Ordenación de los manglares
Manglares
Los manglares son las formaciones vegetales costeras típicas de los litorales protegidos de las zonas tropicales y sub-tropicales. Se las describe como terrenos boscosos costeros, bosques de marisma o bosques de manglares.
De una manera general, los manglares son árboles y arbustos que crecen por debajo del nivel alto de la marea viva. Los sistemas radiculares de tal modo se inundan regularmente con agua salina, aunque ésta pueda estar diluida por los escurrimientos de agua dulce de la superficie; los manglares solamente se cubren de agua una o dos veces al año.
Los manglares depende de las aguas terrestres o de mareas para su nutrimiento y de los suelos costeros y los depósitos de sedimentos provenientes de la erosión de tierras arriba como sub-estrato para establecerse. Las mareas nutren al bosque y los sedimentos ricos en minerales arrastrados por los ríos enriquecen las marismas. En conclusión, los manglares obtienen su forma y naturaleza tanto de influencias terrestres como marinas.
Los manglares se encuentran entre los ecosistemas terrestres más productivos y son un recurso natural renovable. Sin embargo, los manglares del mundo se hallan amenazados. Están perdiendo sus hábitats por la construcción de represas en los ríos, sus aguas se desvían, y el desarrollo extensivo de la agricultura o la acuicultura en las zonas entre mareas acaban generalmente por secarse. Importantes extensiones se han dedicado al cultivo del arroz y a la piscicultura y cría de camarones, o a establecimientos industriales y a diferentes utilizaciones no forestales. En algunas regiones de Asia, los manglares sirven de hogar a miles de familias. Las zonas de manglares también se explotan excesivamente para leña y carbón vegetal. En las zonas superpobladas y con gran escasez de leña, se recogen incluso pequeñas ramas y árboles jóvenes principalmente para combustible doméstico.
La desaparición de los manglares es una causa de seria preocupación en países en desarrollo tanto en el ámbito medioambiental como económico. Esto surge del hecho de que en la interacción entre el mar y la tierra, los manglares desempeñan una función esencial en la moderación de las inundaciones por mareas de monzones y en la protección de las costas. Al mismo tiempo, su producción primaria es el soporte de numerosas especies de animales y aves silvestres de la región, así como de la pesca en la costa cercana y en los estuarios. En consecuencia, la degradación y agotamiento de este recurso vital reducirá no sólo la producción terrestre y acuática y el hábitat de la vida silvestre, sino también, y más importante, la estabilidad ecológica de los bosques costeros que proporcionan protección a los cultivos agrícolas interiores y a las aldeas del interior que se verán gravemente afectadas.
Extraído de
FAO. 1994. Mangrove forest management guidelines. FAO Forestry Paper Nº 117. Roma.
