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Construyendo la generación #HambreCero

Desperdicia menos y reduce tu huella de carbono

Además de la huella de carbono que producimos todos los años, liberando gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (al viajar en automóviles o aviones y usar la electricidad,por ejemplo), también producimos una huella a través de las emisiones ocultas de los alimentos que elegimos para comer. A diferencia del automóvil, no puedes ver la emisión de gases de efecto invernadero de tu cena, pero la trayectoria oculta de un almuerzo desde la granja hasta el plato está llena de procesos que emiten carbono. Además de comer más verduras o legumbres y menos carne, también podemos reducir el desperdicio de las maneras que enunciamos a continuación:

Compra solamente lo que necesitas

Compra solamente lo que necesitas

Ayuda a tus padres a planificar las comidas familiares, haciendo una lista de la compra y no te salgas de ella. ¡No solo tu familia desperdiciará menos alimentos, también ahorrará dinero!

Elije frutas y hortalizas de aspecto poco atractivo

Elije frutas y hortalizas de aspecto poco atractivo

Las frutas y verduras de aspecto extraño a menudo se desechan porque la gente no quiere comprarlas, pero, de hecho, su sabor es el mismo, incluso mejor. Habla con tus padres sobre la compra de frutas y hortalizas de aspecto poco atractivo y aprovecha alimentos que de otro modo acabarían en la basura.

No te dejes engañar por la etiqueta

No te dejes engañar por la etiqueta

Hay una gran diferencia entre las fechas de “consumo preferente” y la “fecha de caducidad”. A veces los alimentos siguen siendo inocuos pasada la fecha de “consumo preferente”, mientras que es la “fecha de caducidad” la que te indica cuando ya no es inocuo para comer. Explica a tu familia la diferencia y pide a tus padres que los comprueben bien antes de tirarlos.

 

Limita el consumo de plástico

Limita el consumo de plástico

Pide a tu familia que compre alimentos mínimamente envasados, que lleve su propia bolsa cuando vaya a comprar y que utilice botellas de agua y tazas de café rellenables.

Recicla

Recicla

Papel, plástico, vidrio y aluminio y reduce la cantidad de residuos que acaban en los vertederos (hoyos llenos de basura enterrada).

Almacena los alimentos de forma inteligente

Almacena los alimentos de forma inteligente

Cuando tu familia llene los aparadores o la nevera, sugiere que coloque los alimentos más antiguos adelante y los nuevos en la parte posterior. Una vez abiertos, utiliza recipientes herméticos para mantenerlos frescos en la nevera o paquetes cerrados para evitar que los insectos los echen a perder.

Aprovecha los sobrantes

Aprovecha los sobrantes

Si tu familia ha cocinado demasiada comida, ¡no la tires a la basura! Pide a tus padres que congelen una parte para otro día o transfórmala en algo diferente para el día siguiente. Si estás en un restaurante, menos es más. Pide media porción si crees que una entera es demasiado grande y solicita llevarte a casa las sobras. Una vez más, ahorrarás alimentos y dinero.

Elabora abono para las plantas

Elabora abono para las plantas

A veces resulta inevitable desperdiciar algún alimento, pero eso no significa que deba acabar en el vertedero. En vez de tirar las pieles de frutas y hortalizas a la basura, pide a tus padres que te ayuden a fabricar un cubo de compostaje. El compostaje es una buena manera de reciclar alimentos que de otro modo emitirían gases de efecto invernadero en la atmósfera, y al mismo tiempo, dar un impulso de nutrientes a tu huerta.