).
63. Un hecho destacable del clima de la región Patagónica es la gran velocidad de los vientos del oeste - sudoeste. Estos se caracterizan no solo por su persistencia durante el año sino también por su intensidad. Los valores observados de velocidad de viento media anual en la región cento-oeste de Chubut varían entre 15 y 22 km.h-1. La distribución anual de las velocidades de viento indica máximos entre setiembre y enero y mínimos en invierno. En el promedio anual y para toda la región el efecto del viento reduce las temperaturas en 4.2 ° C y el efecto enfriante es mayor en verano (Paruelo).
64. Pese a su variabilidad, el análisis de las precipitaciones registradas en lo que va del siglo sugiere que la precipitación no ha cambiado (Figura 4). Este análisis contradice la opinión general de muchos productores que asocian la desertificación con un cambio climático que habría aumentado la frecuencia e intensidad de nevadas y los períodos de sequía (Paruelo).
Fig. 4 - Tendencias en la precipitación (período 1960-1996).

Pendiente de la relación PPT vs. Tiempo por 20 localidades: 1. Neuquén; 2. San Antonio Oeste; 3. Maquinchao; 4. Esquel; 5. Trelew; 6. Comodoro Rivadavia; 7. Santa Cruz; 8. Río Gallegos; 9. EA Leleque; 10. Paso Indios (N); 11. Bariloche; 12. Paso Indios (Ch); 13. El Maitén; 14. EA la Elena; 15. EA Fofocahuel; 16. EA Montoso; 17. EA Lepa; 18. Cholila; 19. Puerto Deseado; 20. San Julian.
65. El clima de la región se encuentra sub-estudiado por la falta de una red de estaciones meteorológicas activa, continua, y espacialmente bien distribuida. Contar con estos datos climáticos permitirá decidir sobre tipos alternativos de explotación de recursos naturales, desarrollar sistemas de alarma o de predicción de productividad primaria y de disponibilidad forrajera (Paruelo).
2.4.3 Vegetación
66. La vegetación de la Patagonia ha sido bien estudiada e incluye una alta proporción de la riqueza florística de toda la República. En esta región encontramos un 65% de las familias y un 40% de los géneros del país. Las familias más representadas son las Poaceas y las Asteráceas. La Patagonia tiene sólo una familia endémica (exclusiva para la región). Hay 12 géneros endémicos y también varias especies endémicas, algunas en peligro de extinción. Diversas alteraciones provocadas por el hombre podrían conducir a una disminución de la diversidad florística de la región. Contrariamente a lo observado en muchas regiones, la degradación de la vegetación patagónica extraandina, no ha sido acompañada por invasiones de especies exóticas. Más bien parecería que la degradación conduce a una disminución de la diversidad por perdida de especies palatables y un proceso de aumento de las especies adaptadas a situaciones de mayor aridez (Soriano).
67. La vegetación patagónica a escala de distritos fitogeográficos o menor es heterogénea como consecuencia de la heterogeneidad en la geomorfología, los suelos, y el clima. Las mayores diferencias a esa escala, tanto en la fisonomía como en la abundancia relativa de las especies dominantes, son explicadas principalmente por las precipitaciones anuales. De las diferentes unidades de vegetación en que se ha dividido la Patagonia, las regiones más húmedas corresponden a pastizales mientras que las más áridas tienen fisonomías de semidesierto dominadas por arbustos pequeños, subfrutices y arbustos en cojín. En ambientes intermedios es común encontrar vegetación codominada por pastos y arbustos. En cada una de estas regiones es posible describir ambientes azonales como los oasis (mallines y humedales) que son tratado por separado más adelante en este informe (León et al.).
68. A una escala de unidad regional (uno o varios departamentos) la vegetación de la Patagonia ha sido descripta en unidades llamadas biozonas. Las biozonas (figura 5) brindan la oportunidad de definir de una manera más objetiva unidades relativamente uniformes sobre la base del funcionamiento actual del ecosistema. Estas unidades serían áreas primarias sobre las que debería basarse cualquier clase de ordenamiento del uso de la tierra (Paruelo et al.).
69. Las praderas húmedas (mallines o vegas y áreas ribereñas), son vegetaciones azonales de mayor importancia por proveer (i) abundante forraje durante la primavera y principios de verano y, (ii) agua de excelente calidad. Ocupan de un 3 a un 8% de la superficie según la sub-región y, en general, sus suelos presentan un alto contenido de materia orgánica que determina una buena estructuración. La mayoría de las especies son perennes e higrófilas (Carex, Scirpus, Holcus, Phleum, Poa) (Nakamatsu).
70. La degradación provocada por el accionar del hombre va desde cambios en la composición florística y en el funcionamiento del ecosistema, hasta modificaciones en su fisonomía y erosión. La heterogeneidad generada por el uso se superpone a la heterogeneidad natural de los ecosistemas que se ha esbozado anteriormente. La escala sobre la que actúa como modificador de los ecosistemas el uso y sobreuso es muy amplia. Desde unos pocas decenas de metros cuadrados hasta un departamento completo. En algunos casos el sobreuso ha generado un ecosistema con estructura y funcionamiento totalmente distinto al ecosistema original (Aguiar).
Fig. 5 - Mapa de biozonas de la Patagonia extra-andina (Paruelo, Jobaggy y Sala)
2.4.4 Recursos Forrajeros
71. La principal fuente de forraje de la región son los pastos mesofíticos (Poa sp, Hordeum sp, Bromus sp, etc.) de la región. Estos pastos se encuentran en baja proporción en la estepa y abundantemente en las praderas húmedas (vegas o mallines), cuya oferta forrajera supera 10 a 20 veces la de la estepa. Si bien la recarga hídrica ocurre en otoño, invierno y primavera temprana, el ciclo de crecimiento sólo comienza a mediados de octubre, con un pico de crecimiento a fines de primavera y finalizando a principios del verano (mediados de enero + 15 días). El uso ganadero ha jugado un papel muy importante en el desarrollo de estas comunidades, provocándoles grandes cambios florísticos y de estructura. El estrato medio de estas praderas, es el mas rico y productivo, tiene gran cobertura y sufre la mayor presión de pastoreo. Al abrirse el canopeo por el uso, mejora la luminosidad en el estrato inferior favoreciendo la invasión de especies exóticas de alto valor forrajero (especialmente Poa pratensis y Trifolium repens). Sin embargo, el sobrepastoreo continuo tiende a favorecer especies poco consumidas, pudiendo también resentirse su potencial productivo por salinización y erosión hídrica e, inclusive desaparecer (Nakamatsu).
72. Desde el punto de vista forrajero la vegetación de la estepa es escasamente palatable, ya que los principales arbustos están cubiertos con espinas (Nasauvia sp., Adesmia sp., Mulinun sp.) y las matas de pastos mas abundantes (Stipa sp., Festuca sp.) poseen con una alta relación C:N. Los animales domésticos solo seleccionan los pastos mas mesofíticos de las estepas (Poa, Bromus, Hordeum), que suelen hallarse protegidos entre los coirones y arbustos espinosos. En ciertos momentos del año, consumen algunas hierbas o partes de arbustos. Estas características sorprenden y sugieren que la vegetación de la estepa está muy bien adaptada para soportar los efectos de la herbivoría. La adaptación de las comunidades de la estepa sería consecuencia de miles de años de evolución conjunta de plantas y herbívoros, y de la existencia de importantes poblaciones de herbívoros (guanacos) que habrían habitado la región hace miles de años (Lauenroth).
73. Se considera que un mallín de cordillera en buen estado produce aproximadamente 8.000 kg MS/ha, mientras que escasamente degradado alcanza a producir 2.000 kg MS/ha y, uno totalmente degradado 300 kg MS/ha. Por su parte la biomasa anual producida por la estepa oscila entre 200 y 750 kg MS/ha. La selección de especies y sitios realizadas por los herbívoros domésticos determina que, de la biomasa producida por la vegetación, lo extraído constituye una pequeña proporción (5-15%) en la estepa y una alta proporción (50-70%) en los oasis. Asumiendo que las praderas húmedas ocupan 3% de la superficie de la región y producen anualmente 3 ton MS/ha, el aporte de forraje de estas sería equivalente al de las estepas, sumando entre ambos recursos una oferta anual de forraje de aproximadamente 100 kg MS/ha. Dicha oferta justificaría una población de herbívoros de 0,2 equivalentes ovinos/ha, ó 15 millones de e.o. en la región.
2.4.5 Recursos Hídricos
74. Las áreas Patagónicas posibles de relacionar con producciones bajo riego son las praderas húmedas (mallines o vegas) y los valles, cada una con características particulares desde el punto de vista hidrológico. Ambos, tienen la posibilidad de aprovechamiento con fines económicos-productivos a partir de la utilización de ríos y/o acuíferos. Los valles de mayor potencialidad productiva por sus dimensiones (mayores a 10.000 ha), se encuentran localizados sobre los principales ríos de la región (Río Negro, Río Chubut, Santa Cruz, Deseado, Chico). También existen pequeños valles, extensiones menores a 1.000 ha, de importancia para el desarrollo local. Los principales factores que afectan la productividad de los valles son problemas asociados con el drenaje y la salinidad de los suelos (Horne et al.).
75. Desde el punto de vista hidrológico, los mallines o vegas se asocian a zonas de concentración de humedad en el suelo, con napa freática alimentada por la precipitación directa y por el escurrimiento superficial, subsuperficial y subterráneo proveniente de áreas colindantes y pertenecientes, o no, a la misma cuenca. El aporte hídrico, cualquiera sea su origen, se almacena en el acuífero libre cuyo nivel freático fluctúa estacionalmente en función del balance de entradas y salidas de agua. Desde la freática se produce un flujo ascendente de agua que provee la humedad al suelo y la vegetación. El caudal que asciende depende mayoritariamente de ciertos parámetros físicos del suelo, como conductividad hidráulica, porosidad y función de retención hídrica, y de la distancia suelo-napa. Los suelos orgánicos y volcánicos tienen grandes ventajas comparativas en relación al flujo ascendente y son más aptos para la subirrigación del mallín. El grado de afectación del mallín determina la posibilidad y factibilidad de recuperación y la técnica a emplearse. La comprensión del funcionamiento hidrológico del mallín es imprescindible para formular las técnicas de manejo y esquemas ingenieriles que permitan la optimización de la productiviad y la recuperación de aquellos mallines degradados. (Horne et al.).
76. La posibilidad de ampliar cualitativamente y cuantitativamente las áreas productivas de la Patagonia está ligada fundamentalmente al aprovechamiento y manejo de los recursos hídricos superficiales. De lo disponible, 2.000 m3/s no son utilizados (1.000 fluyen por el R. Negro), lo cual sugiere la posibilidad de extender el área productiva bajo riego al menos en 1.000.000 ha (550.000 ha en el valle del R. Negro). La distribución espacial de estas nuevas áreas bajo riego estará ligada a la proximidad a estos recursos. En general, el período de riego es de octubre a abril, coincidente con el período de estiaje de los ríos, por lo cual no todo el volumen disponible podrá ser utilizado. Para utilizar todo el volumen disponible son necesarias obras de regulación del caudal de los ríos (diques), las cuales son de alto impacto y costo y requieren estudios específicos.
77. Las necesidades de riego en general y durante el período deficitario en particular, pueden ser complementadas mediante la utilización de agua subterránea. En general Las áreas alejadas de los valles tienen menor calidad y cantidad de agua subterránea. El agua subterránea en los valles - producto de la recarga de los ríos - no sería de utilidad inmediata, debido a que resulta más económico realizar obras superficiales que obras subterráneas. Sí es de importancia en aquellos lugares - con acuíferos profundos, surgentes, semisurgentes - carentes de recursos superficiales o alejados de ellos.
2.4.6 Fauna
78. La fauna de la Patagonia es relativamente pobre comparada con otras áreas del país o con similares regiones del mundo. Sin embargo, es posible señalar su importancia por los endemismos, su papel ecológico y valor zoogeográfico. Tal es el caso de los anfibios o los reptiles. Los mamíferos y las aves son los más diversos. Al igual que lo ocurrido con la flora, fue escasa la introducción de especies exóticas pese al deterioro sufrido por el ambiente. Solamente 16 especies exóticas silvestres, la mayoría mamíferos, se han naturalizado. Estas especies han sido deliberadamente introducidas y se encuentran en proceso de crecimiento y expansión. Sin embargo, en la mayoría de los casos no se han alcanzado los objetivos propuestos al momento de liberar las especies y se han causado perjuicio a los ecosistemas naturales, a la economía, o a la salud humana (Bonino).
79. Pese a que es ampliamente reconocido que en el continente Sudamericano la población de herbívoros nativos era escasa, tal no sería el caso de Patagonia. Si bien es poco posible cuantificar estas poblaciones, habría indicios en la vegetación (ver punto 58) y testimonio de diversos viajeros que sugieren que, desde hace varios miles de años, la región habría estado poblada por grandes cantidades por guanacos y ñandúes. El Perito Moreno recorrió la región en la década de 1870 y cuenta cómo se animaba el solitario paisaje por la aparición de cientos de guanacos y avestruces, instantes después que se incendiara intencionalmente la estepa. También Musters (1964) hace alusión en varias oportunidades al gran número de guanacos avistados, cuando relata las peripecias vividas durante el viaje que realizara por gran parte de la región en 1869-70, acompañando a los indios tehuelches. También relata este viajero inglés, la riqueza de zorros, pumas y cóndores, solo justificables por la existencia de una densa población de herbívoros. Estos informes fueron corroborados por varios contemporáneos, entre ellos Rogers que señaló la existencia de mas de 1,2 millones de guanacos al sur del río Santa Cruz y de Moyano (1931) quien sugiere que existieron millones de guanacos en ciertos sectores de Patagonia.
80. Según Moreno (1997) el guanaco es un animal sobrio, que prefiere las gramíneas bajas de las tierras altas y que, se lo encuentra en abundancia donde el agua falta casi totalmente. Destaca así dos eficiencias características de los camélidos: (a) la de reciclar nitrógeno, que les permite consumir forraje de baja calidad, y (b) la de consumir poca agua, que les permite habitar sectores de la estepa alejados de los puntos de agua.
81. Algunas especies depredadoras (el puma y el zorro colorado) afectan negativamente a majadas y rodeos. Otras, como la liebre, pueden competir con el ganado al consumir el forraje. La liebre tiene también efectos perjudiciales sobre las plantaciones forestales jóvenes. La desertificación y degradación ambiental han afectado a la fauna autóctona al destruir microhábitats. Existe un catálogo que identifica el estado de conservación de la fauna. Esta es información relevante a la hora de diseñar estrategias para la vida Patagónica (Bonino).
2.4.7 Biodiversidad
82. Patagonia posee tesoros únicos en aspectos arqueológicos, zoológicos, naturales, culturales, y de paisaje que merecen ser protegidos. Eso ha dado lugar a la delimitación de numerosas áreas protegidas de distinto tipo (Parques Nacional, Parques Provincial, Reservas, Refugios, Monumentos Nacionales, etc.).
83. A pesar que la Patagonia dispone de 12 Areas Protegidas con jurisdicción nacional, varios ecosistemas Patagónicos no están representados en el SNAP (Sistema Nacional de Areas Protegidas). La gran mayoría de las áreas protegidas representan ecosistemas húmedos y montañosos ubicadas en las zonas cordillerana y marina. Los ecosistemas más áridos y aquellos con fisonomía de estepa no están incluidos (tabla 5).
La IUCN (Internacional Union for Conservation of Nature and Natural Resources) recomienda una representación de 10% de cada ecosistema en el SNAP.
Tabla 5 - Representación de ecosistemas en el Sistema Nacional de Areas Protegidas
Ecosistema |
% protegida |
Cordillera |
48,02 |
Precordillera |
29,52 |
Cordillera Neuquina |
2,53 |
Sierras y Mesetas |
10,87 |
Monte Austral |
1,49 |
Monte Pampeana y de Transición |
1,12 |
Meseta Central |
1,27 |
Meseta Central Mediterránea |
0,44 |
Estepa Golfo San Jorge |
6,31 |
Estepa Magallánica |
0,07 |
Matorral Mata Negra |
0,00 |
84. El WWF (World Wide Fund for nature) ha identificado a nivel mundial 200 regiones biológicas ("Global 200") que sobresalen en el mundo por su riqueza en biodiversidad. La estepa Patagónica está incluida y clasificada como vulnerable. Esto refuerza la prioridad que debe darse a la conservación del ambiente Patagónico.
2.5 Uso de los Recursos Naturales.
85. Si bien la heterogeneidad entre establecimientos Patagónicos es muy grande, sus recursos naturales han sido utilizados en forma notablemente homogénea. La totalidad de la región se halla explotada desde principios del siglo por sistemas ganaderos extensivos, donde los herbívoros domésticos encuentran forraje de calidad principalmente en las praderas húmedas, los pastos mas mesofíticos de la estepa y, en ciertos momentos, algunas hierbas y brotes de arbustos.
86. El pastoreo continuo a cargas fijas, es el sistema de pastoreo mayoritario; mientras que la carga animal ha sido determinada por un proceso de prueba y error. Las decisiones de manejo del pastoreo fueron y son tomadas por productores con reducido conocimiento de los recursos naturales involucrados en la producción animal.. En general, dentro de un mismo potrero se incluyen sitios contrastantes, procurando satisfacer al máximo las preferencias animales. Diversos factores socio-económicos condicionan seriamente el buen manejo del recurso natural. Los mismos van desde restricciones estructurales provenientes del tipo de establecimiento, de la estructura productiva o del capital disponible, hasta el desconocimiento de normas de manejo de los pastizales (Borelli et al.).
87. Esto llevó a un sobrepastoreo generalizado de la mayor parte de la región que trajo como consecuencia la disminución de la receptividad ganadera, por pérdida de vigor de las especies forrajeras y la severa degradación de los pastizales mas húmedos. Dado que la producción de lana es menos sensible a una alimentación deficiente que la producción de carne, este lento proceso fue ignorado por los productores (Borelli et al.).
88. La superficie de tierras con cobertura arbórea que se ha visto sometida a perturbaciones y posterior degradación supera la tres millones de hectáreas. Si bien la superficie afectada es pequeña en relación a la extensión total de la Patagonia, la pérdida de capacidad productiva es presumiblemente grande. Al incendio de ecosistemas forestales para convertirlos en pastizales y habilitar la actividad ganadera, siguió el deterioro ocasionado por el mal manejo del pastoreo. También ha resultado altamente significativa la actividad extractiva de madera (Araucaria, Ciprés, Raulí, Roble Pellín) y de leña proveniente del monte nativo (algarrobillo, molle, monte negro, michay, etc.), arrancadas usualmente de raíz. Se estima el consumo anual de leña en 80.000 ton y que, este proceso estaría ocurriendo desde principios de siglo. El rol de estas especies como barrera a los vientos, protección de plántulas, islas de fertilidad, retención de humedad, es bien conocido (Schlichter).
89. Por último, la actividad petrolera, que ocupa aproximadamente 200.000 ha en las cuencas Neuquina, del Golfo de San Jorge y Magallánica, tiene efectos generalizados como consecuencia de la exploración y puntualmente graves en las zonas de explotación. En el pasado las actividades de exploración dejaban como secuela una cuadrícula de "calles" donde la vegetación se ve afectada (las "picadas" sísmicas). La explotación petrolífera, por su parte, supone una denudación total de los suelos en las cercanías de los pozos que incrementa los riesgos de erosión eólica (Golluscio et al.).
2.6 Sistema Tradicional de Producción Ganadera
90. La región ha sido ocupada por productores ganaderos, quienes realizan un manejo extensivo que prácticamente no ha variado desde mediados de siglo. Las decisiones de manejo del pastoreo son tomadas por productores cuyo conocimiento de los recursos naturales involucrados en la producción animal es muy reducido. Esta afirmación se justifica por los siguientes ejemplos:
91. A las características de sobrecarga y mal manejo del pastoreo ya mencionadas, se agrega un manejo tradicional de la majada. El servicio se realiza en otoño sobre todos los vientres mayores de 18 meses y, el destete se realiza cuando comienza a faltar pasto de calidad debido a la sequía estival. Las ovejas madres que sobrevivieron a la depredación y otras causas de mortandad son eliminadas a los 5-6 años. Son frecuentes los casos de desnutrición de ovejas, borregas y corderos, lo que ocasiona bajos porcentajes de señalada y de corderos logrados. Esta ineficiencia reproductiva impide las ventas de animales y determina que la carga sea mantenida reteniendo capones, por lo que la producción se hace eminentemente lanera. En las zonas con mejores índices reproductivos existe una tendencia a incrementar la proporción de vientres en las majadas y la proporción de corderos machos vendidos (Borelli et al.).
92. El nivel sanitario es aceptable porque las condiciones climáticas de la región reducen el impacto de enfermedades que son muy importantes en otras regiones. Sin embargo, existen áreas, como los mallines, con alta concentración de animales y de patógenos, donde la incidencia de las enfermedades puede ser alarmante. Por otro lado, existen algunos problemas sanitarios que son de difícil solución debido a las dificultades que entraña la implementación de campañas de control, como es el caso de la sarna ovina (Robles).
93. El progreso genético de la población ovina en la Patagonia se concentra en unos pocos planteles que producen los carneros necesarios para el resto de la población. No más de 50 cabañas con sus planteles puros de pedigree (PDP) y puros por cruza (PPC) y algunas estancias con planteles PPC o planteles no formales (núcleos) participan activamente en la diseminación de carneros para las majadas generales (Mueller).
94. Debido a que la prolongada falta de rentabilidad de los campos ganaderos, se produjo una importante descapitalización en las empresas, lo que llevó al límite de obsolecencia las instalaciones y postergo reparaciones. Se tiende también a reducir a un mínimo los costos de producción, por lo que no utilizan insumos alimenticios (reservas forrajeras o suplementos) ni se disponen de estrategias de control de condiciones ambientales que les permitan afrontar contingencias de mercado o los eventos climáticos más severos: grandes nevadas, frío intenso y prolongado o sequías. Es por ello que con frecuencia suceden mortandades importantes de animales por causa del clima. Entre 1994 y 1995 murieron en el sur de Santa Cruz un millón de ovinos, llegando a producirse mortandades del 70% del stock en algunos predios. Un hecho similar ocurrió en el año 1984 en la mayoría de las provincias patagónicas (Borelli et al.).
