André Corrêa do Lago, Presidente COP30: cooperación técnica de la FAO fortalece el nuevo Fondo Bosques Tropicales para Siempre
19/03/2026
©FAO/Max Valencia
La presidencia brasileña de la COP30 lanzó el Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), un mecanismo innovador para financiar la conservación forestal incorporando biodiversidad y medios de vida. En esta entrevista, su presidente, explica su impacto, así como el acompañamiento técnico de la FAO al nuevo fondo.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) colabora con la presidencia de la COP30 en el desarrollo del TFFF, aportando su experiencia técnica en el monitoreo de los bosques.
En esta entrevista, André Corrêa do Lago, presidente de la COP30, analiza el papel de la agricultura en la acción climática, los avances en financiamiento y las oportunidades que se abren para América Latina y el Caribe.
-¿Qué mensaje le gustaría transmitir, como presidente de la COP30, sobre la urgencia de integrar la acción climática con políticas de seguridad alimentaria y desarrollo rural?
Uno de los principales temas de la COP30 fue la relación entre el cambio climático y la agricultura. Creo que esa fue una gran contribución de esta COP y, por lo tanto, muy relacionado con lo que en la Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe se va a discutir.
Tenemos que recordar que el debate climático suele estructurarse en dos temas: la mitigación, centrada en la reducción de emisiones, y la adaptación a los impactos del cambio climático. La agricultura entró en todas esas discusiones en la COP30 y tuvimos un gran debate sobre la arquitectura de la agricultura tropical.
No solo tenemos que tener en cuenta las emisiones de la agricultura, porque eso es el tema de la mitigación, sino también la cuestión de los impactos del cambio climático sobre la agricultura, como por ejemplo en el régimen de lluvias.
El principal logro de la COP30 fue el de acentuar la implementación, es decir, tenemos que ir mucho más allá de la negociación, tenemos que hacer lo necesario para combatir el cambio climático. El papel de la agricultura es absolutamente central.
-¿Qué avances espera impulsar la COP30 para apoyar a América Latina y el Caribe en el financiamiento de su adaptación climática?
El financiamiento climático es absolutamente clave y ha sido un tema de debate desde la firma de la Convención Marco sobre Cambio Climático en 1992.
Pero lo que tenemos que recordar también es que hubo un gran progreso en esta discusión. Brasil, junto con Azerbaiyán, está desarrollando el Mapa de Ruta sobre financiamiento climático, con el objetivo de movilizar 1,3 billones de dólares anuales para los países en desarrollo a partir de 2035, para los países en desarrollo.
La primera parte de este trabajo ya fue presentada, y se prevé publicar un nuevo capítulo enfocado en el análisis de las fuentes de financiamiento. El desafío es identificar mecanismos que permitan ampliar los recursos disponibles para los países en desarrollo.
En este contexto, la agricultura es un sector estratégico, particularmente en países con gran capacidad productiva y un rol clave en la seguridad alimentaria mundial.
-¿Qué oportunidades ofrece la COP30 para impulsar cooperación regional e inversiones en agricultura sostenible e innovación agroalimentaria?
El Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre (TFFF) es una iniciativa impulsada por Brasil que surge a partir de distintas experiencias previas y busca responder a una necesidad específica: financiar la conservación de los bosques.
Ya tenemos mecanismos para la reducción de la deforestación, como el REDD+, que incluso llevó al Fondo Amazonía. También tenemos la posibilidad de obtener recursos
para la restauración a través de créditos de carbono. Pero aún no teníamos un mecanismo pensado específicamente para la conservación.
El TFFF es una etapa importantísima, porque está creando una nueva lógica. Es una lógica muy específica para la conservación que también crea una nueva forma de obtener recursos.
El TFFF introduce una nueva lógica enfocada en este objetivo y propone una forma distinta de movilizar recursos. En este sentido, representa una de las principales contribuciones de la COP30 en materia forestal.
La FAO desempeña un papel relevante en su desarrollo, aportando una visión integral sobre los bosques y fortaleciendo su base técnica.
-¿Cómo puede el Fondo Bosques Tropicales para Siempre transformar los incentivos globales y acelerar la reversión de la deforestación?
El TFFF incorpora un enfoque innovador de monitoreo. No solo toma en consideración el elemento climático, es decir, el elemento de emisiones o de captura de los bosques, también considera la dimensión de la biodiversidad y la vida de las poblaciones en los bosques.
Por tomar tantos elementos en consideración, el monitoreo y el cálculo correcto de lo que está ocurriendo en ese bosque es esencial para la credibilidad del fondo.
La FAO tiene una capacidad de décadas, ampliamente reconocida, que ya está actuando para asegurar que el TFFF comience con la inmensa credibilidad de un buen sistema de contabilidad y de monitoreo.
-¿Qué papel estratégico puede tener la FAO en fortalecer los criterios de elegibilidad y la implementación técnica del Fondo?
Una de las consecuencias de la COP30 fue que la presidencia brasileña está desarrollando dos mapas de ruta para antes del inicio de la COP31. Uno de esos mapas es para la implementación de una decisión de Dubái sobre el fin de la deforestación para 2030 y el aumento de la cobertura forestal en el mundo.
Para la elaboración de este mapa de ruta la colaboración con la FAO es clave. Durante una reciente reunión en Roma con el Director General, QU Dongyu, se abordaron las necesidades de apoyo técnico para fortalecer este trabajo y fuimos muy bien recibidos. Estoy muy entusiasmado con este trabajo, que contará con un inmenso apoyo de la FAO.