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Acción mundial de la FAO sobre servicios de polinización para una agricultura sostenible

La polinización y los medios de vida humanos

La polinización constituye un proceso fundamental en los ecosistemas terrestres, tanto los naturales como los gestionados por el hombre. Es vital para la producción de alimentos y los medios de vida de los seres humanos y vincula directamente los ecosistemas silvestres y los sistemas de producción agrícola. La gran mayoría de las especies de plantas floríferas solo producen semillas si los animales polinizadores transportan el polen de las anteras a los estigmas de sus flores. Sin este servicio, muchos de los procesos y especies relacionados entre sí en el marco de un ecosistema desaparecerían.

A fondo

Cuanto más sepamos acerca de los polinizadores, los servicios de polinización de las plantas y la interacción entre agroecosistemas y gestión de la polinización, mejor entenderemos cómo conservarlos y gestionarlos para mantener la biodiversidad, garantizar la salud del ecosistema y mejorar los medios de vida humanos. Controlar la disminución y el déficit de polinizadores, calcular los valores socioeconómicos, identificar los polinizadores, y comprender las interacciones entre plantas y polinizadores permite ampliar la base de conocimientos.

Tanto las poblaciones de polinizadores silvestres como las de polinizadores administrados precisan de un hábitat y de recursos forrajeros para sobrevivir, y la pérdida de estos —dentro y alrededor del agroecosistema— pone en peligro la producción de cultivos. Los agricultores han encontrado y probado

prácticas de gestión para conservar y administrar las poblaciones de polinizadores. Estas prácticas no solo favorecen los servicios ecosistémicos de polinización, sino que también contribuyen a la diversidad de los cultivos (biodiversidad), la salud de los suelos y la reducción del uso de plaguicidas, por nombrar unos cuantos beneficios.

La capacitación de personas de diferentes sectores es importante no solo para aumentar el conocimiento acerca de la polinización, sino también para transmitir información sobre los polinizadores y el papel de la polinización animal en la producción de cultivos. La creación de capacidad a través de la formación de diferentes destinatarios (por ejemplo, agricultores, grupos de agricultores, agentes de extensión, instituciones educativas) ofrece la oportunidad de conocer diferentes aspectos de esta cuestión, mejorar la capacidad técnica en los países (por ejemplo, los conocimientos taxonómicos) y crear redes de expertos.

Aproximadamente el 80 % de las especies de plantas floríferas están especialmente preparadas para ser polinizadas por animales, fundamentalmente insectos, y representan el 35 % de la producción mundial de cultivos, además de contribuir a aumentar la producción de 87 de los principales cultivos alimentarios de todo el mundo. Por consiguiente, la polinización es fundamental para la producción de cultivos, y es importante que todos seamos conscientes de este servicio ecosistémico esencial: desde el público en general, incluidos los escolares, y los agricultores hasta los encargados de la adopción de decisiones en los planos local, nacional e internacional.