95. La esquila post-parto sigue siendo la más frecuente, a pesar de que está demostrada la ventaja de la esquilar antes del parto en casi todos los ambientes Patagónicos. El manejo de la lana durante y después de la esquila sigue siendo deficiente en la mayoría de los establecimientos. La clasificación y preparación de los lotes es deficiente, lo cual desmerece la calidad del producto y disminuye su precio (Borelli et al.).
96. Salvo el caso de las grandes compañías, la mayor parte de los productores son renuentes a llevar estadísticas que permitan evaluar la marcha del sistema de producción. Los registros de lluvias son los más comunes, aunque muchas veces no están actualizados. Pese a ello se reconoce que se han afectado los parámetros productivos de la actividad ovina, los que hoy se encuentran muy por debajo del potencial. Muchos establecimientos tienen dificultades para mantener el número de animales de esquila debido a los bajos porcentajes de señalada. Los productores se ven obligados a retener ovejas viejas lo cual agrava aún más los problemas de reproducción y la mortandad de adultos. Los efectos de las catástrofes (sequías, nevadas, predación, incendios) son casi imposible de superar y, ante la pérdida de rentabilidad, el productor debe optar por abandonar su campo o vivir en subsistencia (Borelli et al.).
2.7 Desertificación
2.7.1 Estado de Desertificación.
97. Hay bastantes evidencias de que existe un proceso de deterioro ambiental en esta amplia Región. Las consecuencias de este fenómeno pueden ser observados a través de numerosos síntomas: el aumento en la densidad de arbustos; la existencia de cárcavas, mogotes, y otras formas de erosión hídrica en los oasis y en suelos limosos del Monte Austral; la pérdida de vigor y de densidad de las especies más palatables (mesofíticas) y la invasión de otras no palatables; la denudación del suelo y erosión manifiesta en determinadas áreas y faldeos; la presencia de costras superficiales que reducen la infiltración del agua en los suelos; la salinización de ambientes húmedos. Pero, estos síntomas no comprenden la generalidad de la superficie de la Región, sino que se manifiestan en forma localizada o en extensiones de regular tamaño. Pese a ello, al productor le cuesta asociar estos síntomas con un proceso de deterioro ambiental desencadenado por su accionar y que, afecta los parámetros productivos de su establecimiento.
98. Se realizaron trabajos para determinar los distintos grados de desertificación a nivel Regional. La principal dificultad hallada en dichos estudios es establecer la gravedad de este proceso, porque faltan datos históricos que permitan comparar la situación actual con una anterior de referencia.
99. Otra evidencia Regional del deterioro ocurrido esta dado por la notable disminución de la receptividad ganadera que, luego de haberse mantenido en 0,3 equivalentes ovino (ev)/ha por cinco décadas (1930 a 1980) pasó a casi 0,1 ev/ha en la actualidad. Esto permite estimar que se pasó de una receptividad máxima de 150 kg MS.de forraje/ha a una actual de 50 kg MS/ha. La alta disponibilidad de forraje sólo habría sido posible con lo aportado por las excelentes praderas húmedas y estepas prístinas, que fueron perdiendo condición durante menos de un siglo.
Fig. 6 - Mapa del estado actual de la desertificación en Patagonia (H.F. del Valle, N.O. Elissalde, D.A., Gagliardini y J. Milovich).
100. Los expertos internacionales que recorrieron la región, conocedores de la situación ambiental en Australia, EE.UU. y Sudáfrica, consideraron que la situación ambiental en Patagonia no es demasiado crítica y que el grado de desertificación es moderado en general. Es frecuente observar áreas puntuales afectadas por una desertificación grave, producto de altas cargas animales fueron mantenidas procurando compensar la falta de rentabilidad. Los expertos también sugirieron que en algunos ambientes podría revertirse el deterioro (van Barneveld, Lauenroth, t Mannetje).
101. Otra ilustración del deterioro ambiental en Patagonia surge de los estados que transitan los principales ecosistemas patagónicos, desde su estado prístino hasta la situación más degradada. Los estados que son descriptos surgen de frecuentes observaciones y las causas que determinan las transiciones entre estados son hipotéticas, ya que no siempre existen documentos sobre cada transformación. No obstante, estas descripciones representan la mejor herramienta disponible para interpretar los ecosistemas.
102. Se estima que el 75% de valles y mallines se encuentran muy deteriorados y afectados por graves restricciones ambientales. El deterioro comienza al disminuir la cobertura de la vegetación que, por un desbalance hídrico, determina el ascenso de sales solubles hacia la superficie, provocando una degradación química y sodificando el horizonte superficial El pisoteo produce compactación del suelo cuando el horizonte superficial va perdiendo humedad y forma pequeños canales que, de existir pendiente y baja cobertura vegetal, determina la erosión hídrica. Todo esto ocasiona variaciones en la composición florística, con menor proporción de forraje en las condiciones pobres. Por fortuna, muchos deterioros observados en la vegetación, se manifestaron sin la alteración de la capacidad de almacenaje de agua en el perfil de suelo. Por lo tanto, las posibilidades de recuperación de estos oasis son buenas, si se implementan adecuadas decisiones de manejo y obras de regulación hídrica (Nakamatsu).
103. En general, la desertificación ocurrida en las estepas patagónicas son fisonómicamente menos notable que en las praderas húmedas, pero también significativa desde el punto de vista forrajero. Consiste en una disminución de la densidad relativa de las especies mesofíticas mas palatables y que aportan un 5-15% de la biomasa total producida y, un aumento de la densidad de arbustos. Generalmente, la pérdida de especies palatables y la arbustificación no son completas, existiendo ciertas posibilidades de recuperación. En los lugares donde la carga ganadera mantenida fue elevada, la degradación del ambiente está más allá del punto de reversibilidad. Esto ocurre cerca de las aguadas, en lugares protegidos que reducen las inclemencias climáticas invernales o "invernadas", en potreros próximos a los lugares de manejo y, cuando los predios eran poco rentables por ser chicos, carecer de praderas húmedas o estar ocupados por personas que no son propietarios. Las estepas situadas en posiciones mas elevadas o frías, conocidas como "veranadas", suelen mostrar mejor condición, porque siempre han sido descansadas en primavera.
104. En las estepas del monte austral, caracterizadas por una mayor temperatura e irregularidad en las precipitaciones, la situación también presenta algunas variantes. Por lo general la cobertura de gramíneas entre los arbustos es reducida, ya que una mayor proporción de ellas parecen ser palatables. Cuando el suelo limoso se desnuda, sufre encostramientos que acentúan el escurrimiento superficial del agua de lluvia, lo que determina diversos síntomas de erosión hídrica. Pero, si el deterioro ambiental no es severo, existen posibilidades de recuperar estos ambientes, reduciendo la densidad del monte mediante fuegos controlados y la fácil resiembra los pastos afectados.
105. La superficie de tierras con cobertura de bosque que se ha visto sometida a perturbaciones como incendios, seguidos de su habilitación a la ganadería y posterior degradación supera las 3.000.000 de has. Ella se encuentra principalmente en Chubut, Río Negro y Neuquén, y afecta especialmente a los ecosistemas con cobertura potencial del Ciprés de la Cordillera. Esto también ha ocurrido en el bosque de Araucaria araucana en Neuquén, y en los bosques de Ñire y Lenga en la Provincia de Santa Cruz. Si bien la destrucción de bosques por incendios y la conversión a pastizal en el sur de la región no está suficientemente documentada, observaciones recientes indican que la pérdida ha sido de importancia. La conversión de ecosistemas forestales o sabanas a pastizales fue acompañada de una disminución en la productividad. Asimismo, en ésta porción de la Patagonia, de mayor productividad potencial es donde la degradación del pastizal debido a la ganadería ovina es mayor en términos relativos.
2.7.2 Causas y Procesos
106. La causa más extendida de la desertificación en la Región se inicia con el reemplazo de los herbívoros silvestres que la poblaban (guanacos, choiques), por herbívoros domésticos (vacas, ovejas y cabras). Ello determinó una reducción en la movilidad de los animales y un aumento en la selectividad de las dietas, lo que afectó las relaciones competitivas entre pastos y arbustos, que se retroalimentan positivamente. El pastoreo continuo de ovinos y bovinos (que en ciertos momentos fue intenso) ha degradado severamente las praderas húmedas (vegas, mallines, costa de arroyos) y, disminuido la presencia de las especies más palatables en aquellas áridas, contribuyendo a aumentar la cobertura de especies poco palatables y arbustivas. Debemos considerarnos muy afortunados que la vegetación de la estepa haya evolucionado para soportar el accionar de los herbívoros, evitando que la Patagonia sufriera mayor deterioro (Aguiar).
107. La estimación de la capacidad de carga de los distintos potreros y la distribución de los animales muestra deficiencias que habrían contribuido a la desertificación. Los animales no se distribuyen homogéneamente en el terreno y pastorean preferentemente aquellos lugares con forraje de calidad, agua para bebida disponible o al reparo de las inclemencias climáticas o de los predadores. Por lo que, este fenómeno habría sido potenciado por la falta de separación de ambientes y, por dificultades para realizar una eficiente ubicación de las aguadas (Borelli et al.).
108. Pero, la desertificación no es causada por el pastoreo en sí, sino por la forma en que se produce ese pastoreo. Defoliaciones intensas y frecuentes reducen el crecimiento de las plantas preferidas, su producción de semillas y, hasta llegan a provocar su muerte. En condiciones de pastoreo continuo, la recurrencia de la defoliación es mayor en los sitios de mayor concentración del ganado (potreros con mayor carga, áreas cercanas a las aguadas o dormideros, etc.), agravándose en los años secos. El accionar de las pezuñas han contribuido también a que se descalce superficialmente el suelo de las laderas, quedando expuesto a la erosión eólica (Borelli et al.).
109. La razón por la cual el productor patagónico haya ignorado este proceso de deterioro ambiental está implícita en las características de la producción de lana. En esta actividad productiva no es tan necesario disponer de fuentes forrajeras de calidad para lograr una aceptable producción. Si en lugar de lana se hubiese producido carne, el productor habría reconocido este deterioro en un estado incipiente y actuado para prevenirlo o recomponer la situación original. Esta ignorancia determinó que los productores procurase recuperar la rentabilidad de la empresa manteniendo o aumentando la caga animal y pudieron continuar cosechando lana, aunque se estuviese deteriorando el ambiente. Esta fue una decisión racional del productor, tomada en base a los elementos con que contaba que, lamentablemente, incrementó el deterioro y agravó la pérdida de rentabilidad (Golluscio et al).
110. La construcción de rutas y la explotación del sub-suelo, también ha determinado importantes impactos ambientales, que se están extendiendo rápidamente. Las actividades de exploración, explotación y transporte de hidrocarburos tienen distintos efectos deteriorantes sobre los ecosistemas y, si bien hoy se estima que ocupan unas 200.000 ha, pueden llegar a extenderse por todas las áreas de exploración concedidas (ejemplo: un tercio de la superficie de la Provincia de Neuquén). Pese a ello, estos procesos han sido poco evaluados y no se han implementado medidas de mitigación. Un estudio realizado por expertos del PNUD estimó en $ 1.000 millones el impacto del derrames de petróleo que afectó tanto las posibilidades de producción como la salud humana (Golluscio et al).
111. Es difícil que se recupere la vegetación que poblaba las picadas realizadas en a exploración petrolera, en parte debido a las condiciones ambientales reinantes y en parte debido a su uso reiterado como camino por parte del hombre y los animales. En muchos casos algunas de esas calles seguían el sentido de la pendiente y se convirtieron en el curso obligado de las aguas que escurren, constituyendo focos de erosión. Ese problema ha sido parcialmente removido porque hubo un cambio tecnológico en la exploración sísmica que eliminó la necesidad de remover la vegetación y provocar explosiones con dinamita. En la actualidad se aplasta la vegetación y se utilizan técnicas de percusión que no destruyen el suelo ni las plantas. Los caminos para vehículos, sin embargo, aún continúan generando focos de erosión (Golluscio et al).
112. La denudación de los suelos alrededor del pozo petrolero es imprescindible durante la etapa de la perforación y funcionamiento. Dicha necesidad surge de la magnitud de los equipos utilizados, que deben operar en condiciones niveladas y estables. La explotación de petróleo exige, en muchos casos, la construcción de piletas. Las piletas pueden llegar a constituir fuentes de contaminación de las napas y afectar a la fauna ("empetrolamiento" de las aves). La explotación petrolera trae aparejado, por otra parte, un gran volumen de agua de desecho, extremadamente salada y con restos de hidrocarburos. El vertido de las aguas de producción a los cursos de agua fue práctica corriente hasta hace poco tiempo constituyéndose en una de las principales fuentes de contaminación de las napas y los cursos de agua potable. Nuevas tecnologías permiten que hoy casi la totalidad de las aguas de producción sean reinyectadas en el subsuelo (Golluscio et al).
113. La distribución de electricidad para las maquinarias de los pozos y el abandono de las instalaciones tienen un impacto estético negativo sobre el paisaje. Esto disminuye su valor turístico. La legislación vigente exige retirar los equipos en desuso y dejar limpios y descontaminados los sitios que no se utilizan más (Res. 5/96). La imprescindible alimentación eléctrica de los equipos podría realizarse en forma subterránea.
114. La conducción de hidrocarburos a través de oleoductos es otra fuente importante de contaminación de suelos y aguas, en el caso de eventuales derrames. Además puede provocar erosión la remoción del suelo a lo largo de la zanja por donde va el oleoducto y en los campos de servicio. Los Planes de Contingencia permiten prevenir algunos de los accidentes mencionados mediante la construcción de gaviones, taludes y terraplenes y su combinación con Sistemas de Alarma Meteorológica. Por ejemplo, en el marco de un Plan de Contingencia, se describe que, en caso de lluvias intensas, se cerrarían todos aquellos oleoductos que puedan ser destruidos, aguas abajo, por las eventuales aluviones resultantes (Golluscio et al).
115. A partir de 1992 se han dictado en nuestro país una serie de normas tendientes a mitigar esos efectos ambientales perniciosos. La filosofía general de esa normativa es propender al cuidado del ambiente mediante el estímulo a la autogestión de las empresas, que informarían a la Secretaría de Energía de la Nación, con la asistencia de los organismos provinciales correspondientes. Hasta el momento la legislación prioriza la protección de la salud humana mientras que, en el futuro, se prevé propender a la protección de los ecosistemas naturales (Golluscio et al).
116. Sería posible revertir algunos de ellos mediante el uso de tecnologías apropiadas, lo que debe ser impulsado legalmente. El sistema vigente no impone la obligatoriedad de re-vegetar los sitios afectados por el uso (pozos, caminos y piletas, picadas de exploración, etc.). En algunos casos, tal vez haya que aceptar que los efectos sean permanentes por ser muy elevado el costo de recuperación, debiéndose procurar algún otro tipo de compensación ambiental. Sin embargo, este debería ser mayor a la relación de un árbol por pozo, según la cual algunas empresas habrían forestado por iniciativa propia. Lamentablemente los informes periódicos que describen el impacto ambiental que tienen estas actividades son de pésima calidad y, no se evalúan o controlan a campo por falta de personal suficiente en la Secretaría de Energía de la Nación. También, el control que pueden realizar las provincias es limitado porque sus presupuestos suelen ser escasos y sus atribuciones casi nulas. Por otra parte, la idoneidad del personal que realiza las inspecciones resulta limitante (Golluscio et al).
117. La variabilidad en la forma y la cantidad de precipitaciones que ocurren entre años y otros eventos como la erupción del volcán Hudson en 1992 son fenómenos naturales que no pueden ser considerados como determinantes de un proceso de desertificación. Esos eventos sinergizan los efectos deteriorantes del continuo pastoreo ovino (Oesterheld et al.).
118. Sea como consecuencia de la contaminación ambiental a nivel mundial o como parte de las fluctuaciones naturales existe conciencia de la ocurrencia de cambios climáticos. Usando las estimaciones de distintos grupos que están estudiando el fenómeno, se puede sugerir que en la Región Patagónica el déficit hídrico se acentuará en el futuro, en especial al norte del Golfo de San Jorge (Sala et al.).
2.7.3 Investigaciones y Conocimientos
119. En Patagonia existen conocimientos suficientes para detener el proceso de deterioro. Estudios realizados por distintas instituciones sugieren que sería innecesario reducir la carga de animales en muchos establecimientos.Sólo habría que distribuirlos mejor. La implementación de estas y otras premisas de manejo contenidas en paquetes tecnológicos relativamente sencillos ha dado resultado exitoso y permitido aumentar la receptividad animal. Existen algunas mediciones que así lo confirman para el Distrito Occidental y la Estepa Magallánica Seca.
120. En una evaluación realizada en la provincia de Santa Cruz (Oliva et al, 1994), se halló que en el 88% de los predios en producción la asignación de la carga animal se realizó de acuerdo a criterios subjetivos o extractivos: la experiencia previa, la intuición y el objetivo de maximizar la producción de lana. Ningún atributo del pastizal o del suelo fue tenido en cuenta en el proceso de determinación. Dado que la lana es menos sensible a la exageración de la carga que la producción de carne (Borrelli y otros, 1998, no publicado), se sobrepastoreó la mayor parte de la región en el pasado y, actualmente, se continúan degradando los pastizales naturales de las zonas más áridas.
121. Borrelli (1997) encontró que sobre 30 establecimientos medianos del sur de la Provincia de Santa Cruz, el 93 % de los productores estaba cometiendo errores en la determinación de la receptividad animal de sus potreros que tenían consecuencias ecológicas y productivas. Los errores más frecuentes fueron:
122. Las experiencias realizadas sugieren que con pastoreo moderado la condición del pastizal se mantiene y con pastoreo continuo y leve es posible mejorar la condición del pastizal, duplicando su cobertura. La figura 7 muestra la evolución de la cobertura de especies forrajeras en 10 años.
Fig. 7 - Evolución del Indice de Diversidad (Shannon-Wiener) bajo distintos tratamientos de pastoreo continuo en la estepa magallánica seca. (Oliva et al, 1998)

123. También se han documentado casos en que la aplicación de la TME en establecimientos ganaderos produjo resultados satisfactorios. Esto sugiere que el pastoreo moderado continuo fue efectivo para controlar la desertificación en varias áreas ecológicas de la región: Meseta Central, Golfo San Jorge, Mata Negra, Estepa Magallánica Seca (Borrelli) (ver figura 8).
124. En el área de Precordillera y Sierras y Mesetas la estrategia de pastoreos con descansos tiene gran posibilidad de expandirse gracias a su marcada heterogeneidad de ambientes. En los últimos años se ha incrementado el conocimiento en lo que respecta a la caracterización de ambientes, así como de su manejo y uso estratégico. En establecimientos grandes del Oeste de Chubut y Río Negro, el equipo de la Facultad de Agronomía de la UBA ha implementado un sistema de pastoreo controlado (Nivel de Complejidad 3). Como resultado de su aplicación, y en el marco de un proceso continuo de aprendizaje mutuo productor-asesor, se lograron aumentos de la carga del orden del 20-30%, reducciones en la mortandad de animales y aumentos en la señalada. No se vio afectada, en cambio, la producción de lana por cabeza (Paruelo et al. 1992). En cuanto a la vegetación se ha logrado un notable incremento en la cobertura de algunas especies forrajeras de la estepa (poa, cebada y cebadilla) (Mercau y Deregibus, en preparación).
Fig. 8 - Evolución del Indice de Diversidad (Shannon-Wiener) en varios establecimientos aplicando TME bajo distintos tratamientos de pastoreo continuo.

125. En los años 50 se comenzó a evaluar la potencialidad de numerosas especies forrajeras anuales y perennes para la recuperación de campos degradados. Las experiencias abarcan tanto especies nativas como exóticas y tanto siembras bajo riego como en secano. Como consecuencia de dichas experiencias se arribó a la conclusión de que los intentos de revegetación, ya sea con especies exóticas o nativas, tienen pocas probabilidades de éxito en sitios con menos de 250 mm de precipitación anual.
126. La regeneración natural de la cobertura de pastos depende deque queden individuos remanentes de pastos (aptos para generar disemínulos) y que las condiciones de degradación del suelo por erosión no sean graves. Se ha evaluado dicha recuperación luego de la implementación experimental u accidental de disturbios drásticos (fuego, rolos, etc.) y en áreas abandonadas previamente pastoreadas por ovinos (Aguiar).
127. La importancia de recuperar los mallines degradados y mejorar el manejo de los valles queda demostrada por la comparación de parámetros económicos y productivos (Rendimientos, Productividad e Ingresos) entre la situación actual y la futura alcanzable (Tabla 6).
Tabla 6 - Productividad y rendimientos del mallín y del valle degradado y recuperado
| . | Mallín Degradado |
Mallín Recuperado |
Valle degradado |
Valle saneado |
Producción de pastos Kg m.s./ha/año |
2.000 |
8.000 |
4.000 |
12.000 |
Producción de carne Kg/ha/año |
80 |
370 |
110 |
500 |
Ingresos $/ha/año |
65 |
320 |
95 |
425 |
2.7.4 Prácticas de Manejo Aplicadas
128. El sistema de pastoreo propuesto por la FAUBA procura:
129. El proceder en cada caso se describe a continuación:
reservados hasta ese momento. El otorgamiento de descansos entre esquila y destete tiene serias restricciones, ya que no es conveniente mover a las ovejas de cría desde unas semanas antes del comienzo de la parición hasta el destete. Sin embargo, es justamente en ese período cuando tiene mayor sentido otorgar descansos al pastizal, porque es importante para el crecimiento de los pastos. Para hacer frente a esa dificultad se reparten las madres en los cuadros de parición luego de la esquila y, cuando se junta la hacienda para la señalada, se las cambia con sus corderos a potreros vecinos ricos en mallines, donde quedan hasta el destete. Una alternativa que se está poniendo en marcha es la separación de la porción de mallín de cada cuadro de parición mediante alambrados eléctricos o convencionales;
130. En los pastizales de la Provincia de Santa Cruz las metodologías propuestas varían muy poco en lo conceptual y se implementan en el TME. La receptividad se calcula según existan o no sitios contrastantes. En el primer caso, se calcula la receptividad para cada sitio y se pondera por la superficie. En el segundo, el muestreo de disponibilidad de forraje se realiza esquemáticamente (los sitios están representados en el muestreo en función de sus superficies relativas), y entonces la receptividad se calcula directamente a partir de la disponibilidad. Para calcular receptividad se asigna una determinada cantidad de kilos de pastos cortos por animal (allowance), a partir de una evaluación realizada en el pico anual de biomasa. Las asignaciones desarrolladas se ajustaron empíricamente en los distintos ambientes donde se trabaja.
