81. La Comisión tuvo a la vista los documentos ALINORM 79/29, Partes I y II, que habían sido preparados en cumplimiento de la recomendación hecha por el Comité Ejecutivo, en su 25a reunión, de que sería conveniente que la Comisión incluyera como tema permanente del programa de sus períodos ordinarios de sesiones el examen de sus actividades, y las de la FAO y la OMS, en materia de nutrición. Los citados documentos tenían por objeto indicar posibles soluciones a la idea de introducir más consideraciones de carácter nutricional en la labor de la Comisión del Codex Alimentarius y estudiar las posibilidades que ofrecen al respecto la Comisión y sus órganos auxiliares. Los documentos fueron presentados por el Director de la Dirección de Política Alimentaria y Nutrición, quien agradeció la recomendación del Comité Ejecutivo sobre este tema.
82. En la Parte I del documento se informaba sobre actividades en curso de la FAO y la OMS en materia de nutrición que tenían interés para la labor de la Comisión. Tales actividades se relacionaban con: i) Hojas de balance de alimentos, ii) Encuestas sobre consumo de alimentos, iii) Tablas de composición de alimentos, iv) Ingestas nutricionales recomendadas y v) Programas de ayuda alimentaria.
83. En la Parte II del documento se presentaban al examen de la Comisión posibles modos de dar más importancia a los aspectos nutricionales de la labor de la Comisión, y se formulaban algunas propuestas encaminadas a esta finalidad.
84. Se informó a la Comisión sobre la disponibilidad de amplios archivos de datos sobre consumo de alimentos, composición de alimentos e ingestas nutricionales recomendadas. El Director hizo referencia a los trabajos realizados a nivel internacional para establecer ingestas nutricionales recomendadas, que constituían una de las actividades mas antiguas de la FAO y la OMS. Expresó la opinión de que podían utilizarse más datos de este tipo, que podrían ser muy útiles para establecer normas alimentarias de composición que fueran realistas. Mencionó en particular los alimentos para regímenes especiales e indicó que datos de este tipo serían también valiosos para elaborar conceptos de etiquetado nutricional, dos aspectos que son importantes en la labor de la Comisión.
85. El Director informó también a la Comisión que sus actividades tenían repercusiones en la nutrición de las poblaciones, porque tales actividades se relacionaban con distintos aspectos de la normalización de alimentos para obtener el máximo de calidad nutritiva, inocuidad microbiológica y toxicológica y protección de los consumidores contra fraudes y adulteraciones.
86. El Director señaló que se estaba dando más importancia en la FAO y en la OMS a la integración de la nutrición en proyectos de desarrollo e inversiones. Se estaba llegando a un consenso mundial sobre el hecho de que el desarrollo debe calibrarse por la medida en que satisface las necesidades humanas fundamentales. Expresó también la opinión de que la continuación e intensificación de las actividades de la Comisión en materia de nutrición contribuirían al logro de los fines de la Comisión, que son proteger la salud de los consumidores y asegurar prácticas correctas en el comercio de alimentos.
87. El Director señaló a la atención de la Comisión las propuestas que figuraban en los párrafos 13,14 y 15 de ALINORM 79/29, Parte II, acerca de las cuales se pedía la opinión de la Comisión:
Que el examen de los aspectos nutricionales del Programa sobre Normas Alimentarias se incluya como tema permanente de los programas de los períodos de sesiones de la Comisión del Codex Alimentarius (párrafo 13, ALINORM 79/29, Parte II).
Que se invite a la Secretaría a emprender un análisis sistemático de las repercusiones de la labor de los distintos órganos auxiliares de la Comisión en el campo de la nutrición (párrafo 14, ALINORM 79/29, Parte II).
Que se pida a cada uno de los órganos auxiliares que introduzca disposiciones de carácter nutricional, según proceda, al establecer normas para alimentos que desempeñen una función importante en la alimentación en los países en desarrollo (párr. 15, ALINORM 79/29, Parte II).
88. Varias delegaciones expresaron la opinión de que en las actividades de la Comisión del Codex Alimentarius había un campo limitado para la aplicación de consideraciones nutricionales a las normas en general. No obstante, las delegaciones estuvieron de acuerdo en que, cuando proceda, se introduzcan consideraciones nutricionales en las normas y códigos de prácticas. La delegación de Nigeria manifestó que al seleccionar los productos para la elaboración de normas mundiales, debería darse prioridad a los productos que nutricionalmente fuesen importantes.
