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El estado de los mercados de productos básicos agrícolas 2015–16

El estado de los mercados de productos básicos agrícolas. Comercio y seguridad alimentaria: lograr un mayor equilibrio entre las prioridades nacionales y el bien colectivo

El objetivo de la presente edición de El estado de los mercados de productos básicos agrícolas es de reducir la actual polarización de las opiniones sobre los efectos del comercio agrícola en la seguridad alimentaria y la manera en que este debería gobernarse para conseguir que una mayor apertura al comercio beneficie a todos los países. Al ofrecer datos y aclaraciones sobre una variedad de temas, el informe pretende contribuir a un debate más informado sobre las opciones en materia de políticas así como señalar las mejoras necesarias en los procesos normativos en el contexto de los cuales se realizan esas elecciones.

 

Mensajes clave

  1. El comercio mundial de productos alimentarios continúa aumentando rápidamente, pero la estructura y las pautas del comercio difieren considerablemente según el producto y la región. Los factores fundamentales de la producción y la demanda, con inclusión del comercio y las políticas conexas, configuran estas pautas de diferentes formas, con implicaciones potencialmente importantes para la seguridad alimentaria.
  2.  Una mayor participación en el comercio mundial es parte inevitable de las estrategias comerciales nacionales de la mayoría de los países. Sin embargo, el proceso de apertura al comercio, y sus consecuencias, deberán gestionarse de modo apropiado para que el comercio contribuya al logro de mejores resultados en materia de seguridad alimentaria.
  3. El comercio afecta a las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria, a saber, la disponibilidad, el acceso, la utilización y la estabilidad. La interacción del comercio con estas dimensiones es compleja y depende de una variedad de factores subyacentes, lo que da lugar a grandes diferencias en las experiencias de los distintos países y hace que sea difícil establecer una relación generalizable.
  4.  Las relaciones entre el nivel de participación en el comercio y la seguridad alimentaria se ven influenciadas por la forma de funcionar de los mercados de alimentos, la capacidad y la voluntad de los productores de responder a los cambiantes incentivos que puede ofrecer el comercio, y la geografía de la inseguridad alimentaria; todos estos factores deben tenerse en cuenta al formular intervenciones relativas a la política comercial.
  5.  Los objetivos en relación con el comercio y las políticas conexas se refieren a dimensiones diferentes de la seguridad alimentaria, variarán de un país a otro y cambiarán con el tiempo. La idoneidad de opciones alternativas en materia de política comercial es determinada fundamentalmente por los procesos de transformación económica a más largo plazo y por el papel del sector agrícola en dichos procesos.
  6.  Los episodios de subidas bruscas de los precios de los alimentos son importantes por sus posibles repercusiones negativas en la seguridad alimentaria. Las incógnitas derivadas de la situación geopolítica y del clima, así como las respuestas de los gobiernos, exacerbarán probablemente estos episodios en el futuro, por lo que aumentará también la probabilidad de que se produzcan perturbaciones de los flujos comerciales. La probabilidad de que se registren subidas bruscas de los precios, aun episódicas, debe considerarse al adoptar decisiones a largo plazo relacionadas con la gestión del comercio de productos alimentarios y agrícolas.
  7.  Las preocupaciones relativas al comercio y la seguridad alimentaria pueden articularse mejor en el sistema de comercio multilateral mediante mejoras del Acuerdo sobre la Agricultura de la Organización Mundial del Comercio. No obstante, es preciso lograr el equilibrio adecuado entre los beneficios de la acción colectiva derivados de las disciplinas sobre el uso de la política comercial, por una parte, y el margen de acción normativa que precisan los países en desarrollo, por otra, que debe determinarse en función de las necesidades específicas de cada país.
  8.  Trasladar la atención de los pros y los contras de políticas específicas a la solución de las deficiencias de los procesos de gobernanza de la elaboración de políticas agrícolas y comerciales permitirá determinar mejor el margen de acción normativa necesario y su uso apropiado. Para reforzar estos procesos es necesario crear sinergias a fin de aumentar la coherencia de las políticas en pro de la seguridad alimentaria, permitir a los gobiernos conjugar las prioridades al diseñar las políticas comerciales y mejorar su cumplimiento de los marcos de comercio regionales y mundiales.

Sobre la serie

El estado de los mercados de productos básicos agrícolas, que se publica cada dos años, presenta asuntos sobre los mercados de materias primas de una forma objetiva y accesible para los responsables de políticas, observadores de los mercados de productos básicos y partes interesadas los avances de los mercados de productos básicos y sus efectos en los países con distintos niveles de desarrollo económico.

Para más información, contacten con Jamie Morrison, de la División de Comercio y Mercados de la FAO.