131. Para diagnosticar la intensidad de pastoreo ocurrida con la carga asignada, se utiliza la altura promedio de la especie clave, que es diferente para cada zona (según Cibils, 1993) (ver tabla 7). El coeficiente de variación de la altura de la especie clave entre estaciones (calculado con el promedio de cada estación de muestreo, no entre plantas), permite definir la homogeneidad del uso dentro del potrero. Esta distribución se categoriza como uniforme (< 10%), aceptable (10-20%) y desuniforme (>20%). Estos datos solamente se usan para diagnóstico del manejo actual y no intervienen en el cálculo de receptividad.
Tabla 7 - Diagnóstico de la intensidad de pastoreo mediante la altura promedio de la especie clave (mm).
| . | Poa dusenii |
Poa poecila |
Ritidosperma |
Poa ligularis |
| Intenso | <20 |
<20 |
<30 |
<45 |
| Moderado | 20-25 |
20-30 |
30-35 |
45-60 |
| Leve | >25 |
>30 |
>35 |
>60 |
2.7.5 Valorización del ambiente y el costo de la desertificación
132. En los últimos años la sociedad ha tomado conciencia de la importancia de conservar los recursos naturales y mantener la calidad del ambiente en general. Aunque se han desarrollado metodologías para valorar en términos económicos bienes y servicios ecológicos que no tienen cotización de mercado, todavía es difícil calcular el daño ambiental. Existen varios enfoques para estimar el valor económico de servicios ambientales y la degradación de los mismos. Algunos de ellos hacen hincapié en evaluar la pérdida de rentabilidad debido a la disminución de la capacidad de cumplir algunas funciones ecológicas. Otras, valorizan las varias funciones ecológicas de los ecosistemas prístinos. Y existen métodos de analizar el costo de restaurar la integridad estructural y funcional de los ecosistemas para evaluar el valor de su degradación.
133. Se ha intentado analizar el valor económico de la desertificación en la Patagonia evaluando el costo de restauración de los ecosistemas degradados a través de técnicas probadas en la región. En algún caso se ha intentado cuantificar el deterioro utilizando metodologías diferentes. Aunque los resultados no son iguales, las diferencias no son exageradas y permiten asignar un rango entre el cual se ubica el valor "real" del deterioro.
134. Se ha calculado que el valor económico de la vegetación afectada por la extracción petrolera oscilaría entre los $832.400.000.- y $1.542.800.000.- A estas cifras deberían sumarse el costo de oportunidad de la productividad vegetal perdida (desde su eliminación en adelante); los impactos sobre la fauna silvestre; el deterioro en stock y calidad de los acuíferos, el valor del CO2 eliminado de la vegetación y el suelo, y los efectos sobre la salud humana (Schlichter).
135. El valor económico de la restauración de la vegetación, degradado por el pastoreo ovino, se ubica entre $ 4.500.000.000 y $ 49.912.500.000.- Sin embargo estos son sólo los costos de revegetación. Según la zona habría que esperar entre 5 y 10 años para que las matas o plantines instalados alcancen el tamaño adecuado tanto para comenzar a ser pastoreados como para asumir que el sistema está restaurado cumpliendo buena parte de las funciones ecológicas originales (Schlichter).
136. Por encima de estas estimaciones, se puede adicionar el valor de las otras funciones del ambiente, como el prestar servicios de agro- y eco-turismo, el secuestro de carbono, la regulación de la dinámica del agua, y la conservación de biodiversidad. Manteniéndose el precio pagado al momento, puede estimarse el valor del secuestro de carbono en Patagonia de $ 200.000.000. El valor de la biodiversidad también ascendería a $ 200.000.000 (sería el valor de mantener la opción de la biodiversidad para que pueda hacer uso de ella la sociedad y generaciones futuras). A su vez el turismo a las áreas protegidas de la Patagonia, incluidas las costeras, genera ingresos anuales por aproximadamente $ 500.000.000, y se calcula que el incremento de esta actividad es del 10% anual. Si se estima que el valor de ambiente es el capital necesario cuyos intereses igualen dicho $ 500 millones al año, el valor de ambiente sería de $10.000.000.000 con una tasa de interés anual del 5%,
137. Es evidente que los valores estimados superan muchas veces el valor económico de la producción ovina y petrolera. Esto indicaría que la utilización de los recursos naturales deberá hacerse sostenible cuidando el ambiente, por que la prevención vale mucho más barato que su restauración.
2.8 Situación Política e Institucional
2.8.1 Provincias
138. La Patagonia está dividida políticamente en cinco Provincias autónomas subdivididas en 45 Departamentos. Su organización institucional político-administrativa es varíable. Sólo Neuquén informa sobre el plan de desarrollo a mediano y largo plazo.Las otras provincias carecen de un documento explícito útil para planificar el desarrollo futuro.
139. Generalmente, las instituciones provinciales relacionadas con las áreas de recursos naturales o rural carecen de recursos técnicos, financieros y humanos para desarrollar eficientemente su labor. Por ello, no pueden atender técnicamente a los sectores agropecuarios, promover el desarrollo rural, cuidar el medio ambiente y ordenar la posesión de la tierra. Por otra parte los equipos dedicados a atender la demanda rural o las situaciones ambientales no se complementan, por lo que se hace muy difícil implementar políticas comunes (figura 9).
140. Si bien las autoridades provinciales simpatizan con la necesidad de detener el proceso de deterioro ambiental, no le han dado la prioridad que merece. Las acciones provinciales se centraron en el desarrollo de producciones agropecuarias alternativas. Así se han coordinado acciones en la Línea Sur en la Provincia de Río Negro, e iniciado programas que propugnan la diversificación productiva en Chubut (ej. el CORFO), Santa Cruz (ej. el programa de ajo) y Neuquén (ej. el programa de reforestación).
141. La posibilidad de lograr una coordinación interinstitucional estaría demostrada en la experiencia del Ente para el Desarrollo de la Región Sur (Provincia de Río Negro), que debería ser adaptada a otras regiones. La integración de todas las entidades gubernamentales y no gubernamentales en un espacio físico, y la utilización de algunas herramientas políticas como la idea de unidad regional para el desarrollo viene dando buenos resultados. Tal vez el principal es el incremento del poder regional, generador de una articulación y fortalecimiento inédito, a la hora de la acción.
2.8.2 Nacional
142. Se estableció, en 1992, una política activa para recomponer la ganadería ovina que tuvo los siguientes objetivos: atenuar la descapitalización, mejorar la transparencia de la comercialización, disminuir los costos de producción, incorporar tecnología sin acentuar el proceso de desertificación, y crear condiciones de crecimiento productivo y social para pequeños productores. Esta política tuvo importantes aciertos a través del PROLANA, el Programa Social Agropecuario (PSA) y Cambio Rural (CR).
143. Pero otras medidas tuvieron problemas de implementación debido a la falta de integralidad de las acciones. Los problemas en la región son multifacéticos (ecológicos, economicos, sociales) y requieren programas que atiendan a todos los aspectos, se desarrollen por etapas, y permitan sucesivas correcciones para lograr los resultados deseados. Este fue el caso de las líneas de créditos supervisados y orientados, que resultaron inconsistentes con la sustentabilidad ambiental, al no exigirse un plan para el adecuado manejo del suelo, ni se realizaron auditorías sobre los avances, ni tampoco se tuvo presente que la Región está sujeta a emergencias recurrentes. Por ello, muchos préstamos experimentan dificultades en la devolución.
144. A la recientemente creada Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano le incumbe el cuidado y monitoreo del ambiente. Desde que la Argentina adhirió a la Convención de las Naciones Unidas sobre la lucha contra la desertificación, la Dirección de Suelos de esta Secretaría ha implementado varios proyectos relacionados.
145. La mayor parte de la investigación agropecuaria, desarrollo de técnicas y asistencia a los productores es realizada por el INTA, que cuenta con 2 oficinas regionales, 4 estaciones experimentales y 13 agencias de extensión. Otros organismos de investigación que han realizado un importante aporte de conocimientos son el IFEVA
(CONICET-FAUBA), el CENPAT (CONICET) y la Universidad. del Comahue. Dado el tamaño de la Patagonia, faltan recursos financieros y humanos para responder a las necesidades de los productores, sobre todo en el área de extensión.
Fig. 9 - Falta de coordinación inter-institucional

146. En la Patagonia hay pocas ONGs aparte de las sociedades rurales. Existen algunas pequeñas ONGs que atienden problemas ambientales, con peso variado.
2.7.3 Extensión
147. Extensión implica propender al cambio para el desarrollo, reduciendo la brecha tecnológica entre quienes generan y quienes necesitan la tecnología, dando una base productiva estable a la economía doméstica, y contribuyendo al desarrollo social y económico de la comunidad.
148. En la Patagonia existe actualmente una brecha importante entre la demanda de tecnología por parte de productor y la adopción tecnológica. Esto se debería a que:
149. Al faltar una adecuada articulación entre los recursos disponibles y los programas que se implementan, se generan nuevas estructuras y superposición entre éstas y las organizaciones existentes, restando eficiencia a los esfuerzos realizados para atender las necesidades del productor e incrementando los gastos. Para abordar los problemas de producción y ambientales no es suficiente hacerlo con programas que contemplan un solo aspecto de la actividad productiva. La complejidad de los problemas requiere de integrar a las partes y buscar los consensos.
150. Las escuelas rurales (primarias) y agrarias (secundarias) no se hallan adecuadamente insertas en el medio, por lo cual contribuyen poco a que se mejore la capacidad laboral de los alumnos y sus familias. Las escuelas no asocian lo didáctico a lo productivo y mucho menos a lo ambiental. Por este motivo se considera necesario que la educación se involucre en proyectos didácticos-productivos-ambientales y también incursione en sistemas de educación a distancia destinado a productores. En un sentido concurrente con la educación, los productores manifestaron que los medios de comunicación (especialmente la radio) les aportan escasa información útil.
2.7.4 Legislación
151. El artículo 41 de la Constitución Nacional establece para los particulares el deber de preservar el medio ambiente y la obligación de recomponer los daños que hayan ocasionado. No se ha sancionado ninguna ley que interprete y reglamente el ejercicio de esta obligación.
152. A nivel nacional hay leyes que promueven la producción de bienes y alientan un aprovechamiento extractivo-destructivo de los recursos naturales, mientras que existen otras que proponen proteger esos mismos recursos. Buena parte de las normas "ambientales" no pasan de ser una exposición de buena voluntad, pues no disponen de instrumentos de gestión ni obligan a conductas sostenibles. Cuando se han previsto instrumentos, no se les han destinado recursos financieros y humanos para ponerlos en marcha.
153. En materia de desertificación no se cuenta con previsiones normativas de ninguna especie. Sencillamente, la desertificación no ha sido considerada un problema ambiental y social de suficiente magnitud como para ordenar conductas sociales para su prevención.
154. En materia de suelos, las normas nacionales (ley 22.428 de Conservación de Suelos) y en menor medida las provinciales han puesto el acento en la conservación de la capacidad productiva de los suelos, entendiendo por tal a aquella que sostiene prácticas y modelos de producción de bienes exportables o de mayor demanda en los mercados. La norma vigente se sostiene más que en la prohibición de prácticas insustentables, en la promoción de los manejos sustentables, por la vía de conceder a los productores incentivos fiscales, aduaneros y crediticios. En la práctica, los estados no han dispuesto de recursos financieros para sostener esos incentivos. Sin incentivos, sin prohibición, ni control o sanción de conductas, las leyes se han convertido en instrumentos sin contenido.
155. En materia de ordenamiento normativo provincial, con la única excepción de la Provincia de Río Negro, las legislaciones provinciales no hacen referencia a los procesos de desertificación, ni siquiera como un objetivo de política su prevención o mitigación. En su mayoría, las normas provinciales citadas contemplan sólo aspectos sectoriales de las políticas ambientales necesarias para prevenir o corregir los procesos de desertificación. Las normas regulan el uso del suelo, del bosque y de las aguas de un modo separado. Ello debilita sus efectos positivos de prevención de los procesos de desertificación. En términos generales, las normas son declarativas y no operativas. Ello quiere decir que fijan objetivos de políticas ambientales, pero no crean los instrumentos necesarios para cumplirlas.
156. Entre las normas de las distintas provincias existe una evidente desigualdad de criterios, instrumentos y objetivos de políticas con relación a la desertificación y los recursos naturales afectados por ella. En tanto la desertificación constituye un fenómeno transjurisdiccional, la eficacia de las normas que se dictan o pudieren dictar en una Provincia se vería limitada por el silencio normativo en las otras. En especial, faltan instrumentos operativos y eficaces para asegurar el cumplimiento de los objetivos y conductas sostenibles dispuestos por las normas. Entre tales instrumentos se destacan: el acceso a créditos, exenciones y beneficios impositivos, el acceso a tecnologías y conocimientos, el aliento a prácticas productivas sostenibles, el control, fiscalización y sanción de conductas inapropiadas, la zonificación, la vigilancia y el monitoreo, la centralización y publicidad de información, la autorización para establecer distritos y consorcios de conservación, etc.
2.9 Comparación con Otras Latitudes
157. Patagonia se distingue de áreas similares en Australia, Estados Unidos y Sudáfrica por ser un semi-desierto frío con una muy breve historia de desarrollo. No obstante, hay muchas semejanzas, y varias experiencias de estas zonas son viables también para la Patagonia. En dichas latitudes, el ambiente también ha sufrido un proceso de degradación, causado principalmente por la ganadería. Comparada con éstas situaciones, el grupo de expertos internacionales ha comentado que la desertificación en la Patagonia puede ser considerada como moderada. El experto de los EE.UU. comentó que la desertificación en su país fue mucho más peor, sobre todo en las tierras públicas. Hoy, tanto allí como en Sudáfrica estas tierras están mejorando por intervención del estado a través de la creación de reservas y restricciones en su uso.
158. El sector productor de ovinos está igualmente en crisis en las otras latitudes. En los EE.UU. la mayoría de los establecimientos ya ha cambiado los ovejas por ganado bovino, lo que está ocurriendo también en las zonas de Patagonia con precipitaciones mayores a 200 mm. En la última década, el stock en Nueva Zelandia ha caído 30% (de 65 hasta 46 millones). En Australia, los establecimientos están siendo abandonados o están fusionándose a un ritmo de 40 por semana, según informaciones citadas por Woolmark Company. Los productores están perdiendo dinero, y mas de 20% de los 50,000 productores lanera ya han abandonado la actividad.
159. La tecnología utilizada en estas otras latitudes para realizar una producción sostenible y para enfrentar el deterioro no difiere de la propuesta para Patagonia. Consiste en la adaptación de la carga a la oferta anual de forraje y la distribución óptima de animales en el tiempo y el espacio. Existen algunas experiencias positivas, que alientan a que sean probadas también en la Patagonia:
160. En Australia se están utilizando sistemas de aviso temprano para anticipar a los productores sobre variaciones en la precipitación y la oferta forrajera esperada, y permitirles adaptar la carga con tiempo. Además, se han formado grupos de Land Care, que consisten en productores y otras personas interesadas en el desarrollo rural y velar por el cuidado del ambiente. Ellos pueden definir proyectos y presentarlos para financiamiento a tasas preferenciales al gobierno, que los apoya con asistencia técnica.
161. En Sudáfrica se han logrando avances a través de la regulación del uso de la tierra de todo aquel que solicite excimisiones impositivas o créditos subsidiados. Para varias zonas homogéneas se han determinado la receptividad autorizada, que deben ser contempladas y ajustadas cada año según la condición actual de la zona, la precipitación del año posterior, el uso, y la oferta forrajera esperada.
162. En los EE.UU. hace varios años que el estado compró y maneja las tierras áridas, alquilándolas con una regulación del uso (en verano) a través del Bureau of Land Management, cuyos técnicos estiman para cada caso la carga admisible.
163. En las otras latitudes, muchos productores laneros están descapitalizados y sufren para sobrevivir como en la Patagonia. También allí se reconoce que el daño ambiental no puede ser solucionado sin une reestructuración productiva que permita una rentabilidad aceptable. En realidad, los productores tienen cuatro opciones para enfrentar la situación:
164. Está claro que, también en estas latitudes está ocurriendo un proceso espontáneo de transformación del sistema productivo rural, provocado por los bajos precios de lana y la paulatina pero continua degradación del ambiente rural. El bienestar de los productores rurales está en juego y es un asunto de mayor importancia política. Un proceso de diversificación es necesario para reestructurar el sistema productivo. Igualmente, es necesario reorientar el uso de los recursos naturales, cuidando el ambiente. El estado debe jugar un papel de liderazgo y promoción en este proceso.
3. PROBLEMATICA Y CAUSAS SUBYACENTES
165. La Patagonia fue explotada por una monocultura ganadera ovina que actualmente está en crisis. Es consecuencia de la escasa o negativa rentabilidad actual provocada por:
Comparando las cifras anteriores se puede comprender la forma en que el productor prioriza la búsqueda de soluciones. Su principal objetivo es recuperar la rentabilidad aunque sea a costa del ambiente.
Fig. 10 - La rentabilidad de un empredimiento con 6,000 ovejas ha caida de 30-40% al inicio del siglo hasta 0-4% al fin del siglo

166. La crisis se manifiesta en lo social provocando el éxodo de la población rural, la delicada situación de las minifundistas que no alcanzan a satisfacer sus necesidades básicas, y el abandono de campos comerciales que no alcanzan a ser económicamente competitivos. Si bien este éxodo de la población rural parece ser más pronunciado en el sur que en el norte de la Patagonia, donde la población está más ligada a la tierra, se estima que el 42 % de la población rural en el sur de la Provincia de Río Negro migró en la última década. En ambas partes los jóvenes se están yendo a la ciudad buscando un futuro con más perspectivas.
167. La situación de los minifundistas estaría dada por la falta de equidad en el desarrollo económico-social-político requerido para brindar igualdad de oportunidades y de posibilidades. La crisis en el sector ovino tuvo efecto sobre ellos al limitarle el acceso al capital y obligarlos a hacer un uso mas intensivo del recurso, sobrepastoreándolo. Hoy un 71% de los productores no reúne un tamaño de rodeo que le permita un crecimiento inmediato. También, un 28% de la población rural no alcanza a cubrir sus necesidades básicas (en Neuquén un 46%). Se debe destacar que esta situación compromete las posibilidades que los recursos se conserven para las generaciones futuras.
168. Por ello no sólo con detener la desertificación se solucionan los problemas de los minifundistas. Esta es la razón por la cual los responsables de las decisiones políticas han dado mayor vigencia a los aspectos económicos y sociales (de los "minifundistas"), que al control del proceso de la desertificación. Así, los gobiernos han implementado políticas paliativas que han de procurar aliviar la disminución de la rentabilidad, mediante auxilios financieros y la eliminación de impuestos.
169. La crisis determinó que se analicen e intenten otras alternativas productivas en la diversidad de los ambientes de la Región. En los últimos años se han iniciado algunas acciones para provocar una reconversión productiva en los establecimientos rurales de la Región, con una eficacia dispar. Aún faltan un desarrollo tecnológico, un sistema de extensión idóneo, y una correcta evaluación costo-beneficio. Estas tecnologías alternativas son aún muy jóvenes para entusiasmar a la mayoría de los productores.
170. Disminuir o detener la desertificación de la Patagonia será imposible, sin una acción integral que permita al medio rural recuperar la rentabilidad perdida. Hasta el momento apenas se ha logrado una toma de conciencia por parte de los productores sobre este paulatino y constante proceso de deterioro del ambiente y, muy poco de su responsabilidad sobre el mismo. Tampoco los responsables de las políticas han implementado acciones para detener el deterioro ambiental y, lamentablemente, no han tomado en cuenta que los auxilios financieros y estímulos fiscales brindados para paliar la coyuntura, continúan fomentando el deterioro del ambiente. Por ello, en el futuro, deberá implementarse una política fiscal y financiera, acompañarse la entrega de recursos con el apoyo de asistencia técnica, el monitoreo y la evaluación por parte de los organismos encargados de otorgarlos.
171. Técnicamente, puede detenerse este proceso de deterioro y contribuir al mejoramiento de la productividad ovina. Pero no hay sustentabilidad ambiental si no se logra una sustentabilidad económica. Por ello deberá atenderse en forma simultánea a la posibilidad de aumentar la escala de la explotación, de producir otros bienes, de mejorar el precio de la lana que percibe el productor, realizar actividades turísticas, procurar la utilización a escala comercial de la flora y fauna silvestre. Si aún así los predios no pueden producir en forma competitiva, deberán ser destinarlos a satisfacer otros requerimientos ambientales de la sociedad.
172. Hay pocos productores que pueden afrontar las inversiones vinculadas a la realización de obras tendientes al incremento de la densidad y el mejoramiento de la distribución de aguadas (molinos, tajamares, represas) y refugios (montes y cortinas forestales). En muchos casos, a las restricciones económico-financieras se suman otras de índole socio-cultural que impiden la adopción de algunas de las estrategias disponibles para aumentar la rentabilidad empresaria y revertir la desertificación. Esas restricciones pueden tener distintos orígenes: desde las creencias religiosas hasta la educación general y la formación agropecuaria de los productores.
173. La demanda de tecnología que permite superar las problemas de desertificación ha sido muy baja. Pese a que existen hace tiempo varias prácticas de manejo extensivo, que permiten detener el deterioro, la adopción es baja (alrededor de 5% para Santa Cruz). Es necesario que cambie profundamente la actitud de los productores para lograr una producción rentable y sostenible.
174. Si bien el conocimiento de la problemática de la desertificación en la Patagonia ha sido instalado durante los últimos años, esta falta de demanda de tecnología se debería a que los productores continúan viéndose como víctimas de la problemática y no como causa. En las entrevistas que hemos mantenido con productores, estos no han podido separar los efectos del deterioro del ambiente de las causas climáticas, como determinantes de la disminución en la eficiencia de producción.