89. Varias delegaciones subrayaron que en la labor de la Comisión se había prestado siempre la debida atención a los aspectos nutricionales en la normalización de alimentos. Se señalaron al respecto los trabajos del Comité del Codex sobre Alimentos para Regímenes Especiales y la labor del Comité del Codex sobre Etiquetado de los Alimentos en materia de etiquetado nutricional. Se hizo también referencia a las posibilidades que en relación con las consideraciones nutricionales ofrecían los dos nuevos Comités del Codex sobre Cereales y Productos de Cereales y sobre Proteínas Vegetales.
90. La Comisión estuvo de acuerdo con la recomendación del Comité Ejecutivo de que sería apropiado incluir un examen de los aspectos nutricionales del Programa sobre Normas Alimentarias, como tema permanente de los programas de los períodos de sesiones de la Comisión.
91. La Comisión decidió también pedir a sus órganos auxiliares que, cuando fuera necesario, tuvieran en consideración los aspectos nutricionales al redactar normas para alimentos, particularmente para los alimentos que desempeñan una función importante en la alimentación de los países en desarrollo.
92. La Comisión señaló que muchos productos que se distribuyen en el comercio internacional no tienen gran importancia nutricional. Sin embargo, muchos de tales productos tienen gran importancia económica para los países en desarrollo y para los desarrollados.
93. En cuanto al párrafo 14 de ALINORM 79/29, la Comisión expresó su preocupación ante la posibilidad de invitar a la Secretaría a que se encargase de realizar los trabajos indicados. La Comisión acordó contratar a un consultor para que hiciera el estudio sobre las repercusiones nutricionales de la labor de sus órganos auxiliares. A este respecto, la Comisión estuvo de acuerdo también con la recomendación hecha por el Comité Ejecutivo, en su 26a reunión, (ALINORM 79/4, párrafo 18) de que cualquier consultor que se contratara para esta finalidad fuera un consultor del Codex.
94. La Comisión recibió informes verbales sobre el modo en que procedía la reorientación de la labor de la Comisión para poner sus actividades más en consonancia con las preocupaciones y necesidades de los países en desarrollo. Dichos informes fueron facilitados por el Sr. G. O. Kermode, Jefe del Programa Conjunto FAO/OMS sobre Normas Alimentarias, y el Dr. V. B. Vouk, Administrador del Servicio de Criterios y Normas de Higiene del Medio y Jefe del Servicio Central del Programa Internacional sobre Seguridad Química, División de Higiene del Medio, OMS.
95. El Jefe del Programa recordó la decisión adoptada en el 12o período de sesiones de la Comisión y los cambios fundamentales introducidos en su programa de trabajo y sus procedimientos, así como el establecimiento de nuevos órgnos auxiliares (véanse párrafos 108–133, ALINORM 78/41) para satisfacer los deseos expresados por el Consejo de la FAO. Informó a la Comisión de que estos cambios habían sido plenamente aceptados por la Asamblea Mundial de la Salud y la Conferencia de la FAO. Se había expresado un firme apoyo a la labor de la Comisión y se había destacado que es importante para los países en desarrollo y los desarrollados. Se había puesto de relieve que la reorientación de la labor de la Comisión era un proceso continuo, exigido por el creciente número de Miembros de la Comisión y por las nuevas necesidades de los Miembros, especialmente de los de economía en desarrollo.
96. Las nuevas medidas que se proponían para su adopción por la Comisión, por el Comité del Codex sobre Principios Generales y por la Secretaría del Codex permitirían examinar y considerar plenamente en los principales Trámites del Procedimiento para la elaboración de normas, las consecuencias que las recomendaciones del Codex pueden tener para los intereses económicos de los Estados Miembros. Además, se tendría la posibilidad, una vez terminadas las normas y cuando se envían a los gobiernos para su aceptación de estudiar las enmiendas que propongan a la luz de excepciones especificadas debidas a consideraciones de carácter económico. El examen de cuestiones nutricionales en relación con los trabajos de normalización de alimentos, que se proponía que hiciera un consultor del Codex, permitiría también a la Comisión tener en cuenta un sector ulterior que es de interés para algunos Miembros de la Comisión.
