
El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) es la principal plataforma internacional e intergubernamental inclusiva en el ámbito de la seguridad alimentaria y la nutrición, e integra a representantes de gobiernos, organismos de las Naciones Unidas, la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, Pueblos Indígenas, instituciones financieras y de investigación, fundaciones filantrópicas y el sector privado.
El CSA apoya las iniciativas de los países para abordar las causas profundas del hambre y la malnutrición, y promueve la realización progresiva del derecho a la alimentación y el desarrollo de sistemas alimentarios sostenibles y resilientes.
Mediante un enfoque inclusivo que articula la intervención de múltiples partes interesadas, el CSA elabora directrices de políticas sobre una amplia gama de temas relacionados con la seguridad alimentaria y la nutrición, a partir de informes científicos y basados en la evidencia producidos por el Grupo de alto nivel de expertos en seguridad alimentaria y nutrición (GANESAN).
Al abordar los desafíos globales más acuciantes que afectan a la seguridad alimentaria y la nutrición, el CSA se encuentra en una posición única como plataforma clave para definir las prioridades en el ámbito de los sistemas alimentarios resilientes y sostenibles.
El CSA es un componente integral de la gobernanza mundial en materia de seguridad alimentaria y rinde cuentas a la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, y a la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) a través de la Conferencia y el Consejo Económico y Social (ECOSOC).
Al reunir a una gama tan amplia de actores en una estructura abierta e inclusiva dedicada a la convergencia de políticas, en una época de importantes reformas en todo el sistema multilateral, el modelo del CSA se destaca como un referente para una gobernanza global inclusiva, participativa y basada en la evidencia.
El CSA está integrado por Estados Miembros y participantes de diversos sectores, como gobiernos, organismos de la ONU, la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, Pueblos Indígenas, instituciones financieras y de investigación, fundaciones filantrópicas y el sector privado. Esta diversidad en su integración asegura que todas las partes interesadas intervengan en el debate político y en los procesos de toma de decisiones.
El Presidente representa al Comité y preside sus reuniones.
El Plenario del CSA es el principal órgano decisorio y celebra sesiones anualmente, durante las cuales las partes interesadas del CSA debaten, coordinan, comparten información pertinente y se esfuerzan por lograr la convergencia de políticas entre todas las partes interesadas en la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel mundial.
La Mesa del CSA representa a los miembros del Comité entre los períodos de sesiones y facilita la coordinación y preparación del orden del día del Plenario. El Grupo Asesor presta asistencia a la Mesa del CSA.
El Grupo de alto nivel de expertos en seguridad alimentaria y nutrición (GANESAN) brinda análisis y asesoramiento científico.

El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) se creó en 1974 a raíz de la crisis alimentaria mundial que se produjo a principios de la década de 1970, que generó una grave escasez de alimentos y un aumento vertiginoso de los precios que pusieron de manifiesto las vulnerabilidades del sistema alimentario mundial.
Creado en el marco de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Comité de Seguridad Alimentaria (CSA) fue concebido como un organismo intergubernamental para supervisar y coordinar los esfuerzos destinados a combatir la inseguridad alimentaria. Su función principal era brindar asesoramiento político a los Estados Miembros, vigilar la situación alimentaria mundial y recomendar medidas para prevenir o responder a las crisis alimentarias. El Comité tenía como objetivo facilitar la comunicación y la cooperación entre los gobiernos.
Durante sus primeros años, el principal interés del CSA fue estabilizar los mercados alimentarios mundiales y prevenir futuras crisis, vigilar la oferta y la demanda de alimentos en todo el mundo, y brindar alertas tempranas sobre posibles episodios de escasez de alimentos. Procuraba asegurar que la comunidad internacional pudiera responder de manera coordinada ante cualquier alteración en la producción o distribución de alimentos.
A lo largo de las décadas de 1980 y 1990, el CSA continuó actuando como plataforma para que los gobiernos debatieran e intercambiaran información sobre seguridad alimentaria. Durante este período, el CSA contribuyó a generar conciencia sobre la importancia de la seguridad alimentaria como tema mundial, pero carecía de los mecanismos de participación más amplios que luego caracterizarían su estructura, tras la reforma de 2009.
El estallido de la crisis alimentaria a fines de 2007 y comienzos de 2008, seguido de la crisis financiera y económica de 2008, puso de manifiesto el vacío de larga data que había en la gobernanza mundial de la seguridad alimentaria. Esto generó numerosos llamamientos para rediseñar el sistema de gobernanza y crear uno que se basara en instituciones ya existentes como el CSA.
En 2009 el CSA acordó un conjunto de reformas sustanciales destinadas a aumentar su legitimidad como plataforma intergubernamental para la gobernanza mundial de la seguridad alimentaria. La reforma incluyó los siguientes puntos:
Dado que el CSA considera que la participación es clave para mejorar la apropiación y la rendición de cuentas en las decisiones, ha ido más allá de la tradicional clasificación de la ONU de “Miembros vs. Observadores” y creó la nueva categoría de “Participantes”, que incluye a organismos y órganos de la ONU, la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y sus redes, sistemas internacionales de investigación agrícola, instituciones financieras internacionales y regionales, representantes de asociaciones del sector privado y fundaciones filantrópicas.
Si bien los países miembros del CSA continúan siendo los máximos responsables de la toma de decisiones, así como los principales actores en la defensa del derecho a la alimentación, los participantes del CSA desempeñan un papel fundamental al intervenir en consultas y negociaciones, contribuir a la preparación de documentos y agendas, y presentar propuestas.
Otro componente clave de la reforma fue la creación del Grupo de alto nivel de expertos en seguridad alimentaria y nutrición (GANESAN). El GANESAN se creó en 2010 como la interfaz del CSA entre ciencia y políticas. Su objetivo es dar mayor solidez a la formulación de políticas al brindar análisis y asesoramiento independientes y basados en la evidencia, a solicitud del CSA. La labor del GANESAN apoya el mandato del Comité al brindar análisis científicos sobre asuntos críticos de seguridad alimentaria, lo que garantiza que los debates se desarrollen en base a los datos e investigaciones más recientes.