175. Otra importante causa de la baja aplicación de tecnología adecuada es la debilidad del sistema de extensión, que sólo está siendo implementado por la autoridad nacional. Los recursos humanos y financieros y el equipamiento disponible para atender a alrededor de 13,000 productores en vasta extensión son claramente insuficientes.
176. Si bien esta situación parece ofrecer pocas alternativas, la experiencia del Ente y otras asociaciones de productores enseña que la combinación de una estructura ejecutiva pequeña y un amplio sustento político se convierte en una herramienta adecuada para actuar en estas realidades. Esto aumentará sus perspectivas de una vida mejor conforme se realicen fuertes inversiones en educación, desarrollo rural, e infraestructura social. La re-ocupación de campos hoy improductivos sería una propuesta concreta hacia la desocupación.
4. ESTRATEGIA PROPUESTA
4.1 Objetivos
177. A través de un programa integrado a largo plazo se procura una Patagonia XXI con las siguientes características:
- productora de bienes con alta demanda;
- asiento de empresas rentables e innovadoras;
- proveedora de calidad de vida a su población;
- conciente de su patrimonio cultural, y;
- protectora del ambiente para la humanidad.
178. La estrategia planteada procura un desarrollo productivo que tenga en cuenta la sostenibilidad del ambiente y el logro de empresas competitivas. Como aporte a la equidad social, se realizan recomendaciones sobre las posibilidades de desarrollar economías prediales sustentables y, en su defecto, se sugiere la necesidad de otorgar subsidios en el caso en que la sociedad requiera que se conserve el ambiente. Otros aspectos que hacen al mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural con necesidades insatisfechas deberán ser resueltos en combinación con las áreas de Bienestar Social de la Nación y las Provincias.
4.2 Estrategia Integral y Promoción de Actores
179. Si no se realizan cambios, la producción ganadera Patagónica continuará decreciendo y el ambiente continuará deteriorándose. Ello contribuirá a la descapitalización de los productores, al desmejoramiento de las majadas y al paulatino abandono de la actividad. Como consecuencia se producirán migraciones de la población rural, la que trataría de reinsertarse, con sus escasos medios y habilidades, en centros urbanos. La degradación del suelo acompañaría a este proceso de deterioro económico y social, mientras que un conjunto de alternativas productivas rurales permanecerían desaprovechadas.
180. Este cambio debe ser fundamentalmente original, por lo que debe favorecerse que en todas las actividades se estimule la búsqueda de soluciones creativas. Eso destaca que en todo proceso de cambio el insumo más importante es el intelectual, ya que la generación de empresas competitivas, ambientalmente amigables, que brinden calidad de vida a la población rural depende de una serie de acciones y decisiones acertadas.
181. Para planificar los cambios a realizar en el futuro se deberán tener en cuenta las tendencias. Aunque es imposible predecir el futuro se pueden analizar las tendencias de las últimas décadas en aspectos relevantes como el precio de los productos, el valor ambiental (ver fig. 4.1), la demanda de servicios, y el cambio climático previsto. La demanda de lana (producto tradicional) puede seguir disminuyendo, la demanda de frutas finas y hortalizas frescas seguramente aumentará, la demanda de productos con un sello de procedencia de origen y cuidado ambiental está aumentando, los servicios turísticos siguen aumentando a una tasa de 10% anual, y en la sociedad continúa aumentando la valoración del ambiente.
Fig. 11 - Esquema conceptual del valor ambiental y del valor de la lana

182. La solución requiere de un abordaje integral con intervención del Estado como promotor. No existe una solución a corto plazo para los problemas de la Patagonia. Tampoco se puede generalizar una única solución debido a su heterogeneidad ambiental, de uso, económica y social. Hay que tener en cuenta que las causas de esta situación son complejas ya que inciden, además de las económicas, otras causas como las histórico-culturales y las políticas, que han determinado una forma de ocupación del espacio.
183. En una región heterogénea las decisiones sólo pueden manejarse adecuadamente de acuerdo a la realidad de cada establecimiento. Es decir: decisiones descentralizadas e integrales para problemas específicos. Esto exige cambios en la organización de las acciones públicas y una exigencia de establecer mecanismos eficaces y transparentes de descentralización en el manejo de los recursos, dotados de gran flexibilidad y coordinación con las entidades nacionales, provinciales y privadas. Ello requiere asegurar el uso eficiente de los recursos y el compromiso con los habitantes de la región.
184. Para el desarrollo de la Patagonia se requiere tomar en cuenta la riqueza de sus recursos y sus limitaciones. La desertificación es nada más que una de estas limitaciones. El uso sostenible deberá atender los requerimientos ambientales en forma compatible con una actividad productiva económicamente competitiva en el área rural. Consideramos que tiene poco sentido plantear la recuperación completa del ambiente para restablecer los recursos tal cual estaban hace 100 años. Esto demandaría inversiones importantes, difíciles de solventar con el precio actual de las lanas y debería financiarse con recursos públicos necesarios para muchas otras acciones de desarrollo. Este criterio no plantea la prescindencia de la acción de gobierno, sino que procura agotar la búsqueda de alternativas y opciones, que armonicen las voluntades de los dos actores principales (es decir los productores y las instituciones gubernamentales).
4.2.1 Los Productores
185. Si bien los actores tradicionales han sido los gobiernos (nacional y provinciales), para lograr la aceptación y el compromiso de la población con las acciones se requiere mayor protagonismo de los productores. Se deberá fortalecer y dar mayores atribuciones a las instituciones representativas de los productores para que tengan mayor participación en las decisiones. A estos efectos, la relación entre gobiernos y productores podría canalizarse a través de entes de fomento que representen sus intereses y expresen sus necesidades frente a las autoridades (figura 12).
Fig. 12 - Canalización por organizaciones intermedias

186. Las instituciones encargadas de ejecutar un plan tan complejo como el de reestructuración de establecimientos, necesitan una red de organizaciones intermedias que actúe como tejido social que sustente los consensos. Esto significa alentar la formación de dichas organizaciones. Cada una de ellas debería asumir la misión de desarrollar determinada producción o región. La participación activa de estas organizaciones puede lograr una mayor ejecución de las normativas y haría más creíble cualquier iniciativa de reconversión productiva de la Región.
4.2.2 Las Instituciones Gubernamentales
187. El papel de los gobiernos, como promotores y orientadores de políticas, sería el de garantizar el desarrollo equitativo y sostenible de la región (figura 13). Estas orientaciones requieren de un análisis específico de la heterogeneidad ambiental, económico-social y productiva, como así también de políticas focalizadas según las características del productor y de sus recursos. Actualmente, la acción gubernamental está limitada por las restricciones a los gastos públicos y la escasa posibilidad de hacer cumplir algunas de las normas ambientales. Entre los principales ejecutores de la acción gubernamental se encuentran los organismos técnicos, las universidades, etc.
188. Los créditos, subsidios y estímulos generales que benefician indiscriminadamente a los productores agropecuarios no deberían continuar. Solo deberían acceder a incentivos crediticios e impositivos aquellos productores que implementen tecnologías de manejo extensivo debidamente programadas y acordes con la conservación del ambiente. El accionar de dichos productores debe ser evaluado periódicamente. Además, deberán realizar mejoras tecnológicas constantes para poderse mantener en el mercado. A toda empresa sujeta a crédito bancario o que solicite estímulos fiscales podría exigirsele la presentación de un programa de uso de tecnologías que armonicen la competitividad con la sostenibilidad y de informes anuales de avance. Una alternativa al otorgamiento de subsidios es la reducción de costos fijos de las empresas.
Fig. 13 - Esquema de los papeles de los actores principales

189. La comunicación y consenso se logra a través de instituciones. Los productores necesitan de ellas para que los representen, para disponer de un espacio para la elaboración de propuestas y proyectos comunes, para participar en las decisiones y también para lograr un mayor control de las decisiones públicas. Para poder garantizar su existencia y accionar es necesario un programa específico para organizarlas y fortalecerlas. La mayoría de las instituciones existentes en la Patagonia no tiene como misión el desarrollo sostenible, competitivo y equitativo de la Región. Muchas apuntan a alguno de estos objetivos o simplemente a representar a grupos de intereses. Sería el movimiento cooperativo la propuesta de asociación más indicada, ya que posibilita diferentes alternativas productivas, comerciales, asesoramientos, gestión político-gremial cuidando la solidaridad, democracia y participación entre los miembros.
190. Asegurar la ejecución de las normas es un requisito para lograr el consenso necesario para un programa de reestructuración de establecimientos. Atento a la heterogeneidad normativa existente y, a la necesidad de armonizar y uniformizar los instrumentos normativos disponibles, se propone la sanción de una ley de normas mínimas de conservación del ambiente. Esta deberá establecer las responsabilidades del Estado nacional y de las provincias en estas materias. Deberá establecer además incentivos al uso de prácticas y tecnologías adecuadas, que luego la legislación provincial complementará estableciendo un criterio según características y problemas regionales: desertificación, erosión o salinización. En resumen, deberá proponerse la sanción de un nuevo sistema jurídico ambiental para la lucha contra la desertificación y la conservación de las tierras, que contemple los instrumentos siguientes:
191. Para llevar a cabo estos planes será necesario implementar políticas activas para proveer asistencia técnica y de capacitación empresarial para construir mercados y atender las emergencias (que se repiten periódicamente). Las instituciones públicas y privadas deberán colocarse a disposición de la población rural. La propuesta debería basarse en:
4.3 Opciones
192. A partir de los recursos naturales disponibles en cada predio y teniendo en cuenta los objetivos de competitividad empresaria, equidad social y sostenibilidad ambiental se plantea una gama de opciones a analizar en cada predio rural. Este acercamiento busca diferenciarse de otros planteos en el hecho que no considera al producto como orientador de la estrategia sino que se base en la aptitud ambiental de cada predio y la realidad del mercado.
193. Las opciones de cada productor dependerán de los recursos naturales de sus predios y de las orientaciones generales para el área que se hayan acordado, sobre la base de criterios armónicos de desarrollo sostenible y equitativo. Según los recursos naturales de sus predios, los establecimientos quedarían incluidos de una manera general, en alguna de las seis categorías siguientes:
194. Una nueva cultura decisional no se construye en tiempos cortos. Por ello la necesidad de una estrategia en etapas. Según la naturaleza del productor y la categorías de sus predios, se identificaron cuatro opciones (figura 14).
Fig. 14 - Esquema de las opciones planteadas
4.3.1 Producción Ganadera Extensiva
195. En gran parte de la Patagonia, la producción ovina como actividad exclusiva sólo tiene futuro en los campos que posean o que puedan adquirir una escala mínima. Los economistas han calculado que, en 1998, la escala mínima de un establecimiento rentable es alrededor de 6,000 ovejas. Teniendo en cuenta la caída en el precio de lana, es posible que el tamaño rentable de la majada sigue aumentando. Programando con idoneidad el sistema de producción y accediendo a la financiación necesaria, a esos establecimientos que alcancen la escala mínima podrían obtener rentas interesantes y sostener el ambiente, dedicándose exclusivamente a la producción ovina.
196. Los productores que pueden adquirir el tamaño económico mínimo para recuperar competitividad deberán aumentar su escala. Esto significa el estímulo para la asociación de propietarios que unifiquen sus explotaciones o compren campos vecinos o explotaciones abandonadas. La unificación de establecimientos podría tender a reconstituir unidades agroecológicas (con sectores de veranada, invernada, acceso al agua, etc.), muchas de ellas fraccionadas en las décadas pasadas.
197. La aplicación de tecnologías de manejo extensivo permitiría aumentar el ingreso y la ocupación ganadera en forma significativa. La Tecnología de Manejo Extensivo (TME) es un conjunto de prácticas probadas que permiten optimizar la producción animal sobre pastizales naturales y a su vez controlar los impactos negativos del pastoreo sobre el suelo y la vegetación. El bajo costo es una característica de la TME, ya que por lo general se trata de decisiones de manejo que no involucran inversiones importantes.
198. Dentro de las pautas promovidas por la tecnología de manejo extensivo existe un conjunto de prácticas de aplicación sencilla que permiten controlar los impactos negativos del pastoreo sobre el suelo y la vegetación. Dichas prácticas han sido utilizadas en otras latitudes con problemas similares resultando exitosas en el objetivo de prevenir la desertificación.
199. La TME comienza con una etapa de evaluación de los pastizales, cuyos objetivos son realizar un inventario de los recursos naturales de cada potrero, diagnosticar su estado actual y obtener información que permita planificar el pastoreo. A partir de una carta de uso, en la que se detallan la ubicación de alambrados e instalaciones, cursos de agua, sitios de pastoreo, estado del pastizal, caminos, áreas inutilizables, se cuantifican las distintas unidades cartográficas y la superficie de los distintos sitios, y estados de cada potrero.
200. Posteriormente se estima la receptividad de cada una de las unidades identificadas en la carta de uso. A tal efecto existen diferentes métodos de estimación, validados para distintas regiones ecológicas de la Patagonia. Los mismos estiman la receptividad a partir del Valor pastoral (INTA Chubut), la biomasa del "intercoironal" (INTA Santa Cruz), o la Productividad Primaria Neta (Facultad de Agronomía-UBA).
201. En la etapa siguiente se formula un plan de pastoreo en función de los objetivos del productor, las restricciones que impone cada ambiente y los resultados de la evaluación del pastizal. Dicho plan incluye la asignación de una carga animal anual a cada potrero, la definición del tipo de animal (especie y categoría) y de la época del año en que se usará el potrero. Finalmente se define el sistema de pastoreo a emplear en cada caso.
202. La separación de sitios contrastantes es otra herramienta incluida en la TME. Aún cuando la TME es por definición una tecnología de bajo costo, en muchas situaciones la construcción de alambrados es imprescindible para un manejo correcto del sistema. La situación más común es cuando un mallín importante se encuentra incluido en un potrero de estepa de grandes dimensiones. Los animales sobrepastorean el mallín provocando su completa degradación.
203. La implementación de descansos en distintos momentos y durante periodos variables es una de las herramientas más robustas para prevenir el proceso de desertificación. Pocos pastizales no responden positivamente a esta medida de manejo, que se extenderá en función del estado del deterioro y la capacidad de recuperación del pastizal. En áreas muy deterioradas habrá que brindar largos descansos. Es cierto que pueden existir dudas de que ciertos ambientes respondan a estas pautas de manejo por carecer de semillas o haberse volado el suelo. De ser así, se los puede clasificar como no-recuperables o deteriorados permanentemente. En esos casos podrían ser declarados no aptos para la explotación económica hasta que hubiese posibilidades de rehabilitarlos.
204. Hay otras prácticas tendientes a relajar la competencia que ejercen las especies no pastoreadas sobre las muy palatables. Estas prácticas incluyen por ejemplo la intensificación mediante el uso de suplementos nutricionales. Existen resultados positivos en unas pocas evaluaciones realizadas.
205. Mediante la combinación de más de una especie de animal es posible reducir la presión de pastoreo sobre ciertas especies forrajeras preferidas. Los catálogos dietarios de las distintas especies animales muestran una escasa superposición entre herbívoros contrastantes como son las oveja, el guanaco y el choique. Por ello se ha propuesto y se encuentra en estado experimental la combinación y/o sustitución de la oveja por especies silvestres.
206. Se reconocen tres niveles de complejidad en la planificación, asociados fundamentalmente al sistema de pastoreo seleccionado. En el Primer Nivel el pastoreo es continuo y la regulación del número de animales es el factor de mayor impacto sobre la productividad y la sustentabilidad del sistema. En el Nivel 2 se realiza un manejo rotativo de baja concentración de animales (superficie pastoreada > 50%). En el Tercer Nivel se realiza un manejo rotativo de alta concentración de animales (superficie pastoreada < 50%).
207. En la TME se incluye la realización de esquila pre-parto, cuyos excelentes resultados la convierten en el complemento ideal del manejo de pastizales en toda la región.
208. En cuanto a la salud animal, se promueve la aplicación de un calendario sanitario mínimo en cada área ecológica, el fortalecimiento del sistema de diagnóstico veterinario en Patagonia, el incremento de la participación del Veterinario privado en el ámbito rural, el mejoramiento de la infraestructura de los organismos de control, investigación y transferencia en general, el mejoramiento de la infraestructura para trabajos con hacienda, potreros y alambrados perimetrales para poder llevar adelante planes de control de enfermedades en los establecimientos ganaderos.
209. La TME promueve planteos con mayor proporción de vientres en la majada para venta de corderos. Los planteos de capones solamente son competitivos cuando es posible vender animales en los momentos de mayor precio (a salida de invierno), y cuando se trata de animales jóvenes (menos de 24 meses). Se recomienda no mantener ovejas cuya dentadura no les permita alcanzar un plano nutricional adecuado para reproducirse.
210. Para el mejoramiento genético de la majada, se recomienda en primer lugar el servicio estacionado con carneros mejoradores. Esto requiere contar con infraestructura de manejo mínima que permita separar los machos de las hembras y comprar carneros apropiados. A tal efecto, se recomienda comprar carneros en cabañas que persiguen el mismo objetivo de cría, que ejecutan un plan de mejora prolongado y eficiente, y que tienen planteles grandes.
211. El proyecto Provino impulsado por el INTA y Asociaciones de Criadores de Ovinos a partir de fines de los años 80 promueve la utilización de mediciones objetivas en los procesos de evaluación de carneros dentro de plantel. Los principales planteles de la raza Merino utilizan el servicio, pero son muy pocos los planteles Corriedale que lo hacen. Provino es útil para mejorar la eficiencia de selección dentro de plantel y para orientar al comprador de carneros a seleccionar animales de un plantel en particular.
212. En cuanto al combate de los depredadores, se prioriza minimizar el daño sobre maximizar el control. Se propone la utilización de un conjunto de herramientas de control en forma simultánea: concentración del control en superficies reducidas, organización local del control (promoviendo actividades asociativas y cooperativas entre ganaderos vecinos), uso eficiente y responsable de los métodos de control del daño, incorporación de nuevos métodos de control, combinando la prohibición de la caza de la liebre y el uso de estímulos para el control de depredadores.
213. A las borregas de reposición se les da prioridad en la asignación de recursos forrajeros a fin de lograr que su peso al servicio supere los 35-40 kilos, umbral crítico para las dos razas principales, Merino y Corriedale. En consecuencia se les asignan potreros de buena disponibilidad de forraje, áreas reservadas de mallines y, en situaciones donde económicamente es posible, se suplementan las borregas diente de leche durante el primer invierno.
214. La aplicación de la TME nivel 1 (ver informe técnico) ha tenido la capacidad para detectar situaciones de desertificación y corregirlas. Además ha provocado consistentes aumentos de la señalada, reducciones de la mortandad, aumentos de la producción de lana y carne por cabeza y reducciones de su variabilidad. Asimismo, al incluir ajustes anuales de la carga permite modificar los planteos en función de las eventualidades climáticas. Si bien la TME nivel 1 ha sido exitosa en muchas áreas ecológicas de la Patagonia, en otras parece insuficiente. En ellas se requeriría la aplicación de planteos más sofisticados, como los previstos en los niveles 2 o 3 de la TME.
215. Se aconseja utilizar niveles 2 o 3 de TME (ver informe técnico) en áreas donde los animales espontáneamente hacen un uso heterogéneo entre plantas de una misma especie, o entre especies, o entre áreas de un mismo potrero. También parecen aconsejables en regiones donde se verifican procesos de arbustización o donde el descanso favorece claramente la reintroducción de especies. Los ejemplos de aplicación de los niveles 2 y 3 de la TME son mucho menos numerosos que los de la TME 1, pero en general ha tenido efectos positivos sobre la recuperación de la vegetación y también sobre los índices productivos. Las principales restricciones para su difusión son sus requerimientos de apotreramiento e idoneidad del personal encargado de manejar la hacienda y de los técnicos encargados de planificar el pastoreo.
216. La suplementación con proteína permitiría incrementar la receptividad de los campos al promover el consumo voluntario de ciertas especies de baja calidad. La adopción de esta práctica ha permitido incrementos del orden del 15% tanto en la señalada como en el peso de los corderos en campos del oeste de Chubut y Río Negro. Sin embargo, sus resultados no han sido tan claros en ensayos realizados en las EEA INTA de Bariloche y Río Gallegos. Por otra parte su uso requiere un cuidadoso monitoreo ya que al aumentar el consumo de especies de baja calidad forrajera puede desencadenarse un proceso de denudación del suelo.
4.3.2 Producción Ganadera Intensiva
217. En algunos ambientes favorables, como la cordillera, los mallines extensos y las estepas húmedas de Santa Cruz y Tierra del Fuego, no sólo es posible aumentar los niveles de producción individual, sino que también existe potencial para aumentar la carga animal mediante estrategias de intensificación. La intensificación de la ganadería es el proceso por el cual se incrementa el uso de insumos vinculados con la alimentación y el control de los factores ambientales que afectan la producción de los sistemas ganaderos extensivos. Existe un gradiente de intensificación que va desde el manejo intensivo de las áreas de alto potencial (mallines), hasta la cosecha de forrajes y su suministro, tanto a campo como a corral, pasando por la siembra de pasturas. Quien realiza una producción ganadera intensiva debe necesariamente hacer un uso cuidadoso del recurso natural que provee forraje de calidad a sus animales.
218. Estas alternativas ganaderas son sólo posibles en los mallines y procuran hacer el mejor uso de las condiciones naturales y/o incrementar su productividad. Lo primero se intenta mediante el manejo del rodeo, mientras que el aumento de la productividad se ensaya mediante fertilización, irrigación, siembras de pasturas y enmallinamientos. El enmallinamiento es la denominación regional del proceso de incremento de superficie de mallines. Esta técnica practicada desde tiempos remotos ha generado opiniones adversas por parte de los especialistas y técnicos en manejo de riego. Sin embargo, desde el punto de vista hidrológico este método tradicional pasa a tener un sentido práctico y eficiente del uso del agua. Es importante recalcar que no todo sitio con disponibilidad de agua y topográficamente adecuado es apto para la creación de mallines.