97. Para satisfacer mejor las necesidades de todos los gobiernos, especialmente de los que no tienen servicios o capacidades suficientes para evaluar los riesgos sanitarios dimanantes de la presencia en los alimentos de sustancias químicas tóxicas o de microorganismos transmitidos por alimentos, la FAO y la OMS estaban tratando de reforzar sus actividades transmitidos en materia de inocuidad de los alimentos. La OMS había adoptado una iniciativa importante con el establecimiento de un programa internacional sobre seguridad química. Había pedido a la FAO que participara en el nuevo Programa de Seguridad Química, que tendría gran importancia para la labor de los Comités del Codex sobre Aditivos Alimentarios y sobre Residuos de Plaguicidas.
98. Los Comités del Codex sobre Productos contribuían a satisfacer cada vez más las necesidaces de los países en desarrollo, prestando mayor atención - en respuesta a peticiones directas de países en desarrollo o de los Comités Coordinadores Regionales - a la elaboración de normas para alimentos de interés económica real o potencial para los países en desarrollo, especialmente en lo que respecta a su comercio de exportación. Podrían citarse muchos ejemplos de normas que se estaban elaborando para los productos de zonas tropicales, y continuaría esta tendencia.
99. Los Comités Coordinadores Regionales habían examinado sus nuevos y ampliados mandatos, así como sus programas de trabajo. Como consecuencia, probablemente se realizaría notablemente el valor de sus trabajos y los Coordinadores para las Regiones deberían estar en condiciones de contribuir más a las deliberaciones del Comité Ejecutivo y de la Comisión. Los Comités Coordinadores Regionales estaban adoptando también posiciones regionales sobre varias cuestiones que les habían remitido el Comité del Codex sobre Asuntos Generales y los comités de productos. Los Comités Coordinadores Regionales estaban elaborando normas para productos de importancia en el comercio intrarregional, así como para alimentos básicos de dietas tradicionales. Se atendió también a otras cuestiones de interés para las regiones o grupos de países, por ejemplo, los requisitos de los países islámicos con relación a cuestiones como etiquetado, determinados ingredientes en alimentos compuestos y métodos rituales de matanza.
100. Se informó también a la Comisión de que los dos nuevos Comités del Codex, sobre Cereales y Productos de Cereales y sobre Protenínas Vegetales, comenzarían sus trabajos en 1980. La labor de estos Comités era de especial interés para los países en desarrollo, tanto desde el punto de vista comercial como nutricional.
101. El Programa del Codex había regulado, o estaba regulando, muchos alimentos básicos, aunque quizás la excepción más importante constituía la ausencia de trabajos en materia de leguminosas de grano y legumbres, productos que forman parte de la dieta de millones de personas en todas las partes del mundo y constituyen artículos importantes del comercio internacional.
102. En cuanto a los Comités del Codex sobre Asuntos Generales, debía mencionarse especialmente la labor del Comité del Codex sobre Residuos de Plaguicidas, que había examinado unas 380 combinaciones plaguicida/producto de importancia para el comercio de los países en desarrollo. Se había formado recientemente un Grupo Especial de Trabajo en el marco del Comité del Codex sobre Residuos de Plaguicidas que estudiaría cuestiones de residuos de plaguicidas en relación con los países en desarrollo.
103. La elaboración de un Código de Etica para el Comercio Internacional de Alimentos por el Comité del Codex sobre Principios Generales era otro ejemplo que muestra la preocupación por ayudar a los países que carecen de suficientes medios de control alimentario, para asegurar que los alimentos importados, así como los alimentos que circulan en general en el comercio internacional, sean de calidad aceptable.
104. La Secretaría del Codex, con objeto de aumentar el número de aceptaciones, por parte de los gobiernos, de las recomendaciones formuladas por la Comisión del Codex Alimentarius, esperaba intensificar su “campaña sobre las aceptaciones”, así como prestar ayuda a los Comité Nacionales del Codex y/o Comités Nacionales FAO en el examen de las normas, con miras a su aceptación. A este respecto, se previó la posibilidad de reunirse con representantes de los Comités Nacionales del Codex y de las organizaciones internacionales interesadas, tales como la CEE, ASMO, CAEM y CEPA. Se expresó también le esperanza de completar el número de los miembros del Codex Alimentarius.