219. En los últimos años se han realizado avances importantes en cuanto a la valoración de los mallines como áreas de especial capacidad para proveer forraje de calidad. Se avanzó en el manejo racional de mallines mediante el manejo de aguas y el desarrollo de sistemas de pastoreo. Esto permite evitar su degradación, promover su mejoramiento, y realizar un aprovechamiento estratégico del forraje barato que proveen.
220. La implantación de pasturas de secano permite aumentar la carga animal y la producción individual en regiones húmedas, como Tierra del Fuego y el Sur de Santa Cruz.
En general las experiencias han sido relativamente exitosas cuando se realizan bajo riego, variando entre sistemas de enmallinamiento natural, riego por curvas de nivel y áreas de riego sistematizado. Las principales especies evaluadas fueron la alfalfa, agropiro alargado, festuca alta, pasto ovillo, timote y Poa pratensis.
221. La producción de cabritos es un sistema muy difundido en el centro y norte del Neuquén. El INTA y organizaciones de productores están trabajando en el desarrollo de sistemas de producción con tasas de señalada mayores y menos variables, y en el desarrollo de sistemas de comercialización que reduzcan la pérdida de precio relativo percibido por el productor.
222. El INTA desarrolló un sistema de producción de corderos tempranos en la Meseta Central del Chubut que permite vender corderos en agosto, fecha en la que en otros lugares están comenzando a nacer o no han nacido. El sistema se basa en el manejo de los celos, la alimentación y los cuidados. Esto permite lograr altos precios por cada cordero, altas tasas de procreo, bajos niveles de pérdidas y vender las ovejas de descarte en el momento más favorable del mercado.
223. Los sistemas de producción mencionados anteriormente incluyen la parición y lactancia en pequeños potreros de mallines, encierre nocturno y suplementación de animales. Permitirían aumentar la producción de carne en productores minifundistas. Dichos sistemas son mucho más factibles para este estrato de productores que para los más grandes, ya que manejan majadas pequeñas y viven con sus familias en el campo.
224. La producción de queso de ovejas y cabras tiene excelentes perspectivas de mercado y condiciones ambientales favorables en Patagonia. Existen tambos ovinos en El Bolsón y en el Sur de Santa Cruz. En Chubut se inició un programa provincial de apoyo al desarrollo de una cuenca lechera en el Valle Inferior del Río Chubut. En Rio Negro y Neuquén hay cuatro tambos de ovinos y nueve de caprinos, en diferente grado de desarrollo.
225. En cuanto a la producción de queso de vaca, en la cuenca del Río Agrio (Neuquén) se ha iniciado su producción con el objetivo de recuperar la unidad económica en establecimientos chicos, que disponen de agua de riego y superficies importantes de enmallinamiento, pero que tienen dificultades económicas con la producción de bovinos para carne.
226. La alimentación de animales a corral durante el invierno es una alternativa interesante de intensificación de la producción. Permite incrementar la carga animal y reducir el riesgo invernal y puede aplicarse en establecimientos donde la receptividad invernal es muy inferior a la estival. Esta es una situación relativamente corriente en campos del Ecotono Fueguino, la Precordillera y el Complejo Andino. Los mallines y las pasturas bajo riego pueden proveer el forraje para alimentar económicamente a los animales adicionales en corrales durante todo el invierno.
227. El engorde de animales es un buen negocio en campos con buena disponibilidad de forraje. Los sistemas de cría ovina en la estepa tienen limitaciones y fluctuaciones marcadas en la oferta forrajera que impiden cambiar animales de la categoría manufactura a la categoría consumo. Por lo tanto el cambio de categoría de corderos y ovejas flacas es un negocio sumamente interesante para quienes posean mallines o pasturas. Una situación similar ocurre con bovinos en cuanto al engorde de novillos y vacas de descarte. Los resultados económicos de los planteos de engorde de terneros a corral varían marcadamente en función de la relación de precios carne/ insumos (principalmente granos). En la actualidad existen varias instalaciones funcionando en el noroeste de Chubut (Esquel y el Maitén) y se está realizando una Red de experimentación conjunta entre la EEA Santa Cruz y productores incluidos en el Programa de Cambio Rural.
4.3.3 Otras Alternativas Productivas
228. Para los productores medianos y pequeños, la producción de lana debería ser complementada por algún otro ingreso. Para aquellos minifundistas que desean permanecer en la actividad ganadera, encontrarán en la misma una parte de los ingresos y de los alimentos que necesitan, pero necesitarán el complemento de medidas sociales de asistencia, cuyas opciones se analizan en capítulo 4.4 (desarrollo rural).
229. Con la merma en la rentabilidad del sector ganadero ovino es imprescindible diversificar los sistemos de producción de los productores. Para ello es necesario comprender que en Patagonia es posible producir otros bienes alternativos a la lana y la carne. En ese aspecto la región tiene potencialidades que son aún desconocidas y poco aprovechadas. Por ello, es de destacar la apertura intelectual que significó pensar de esa manera, la que permite hoy visualizar un futuro promisorio para el sector rural Patagónico. La Patagonia es rica en recursos hidrológicos poco utilizados aún, está en una posición geográfica y características climáticas que permiten momentos de maduración de ciertas frutas finas únicos en el mundo y carece de enfermedades y plagas. Así se puede producir una gran variedad de frutos agrícolas sanos y altamente demandados, tales como ajo, cerezas, bulbos, frutas finas, hierbas, animales silvestres, quesos artesanales de leche de cabra u oveja, etc. Tiene además recursos turísticos que recién se están desarrollando. Preveamos entonces una Patagonia con distintos núcleos de desarrollo agropecuarios elaborando productos de alto valor sin contaminación.
230. Además, en forma espontánea, Patagonia está siendo asociada con naturaleza y ambiente sano, lo que le permitirá acceder a nichos especiales del mercado mundial. Eso ocurrirá asociando a los productos la denominación de origen. De tal manera se conjuga el origen geográfico con las características ecológicas que confieren al producto una calidad exclusiva. Tal es el caso de la carne ovina Patagónica (resolución SAGPyA 286/93) que indica la procedencia y penaliza cualquier engaño. Vale aclarar que la renta diferencial que puede surgir por identificar geográficamente los productos Patagónicos no la recibirá el productor salvo que existan posibilidades de negociaciones especiales entre él y quien comercializa.
231. Es fundamental transformar la desventaja histórica del aislamiento y postergación en una ventaja estratégica que supone producir sano en un mundo cada día mas necesitado de alimentos saludables. Por esa razón es clave producir orgánicamente sin daño al ambiente, legislando y arbitrando los medios de control.
232. El desarrollo de alternativas productivas en la agricultura (fruticultura y horticultura bajo riego), en la ganadería (tambos y feed lots), en la piscicultura, la forestación y servicios (turismo, transporte y otros) creará empleos y permitirá reubicar parte de la población que actualmente se encuentra abocada a la ganadería ovina en establecimientos de reducido tamaño, y que hoy obtienen rentabilidades bajas o negativas. La reubicación de parte de la población rural necesita no sólo de fuentes seguras de trabajo, sino también de viviendas e infraestructura social y de servicios para poder satisfacer sus necesidades básicas.
233. En este momento, algunos aspectos de la producción y comercialización de estas alternativas todavía están en estado embrionario. Pero no existe duda alguna de que por la diversificación pasa el camino de desarrollo para el futuro. Aquellos productores con posibilidades de diversificación deberán encarar producciones alternativas, realizando las inversiones necesarias. Para ello se deberá capacitar a los productores en aspectos técnicos y de gestión. Se necesitarán además políticas activas que los ayuden a superar las deficiencias competitivas iniciales y que les permitan abrir nuevos mercados. Todo esto implica inversiones públicas y privadas, asistencia técnica, y ayuda para superar los sobrecostos iniciales debidos al tamaño insuficiente. Es importante destacar la carencia de conocimientos específicos que permitan evaluar el impacto sobre la calidad del suelo de forma tal de garantizar la sustentabilidad a largo plazo. Por ello proponemos la experimentación en estos temas.
234. Cada una de las alternativas productivas necesita un programa de desarrollo específico, que incluya estudios previos de rentabilidad y políticas de población, de desarrollo urbano, de organización territorial y de inversiones en viviendas. Necesita también equipamiento y obras públicas que acompañen a la producción, la comercialización e industrialización y aseguren calidad de vida a su población en escala de pequeñas aglomeraciones, localizadas en áreas con disponibilidad de recursos naturales ricos y sanos integrados en red con infraestructura moderna a la región y al país.
235. Las alternativas podrían también crear empleos indirectos. Cada producto tiene su lógica comercial que orienta la organización de las cadenas productivas para llegar al mercado con un margen adecuado. Interesar a los empresarios que pueden organizar y hacer crecer esas producciones posibilitaría agregar valor a los productos. No es sólo una cuestión de rentabilidad agropecuaria: las nuevas alternativas deben basarse en demandas efectivas y en estimaciones de su rentabilidad que ofrezcan alguna base para las decisiones. Al menos los factores conocidos deben cuantificarse para disminuir la incertidumbre que caracteriza a estos emprendimientos.
236. Las actividades de granja (producción de huevos, cría de cerdos, pollos, pavos, etc.) constituyen una interesante alternativa en diferentes zonas periurbanas de la Patagonia. En el norte de Patagonia donde existen minifundios estas alternativas muestran su pujanza. Por ejemplo, en un departamento en la Provincia de Neuquén el valor de la producción de pavos superó a la de la lana.
237. El desarrollo de sistemas de producción basados en la explotación de especies silvestres, que varían desde los de caza controlada a campo hasta los de cría en cautiverio, es muy incipiente. La única especie con aprovechamiento comercial a gran escala en toda la Patagonia es la liebre europea. La explotación del ñandú y el guanaco parece tener perspectivas económicas interesantes. Deberá estudiarse cuidadosamente la dinámica poblacional de estas especies de manera de asegurar su uso sustentable. Esto deberá realizarse a su vez en consonancia con las disposiciones legales relativas al uso de especies nativas Existen posibilidades de aprovechamiento de la fauna mediante la caza deportiva o la explotación económica. En este último grupo de especies se puede incluir al choique, al guanaco y al zorro, entre otras. Están en proceso de desarrollo tecnologías que permitan el uso comercial de estas especies animales silvestres (Bonino).
238. Las actividades agrícolas tienen interesantes perspectivas de desarrollo en la Patagonia. La región dispone de una enorme cantidad de recursos hídricos y tanto su clima como sus suelos son aptos para el cultivo si se los provee de riego y reparo. Por otra parte, debido a su posición geográfica, la Patagonia produce en épocas de "contraestación" respecto al Hemisferio Norte y, en muchos casos, respecto a su propio hemisferio. Además dispone de aguas y suelos no contaminados y carece de plagas y enfermedades, lo que le permite desarrollar producciones de excelente calidad y competitividad. La EEA del INTA en Santa Cruz identificó nichos de mercado para productos de Santa Cruz y Tierra del Fuego y organizó una amplia red de experimentos en campos de productores destinada a desarrollar y adaptar tecnología para los productos priorizados. Como resultado de este proceso, se priorizaron cultivos según su nicho de mercado (cerezas, damascos, ciruelas, ajos, espinaca, bróculi, frutilla), y se describió la tecnología de cultivo y el impacto macro y microeconómico de las inversiones de cada cultivo. En Chubut el gobierno ha encarado la promoción de estas actividades alternativas a través de CORFO.
239. Las forestaciones aumentan la productividad de los ecosistemas, contribuyen al secuestro de carbono, protegen cuencas, reemplazan la actividad ganadera extensiva y presumiblemente reducen la presión sobre el bosque nativo. Por otro lado, el interés por forestar está creciendo porque la rentabilidad es alta, especialmente si se la compara con la actividad ganadera a la cual reemplaza.
240. Las plantaciones forestales se relacionan con la posibilidad de recuperar ambientes como consecuencia de la ganadería ovina, controlar la desertificación y proveer una producción alternativa. Una de las ventajas que presenta la Patagonia para las inversiones forestales es el bajo precio de la tierra. Asimismo, una mayor producción de madera puede disminuir la presión existente sobre los bosques nativos ejerciendo de manera indirecta una protección de la biodiversidad. Por ello, al tratarse aspectos que favorecen la implantación de bosques, cómo la productividad, la rentabilidad y los beneficios que producen en iniciativas comunitarias, se deben sumar la consideración de aspectos relacionados con procesos ecológicos.
241. En las Provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut comenzó, especialmente a partir de la década del 70, un proceso de plantación de especies exóticas de rápido crecimiento. Este proceso estuvo fomentado por diferentes regímenes de promoción que se materializaron a través de desgravación impositiva u otro tipo de subsidios y se verificó en casi todo el país. En la Patagonia, hay un millón de hectáreas de tierras aptas para las plantaciones forestales, ubicadas en las vecindades de la precordillera y cuya precipitación supera los 500 mm. Se plantaron fundamentalmente tres especies: Pinus ponderosa (Pino Ponderosa), P. contorta ( Pino. contorta, Pino Murrayana), y Pseudotsuga menziesii (Pino Oregón).
242. La decisión de forestar para un productor ganadero depende de otros factores además de los indicados de promoción estatal y de buena rentabilidad. La necesidad de asegurar sus ingresos anuales puede hacer desistir al productor de realizar inversiones a largo plazo, y determinar el mantenimiento de su tradicional esquema de producción ganadera. Para los productores medianos a pequeños, el uso de la tierra para plantaciones puede competir con la ganadería y podría dificultar de esta manera la incorporación de este segmento socioeconómico a la actividad forestal. Para estos productores, una alternativa viable la constituyen los sistemas silvopastoriles.
243. La importancia de las plantaciones comunitarias excede el valor comercial de las mismas. Existen iniciativas exitosas en Neuquén, Río Negro y Chubut. Las plantaciones se realizan en parcelas compartidas y grupos de pobladores les dan los cuidados necesarios. La SAGPyA, a través del Proyecto Forestal de Desarrollo, el INTA, las Provincias, y otras organismos les apoyan. Los pobladores son subsidiados por la Provincia para que reemplacen la cría de ganado por la plantación forestal. Las plantaciones forestales realizadas en estas condiciones, además de contribuir al desarrollo comunitario, constituyen un método eficaz para controlar la desertificación.
4.3.4 Areas en Reserva
244. La aplicación de diferentes herramientas tecnológicas para revertir los procesos de desertificación tiene varias restricciones. Si las especies forrajeras han desaparecido, por más que se otorguen descansos durante varios años no retornarán, a excepción de que se las resiembre. En cambio, si están presentes, caben varias alternativas, incluyendo el otorgamiento de descansos durante varios años. La duración de la estación de crecimiento restringe en gran medida la posibilidad de otorgar descansos. En los casos en que hayan tenido lugar cambios edáficos irreversibles, se debe tener en cuenta que, aún otorgándole varios años de descanso absoluto, la receptividad del nuevo sistema nunca llegará a ser la misma que la del sistema original. En ese marco, existen comunidades vegetales que jamás podrán alcanzar una receptividad de 0.1 ovejas por hectárea (figura 15).
245. Existen extensas áreas de propiedad privada no aptas para producciones ovinas que sean comercialmente competitivas. Muchas de ellas carecen también de recursos naturales que les permitan implementar otras alternativas productivas. Se estima que el área total en estas condiciones cubre alrededor de 20 millones de hectáreas ubicadas en la meseta central de las Provincias de Santa Cruz y de Chubut. Gran parte de los predios ya fueron abandonados, proceso que ya comenzó en los inicios de los años 80.
246. Existen otras áreas de propiedad fiscal que tampoco son aptas para la ganadería extensiva y se encuentran muy degradadas. Estas tierras están ocupadas por productores descapitalizados (permisionarios o adjudicatarios) que las emplean para lograr subsistencia. La superficie afectada podría alcanzar a 15 millones de hectáreas. Deberá aplicarse la Ley de Tierras Fiscales, exigiendo el cumplimiento de planes de manejo.
247. Se deberá proteger estas superficies que por su baja productividad natural de forraje y/o su avanzado estado de desertificación no poseen una receptividad de más de 1 equivalente oveja cada 10 hectáreas. Si bien estas áreas pueden no satisfacer los criterios de biodiversidad, representación, conexión, etc. en el sistema nacional de áreas protegidas, su permanencia bajo un régimen de propiedad privada tradicional puede comprometer seriamente su integridad.
248. Existen varios ecosistemas que no están representados en el SNAP (Sistema Nacional de Areas Protegidas) de la Patagonia (10% de cada ecosistema según las normas de la IUCN). Aquellos ecosistemas no representativos son los más áridos (estepas y semidesiertos) por lo cual que se sugiere la protección de áreas que corresponden a estos ecosistemas con características estructurales, florísticas o funcionales únicas y cuya integridad estaría amenazada por las prácticas de manejo actuales.
249. Este grupo de áreas se debería seleccionar con los siguientes criterios:
Fig. 15 - Mapa del escenario de receptividad ovina a partir de imagenes NOAA/AVHRR (J. Parualo)
El informe Global Biodiversity Strategy (WRI, IUCN y UNEP 1992) indica la necesidad de incluir una o más áreas correspondientes a los principales ecosistemas de la región.
250. Los corredores entre reservas han sido una de las herramientas de manejo más recomendadas en conservación. Estos corredores deben permitir los flujos de especies a lo largo y ancho de la región. La existencia de corredores es especialmente importante en el contexto de los cambios globales ya que posibilitaría la migración de especies. Sin embargo no todo el "corredor" debe tener el mismo grado de conservación. Puede garantizarse el flujo de poblaciones entre Parques Nacionales mediante la definición de reservas no-estrictas en las cuales es posible la producción agropecuaria bajo supervisión de la autoridad competente (por ej. Parques Nacionales). Especial atención deberá prestarse a la conexión de hábitats azonales y discontinuos, como los mallines.
251. Un modelo interesante a evaluar para la definición de reservas en Patagonia es la red mundial de las Reservas de la Biosfera que está coordinada por UNESCO. La red de reservas forma parte del programa "Man and the Biosphere" (MAB) que tiene sus cuarteles centrales en UNESCO, París. Las reservas de la biosfera están distribuidas en todo el mundo cubriendo un gran número de ambientes distintos pero todas comparten una estructura común.
252. La mejor forma de conservar un ambiente es darle un uso comercial que sea compatible con la finalidad de resguardarlo. Eso significa explotar el paisaje, valores culturales y escénicos, algunas de las especies silvestres de fauna y/o flora, o el viento.
253. La Patagonia es rica en especies silvestres vegetales que pueden llegar a utilizarse como ornamentales, o son capaces de producir compuestos de aplicación industrial y medicinal, etc. De las floras de la Patagonia y el Monte deberían estudiarse exhaustivamente aquellas especies con características conferidas por estos ambientes extremos y que determinan la producción de compuestos de valor industrial, y que generen un retorno económico. Hasta el momento se han identificado algunas especies promisorias para su puesta en cultivo: Atriplex lampa y Grindelia chiloensis, Berberis buxifolia, Colliguaya integerrima y Lesquerella mendocina.
254. La actividad turística mundial explica el 11-12% del PBG mundial, ocupa al 10% de los trabajadores, y es una de las tres industrias clave para el siglo XXI. Su crecimiento en los últimos 10-15 años ha oscilado entre 6-7%, mientras en Argentina y la región Patagónica esta creciendo al 10% anual. De las actividades turísticas, la que más crece es el ecoturismo o toda actividad vacacional para minorías en ambientes lejanos. Estas perspectivas hacen que el agro- y el ecoturismo tengan posibilidad de convertirse en una de las principales actividades económicas de la Patagonia. El turismo rural como actividad diversificadora puede desarrollarse en armonía con las tareas tradicionales del campo. El programa de estancias turísticas de la Provincia de Santa Cruz es un ejemplo exitoso.
255. Se están realizando experiencias que permiten dar valor económico a especies animales silvestres. Los criterios son disímiles, desde la cría en cautiverio, pasando por la captura esporádica de animales salvajes, hasta la caza deportiva. El choíque tiene valor por su cuero, carne y plumas, y han sido exitosas experiencias preliminares de su cría a corral. Recientemente se está estudiando la posibilidad de esquilar periódicamente guanacos que circulan libremente en un gran predio limitado por cercas de gran altura. Hay otras especies como el zorro gris y colorado, las avutardas, etc. a las que se debería procurar un uso comercial de sus pieles, plumas, carnes, huevos, etc.
256. La capacidad de generación de electricidad usando energía eólica de la región patagónica se encuentra entre las más altas del país y del mundo. Aunque existe diversidad de tecnología para la generación de energía con viento, la acumulación de la misma es todavía un inconveniente que se encuentra en camino de resolución. La producción de hidrógeno líquido, la utilización de energía eólica para extracción de petróleo y la transformación de productos primarios en otros elaborados pueden ser algunas de las soluciones. En cualquiera de los aspectos mencionados la tecnología que se utiliza es de origen extranjero y no existe suficiente investigación en el país para diseñar un plan de crecimiento sustentable en el área. Otro problema es el vacío legal en esta área. La legislación Nacional sobre energía eólica es escasa y solamente durante este año el Congreso Nacional discutió un proyecto de ley regulatoria, de desgravación impositiva y de fomento de la producción y utilización de este tipo de enrgía.
4.4 Políticas y Fomento Institucional
257. Se propone implementar una política integral a largo plazo que promueva la reconversión productiva para que la población se beneficie de las actividades económicas posibles de realizar en la región en armonía con el ambiente. La mejor forma de llevar esto a cabo es mediante acciones y capacidad de decisión descentralizada, coordinación entre los diversos organismos (nacionales y provinciales), manejo consensuado de las decisiones (procurando la participación y el compromiso de los involucrados), fortalecimiento de las instituciones intermedias y oficiales, y una adecuada infraestructura de planeamiento de los aspectos sociales, del uso de la tierra, etc.
258. Deseamos señalar que dicha política de largo plazo deberá tener un status legal que le confiera continuidad y establezca los mecanismos de participación de los involucrados. La discontinuidad de las políticas de promoción y financiamiento hace que los productores traten de aprovecharla improvisadamente y fomenta errores e injusticias.
259. Existe la posibilidad de plantear etapas sucesivas a las políticas iniciadas en 1992 (primera etapa). En cada una de ellas, mientras se ejecutan las acciones que se encuentran suficientemente probadas se desarrollarán los instrumentos a emplear en las siguientes etapas. La Segunda Etapa de aplicación inmediata consistiría en:
260. La tercera etapa sería la implementación del Plan mediante el financiamiento de instituciones internacionales, complementado con fondos nacionales, públicos y privados. En materia de políticas, el funcionamiento de una institución coordinadora y ejecutora del plan a largo plazo daría continuidad y coherencia al gran conjunto de actividades a realizar en distintas jurisdicciones y por diferentes actores. Los recursos externos se destinarían principalmente a inversiones y a los gastos operativos extraordinarios. Mientras que las primeras pueden extenderse en un período de 8 años, sería razonable que la Región tome a su cargo los gastos operativos. Si bien este tema debe ser negociado específicamente, podría considerarse que el cambio en este financiamiento ocurriría después del tercer año de ejecución del plan de largo plazo.
261. La cuarta etapa podría comenzar a partir de ese momento, ya que debería garantizarse el mantenimiento de los sistemas institucionales y de las tareas de extensión con recursos nacionales. Para ello es necesario que las etapas anteriores hayan construido una cohesión social que garantice el mantenimiento del plan de largo plazo.
262. Un Plan de Largo Plazo seriamente implementado podría lograr un aumento del valor de la producción ganadera ovina, que, de acuerdo con los datos del SSDR puede estimarse en 25% para toda la Región (es decir unos $50 millones). Las actividades alternativas podrían aportar anualmente entre $100 y $250 millones adicionales, según la intensidad de las inversiones. Este aumento de la producción rural podría generar entre 15.000 y 40.000 empleos.
263. A modo de ejemplo, se plantea el Programa de diversificación propuesto para Santa Cruz que se centra en la agricultura y contempla los cultivos que cuentan con suficiente desarrollo de la tecnología y con experiencias diversas de producción en la Provincia, tales como cereza, ciruela, damasco, frutilla, ajo, repollo, zanahorias, papa, y también verdura de hoja y frutillas bajo cubierta, productos que cuentan con mercados suficientes. La estrategia recomendada consiste en alcanzar rápidamente volúmenes significativos, ajustar la tecnología y la asistencia técnica, organizar la comercialización, establecer normas de calidad para los productos, crear infraestructura, capacitar a los productores y a la mano de obra, y lograr un crecimiento rápido de los cultivos. La Provincia de Santa Cruz posee 152.000 ha de superficie agrícola (aproximadamente dos veces la superficie del Alto Valle de Río Negro) y agua disponible como para irrigar 809.000 ha. La superficie actualmente llega a 4.020 ha, de las que 1.700 tienen riego. Las posibilidades de ampliación inmediata serían 5.550 ha. El Programa propuesto realizó una primera estimación de ingresos, inversiones y gastos para 1.650 ha, indicando que las ventas podrían alcanzar en 5 años $ 18.8 millones y llegarían a $ 25 millones en el décimo año. Se generarían 3.900 empleos. Estos programas constituyen una posibilidad de generación de actividad rural y empleo en toda la región (Gargiulo).
264. Estos resultados facilitarán la obtención de financiamiento para los primeros años del Plan. Los conocimientos disponibles indican la posibilidad de esta opción, pero a condición de cumplir con un uso sostenible, aplicando tecnología adecuada. Así se podría lograr una situación "win-win" donde habría sólo ganadores, aumentando la producción y cuidando el ambiente. La diferencia en intensidad que condiciona los resultados se debe a los esfuerzos de inversión a realizar en la cuarta etapa de la política de reconversión de la ganadería ovina, ya que cambia el financiamiento externo de los gastos operativos extraordinarios y el Plan queda dependiente de los aportes locales.
265. La explotación petrolera y minera que se realiza en la Región hace un uso no renovable de un recurso y, como ya se ha visto, afecta al ambiente. Por eso es posible considerar que una parte substancial de las regalías que generan a las Provincias deben ser utilizada para financiar toda actividad de cuidado ambiental y el desarrollo de actividades económicas y ambientalmente sostenibles. Esto no le exime la responsabilidad de recuperar los ambientes que disturba.
4.5 Aspectos Sociales
266. Gran parte de los productores minifundistas viven en la pobreza en las reservas indígenas y las tierras fiscales, y satisfacen parte de sus necesidades a partir de rebaños pequeños que deterioran el ambiente. En este grupo se incluye también a los productores que permanecerán en pequeñas explotaciones ganaderas, por razones de edad, salud, cultura o debido a que no pueden asumir nuevas alternativas.
267. Para auxiliar y orientar este estrato de productores pequeños e informales es necesario diseñar políticas integrales que, además de tener en cuenta los aspectos técnicos consideran los aspectos sociales. Los beneficios sociales a brindar para recomponer la comprometida situación de casi 4.000 familias son escuetamente enunciados a continuación y corresponden a las áreas de Bienestar Social de los Gobiernos. Se dará mayor desarrollo a aquellos aspectos que permitirán a estos productores lograr fomentar actividades económicas productivas y competitivas, única forma de garantizar el bienestar de las generaciones futuras. Para mejorar las actividades comerciales se deberá proveer la información necesaria que aumenten su poder de negociación en los mercados y la transparencia en las operaciones.
268. A través de programas sociales se deberá fomentar la actividad de supervivencia, acompañándola con fuertes componentes de contención social y capacitación en forma individual o asociativa. El objetivo será incrementar los ingresos y promover la participación organizada en las decisiones políticas, programas y proyectos.
269. También deberá propenderse al mejoramiento de condiciones de vida de todos los productores de la Región para reducir el aislamiento y las consecuencias del clima riguroso. El estado deberá proveer de infraestructura sanitaria, escuelas, comunicaciones, acciones culturales, etc. Esta es la única forma que verdaderos empresarios rurales habiten la Región con sus familias.
270. Como ya se ha dicho, no se logrará un uso comercial sostenible ni garantizará un futuro mejor para la juventud si no se tiende a desarrollar emprendimientos productivos competitivos. Los principales instrumentos para el desarrollo de emprendimientos productivos deben propugnar una reconversión productiva a través del cambio hacia rubros no tradicionales. Para ello será necesario la asistencia técnica, la capacitación y la asistencia financiera. La asistencia técnica deberá orientar las actividades productivas en todos los casos, controlando la presión sobre el ambiente. La asistencia financiera deberá tomar en cuenta el ambiente, y estar condicionada a que se realice un uso sostenible de los recursos naturales. El componente de capacitación esta destinado a mejorar las capacidades productivas, tecnológicas y autogestionarias de los productores minifundistas.
271. Deberán ser los propios productores los que manejen sus negocios, agrupándose para alcanzar la escala que permita diferenciarse en la comercialización y lograr el abaratamiento de los insumos, y hacer más eficiente la gestión. Se deberá consolidar los grupos asociativos existentes, y la conformación de nuevos grupos organizados, poniendo énfasis en la participación de mujeres, jóvenes y grupos de aborígenes.
272. El análisis de algunos casos exitosos con pequeños productores indica que hay ciertas características que permiten lograr buenos resultados:
273. Cierta parte de la población rural no podrá quedarse en los lugares que habita ya que los subsidios gubernamentales no son eternos. Por esa razón se deberá organizar correctamente la migración voluntaria que de cualquier manera ocurrirá. Ello será posible mediante la participación de los involucrados, planificando previamente el destino conforme a las posibilidades de desarrollar alternativas productivas que generen nuevas fuentes de trabajo. Se deberá fortalecer centros de servicios existentes y generar otros que, articulados en red y equipados y comunicados adecuadamente, permitan la integración de la región. Deberá acompañarse de programas que, atendiendo a la voluntad y las decisiones de los involucrados ofrezcan contención social, medidas de compensación por movilización y atención especial para enfrentar los desafíos, evitando la desintegración familiar. Todo esto implicará prever los costos y equipamiento social que la población en movimiento demande.
5. ACCIONES SUGERIDAS
5.1 Fundamentos
274. Los dos actores principales (productores y gobiernos) deberán reconocer la necesidad de cambiar,y acordar la dirección del cambio para brindar una buena calidad de vida a la población actual, y de entregar intacto, a las generaciones futuras de la Patagonia, un patrimonio único en el mundo y con un alto valor natural.
275. El reconocimiento de la heteregoneidad es la base de cualquier acción que involucre los recursos naturales. Las biozonas, que están definidas a partir del funcionamiento de los ecosistemas y por lo tanto integran la respuesta de estos a diversos factores ambientales, ofrecen una alternativa objetiva para definir el dominio de aplicación de determinadas políticas o tecnologías. Una caracterización de la heterogeneidad basada en información satelital ofrece a su vez la posibilidad de definir unidades a distintos nivelesjerárquicos. Así se puede hablar de Megabiozonas, integradas por Biozonas, las cuales a su vez se componen de Microbiozonas. El uso de un nivel de resolución particular dependerá del objetivo perseguido.
276. Es fundamental entonces dar más importancia a los actores de cada región en el sector rural y que acciones independientes sean coordinadas no sólo entre las distintas instituciones gubernamentales, productores, Ongs y otros, sino también a nivel zonal (zonas homogéneas), provincial y nacional.
277. Se propone iniciar un fuerte proceso de diversificación sostenido en estudios minuciosos que determinen las capacidades productivas de cada una de las tierras que se consideren, las posibilidades de mercado y, los requerimientos de asistencia técnica y financiera que los haga posible. En la medida que esta diversificación en la estructura productiva se lleve adelante, podremos pensar en una nueva unidad económica, que utilice una superficie de tierra menor a la que se necesita actualmente. Utilizando sus recursos naturales de manera eficaz y sostenible, en la Patagonia crecerá la población rural.
278. Para instrumentar los cambios, los incentivos funcionarían mejor que los instrumentos coercitivos, sobre todo porque las instituciones de administración y control son débiles. No obstante, los mecanismos de monitoreo y control serán necesarios igual que normas que reglamenten la obligatoriedad de cuidar el ambiente y su recuperación.
279. Se propone un conjunto de acciones para alcanzar la sostenibilidad, competitividad y equidad a niveles crecientes, a partir de la hipótesis de desarrollo regional. Estas acciones incluyen respuestas técnicas, económicas, sociales, ambientales e institucionales (ver los capítuos siguientos). Necesariamente se requerirá una concepción de desarrollo rural en forma integral en todas sus etapas y deberá nacer con el consenso de sus actores fundamentales.
5.2 Acciones Institucionales
a) Lanzar una campaña de concientización
280. Todavía existen muchos productores que no reconocen el impacto que la actividad ganadera ovina ha tenido sobre el ambiente y sus consecuencias. Es igualmente importante convencerlos que, además de la producción de ganadería extensiva existen muchas otras posibilidades de producción agropecuaria en la zona. Por eso, se propone lanzar una campaña de sensibilización a los productores de ovinos, explicando el proceso de deterioro, las causas, la necesidad de cambiar y las potencialidades que existen en la Patagonia. Esta campaña podría ser organizada por una ONG o instituciones adecuadas.
b) Fomentar la extensión
281. Actualmente, sólo 5% de los productores está aplicando algún tipo de manejo adecuado, lo cual ilustra que la demanda de tecnología adecuada es débil. Se espera que esta crezca como consecuencia de la concientización e incentivación. Por ello esta actividad deberá ser insertada como parte de un programa de incentivos como el descripto, que exija la aplicación de un paquete tecnológico consciente del ambiente. La oferta de tecnología debería aumentar con el fomento del sistema de extensión, actividad primordial en este proceso de cambio propuesto.
282. Es imprescindible revisar a fondo las prácticas de extensión, que deben:
283. Se propone que la extensión tenga un enfoque sistémico y que las unidades de extensión sean multidiciplinarias y fuertemente orientadas al campo. La extensión debe constituir un proceso capaz de diagnosticar y revertir la situación técnica de los establecimientos, así como también determinar y modificar su contexto social, económico, y ambiental. Por ello, el proceso de extensión debe tener cierta libertad y regionalidad, sin dejar de ser parte de la política provincial de desarrollo rural. Debe entonces, gozar de una independencia operativa conferida por voluntad política.
284. La extensión debe contemplar conocimiento técnico, disponibilidad de herramientas financieras y procesos de capacitación. El extensionista debe aproximarse al campo con una variada oferta de posibilidades y de allí ir seleccionando las que más se adecuan a cada caso. Los extensionistas deben tener una instancia de contención y de actualización técnica concreta. Esta puede ser la función del INTA, de las Universidades y de las Provincias. Debe haber una dinámica veloz y efectiva para responder a las necesidades del medio presente y las que plantea el futuro.
285. Se propone que la extensión tenga un enfoque sistémico y que las unidades de extensión sean multidiciplinarias y fuertemente orientadas al campo. La extensión debe ser, en sentido amplio, un proceso técnico capaz de diagnosticar la situación de los establecimientos pero también la del contexto social, económico, y ambiental. Por ello, el proceso de extensión debe tener cierta libertad y regionalidad y debe ser parte de la dinámica y la política provincial de desarrollo rural. Entonces, debe tener apoyo de la voluntad política pero ser independiente de ella en lo operativo.
286. Los extensionistas deben tener una instancia de contención y actualización tecnica concreta. Esta puede ser la función del INTA, de las Universidades y de las Provincias. Debe haber una dinámica veloz y efectiva para responder a las necesidades del medio presente y las que plantea el futuro. La participación de los programas existentes (Cambio Rural, PSA, Prohuerta, Proinder) en esta instancia, permitiría una mejor adaptación regional de sus respectivas operatorias.
287. Los sistemas nacionales de extensión hoy existentes (PSA, ProHuerta, Cambio Rural, etc.) poseen programas que son aplicables con diferentes estrategias de acuerdo a las características socioeconómicas de cada grupo y naturales de cada lugar. Es importante que exista un proceso de gestión asociada cuando se elaboran las estrategias y acciones para lograr el desarrollo, con la participación local del sector político, de las asociaciones de productores y de diversas otras instituciones. Por otra parte, es importante que la crisis genere cambios en la actividad y la actitud de los productores y determine la participación y el compromiso de los diferentes sectores es fundamental.
288. No hay suficientes técnicos en el terreno para realizar el trabajo de extensión, más aún si se consideran las distancias en Patagonia. Por ello se propone un aumento substancial en el número de extensionistas, brindándoles el equipamiento, transporte y gastos de funcionamiento necesario para realizar su labor. De un primer análisis surge la necesidad de contar con un mínimo de 200 extensionistas para toda la Patagonia.
289. Los fondos para contratar los operadores del sistema de extensión y proveer a su funcionamiento deberán ser canalizados a través de las asociaciones de productores u organizaciones intermedias. Las Unidades Técnicas Regionales orientarán su accionar. Es necesario asignar mayor presupuesto a la capacitación de recursos humanos.
c) Fomentar la organización de productores
290. La organización de los productores en cooperativas, asociaciones, grupos, corporaciones, etc. es fundamental para el desarrollo. Eventualmente, las organizaciones podrían jugar el papel desarrollado actualmente por el extensionista, ligando a los productores con la información del mercado, tecnología, fuentes de recursos, etc.
d) Descentralización y coordinación de las acciones
291. Debido a las heterogeneidades existentes, las decisiones deberán tomarse de acuerdo a la realidad de cada zona, e incluso de cada establecimiento. Por ello se deberá fomentar la toma de decisiones en forma descentralizada e integrale ante problemas específicos. Por ello deberá fortalecerse el accionar de organizaciones que permitan a los productores agruparse y lograr su propio desarrollo. Esto también exige cambios en la estrategia de las acciones públicas y privadas y una exigencia de mecanismos eficaces y transparentes de descentralización y control en el manejo de los recursos. Se deberá dotar de gran flexibilidad y acción coordinada a las entidades nacionales, provinciales y privadas. Se deberá implementar un control de gestión (no sólo legal y contable) que asegure el uso eficiente de los recursos. Todo esto animado por el compromiso de todos para el logro simultáneo de los objetivos.
292. El logro de los objetivos de sostenibilidad, competitividad y equidad también implica una eficaz aplicación de recursos. Si los recursos fueran nulos, entonces no se podrá controlar el proceso espontáneo. Si los recursos alcanzan un monto suficiente, entonces es posible armonizar las tres finalidades y lograr un desarrollo rural en la Región.
293. Se sugiere la creación de una institución regional para llevar a cabo el plan de largo plazo, constituida por unidades técnicas provinciales y/o regionales, órganos de decisión de políticas y gestión del quéhacer, que estarán integradas por representantes del gobierno provincial, del INTA, de las ONG's, y de los productores. Estas instituciones podrían comenzar por un grupo coordinador interdisciplinario que, durante la segunda etapa mencionada, realice actividades para la implementación exitosa del plan de largo plazo:
La institución responsable de la ejecución del plan debería crearse al final de la segunda etapa o el comienzo de la tercera, es decir cuando se disponga de los recursos de financiamiento internacional.
e) Fortalecimiento de las Instituciones Provinciales
294. Los estados provinciales deben actuar como promotores de actividades y reguladores de los intereses de la comunidad social. Se propone fomentar a nivel provincial la planificación y monitoreo del uso de la tierra, desarrollar en conjunto con el INTA las acciones tecnológicas y de extensión que fuesen necesarias, y procurar que las universidades establezcan programas de capacitación (ver capítulo 5.5: ambiente).
5.3 Acciones Económicas
f) Financiar adecuadamente los diversos componentes del programa
295. Diseñar instrumentos crediticios flexibles, con períodos de gracia que tengan en cuenta situaciones climáticas desfavorables, y con tasas de interés acordes a la actividad. El otorgamiento de estos créditos deberá ser condicionado a un plan de manejo del establecimiento y al logro de resultados. La financiación para los productores que estén fuera de los circuitos comerciales formales deberá hacerse a través de las organizaciones intermedias quienes garantizarán su recuperación. Mecanismos de este tipo ya han sido probados exitosamente por el PSA.
296. Se reconoce la existencia de numerosos productores cuyo nivel de endeudamiento es alto. Cada caso deberá ser analizado en el contexto de la formulación de un plan técnico y, si hubiese posibilidades ciertas de pago, conceder los plazos necesarios para que se pueda retornar el capital endeudado.
g) Reestructurar los incentivos fiscales
297. Los subsidios y las tasas de interés especiales pueden tener dos niveles: uno básico y otro de reintegro de los gastos de asistencia técnica (que puede ser mayor al 100%) y otras inversiones. En el caso de impuestos, el sistema de incentivos debería enviar una señal clara sobre el objetivo del estímulo, que es premiar el logro de sostenibilidad. Estas metas serían cuantificables y fomentarían el empleo de tecnología. Para fomentar la mayor competitividad y sostenibilidad se podrían exigir un conjunto de requisitos a los productores antes de otorgarles eximiciones al impuesto inmobiliario o subsidios: informe técnico anual sobre el manejo del suelo, tamaño actual y potencial de la explotación y medidas para lograr un tamaño económico mínimo. Estos informes deberán estar avalados por quienes realicen las tareas de asesoramiento técnico.
h) Desarrollar los mercados
298. El desarrollo de la agricultura requiere de la organización de cadenas productivas para las ventas en fresco y para los productos elaborados, lo que lleva tiempo y la adquisición de las capacidades empresariales correspondientes (con empresarios de la zona o de extrazona). Las inversiones requeridas no son muy elevadas pero necesitan progresividad, debido a la incertidumbre inicial sobre la real disponibilidad de materia prima. Tampoco sería recomendable comenzar con una pequeña superficie para disminuir esta incertidumbre, ya que se requiere un tamaño de oferta mayor a mil toneladas anuales para estimular la presencia de operadores con capacidad para organizar cadenas productivas eficientes. Es importante valorizar los productos artesanales a través de múltiples vías, no sólo en el circuito de la producción, sino muy especialmente en la comercialización y en el tema bromatológico. La legislación deberá replantearse de acuerdo con las características de estas producciones que habitualmente no pueden cumplir con los requisitos vigentes que dificultan su acceso al mercado formal.
299. Los riesgos de la inversión inicial en árboles frutales no pueden recaer enteramente sobre los productores. El sector público (nacional y provincial) podría usar préstamos que se conviertan en subsidios en caso de fracasos no atribuibles al agricultor. El alto riesgo de iniciación debe ser evitado, ya que puede bloquear o restar eficiencia a las tareas agrícolas.
300. Por su parte, los operadores de las cadenas productivas sólo se interesan (y comprometen recursos) cuando comienza a obtenerse la producción agrícola con la calidad requerida y en cantidades significativas. El mercado fruti-hortícola (con excepción del Alto Valle del Río Negro) es pequeño y su crecimiento no debería quedar librado a las fuerzas que en él actúan: es necesario que los productores participen adecuadamente en las ganancias conjuntas. Es muy probable que los operadores que mayores beneficios ofrezcan para la construcción de los nuevos mercados fruti-hortícolas de la Región requieran también incentivos y ayudas especiales. La construcción de los mercados fruti-hortícolas debe superar otra desventaja inicial: sólo unos pocos operadores pueden trabajar eficazmente con la producción previsible. Es decir que habrá pocos compradores con gran poder de negociación frente a los agricultores. El éxito del Plan dependerá en buena medida de la estrategia que desarrollen esos operadores.
301. El uso de incentivos y ayudas especiales por el sector público puede ser una forma de asegurar la transparencia en las operaciones, la estrategia comercial (cantidades, mercados y precios), la capacidad de colocación, la formalización de contratos de compra de materia prima, el adecuado financiamiento para el productor, el aseguramiento de la calidad, etc. El uso de los incentivos debería condicionarse a la estrategia que se compromete a desarrollar. Inclusive, se podrían licitar licencias por cierto tiempo y volumen a fin de garantizar que el mercado se construya con miras a su desarrollo, el de los productos y de los operadores y que funcione sanamente.
302. En relación a los productos de la ganadería, en el caso de las lanas es necesario profundizar la reconstrucción del mercado que se está realizando a través del Prolana. En las carnes ovinas se necesita una "reconstrucción" para que los precios premien a los productores y los empresarios que buscan ventajas competitivas superiores (a través de inversiones, diferenciación y mejora permanente), que desestimule la producción de carne genérica y que castigue la deslealtad sanitaria y fiscal de las plantas informales.