105. El representante de la OMS presentó una declaración sobre la reorientación del Programa de Seguridad Alimentaria de la OMS, junto con los puntos de vista de esta Organización acerca de los trabajos de la Comisión del Codex Alimentarius. Indicó que la Asamblea Mundial de la Salud (AMS), en su reunión de mayo de 1972, había solicitado del Director General que tomase las medidas pertinentes con objeto de asegurar la intocuidad de los alimentos y su protección contra los contaminantes biológicos, físicos y químicos. El Sexto Programa General de los Trabajos relativos a un Período Específico (1978–1983), así como las subsiguientes resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud, proporcionaban una guía ulterior sobre la promoción y desarrollo de los programas para conseguir la seguridad alimentaria.
106. La 31a Asamblea Mundial de la Salud (1978) había discutido los principios y la orientación del programa para la seguridad alimentaria de la OMS, y había solicitado del Director General que hiciese hincapié en los siguientes aspectos:
Examen y análisis de las necesidades nacionales - y la recopilación, evaluación y transferencia de información acerca de las políticas, estrategias y tecnologías para conseguir la seguridad de los alimentos - sobre los riesgos dimanantes de los alimentos nocivos, y acerca de las soluciones para su control.
Cooperación técnica con objeto de:
educación del público y capacitación de personal en el control alimentario, a todos los niveles.
Evaluación de los riesgos para la salud del creciente número de productos químicos que, o bien se añaden a los alimentos o bien son hallados en los alimentos como contaminantes.
Coordinación y colaboración con la FAO y la Comisión del Codex Alimentarius con miras a incrementar la producción de la Comisión, por lo que se refiere a las normas de seguridad alimentaria, códigos de prácticas que sean pertinentes para los países en desarrollo y la aceptación de las normas del Codex.
Racionalización del uso de los recursos disponibles de la OMS para asegurar su aplicación más eficaz en el programa de seguridad alimentaria.
Se mantendrá, ingualmente, una estrecha colaboración con la FAO y con el Organismo Internacional de Energía Atómica, por lo que se refiere a la seguridad de los alimentos irradiados, y con la FAO y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, especialmente por lo que se refiere a la vigilancia de la contaminación de los alimentos y al control de micotoxinas en los productos alimenticios.
107. El Dr. Vouk mani festó además que, respecto a la futura orientación de las actividades del Codex, estas directrices de la OMS subrayaban las siguientes necesidades:
Reforzamiento de las funciones de los Comités Coordinadores Regionales, especialmente con miras a:
más cooperación técnica con los países en desarrollo y entre ellos.
Reducción de los trabajos sobre los productos que sean de interés solamente para los países industriales y, cuando se considere apropiado, la reducción gradual del número de comités de productos.
Cambios en el contenido de los trabajos de algunos de los Comités de Asuntos Generales, con objeto de que sus trabajos tengan más en cuenta las necesidades de los países en desarrollo.
Mayor simplificación de los procedimientos del Codex para la elaboración de normas, con miras a reducir los gastos, y para que todos los funcionarios de la Secretaría del Codex, cuyos salarios sean pagados con el Presupuesto Común, se dediquen total y exclusivamente a los trabajos del Codex.
108. El Dr. Vouk manifestó, igualmente, que la OMS era consciente de que ya se habían adoptado muchas medidas respecto a la reorientación de los trabajos de la Comisión y de sus Comités. Manifestó que el Director General de la OMS había notificado estos hechos a la 22a Asamblea Mundial de la Salud, de mayo de 1979, y que habían sido totalmente aprobados. La OMS continuaría ocupando a sus Oficinas Regionales en una mayor medida en los trabajos de la Comisión.
109. El Dr. Vouk concluyó sus observaciones manifestando que, si bien la OMS no podría considerar la posibilidad de aumentar el porcentaje de su contribución a los gastos comunes del Programa del Codex para 1980/81, la OMS estaba preparada para estudiar atentamente la posibilidad de aumentar el porcentaje de su contribución a estos gastos para el bienio 1982/83, especialmente, teniendo en cuenta la nueva orientación del Programa del Codex que, actualmente, estaba ya en marcha.