5.4 Acciones Sociales
i) Satisfacer las necesidades básicas de la población rural
303. Las medidas técnicas y financieras no son suficientes para mejorar la situación ambiental y socioeconómica de las tierras fiscales y reservas indígenas. Es necesario implementar también un acercamiento social, abarcando aspectos educacionales, sanitarios, de desarrollo, de capacitación, de genero, etc. Proponemos lanzar programas de desarrollo integral para satisfacer las necesidades básicas en 10 zonas homogéneas, que serían ejecutados por ONGs.
304. Elaborar las estrategias que conduzcan esencialmente a mejorar la calidad de vida de la población rural residente en áreas con riesgo de desertificación identificando sus necesidades y garantizando el logro de gestión. Es necesario promover la autogestión y el autoabastecimiento de las familias para mejorar el estado nutricional y calidad de vida. También se deberá implementar un acercamiento social de la población residente en tierras fiscales y reservas indígenas, abarcando aspectos educativos, sanitarios y de desarrollo productivo, y atendiendo especificidades de cultura, de género y uso de la tierra. Una de estas actividades puede consistir en impulsar el desarrollo de proyectos energéticos alternativos, a fin de reducir la tasa de extracción de leña.
305. Promover la organización de los pequeños productores para la autogestión de un proyecto participativo y equitativo:
306. En aquellos lugares donde no existan alternativas productivas ni se justifiquen subsidios especiales, la población puede desear emigrar. En dichos casos se deberá orientar los movimientos poblacionales:
307. En el Plan de Largo Plazo deberá intentarse desarrollar alternativas agrícolas desde el primer año, dado que esto crea oportunidades inmediatas de empleo y provee un alivio a las presiones sociales. La reubicación y el entrenamiento de la población es posible cuando hay posibilidades seguras de empleo. El uso de TME tiende a aumentar la producción y el empleo, por lo que una parte de los pastores quedará retenido por las explotaciones ganaderas.
5.5 Acciones Ambientales
j) Crear áreas protegidas
308. Nuestra propuesta consiste en establecer una serie de reservas con una estructura similar. Esta estructura consistiría en 3 áreas concéntricas con diferente uso. El área central es el área intocable en la que no se permitirían nada más que trabajos de investigación de índole descriptiva no manipulativa. Esta área cubriría un 10 % del área total reservada. La siguiente área concéntrica sería usada sólo para uso no extractivos (la experimentación, la educación, el turismo, etc.). Estas manipulaciones tendrían sólo fines experimentales. Esta segunda área cubriría un 30 % del área total a reservar. El tercer tipo de área se utilizará para el desarrollo de emprendimientos comerciales con control ambiental. Esta área cubriría el 60% restante del área total reservada.
309. La localización exacta y el tamaño de las reservas dependerá no sólo de los criterios enunciados arriba sino también de la estructura de tenencia de la tierra y de complejas decisiones políticas. En el documento de técnico de base correspondiente (Paruelo y Oesterheld) se indica áreas a modo de ejemplo.
310. Se sugiere que los gobiernos provinciales compren gran parte de los predios abandonados o con producciones no competitivas para transformarlos en áreas protegidas. Este sería el caso de la conformación de las áreas centrales intangibles con restricción total. Otro criterio es el de mantener a los productores actuales, convirtiéndolos en guardias ecológicos (land stewardship) financiados mínimamente por el estado a cambio de no pastorear y proteger especies de flora y fauna. Sin embargo es claro que la implementación de reservas, corredores o áreas buffer implica una restricción al dominio sobre la propiedad. Esas restricciones al dominio serán básicamente la definición de lo que el propietario puede o no realizar y deberán estar asociadas a una compensación económica y a un constante monitoreo y auditoría.
311. Los modelos de administración de estas reservas son múltiples y dependen de circunstancias que no es posible analizar de manera general. En la auditoría de contratos de restricción del dominio y en la provisión de fondos para hacer frente a compensaciones económicas deberían participar activamente organizaciones de productores involucrados en el sistema de áreas protegidas u otras ONG's.
k) Planificar y monitorear el uso de la tierra
312. La planificación del uso de la tierra es imprescindible. Aunque la Patagonia fue utilizada de una manera uniforme para la ganadería ovina, es claro que algunas áreas no son tan aptas como otras. La planificación del uso de la tierra es una herramienta para dirigir una utilización más adecuada para cada zona homogénea. Se propone fomentar las áreas de dirección y control ambiental de cada una de las Provincias: equiparlas con un sistema GIS, preparar planes del uso de tierra por cuenca, crear un sistema de monitoreo y apoyar la reestructuración parcelaria. La Provincia podría dar más importancia a las zonas rurales, elaborar una política a largo plazo y jugar un papel de líder en la coordinación e implementación de programas en el área rural. Otra actividad que necesita planificación y monitoreo de manera urgente es la de prospección y extracción petrolera y minera y de las actividades forestales (uso del bosque nativo e plantaciones de especies exóticas).
313. La planificación también podría indicar las cargas máximas para las distintas áreas aptas para la ganadería ovina. Estas cargas máximas podrían ser adecuadas cada año según condiciones climáticas y el uso anterior.
314. La planificación no tiene sentido alguno sin monitoréo. Hoy en día, el monitoreo y la planificación del uso de la tierra se hace relativamente fácil y con bajos costos a través de imágenes satelitarias y GIS, y una red de estaciones climáticas automáticas. Un sistema de monitoreo que combine información a distancia con la que se obtenga en el terreno reduce las posibilidades de corrupción de los agentes evaluadores.
315. La planificación del uso de la tierra es una herramienta indispensable para el manejo de cuencas. La condición de los múltiples ríos, valles, arroyos y mallines depende en gran medida del uso de las cuencas superiores. Su degradación (pérdida de suelo y vegetación) dará como resultado un escurrimiento acelerado que provocará cárcavas y un flujo reducido en los períodos secos.
l) Normativa Legal
316. Teniendo en cuenta las causas y consecuencias de los procesos erosivos, la legislación que se dicte sobre desertificación debería regular, en primer término, el uso y la gestión del suelo y de los ecosistemas terrestres, de modo tal que las actividades productivas y de ocupación se hagan de acuerdo con criterios de cuidado ambiental y sostenibilidad.
317. Un programa legislativo nacional y provincial de conservación de suelos debería prever el establecimiento de Distritos de Conservación y las formas e incentivos para su , incluyendo un régimen de participación de todos los sectores públicos y privados implicados. Los propietarios, tenedores y usuarios, por cualquier título, de suelos ubicados en Distritos de Conservación deberían estar obligados a aplicar las medidas y a ejecutar las obras previstas en los planes que se dicten para el distrito.
318. Sobre la base de tales principios rectores, las recomendaciones de la Agenda 21 y las obligaciones que impone a los gobiernos la ley 22.428 de conservación de los suelos, se proponen los siguientes programas para la cooperación y coordinación entre las distintas jurisdicciones, nacional, provinciales y locales, con competencia en materia de desertificación. Los programas debieran integrar las materias mínimas sobre las cuales trabajaría el organismo de coordinación entre Provincias y Nación que se determine:
319. Una política legislativa coordinada entre Nación y Provincias, debería considerar prioritariamente la promoción de substanciales modificaciones en diversas normas sectoriales que, aun cuando no se proponen como objetivo principal la lucha contra la desertificación, inciden en los modos de uso y aprovechamiento del entorno natural. Entre las más importantes, se mencionan las siguientes:
320. En el caso de la explotación y exploración petrolera se propone inciar las actividades siguientas:
321. El cálculo de las compensaciones que las empresas petroleras otorgan a los dueños de los establecimientos debería basarse en dos aspectos: (a) retribuir por la perdida de producción en la actividad ganadera, y (b) las acciones de reparación ambiental. Por ello, estos fondos no deben ser usados discrecionalmente por el productor sino que deben estar condicionados a que se realice tal reparación.
m) Certificación de gestión ambiental
322. Los gobiernos y la sociedad harán un importante y creciente esfuerzo para prevenir el deterioro ambiental en Patagonia y promover actividades económicas que cuiden los recursos naturales. Por ello, se prevé que los beneficios para el productor sean condicionados a que certifique que cuida el ambiente. Entre otras muchas organizaciones internacionales y nacionales de normalización existen las ISO que han preparado las normas internacionales sobre sistemas de gestión ambiental (Serie 14.000). Estas normas traducen la creciente preocupación por el medio ambiente y promueven una gestión más eficaz y racional para con él. Las empresas y organizaciones que adhieran a las certificación ISO 14.000 tendrán la oportunidad de obtener transferencia de tecnología, financiación y estímulos, así como una mejor comercialización de su productos. Las asociaciones a estos sistemas de certificación deben ser voluntarios.
323. Otros tipos de certificación, como la de procedencia o la denominación de origen, así como la de la calidad de productos, deberán ser aprovechadas para mejorar la comercialización de los bienes producidos en la región. Para que el productor se beneficie deberá procurar acuerdos especiales con quien comercialice dichos bienes.
5.6 Acciones Técnicas
n) Desarrollar paquetes productivos para las nuevas alternativas
324. Muchas de las alternativas productivas propuestas deben implementarse en la Región basándose en las conocimientos existentes para otras regiones. Por ello deberá realizarse investigaciones aplicadas que procuren adecuar para cada caso las mejores opciones de riego, la posibilidad de utilizar distintas variedades o especies hortícolas y frutícolas, el desarrollo de prácticas para intensificar la producción ganadera, etc. Esta experimentación adaptativa permitirá contar con campos demostrativos indispensables para extender los conocimientos generados.
o) Fomentar la investigación agropecuaria
325. Si bien es cierto que actualmente se pueden sugerir muchas acciones para detener el deterioro y revertir la tendencia a la desertificación, son muchos los interrogantes que deben ser respondidos. Por ello, se propone financiar proyectos de investigación a largo plazo abarcando temas relativos al uso sostenible de los recursos naturales y los aspectos socioeconómicos. A continuación se listan una serie de temas cuya atención prioritaria se propone:
p) Fomentar la capacitación
326. No se pueden producir las transformaciones propuestas sin cambios educativos o culturales. Para ello se requiere de la capacitación de todos los involucrados. Por tal motivo se propende el desarrollo de un programa especial de capacitación tanto para agentes técnicos, como para productores y educadores. Todo debe tender a fomentar un enfoque distinto donde los aspectos productivos estén en armonía con el medio ambiente.
327. Asimismo, deberían fortalecerse los programas de capacitación técnica a nivel secundario y alentar la oferta de grados, especializaciones y post grados en manejo de pastizales naturales a cargo de las universidades (UBA, Comahue). Las Universidades deberán garantir el cambio en el enfoque para que los técnicos reemplacen la actual visión extractiva de los recursos por otra más amigable con el ambiente.
5.7 Inversiones y Financiamiento del Plan de Largo Plazo (aproximación)
328. Tomando en cuenta las estrategias existentes en las provincias Patagónicas es posible bosquejar el siguiente escenario conjunto:
329. Bajo estas circunstancias la producción ganadera de la Región registraría un aumento moderado (tal vez del 25% del valor de la producción en 10 años) y el nivel de empleo se mantendría. El aumento mayor del empleo y del valor de la producción rural se registraría en la agricultura y en la forestación.
330. El programa conjunto para la Región requeriría inversiones anuales entre $70 y $80 millones anuales y el financiamiento necesario sería de unos $ 50 millones anuales. Esta cifra constituye el 10% de las regalías petroleras que perciben las cinco provincias, que en 1997 llegaron a $ 500 millones.
Tabla 8 - Inversiones requeridas para el Plan a Largo Plazo
ACTIVIDAD |
INVERSIONES ACUMULADAS |
FINANCIACION NECESARIA |
||
AÑO 3 |
AÑO 10 |
AÑO 3 |
AÑO 10 |
|
Ganadería rentable: TME |
60 |
90 |
30 |
50 |
Ganadería no rentable: TME |
. | 60 |
30 |
|
- compra de campos |
. | 25 |
. | 20 |
- hacienda |
5 |
60 |
3 |
30 |
Agricultura intensiva: producción |
36 |
114 |
30 |
80 |
- viviendas e infraestructura |
10 |
30 |
(1) |
(1) |
Forestación |
60 |
200 |
(2) |
(2) |
Zonas restringidas |
10 |
20 |
10 |
15 |
TOTALES |
181 |
599 |
73 |
225 |
(1) Incluida en programas sociales (2) Incluida en el Plan Forestal
331. En el caso de gastos corrientes se ha estimado la necesidad a 3 y 5 años, ya que se estima que no habría requerimientos de financiamiento externo pasado dicho lapso. Las fuentes internas podrán realizar algunos aportes a los gastos indicados, por ejemplo a través de los programas sociales existentes, los que se intensificarían entre el tercer y quinto año. Dichas fuentes, publicas y privadas, soportarían la totalidad del gasto operativo a partir del sexto año. Las necesidades de gastos corrientes extraordinarios para atender este Programa se estiman en $ 96 millones.
Tabla 9 - Financiamiento requerida para el Plan a Largo Plazo
GASTOS OPERATIVOS |
GASTOS ACUMULADOS |
FINANCIACION NECESARIA |
|||
AÑO 3 |
AÑO 5 |
AÑO 3 |
AÑO 5 |
||
Asistencia técnica |
9 |
15 |
9 |
15 |
|
Coordinación de la extensión |
3 |
5 |
3 |
3 |
|
Investigación tecnológica |
3 |
5 |
3 |
5 |
|
Asesoramiento sobre uso de suelos |
3 |
5 |
3 |
5 |
|
Planificación del uso de tierras |
3 |
5 |
3 |
5 |
|
Mensura de tierras fiscales |
5 |
20 |
(1) |
(1) |
|
Monitoréo del uso de tierras |
5 |
8 |
(1) |
(1) |
|
Control de áreas protegidas |
3 |
5 |
3 |
5 |
|
Asistencia social a productores |
12 |
20 |
8 |
12 |
|
Unidad de Coordinación Regional |
3 |
5 |
3 |
5 |
|
Programación y concientización |
2 |
3 |
2 |
3 |
|
TOTAL |
51 |
96 |
37 |
54 |
|
(1)La financiación de la mensura de tierras fiscales y del monitoréo del uso de las mismas debería incluirse en los respectivos planes provinciales.
6. CONCLUSIONES
332. El ambiente Patagónico ha sufrido un deterioro regular como consecuencia del accionar de los ovinos, la explotación del subsuelo, y otras actividades humanas. Coincidentemente la rentabilidad de las empresas de ganadería ovina, que constituyeron prácticamente la única actividad productiva rural en los ambientes semiáridos, sufrió un notable deterioro. Hoy los productores carecen de competitividad y muchos de ellos no pueden satisfacer sus necesidades básicas y por ello no pueden priorizar acciones de cuidado ambiental. Por ello se propone procurar coincidentemente:
333. El asunto de la utilización de recursos naturales en armonía con el ambiente, es de larga gestación y de lentos pero crecientes resultados en su implementación y control. Se deberá implementar un programa a largo plazo, que concientice y comprometa las estructuras públicas y al tejido social y productivo de la Patagonia en torno a la importancia del problema. Por ello se propone crear instituciones regionales que coordinen las acciones y estén compuestas por representantes de las provincias, organizaciones de productores, institutos técnicos y ONG's. Ellas prepararán planes de desarrollo a largo plazo para las distintas zonas homogéneas de Patagonia. La diversas instituciones estarán apoyadas por los programas y grupos existentes que ya cumplen con los objetivos de producción sustentable, entre ellos el programa nacional de lucha contra la desertificación (SRNAH). El cambio necesario requiere sobre todo una actitud creativa e intelectual.
334. Sola las empresas que se beneficien de la economía de escala y empleen técnicas compatibles con el cuidado ambiental, podrán continuar produciendo lana en forma competitiva. Las otras deberán diversificar su producción utilizando los muchos nichos de recursos naturales, para poder continuar. Para ello se requiere: modificar la actitud de los productores y decisores políticos; fortalecer organizaciones intermedias; decentralizar la toma de decisiones para planear e implementar proyectos hechos a medida y canalizar los recursos. Sólo los productores que procuren cambiar, aplicando técnicas ambientalmente sostenibles, deberán ser estimuldos y recompensados.
335. La organización de los productores en asociaciones permitirá canalizar hacia ambos lados la información, la tecnología, la búsqueda de mercado, el financiamiento, etc. Por ello se propone fomentar y capacitar organizaciones intermedias y asociaciones de productores agropecuarios, hacer disponible fondos para contratar a técnicos privados que los asesoren, y hacer disponible créditos con tasa suave para inversiones. Los dineros actualmente utilizados para los subsidios y créditos podrían ser utilizados con este fin. Una vez que los productores estén organizados, pueden desarrollar sus mercados, haciendo contratos directos con los consumidores, y mejorando la calidad de sus productos a través de certificación con sellos de calidad o de procedencia.
336. Los estados provinciales deben actuar como promotores de actividades y reguladores de los intereses de la comunidad. Actualmente, las provincias carecen de capacidad para emprender dichas acciones en el sector rural. Por ello se propone fomentar a nivel provincial la planificación y monitoreo del uso de la tierra, desarrollar en conjunto con el INTA las acciones tecnológicas y de extensión que fuesen necesarias, y procurar que las universidades establezcan programas de capacitación.
337. En el SNAP no existen representación de la meseta central ni del semidesierto. Paralelamente la falta de aptitud ganadera de estas regiones limita la rentabilidad de las actividades productivas tradicionales y determina el abandono de campos. Se propone unir estas dos situaciones, creando un sistema de áreas protegidas constituido por zonas con tres distintos niveles de protección. La mejor forma de conservar estos ambientes es darles un uso comercial que sea compatible con la finalidad de resguardarlos: turismo, uso de especies silvestres, utilización de energía eólica, casa deportiva entre otros.
ANEXO 1 - REACCIONES AL DOCUMENTO
Durante o con posterioridad al Taller realizado en Trelew, seis instituciones Patagónicas vinculadas con la producción agropecuaria enviaron sus aportes. Estos documentos se transcriben en su totalidad entre los Informes Técnicos 7.
Estas entidades consideran válido el documento, y coinciden en considerar a la desertificación como el principal problema ambiental, asociado a los problemas económico-sociales de la Patagonia. También son ideas recurrentemente apoyadas: la necesidad y posibilidad de diversificar la producción, que los productores organizados constituyan la herramienta de cambio, que exista una fuerte presencia del estado, que las acciones técnicas sean acompañadas por un correcto financiamiento, que se realicen regularmente controles y monitoreos y que se soporte la investigación. Los documentos institucionales señalan diferencias de magnitud y enfoque a la hora de plantear respuestas al problema de la desertificación en la Patagonia.
La Federación Lanera Argentina es una institución que representa a productores e industriales laneros, según la cual la principal causa de la degradación ambiental debe buscarse en la falta de rentabilidad que las empresas ganaderas han venido sufriendo desde hace décadas. El sistemático empobrecimiento, como consecuencia de las quitas artificiales en el precio de la lana (retenciones), determinó la falta de adecuación de los manejos para evitar la desertificación. Aducen también que el productor agropecuario no ha sido bien asesorado y no comparten que haya sido deficiente la actitud empresaria de muchos productores. Afianzándose en este diagnóstico la FLA sugiere que toda medida que procure el incremento de ingresos y la reducción de los costos operativos, contribuirá a la disminución de la escala económica mínima de la explotación ganadera, y reducirá globalmente el problema al eliminar la causa principal de la desertificación. Enfatiza también en la necesidad de asegurar un mayor grado de inmediatez y desburocratización en la implementación de estas medidas.
Las instituciones que representan a pequeños productores (Ente de la Línea Sur, Federación de Cooperativas de la Línea Sur, Sociedad Rural de N de Neuquén, Asociación de Crianceros Unidos) hacen énfasis en que las actuales formas inviables de producción reducen la competitividad de sus predios, impactan severamente sobre el ambiente y obliga a la relocalización de miles de familias campesinas, profundizando así los graves problemas sociales de los centros urbanos. No concuerdan en la responsabilidad de sus representados en el deterioro del ambiente y aducen causas diversas y que lo justifican como la falta de capital para emprender otras actividades productivas, o la falta de titularización de la tierra que les impide realizar inversiones en ellas. Aprueban que se promueva un proceso de diversificación productiva, señalando que debe ser sostenido por un estudio de la capacidad productiva de las tierras y apoyado con asistencia técnica y financiera. Finalmente, entienden que cualquier acción que se desarrolle para contribuir a la lucha contra la desertificación requiere decisiones políticas de fondo, una fuerte organización popular por parte de la sociedad y considerar plazos de tiempo medianos a largos. Por lo tanto consideran clave pensar en programas de fortalecimiento institucional, educativos, sistemas de comunicaciones y de servicios para la familia rural acordes con los cambios planteados.
Atendiendo a distintas propuestas del documento la Secretaría de la Producción de la Provincia de Río Negro sugiere que debe tenderse a la promulgación de una normativa homogénea en las provincias patagónicas, a fin de lograr un trabajo concertado entre los distintos actores. Señala que, como el Código Civil limita la potestad de la propiedad para tomar medidas punitivas, considera más eficaz generar medidas de estímulos para la protección del medio ambiente. Reconoce que deben ser estimulados para crecer y continuar en la actividad en mejores condiciones esos productores que prefirieron continuar produciendo cuando muchos abandonaron sus explotaciones. Señala, desde el punto de vista de la integralidad del tratamiento de la problemática, la importancia de apoyar las instituciones en que están representadas todos los Organismos Gubernamentales y No gubernamentales que se desempeñan en la región. No les queda claro como van a funcionar las Areas Naturales Protegidas, considerando improbable que ecosistemas degradados en forma casi irreversible pasen a formar parte de la red de Parques Nacionales y quedaría por dilucidar temas como el de Jurisdicción y Dominio.
ANEXO 2: PERFILES DE PROYECTO
1. Seguimiento de los Cambios en los Recursos Naturales Patagónicos
2. Desarrollo Integral de Minifundios en el Norte de Neuquén
3. Creación de Areas de Conservación en la Patagonia Extranadina
4. Producción y Diversificación Agrícola en el Valle del Río Santa Cruz
5. Utilización de Fauna Silvestre en la Estepa Patagónica
6. Concurso de Proyectos de Investigación Básica y Aplicada para Patagonia
7. Revegetación de Areas Denudadas a Causa de las Actividades Petroleras
8.Fortalecimiento Institucional de Organizaciones Intermedias
1. Seguimiento de los Cambios en los Recursos Naturales Patagónicos
Objetivos: 1) Diseñar una metodología común para evaluar los cambios que pudieran ocurrir en los ecosistemas, como consecuencia de distintas modalidades de uso; 2) Instalar una red de estaciones meteorológicas automáticas que permitan disponer de información meteorológica en tiempo real; 3) Utilizando imágenes proveniente de satélites, modelos de simulación e información climática y meteorológica, desarrollar sistemas de alarma y pronóstico de la disponibilidad forrajera y de las condiciones ambientales.
Justificación: Se requiere detectar los procesos de degradación del ecosistema y analizar como lo afecta el manejo practicado (cargas animales, manejo del pastoreo, etc.) y las condiciones ambientales. Para ello se evaluará la vegetación y los recursos forrajeros tanto a escala detallada (parcelas permanentes) como a escala regional mediante el uso de imágenes de satélites. El sistema de pronóstico a desarrollar permitirá cubrir un déficit de información crítico al momento de manejar los recursos naturales de la región.
Actividades: El desarrollo de estos sistemas debería estar a cargo de instituciones académicas del país, asociadas o no a instituciones del extranjero. Las mismas accederán, por concurso y en base a proyectos, a fondos especialmente asignados a este fin. La selección de las instituciones académicas deberá basarse en la calidad de los proyectos presentados y en sus antecedentes. Se deberá promover la integración de grupos, la coordinación entre grupos y el seguimiento. El sistema a desarrollar deberá ser lo más automático posible. Se prevé el funcionamiento de laboratorios a nivel provincial con no más de tres personas y un laboratorio central. Instituciones académicas o de desarrollo tecnológico tendrán a su cargo la capacitación de equipos de trabajo a campo. Las tareas serán coordinadas por el responsable del laboratorio central. La evaluación será implementada por las provincias quienes podrán subcontratar empresas u organizaciones no gubernamentales para llevar adelante el sistema.
Actores: Gobiernos Provinciales; Universidad Nacionales; CONICET (CENPAT e IFEVA); INTA; Consultores nacionales y internacionales.
Resultados esperados: Los sistemas de pronóstico forrajero a implementar, permitirá a técnicos, productores, instituciones públicas y privadas, gobiernos, etc., el rápido acceso a escenarios de disponibilidad forrajera o condiciones ambientales cambiantes. A partir de las evaluaciones realizadas las provincias podrán certificar que ciertos establecimientos han alcanzado determinadas metas en el cuidado de los recursos naturales.
Presupuesto: Fase de implementación de 2 años (talleres, reuniones informativas, presentación y evaluación de proyectos, desarrollo del sistema) : $ 1.250.000.
Fase de operación (con capacidad de autofinanciación parcial): $ 650.000 por año.
2. Desarrollo Integral de Minifundios en el Norte de Neuquén
Objetivo: Mejorar la calidad de vida de los pequeños productores en el Norte de la Provincia de Neuquén, a través de un programa integral de desarrollo rural que procure generar micro-emprendimientos competitivos.
Justificación: El Norte de la Provincia de Neuquén se caracteriza por la presencia de pequeños productores ganaderos marginados que viven en condiciones de extrema pobreza. La mayoría ocupa las áreas más pobres y áridas de la Provincia que, manejadas en forma tradicional resulta en una degradación ambiental y sufre la crisis del sector lanero. A pesar que muchos ocupan sus tierras desde el inicio del siglo, nunca han logrado la titularización de las mismas. Existen algunos ejemplos de que la agricultura bajo riego, la forestación, el turismo rural son alternativas a la monocultura ganadera existente. Para lograr un cambio productivo sostenible, se requiere un programa integral y participativo de desarrollo, donde los pequeños productores y la Provincia actúen conjuntamente. Instituciones intermedias deberán facilitar una comunicación eficaz entre ambos actores y llevar a cabo la planificación, implementación y seguimiento de las actividades específicas.
Actividades: Se propone establecer una organización intermedia (similar al ENTE de la Región Sur en la Provincia de Río Negro), para planificar e implementar proyectos:
- mensuración y titularización de las tierras fiscales;
- fomento de agricultura bajo riego (frutas, verduras, bulbos, etc.);
- forestación y manejo de bosques naturales;
- servicios al agro-turismo;
- granjas familiares;
- fomento del sistema de extensión.
La organización intermedia podría surgir del fusionamiento de las organizaciones existentes y deberán ser fortalecidas institucionalmente. Representará a los intereses de los pequeños productores, podrá aprobar los proyectos propuestos y generar las condiciones de asistencia tecnológica y financiera, con el ulterior seguimiento y control.
Resultados esperados: Mediante el desarrollo de empresas rentables lograr una reestructuración del sistema productivo de 2,000 pequeños productores en el Norte de Neuquén y el mejoramiento de sus condiciones de vida. Serán resultados adicionales: el control del proceso de desertificación; el fortalecimiento de instituciones provinciales e intermedias y la capacitación de 2,000 pequeños productores.
Actores: Pequeños productores del Norte de Neuquén; Crianceros Unidos, Soc. Rural del N. de Neuquén, Provincia de Neuquén (Dirección de la Tierra y Recursos Naturales); Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria; Universidades de Buenos Aires y de Comáhue; Consorcio de consultores nacionales e internacionales.
Presupuesta: Se propone un programa de 5 años con un presupuesto estimado de US 10 millones.
3. Creación de Areas de Conservación en la Patagonia Extra-andina
Objetivo: 1) Proteger áreas que corresponden a ecosistemas con características estructurales, florísticas o funcionales únicas y cuya integridad estaría amenazada por las actuales prácticas de manejo; 2) Proteger áreas que por su baja productividad natural de forraje y/o su avanzado estado de desertificación no poseen una receptividad de más de 1 equivalente oveja cada 10 hectáreas.
Justificación: Un sistema de áreas protegidas en el Semi-desierto Patagónico que funcione de manera integrada, busca preservar el medio ambiente de ecosistemas que hasta ahora no han sido cuidados. Existe una tendencia generalizada a promover la protección de especies y de la biodiversidad a partir de la protección y manejo de hábitats. La definición, delimitación y ubicación de reservas es un tema de intenso debate tanto a nivel científico como político y económico. Muchos intereses entran en conflicto y la solución al problema de la conservación requiere necesariamente la incorporación de múltiples dimensiones. Algunas de estas dimensiones tiene asociadas grandes incertidumbres. Por ejemplo, aquellas relacionadas con los cambios globales (cambios en el uso de la tierra, en el clima y en la composición atmosférica). La presente propuesta debe, pues, ser considerada en dicho contexto.
Actividades: Organización de talleres para la identificación de áreas potenciales. Formación de una comisión que estudie la factibilidad física, legal y económico financiera de creación de cada una de las áreas protegidas.
Resultados esperados: Incorporación al Sistema de Areas protegidas del país de estos ecosistemas poco representados. Preservación de áreas con alto riesgo de deterioro ambiental.
Actores: Administración de Parques Nacionales; Gobiernos Provinciales y Municipales; ONGs (por ej. Fundación Vida Silvestre); Organizaciones de productores; Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria; Universidades de Buenos Aires y de Comáhue; Consorcio de consultores nacionales y internacionales.
Presupuesto: Fase de organización y definición de áreas: $ 500.000
4. Producción y Diversificación Agrícola en el Valle del Río Santa Cruz
Objetivo: Fomentar la diversificación de la producción agropecuaria en el sur de la Provincia de Santa Cruz, aprovechando su riqueza hídrica, su suelo no contaminado, y su posición geográfica singular en el mundo.
Justificación: La Provincia de Santa Cruz tiene una historia de ganadera ovina, sector que sufre actualmente una crisis económico y ambiental. Esta ha resultado en el abandono de varios campos, el descenso de la actividad agropecuaria, la migración de la población hacia las ciudades, un aumento del desempleo, y la continuación del deterioro por sobre-pastoreo. Por otra parte, existen recursos no aprovechados, como el valle del Río Santa Cruz, que tiene tierras aptas para la agricultura y el río con un caudal de 400 m3 por segundo. La posición geográfica de la Provincia permite cultivar productos hortícolas y frutícolas cuya época de maduración es única a nivel mundial, lo que permitiría aprovechar nichos abiertos en el mercado mundial. Actualmente sólo hay 200 ha bajo riego, pero se estima que existe la potencialidad de desarrollar 100,000 ha. Si bien se pueden obtener los conocimientos y la tecnología necesaria de otras partes de Argentina, éstos deberán ser adaptados a la realidad de la Provincia.
Actividades: Se propone promover la producción agrícola, hortícola y frutícola bajo riego. La primera actividad consiste en formular un plan macro para el uso sostenible del valle y proyectos específicos, basados en estudios existentes y teniendo muy en cuenta las condiciones socio-economicas y ambientales. La segunda etapa consiste en la financiación e implementación de aspectos que hacen a la experimentación, la construcción de infraestructura de riego y drenaje, la organización y capacitación de productores, el desarrollo de un servicio de asistencia técnica, la comercialización y el desarrollo del mercado.
Resultados esperados: Un plan macro del uso sostenible del valle de Río Santa Cruz; el fortalecimiento de instituciones involucrados en la tecnología; el desarrollo de paquetes tecnológicos; la realización de 2,000 ha de producción agrícola bajo riego; la organización y capacitación de los productores en asociaciones; y el desarrollo del mercado.
Actores: Los productores que han abandonados sus campos y jóvenes interesados en iniciar tareas rurales; Consejo Provincial Agropecuario de la Provincia de Santa Cruz; Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria; Universidades de Buenos Aires y de Patagonia Sur; Consorcio de consultores nacionales y internacionales.
Presupuesta: Se propone una primera fase de elaboración del plan macro de la utilización del valle y los proyectos de implementación con una duración de un año, y con un presupuesto estimado de U$S 500,000 (todo para estudios). Se propone una segunda fase de implementación con una duración de 5 años, y con un presupuesto estimado de U$S 20 millones que comprende inversiones en infraestructura de riego, créditos, capacitación, asistencia técnica y experimentación, fortalecimiento institucional, funcionamiento.
5. Utilización de Fauna Silvestre en la Estepa Patagónica.
Objetivo: Fomentar el desarrollo de tecnologías que permitan utilizar económicamente la lana, carne y pelo de guanacos y la carne y plumas de choique.
Justificación: Los precios de la lana y del pelo de guanaco, y de las plumas y carne de choique son elevados. La explotación del choique y del guanaco pueden constituir alternativas interesantes de diversificación de la producción agropecuaria en campos de estepa, ya que requieren recursos forrajeros muy poco utilizados actualmente. Por otro lado, la posibilidad de utilizarlas económicamente tal vez sea una de las mejores garantías de supervivencia para esas especies, sujetas en muchos casos a cacerías indiscriminadas.
Actividades: 1) Realizar un estudio de mercado, que permita evaluar la factibilidad económica de la propuesta; 2) Obtener, a partir de la información disponible, una primera estimación de los índices productivos de ambas actividades; 3) Estimar los costos e inversiones requeridos para la puesta en marcha de los emprendimientos; 4) Formalizar convenios con 4 o 5 productores que estén dispuestos a encarar un ensayo piloto, bajo asesoramiento de instituciones académicas y ONG ambientalistas (como por ejemplo la Fundación Vida Silvestre); 5) Brindar financiación con reintegro contingente al equipo encargado de cada emprendimiento piloto. Dicho apoyo económico buscará reducir los riesgos económicos del productor, garantizar la realización de las inversiones necesarias y facilitar todas las actividades de medición y monitoreo a cargo de los técnicos; 6) Basándose en la información obtenida, promover la organización y capacitación de productores, el desarrollo de un servicio de asistencia técnica, el desarrollo de un sistema de créditos, la comercialización y el desarrollo del mercado.
Resultados esperados: El desarrollo de paquetes tecnológicos. La puesta en producción, en diez años, de 100.000 has dedicadas a la cría de guanacos y choiques en cautiverio. La organización y capacitación de los productores en asociaciones. El desarrollo del mercado.
Actores: Productores de campos con alta proporción de estepa; Consejo Provincial Agropecuario de la Provincia de Santa Cruz; Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria; Universidades de Buenos Aires y del Comahue; Centro Nacional Patagónico; Consorcio de consultores nacionales e internacionales.
Presupuesto: Se propone una primera fase de elaboración de los proyectos de implementación y contacto con los dueños de los campos piloto con una duración de un año, y con un presupuesto estimado de U$S 300,000 (todo para estudios). Se propone una segunda fase de implementación de la propuesta en los campos piloto con una duración de 5 años, y con un presupuesto estimado de U$S 5 millones. Se propone una tercera fase de 5 años para extender la tecnología desarrollada en cinco campos piloto hasta ocupar 100.000 has.
6. Concurso de Proyectos de Investigación Básica y Aplicada para Patagonia.
Objetivo: Fomentar la investigación para el aprovechamiento sustentable de recursos naturales en áreas de interés estratégico para el desarrollo económico-social de la Patagonia.
Justificación: La Patagonia tiene una historia de ganadería extensiva, sector que se encuentra actualmente en una crisis económica y ambiental. Esta ha resultado en el abandono de campos, el descenso de la actividad agropecuaria, la migración de la población hacia las ciudades y un aumento del desempleo. Por otra parte, existen recursos que, mediante una utilización sustentable permitirían fomentar el desarrollo de diferentes sectores de la región. La falta de conocimientos sobre el manejo y aprovechamiento de estos recursos y sobre alternativas productivas, detiene el desarrollo de la región. La falta de información de base está agravada por la falta de recursos humanos con el entrenamiento necesario para llevar adelante e interpretar investigación científica y tecnológica de primer nivel.
Actividades: Se propone promover la investigación básica y aplicada en aspectos directamente relacionados con la Patagonia y la formación de recursos humanos con entrenamiento de posgrado en diversos aspectos del manejo de los recursos naturales. La primera actividad consiste en el llamado a concurso Nacional de proyectos de investigación. Habrá proyectos cortos (2-3 años) y largos (5-10 años). La segunda etapa consiste en la evaluación de los proyectos presentados. En una tercera etapa se asignarán los recursos a cada grupo o institución acreedora. Finalmente, se evaluarán los resultados de los proyectos. Se brindará apoyo a las propuestas más creativas, sólidas, con centro en la formación de estudiantes de posgrado y presentadas por grupos de trabajo con antecedentes en la materia.
Resultados esperados: El plan propuesto pretende conseguir la generación de conocimiento (básico y aplicado) y la formación de profesionales idóneos para el trabajo de asesoría, investigación o educación. Las áreas de mayor interés en este proyecto son las siguientes: agricolas intensivas, silvicultura, pesca y piscicultura, generación y utilización de energía, agroindustrias, climatología, turismo y agroturismo, conservación y monitoreo de recursos naturales. Se espera de los grupos que realicen investigación aplicada y tecnológica, un conocimiento de las necesidades a nivel comunal, provincial o de organización de productores.
Actores: CONICET; Universidades, Institutos Nacionales de Tecnología, Institutos de Investigación nacionales y provinciales.
Plazos y presupuesto: Se propone una primera fase para el llamado a concurso de proyectos con una duración de seis meses, y con un presupuesto estimado de $ 10000 (para publicidad y administración). La segunda fase de implementación será de una duración variable según el tipo de proyecto presentado, y con un presupuesto estimado de $ 20 millones para la financiación de los proyectos de investigación seleccionados y del proceso de control de calidad.
7. Revegetación de Areas Denudadas a Causa de las Actividades Petroleras
Objetivo: Fomentar el desarrollo de tecnologías que permitan revegetar áreas denudadas en zonas petroleras a fin de detener los procesos erosivos vinculados a las mismas.
Justificación: En la actualidad la superficie denudada por las actividades de exploración sísmica, las locaciones de los pozos de petróleo, las piletas y los caminos se estima en unas 400.000 has. La denudación de los suelos incrementa la erodabilidad de los suelos. La confluencia de tal denudación con factores erosivos severos como el viento o las lluvias torrenciales trae aparejado inevitablemente el desencadenamiento de procesos de erosión. En la Patagonia el principal factor erosivo son los fuertes vientos del Oeste, pero en muchas regiones de la misma se le suman las lluvias torrenciales. Esto permite afirmar que la actividad petrolera en la Patagonia es causa de serios problemas de erosión. Las pérdidas de suelo son irreversibles y sus consecuencias dramáticas ya que la muy poca materia orgánica se concentra casi exclusivamente en los primeros milímetros.
Actividades: 1) Realizar una recopilación de los antecedentes existentes en cuanto a revegetación y fijación de médanos; 2) Realizar una evaluación a campo de la magnitud del problema de la denudación en la Patagonia; 3) Identificar áreas donde las perspectivas de especies ya ensayadas son muy favorables; 4) Llevar adelante una red de ensayos para determinar las especies aptas, desarrollar técnicas de cultivo y evaluar sus costos económicos; 5) Desarrollar normas legales que promuevan la revegetación con mayor énfasis en las áreas donde la misma ha sido probada.
Resultados esperados: El desarrollo de paquetes tecnológicos. La revegetación, en diez años, de 50.000 has. La organización y capacitación de empresas encargadas de realizar la revegetación
Actores: Empresas petroleras; Productores de campos sometidos a explotación petrolera; Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria; Universidades de Buenos Aires, de la Patagonia y del Comahue; Centro Nacional Patagónico; Consorcio de consultores nacionales e internacionales.
Presupuesto: Se propone una primera fase de elaboración de los proyectos de implementación y contacto con las empresas petroleras y los dueños de los campos en que se realizarían los ensayos previstos con una duración de un año, y con un presupuesto estimado de U$S 500,000. Luego de ésta se propone una segunda fase de 5 años y con un presupuesto de U$S 2 millones para la implementación de la propuesta en campos piloto ubicados en áreas con tecnología aparentemente disponible. En esta fase se espera revegetar 35.000 has.
8. Fortalecimiento Institucional de Organizaciones Intermedias
Objetivo: Fortalecer a las organizaciones intermedias existentes y a crearse para que lideren el necesario proceso de reestructuración productiva y sostenible en la Patagonia.
Justificación: En la Patagonia es necesario diversificar los sistemas de producción agropecuarios empleando tecnologías amigables con el ambiente. Si bien existe una serie de alternativas de producción a la tradicional ganadería extensiva, el verdadero problema surge cuando se procura difundir estas exitosas prácticas en el actual contexto socio-político. Hasta el momento, los programas nacionales de créditos, de extensión, de subsidios, etc. no lo han logrado, por ser muy generales (no adaptados a la situación del ambiente específico) y por falta de participación activa de los productores en su diseño. Las organizaciones intermedias deberán jugar un papel mucho más importante en la planificación y implementación de proyectos de reestructuración y de adaptación de tecnología sostenible. Ya existen varias organizaciones intermedias en la Patagonia que merecen apoyo concreto (p.e. el ENTE de la Línea Sur, la Cooperativa Agrofrutícola El Oasis de Los Antiguos, la Asociación de Crianceros del N. de Neuquén).
Actividades: 1) Seleccionar determinadas organizaciones intermedias existentes y promocionar la creación de otras según determinados criterios a desarrollar. 2) Fortalecer estas instituciones a través de capacitación, subsidios y créditos. Se propone brindarles: i) U$S 12,000 por año para su funcionamiento, ii) el sueldo de un empleado administrativo por un período de tres años, iii) la participación en un programa de capacitación y iv) asesoramiento institucional. 3) A través de ellas hacer disponible a sus miembros créditos con tasas promocionales, con un período de gracia. 4) Otorgar subsidios para: i) la realización de estudios, planificación de programas y preparación de proyectos y ii) otros destinados a la contratación de asistencia técnica equivalente al 5% de los créditos solicitados. 5) Determinar que instituciones técnicas (INTA, Universidades) guíen y supervisen los programas a implementar.
Resultados esperados: Fortalecimiento de 20 organizaciones intermedias de productores agro-pecuarios y creación de 20 nuevas organizaciones intermedias.
Actores: Productores, Organizaciones de productores, Gobiernos Provinciales, INTA, Universidades, Consorcio de consultores nacionales y internacionales.
Presupuesto: Se propone un programa de 5 años con un presupuesto de U$S 5 millones para fortalecimiento institucional y la creación de un fondo de retorno constante de U$S 5 millones para créditos.
9. Inventario Agro-ecológico de los Recursos Naturales en un GIS
Objetivo: Inventariar los recursos naturales en la Patagonia mediante un Sistema de Información Geográfica (GIS) que sirva como base para planificar la diversificación productivo agropecuaria y el uso sostenible de los recursos naturales.
Justificación: Se ha propuesto la diversificación de los sistemas productivos agropecuarios en la Patagonia como alternativa a la producción ganadera extensiva, sector que se encuentra actualmente en una crisis económica y ambiental. En la heterogeneidad de la Patagonia, hay muchas áreas ricas en recursos, tal es el caso de los valles y los múltiples mallines que ocuparían cuatro millones de hectáreas. Se propone realizar un inventario para obtener conocimientos sobre la localización de estos nichos y su potencial de desarrollo. Además, se propone fortalecer las Direcciones de Tierra en las cinco Provincias para que puedan planificar mejor el uso de la tierra, utilizando estas bases de datos.
Actividades: 1) Establecer un sistema GIS en las direcciones de tierra de cada Provincia. 2) Realizar un inventario de recursos naturales utilizando estudios existentes (edáficos, climáticos, catastrales, socioeconómicos), imágenes satelitales, y visitas a campo. 3) Realizar estudios del potencial productivo de los nichos determinados. 4) Evaluar el potencial de desarrollo agro-pecuario en distintos mallines a través de experimentos. 5) Orientar el uso sostenible de mallines y valles con el objetivo de evitar la degradación que puede resultar del uso intensivo.
Resultados esperados: Un base de datos de los recursos naturales en un sistema GIS en cada provincia. El fortalecimiento de las Direcciones de Tierra de las Provincias. Un diagnóstico sobre el potencial productivo de los distintos ambientes. Guías para la recuperación y el uso sostenible de los recursos.
Actores: Universidades, las cinco Provincias (Direcciones de Tierra), Consorcio de consultores nacionales y internacionales.
Presupuesto: Se propone un proyecto de 3 años con un presupuesto de U$S 5 millones