110. En cuanto a la posible normalización de leguminosas y legumbres, varias delegaciones opinaron que estos productos merecían más atenta consideración, dada su importancia en las dietas nacionales y en el comercio internacional. La delegación de Hungría informó a la Comisión acerca de la labor realizada y por el TC/34 de la ISO y la AIQC en el sector de los métodos de análisis para cereales, que el Comité del Codex sobre Cereales y Productos de Cereales debería tener en cuenta.
111. Varias delegaciones hablaron sobre la cuestión de la necesidad de una mayor participación de los países en desarrollo en las reuniones del Codex. Señalaron posibles formas de lograr esta mayor participación, por ejemplo, (a) asegurando que las invitaciones se envíen con antelación suficiente a la celebración de las reuniones del Codex, y (b) celebrando más reuniones del Codex en las regiones en desarrollo del mundo.
112. La delegación de EE. UU. indicó que preguntaría si los EE. UU. estarían dispuestos a hospedar reuniones fuera de los EE. UU. y acogería con agrado sugerencias sobre lugares distintos de los EE. UU. en que podrían celebrarse las reuniones del Comité del Codex sobre Cereales y Productos de Cereales que siguieran a la primera, con vistas a incrementar así la participación de los países en desarrollo. La delegación de India sugirió que otros países hospedantes podrían ofercer facilidades análogas. La delegación de Senegal indicó que su Gobierno estaría dispuesto a acoger con satisfacción una reunión de esta naturaleza.
113. La delegación de Kenya se compromentió a investigar la posibilidad de que su Gobierno ofreciese medios e instalaciones para celebrar tales reuniones del Codex en Kenya, en el caso de que los países interesados hiciesen ofertas de esta naturaleza. La delegación de Nigeria estimó que la sugerencia de los EE. UU. ofrecía inmensas posibilidades para la futura participación de los países en desarrollo. La delegación creía que muchos otros Estados Miembros, que eran Presidentes de los Comités del Codex, desearían hacer una oferta análoga y que muchos países en desarrollo, además de Kenya y Senegal, podrían ofrecerse para hospedar las reuniones de los Comités, siempre que se les hiciera saber claramente cuáles eran las necesidades. Por tanto, con objeto de poder investigar plenamente cuáles eran las posibilidades, la delegación de Nigeria sugirió que la Secretaría envisas un cuestionario a todos los Estados Miembros que fuesen Presidentes de los Comités del Codex para que indicasen si estarían dispuestos a celebrar las reuniones de sus Comités en otras regiones del mundo y, en caso afirmativo, en qué condiciones. La información obtenida de esta forma se enviaría a todos los Estados Miembros de la Comisión para ayudarles a decidir si podrían proporcionar lugares para la celebración de las reuniones de tales Comités.
114. La delegación de Kenya, hablando en nombre de delegaciones de países en desarrollo, expresó su reconocimiento por la recorientación de la labor de la Comisión para adaptarla más a las necesidades de los países en desarrollo.
115. Varias delegaciones opinaron que la Secretaría del Codex tendría que ayudar a los Presidentes de los Comités del Codex a conseguir que la reorientación de la labor de la Comisión se realizara en una forma concertada entre los distintos comités. La delegación de Kenya opinó que los coordinadores tenían una importante función que desempeñar en la tarea de dar efecto a la nueva reorientación de la labor de la Comisión en sus regiones e informar sobre ello al Comité Ejecutivo. A este propósito la Secretaría señaló que se recurriría más a los consultores de las regiones interesadas, especialmente para la preparación de informes y estudios sobre productos de particular interés para la región o grupo de países en cuestión.
116. La Comisión expresó su satisfacción por los recibidos de los representantes de la FAO y la OMS referentes al estado de la reorientación de los trabajos de la Comisión del Codex Alimentarius. Consideró que las nuevas tendencias en la labor de la Comisión eran muy positivas y pidió a la FAO y a la OMS que adoptaran las medidas necesarias para realizar el programa reorientado lo más rápidamente posible. La Comisión pidió a la Secretaría que examinara más detenidamente la cuestión de las normas para leguminosas y legumbres.